Archive for Enero, 2010

haurreskola

A sus anchas en la nueva haurreskola de Otxarkoaga

19.01.10 -

Los vecinos de Otxarkoaga cuentan con una nueva escuela infantil en el colegio Francisco de Goya después de ocho meses de obras que han supuesto la total remodelación del anterior centro infantil. Los trabajos, que han costado un millón de euros con cargo del Plan E, han consistido en la construcción de un nuevo edificio de 500 metros cuadrados y cuatro plantas adosado al existente, además de un porche en la entrada del centro con una nueva zona de juegos exterior en la primera planta de la Escuela Infantil.

La nueva haurreskola, en la que los pequeños ya pasan las mañanas, cuenta con dos aulas para bebés de 0 a 1 años -cada una con capacidad para 8 plazas-, y otras dos para niños de 1 a 2 años, que suman otras 26 plazas. Además, el nuevo edificio cuenta con dos patios exteriores, cocina, sala de cunas, comedor, área de juegos, zona de cambiadores y un ‘parking’ cubierto para dejar los carritos de los más pequeños, un espacio solicitado por los padres.
Las obras también han supuesto mejoras para el CEP Francisco de Goya. Una de ellas es la cubierta que se ha levantado en el patio de juegos para que los chavales puedan jugar en los días de lluvia. Además, el centro ha ganado 110 metros de espacio. El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ha recordado que en el curso 2010-2011 esta escuela pasará a estar gestionada por el Departamento de Educación. Además, el regidor anunció que en febrero se abrirá un centro similar en San Francisco y, más adelante, en San Ignacio y Zazpilanda (Zorroza).

auzoak / barrios

 

No en mi barrio

EL CORREO

17.01.10

Bilbao no escapa al ‘efecto Nimby’, el rechazo a infraestructuras percibidas como una amenaza a la calidad de vida

Ultraderechistas, fascistas, piojos resucitados, insolidarios… Nos han llamado de todo».
 Los vecinos de Txurdinaga eran los más ‘tranquilos’ de Bilbao. En su expediente no había protestas reseñables y, por no tener, no tenían ni una triste asociación ciudadana en activo. Para qué, si vivían en un barrio nuevo de clase media ajeno a sobresaltos. Y ahora son acreedores de la retahíla de insultos que encabeza este texto y que Aurora Bilbao, residente en la zona, desgrana con un deje de incredulidad. ¿La razón de este bandazo? La noticia de la implantación de un centro diurno para indigentes, gestionado por la organización privada Bizitegi. En ese momento se obró la mutación: sosegados ciudadanos vieron cómo se despertaba su espíritu combativo, se armaron de pancartas -algunas de sus manifestaciones han reunido a 3.000 personas, una quinta parte del barrio- e incluso han formado una asociación, Bihotz Berria. Sus argumentos: a los ’sin techo’ hay que ayudarles, sí, pero no de esa forma, ni en Txurdinaga. «Hay muchos soportales y los albergues para que duerman están lejos. Por lo tanto, al cerrar el centro a las siete, los indigentes se van a quedar aquí. ¿O se van a coger un taxi?», reitera Aurora, que en su nueva ‘vida’ es una de las portavoces más vehementes de la asociación.
Este es el último caso de ‘efecto Nimby’ que se ha producido en Bilbao. Este vocablo es un acrónimo acuñado en el mundo anglosajón que significa ‘Not in my back yard’ (’No en mi patio trasero’), traducido al castellano -con menos tirón- como Span (’Sí, pero aquí no’). Se aplica a casos en los que los ciudadanos rechazan infraestructuras necesarias para la sociedad porque ven amenazada su calidad de vida. Instalaciones para personas en exclusión social, crematorios, accesos, antenas de telefonía, gasolineras, incineradoras… no se puede vivir sin ellas, pero poca gente las quiere cerca.
Eliminar «guetos»
Muchas veces, esta reacción ciudadana tan explosiva lleva implícita una coletilla que, claro, no se admite abiertamente: a los indignados ciudadanos les suele traer sin cuidado que sean otros quienes carguen con lo que ellos rechazan. «Nosotros nunca hemos dicho que se lleven el centro de Bizitegi a otro sitio, sólo que aquí no es el lugar», aclara Aurora. En las negociaciones entre los gestores de Bizitegi y el Ayuntamiento -que da la razón a los vecinos, igual que todos los partidos políticos- incluso se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que el centro ‘emigre’ a otro emplazamiento. Pero ¿acogerían de buen grado ciudadanos de otro barrio o municipio un equipamiento que arrastra ese rechazo social?
Éste es el eterno problema de los centros asistenciales. En Bilbao hay ejemplos históricos, como la apertura en Zamakola de Hontza -la sala para toxicómanos de Zamakola- en 2001, precedida de fuertes protestas. Más reciente es el caso de Agiantza, un centro nocturno para indigentes inaugurado en Iturribide a finales del año pasado en medio de un torrente de protestas.
El concejal de Acción Social de la villa, Ricardo Barkala, está acostumbrado a estas reacciones: «Todo el mundo está encantando de que abran una residencia de ancianos bajo su casa, pero con los centros para personas en exclusión social es distinto…; y, como vecino que soy, puedo entenderlo». Además, según admite Barkala, el reparto en Bilbao «no está muy planificado», en alusión a zonas como Bilbao La Vieja y San Francisco. Para evitar «concentraciones», el edil confía en el mapa de recursos sociales del Gobierno vasco, que se espera para junio y pretende distribuir equitativamente estos recursos. Se trata de intentar eliminar «guetos», categoría en la que Ángel Tejedor, de Movimiento Ciudadano Distrito 40003, incluye su barrio, San Francisco. «No tenemos ni una pescadería para comprar unos gallos, pero he contado hasta 41 ONGs», se queja. Sabe que tirar piedras contra una organización que trabaja para ayudar no es una postura muy estética, pero, cuando se pone en duda su solidaridad, se enciende: «¡Aguantamos demasiada presión! Si hasta los políticos, a título personal, nos dan la razón».
Otra prolífica fábrica de Nimbys son las infraestructuras viarias. Ahora mismo, en la villa se está produciendo una. Los vecinos de Olabeaga se sienten agraviados por el trazado de los nuevos accesos a Bilbao por San Mamés, que permitirán derribar el viaducto de Sabino Arana, pero que, según su opinión, les perjudicará a ellos. «Tenemos la sensación de que todo lo que no quiere el resto de Bilbao se trae al barrio. Continuamente nos tenemos que ‘defender’ de proyectos que, para mejorar la vida de una parte de la ciudadanía, nos afectan a nosotros», denuncian los miembros del colectivo vecinal Olabeaga Bizirik.
Y no es el único plan que perciben como un perjuicio a sus intereses en aras del «beneficio común». También se oponen «tajantemente» a cargar con las entradas y salidas del parking de dos futuras infraestructuras importantes para la ciudad: el nuevo campo de fútbol y el edificio de la UPV. Y extienden su rechazo a unos túneles de desagüe para canalizar las aguas desde La Peña, de modo que, en caso de inundaciones, el excedente se traslade directamente a la ría… «pasando a la altura del vecindario». «Evitamos que se inunde la Peña, aunque sea a costa de Olabeaga», ironizan.
Los vecinos de San Ignacio y los de la ribera de Deusto también han tenido sus más y sus menos por un ‘quítame de ahí ese proyecto’. El rechazo ciudadano a los rellenos del canal de Deusto -querían un parque junto a sus casas, no bloques de viviendas sobre el terreno ganado al agua- paralizó todo el proyecto de Zorrozaurre, que incluía la rehabilitación de viviendas de la ribera, una demanda ciudadana muy antigua. «Cuando veíamos la luz al final del túnel, aparecieron con su petición y nos pedían que nos uniéramos, pero era tirar piedras contra nuestro propio tejado», dice Eneko Herrán, del colectivo ciudadano Euskaldunako Zubia.
La versión de los de San Ignacio va por otros derroteros. «Siempre defendimos que mantuviesen la rehabilitación de esas casas, que la desvinculasen del resto del plan», recalca Jesús Ureta, de la asociación El Canal. Una operación que ha arrancado al desgajarse del plan. «Se podía haber hecho desde el principio, pero buscaban el enfrentamiento entre vecinos. En el fondo lo del Nimby es una excusa de los poderes públicos para llamarnos egoístas y desviar la atención de lo que hacen mal, de la falta de información y de participación», apunta Ureta como moraleja de esta historia que hizo saltar chispas entre asociaciones.
Es inevitable que se produzcan este tipo choques. Aunque Javier Muñoz, uno de los dirigentes de la Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao, que precisamente intenta trabajar con una perspectiva de ciudad, le quita hierro al asunto. «Roces, haberlos haylos, pero afortunadamente no son muchos ni graves», asegura. Aunque sí asume que el Nimby no es un término inventado por sociólogos. «Se trata de un problema real y difícil que se da en muchas comunidades, barrios, ciudades y países… No es exclusivo de las asociaciones vecinales -matiza-. Es el resultado de la falta de diálogo, solidaridad y soluciones compartidas».
Miedo «a lo que salga»
Un poco de todos estos ingredientes han sido los que han cocinado en Uribarri una de las oposiciones vecinales más intensas de los últimos años en la villa: el ‘no’ al primer crematorio de Bilbao en suelo urbano, que aún no ha iniciado su actividad. «No tenemos nada contra la cremación, que está al alza. Pero no puede estar en un núcleo urbano, y menos en uno tan densamente poblado como el nuestro», censura Carlos Ruiz, del grupo ciudadano Gure Etxea. Alude a los posibles «problemas de salud» que, a su juicio, puede causar «lo que salga de las chimeneas». Por eso, han planteado ubicaciones alternativas que, a su entender, son más adecuadas -«Enekuri, Asua, Aiarzas…»-, aunque no han sido consideradas.
También preocupados por la salud del barrio, los integrantes de la Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO) han emprendido una cruzada contra la concentración de antenas de telefonía móvil. «En la zona de Julián Gayarre, en el límite con Txurdinaga, hay cuatro comunidades que tienen varios equipos instalados. Queremos que se hagan estudios epidemiológicos», exige Cristóbal Rivera, miembro de la AFO. Todo el mundo, incluso los activistas anti-antenas, quieren una buena cobertura de móvil… entonces, ¿qué hacer? «No colocar tantas, y menos donde duerme la gente. Y reducir su potencia», indica Rivera. Lo que está claro es que hacer una ciudad no es como jugar al ‘Tente’: al poner ciertas piezas se alzan voces y, a veces, hasta gritos.

A gripea / gripe A

 GARA

Xabier Onaindia | Pediatra

La esperanza

A principios de setiembre, en plena campaña de histeria colectiva inducida, terminaba yo un artículo con una afirmación de riesgo: «La gripe A y sus secuelas son reales, pero si el virus no sufre una mutación, y no hay motivos razonables para pensar que vaya a cambiar, nada extraordinario nos va a pasar».

Hoy comienzo con otra afirmación rotunda: la gripe A ha sido una suerte. El virus A (H1N1) ha sustituido a nivel mundial y en más del 90% de los casos al virus de la gripe estacional, y al afectar sobre todo a los jóvenes y ser menos letal, del medio millón de muertes anuales hemos bajado a 14.000. De no existir los intereses de las multinacionales y su influencia en los medios de comunicación, en políticos y «expertos sanitarios», habría pasado desapercibida. Lo sucedido en estos meses debe servirnos para ajustar cuentas, pero sobre todo para sacar unas enseñanzas que nos sirvan para tener criterios y enfrentarnos mejor a la próxima crisis que seguro ya se está incubando.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido una institución que ha propiciado avances sanitarios históricos, como el Listado de Medicamentos Esenciales, que es el vademécum básico en muchos países, o las sales de rehidratación oral en las diarreas que tantas vidas han salvado, y quizá por ello se vio aupada a dirigir la gestión de esta crisis.

Gestora también en la «gripe aviar», comenzó esta vez su gestión cediendo a las presiones de la industria alimentaria y cambiando el nombre de «gripe porcina» por el aséptico A (H1N1) que a nadie responsabiliza. Siguió en junio con la declaración de pandemia, con las consecuencias sanitarias y económicas que esto implica, atendiendo sólo al criterio de extensión y olvidándose de la letalidad, que para entonces ya sabíamos era menor que la de la gripe habitual. En agosto inició la vía de los pronósticos alarmistas, escogiendo de entre todas las posibilidades la más extrema al declarar que llegarían a dos millones de hospitalizados en USA y a miles los muertos (en 2005 ya había pronosticado siete millones de muertos con la gripe aviar y no llegaron a 300). En setiembre ya sus iniciativas tienen mucho tufo económico e imponen frente a criterios más razonables un protocolo de administrar Tamiflú no sólo a los grupos de riesgo, sino también a los casos graves, y Margaret Chan, directora de la OMS y responsable máxima de la gestión, nos regala: «Esta pandemia va a costar un dineral, pero los gobiernos no pueden permitirse no tener preparados antivirales y vacunas», una frase muy oportuna para los intereses de las farmacéuticas y el pistoletazo de salida para que políticos y responsables sanitarios se lanzasen a negociar con las multinacionales el suministro masivo. La misma señora Chan que al recoger el premio Príncipe de Asturias declaró: «Las relaciones con las multinacionales han permitido disponer de vacunas gratis para países subdesarrollados». Relaciones peligrosas las de un organismo público como la OMS con las empresas privadas, y dudo mucho que hayan sido gratis.

Manuel Patarroyo, descubridor de una vacuna frente a una enfermedad que causa 500 millones de casos al año y dos millones y medio de muertos, decía con amargura: «No debí entregar la patente de la vacuna de la malaria a la OMS, porque está controlada por las farmacéuticas», y si esto es así, nuestra salud no puede estar en esas manos y la próxima crisis no puede ser gestionada por esta gente, sino por una institución de probada independencia económica y organizativa de las multinacionales.

La industria farmacéutica es, aparentemente, la gran vencedora en esta crisis, con 412 millones de euros de ganancias netas para Novartis, 750 para Sanofi y 2.500 para Glaxo sólo en vacunas. Si sumamos lo gastado en Tamiflú, mascarillas, gel hidroalcohólico de limpieza, congresos, reuniones de expertos para establecer protocolos, personal para dispensar vacunas… el costo puede ser mareante, y todo ello ha sido pagado con dinero público.

Aquí se ha perpetrado un atraco a nivel planetario. Se han dado a las multinacionales miles de millones, que eran necesarios para mejoras sanitarias, ahorrados por los trabajadores durante muchos años. En plena crisis económica y mientras los sindicatos denunciaban que se regalara dinero público a los bancos, se estaba cometiendo un saqueo solapado a los trabajadores sin ninguna protesta. Sólo en el Estado español se calcula un gasto mayor a 350 millones de euros que habrá que detraer de otros gastos en una sanidad que ya es muy deficiente.

Sólo Cuba y Polonia se han salido del guión negándose comprar una vacuna que no estaba testada. La ministra polaca de sanidad preguntó en el Parlamento por qué, si era tan eficaz, los laboratorios se negaban a hacer una demostración y exigían quedar exentos de responsabilidad en caso de efectos secundarios indeseables, y nadie le respondió.

Los franceses adquirieron 94 millones de dosis pero no pudieron colocar ni cinco, por lo que Bachelot, ministra de Sanidad, perdió los papeles y amenazó con tomar represalias contra los sanitarios que se negaban en masa. Ahora, ante el escándalo, han decidido rechazar 50 millones y vender el sobrante a Qatar y Egipto, pero ¿quién compra entradas de reventa para un partido que no interesa a nadie? Los españoles compraron 37 millones para evitar las 8.000 muertes que según la ministra Jiménez iban a producirse, y tampoco han podido colocar ni cinco, las cuales, según parece, han sido muy eficaces, pues no han llegado a 300 los fallecidos en el estado ni a 15 en Euskal Herria. Probablemente menos que los muertos en accidentes domésticos en el mismo periodo.

Osakidetza inicia el curso con tratamientos de Tamiflú, guardados bajo llave para uso ambulatorio estricto. En octubre recula y decide que, ante el poco uso, se expenda también en farmacias, pero eso sí, con receta. Adquiere 500.000 dosis para iniciar la vacunación a principios de noviembre, pero por presiones de la Sra. Jiménez la retrasan hasta el 16 (para no diferenciarse del resto del Estado), cuando ya era evidente que la curva epidémica iniciaba su descenso. Ante los escasos voluntarios, deciden ampliar los grupos de riesgo y vacunar también en las cárceles y residencias de ancianos, cuando es sabido que los mayores de 65 tienen memoria inmunológica por un virus circulante hace 50 años y que no precisan de vacuna. Deslizándose por la pendiente, deciden enviar cartas personales invitando a vacunarse a pacientes que para nada eran candidatos. Desesperados, junto a la nómina de noviembre el Director General de Osakidetza nos manda a todos los trabajadores una carta que finaliza: «consciente del inestimable valor que tu ejemplo tiene sobre nuestros pacientes, te animo a que optes por la prevención contribuyendo a interrumpir la posibilidad de transmisión a éstos», cuya traducción es: «ya que te pagamos la nómina, haznos el favor y vacúnate». Y con todo ese esfuerzo, confiesan haber puesto 96.000 dosis.

Es seguro que entre políticos y gestores hay gente honrada, pero también es seguro que hay mucho incompetente y mucho corrupto, y que hemos llegado a una situación en la que resulta muy difícil distinguir a unos de otros. Pero lo peor es que aquí nadie pide responsabilidades y nadie dimite. Se pueden ir miles de millones por el sumidero, que nadie se responsabiliza, porque la oposición no ejerce, los sindicatos no están y la sociedad plácida esperará otros cuatro años para votar a los mismos.

Pero hay gentes que viajan por Internet, que buscan información alternativa, que hablan en la cuadrilla, que practican el boca-oreja. Hay gentes que no son capaces de enfrentarse y pedir responsabilidades, pero tampoco están dispuestas a poner el brazo para que les inyecten una vacuna apenas contrastada para evitar una enfermedad que no es tal como cuentan. Estas gentes han dado una extensión planetaria de la insumisión. Por primera vez un engaño ha sido percibido como tal por la inmensa mayoría de la población y millones de personas de toda condición y cultura en todo el mundo han reflexionado sobre su salud, se han parado a pensar y han dicho no. Quizá por primera vez han tomado una decisión meditada y contraria al discurso oficial.

La OMS, las multinacionales farmacéuticas, políticos y expertos sanitarios se estarán preguntando qué ha fallado. Se han hecho con el dinero, sí, pero han quedado tocados para la próxima. Porque esta insumisión colectiva es, además de una alegría, una esperanza.

egunkaria

Egunkaria y el mito de Sísifo

 

 

Los dioses de la antigua Grecia habían condenado a Sísifo -in perpetum- a subir sin cesar una roca hasta la cima de una montaña desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Habían pensado, con algún fundamento, que no hay nada más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza. Todo el ser se dedicaba a no acabar nada. Era el precio a pagar por las pasiones de esta tierra. Algo, que por otra parte, consideraba el propio Camus era tan absurdo como el trabajo del obrero de hoy día. No obstante, al igual que diría Albert Camus, no hay destino que no se venza con el desprecio. Tal vez por eso crean desde la Audiencia Nacional, desde AVT/Dignidad y Justicia, desde el PP y el PSOE, que quienes trabajan a favor del euskara, y de la cultura vasca, realizan un trabajo inútil y sin esperanza. En definitiva, que es algo absurdo. Pero cuando prosigue el juicio por el caso Egunkaria, en un ataque directo, no ya solo contra la libertad de expresión, -uno de los derechos que tanto costó recuperar tras la dictadura del Franquismo y que toda democracia debe defender-, sino contra la cultura y contra el euskara, amparándose en cualquier patraña con el fin de lograr sus objetivos, es cuando uno es consciente que de absurdo no tiene nada. Porque quiere decir que el Egunkaria iba por el camino correcto. Al fomentar y promover la cultura vasca y el euskara, que cada vez se extendía mas y mas, cobraba tal fuerza, de una forma tan extraordinaria e ilusionante, que parecían imparables. Y eso, al parecer, era algo que desde los tribunales, desde ciertas asociaciones, desde los dos partidos políticos mayoritarios y desde el gobierno español, no podían consentir. Para ello intervenían con medios hábiles y a veces arteros para conseguir sus propios fines. Empero, absurda también es la actitud que han tenido el resto de medios de comunicación -tanto estatales como extranjeros- ante el cierre del diario Egunkaria. Lo que me lleva a cuestionarme si tal actitud del resto de medios obedece a ser proclives al miedo, ante la cada día más evidente involución de la libertad de expresión y de la pluralidad informativa o será de connivencia con el poder por otros intereses más espurios. Como absurdo tambien es el hecho en si, ya que el cierre de periódicos solo sucede en países bajo una dictadura. ¿Muchos nos preguntamos cómo es que la Unión Europea cierra los ojos ante las tropelías de uno de sus países miembros que permite el cierre de periódicos, que tolera la tortura de cinco de los trabajadores encausados en manos de la guardia civil, que enjuicia a personas que solo defienden su lengua y su cultura?… ¿otros muchos, en cambio, se cuestionan que conculcación de los derechos humanos será lo próximo que tengan que aguantar los ciudadanos por parte del gobierno y de sus tribunales? Y todavía hay más de un iluso que dice tener total confianza y respeto en la decisión de los jueces. Pero ¿que sucede cuando los jueces son los que transgreden la ley?, ¿quien juzgará a esos jueces?, ¿y quien a los políticos que auspiciaron todo esto? ¿y quien a los medios de comunicación que culpabilizaron a unos compañeros de profesión sin derecho a la presunción de inocencia? Tal vez se deba a que la democracia plena en esta parte de Europa no sea posible por la falta de madurez de sus masas. Al parecer treinta años de democracia siguen siendo pocos años para la mayoría de esta gente. Porque en este santo país el derecho vigente es la expresión de la voluntad del partido más fuerte, en cada momento y en su interés, sin responder a ningún principio moral. En definitiva, la justicia se torna en una ilusión. Algunos jueces y políticos con su actitud, parece que en poco o en nada han cambiado a pesar de los siglos transcurridos, ya que recuerdan al Calicles del Gorgias de Platón, personaje sin escrúpulos, que se movía por otros intereses que no eran precisamente los de impartir justicia. No será consecuencia de encontrarnos ante una sociedad enferma, decrepita, indigna e injusta? Porque lo que para unos, la democracia es la culminación de la justicia, para otros, no es mas que la mayor de las injusticias y vista la actitud de la Audiencia Nacional para con el caso Egunkaria, ha sido de injusticia. Los antiguos griegos, a veces, pueden parecer un tanto ingenuos si hacemos caso a lo que sostenía Solon, cuando decía que la injusticia solo puede ser mantenida por breve tiempo. Aquí, en cambio, sucede todo lo contrario, porque llevan ya demasiado tiempo ejerciéndola y menoscabando los derechos de los ciudadanos. Según Homero, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales. Según otra tradición, se inclinaba al oficio de bandido. Albert Camus en su obra el Mito de Sísifo, decía que no veía contradicción entre las dos posturas, ni yo tampoco, visto lo visto con la actitud de algunos.

  

 

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

kutsadura elektromaganetika aireportuetan / contaminación electromagnetica en aeropuertos

Los escáneres de aeropuerto son peligrosos

Publicado por Miguel Jara el 12 de Enero de 2010

http://www.migueljara.com/

El debate sobre el efecto que tienen los escáneres corporales en la salud está abierto, leo en en el diario El Mundo. Eso está bien porque hay tantas historias sobre la que no se debate… Los aeropuertos de Gran Bretaña, Holanda y Canadá han anunciado que planean usar esta tecnología con el objetivo de “mejorar la seguridad” tras los atentados del pasado 25 de diciembre. Pero, aparte del asunto de la privacidad de las personas y del aumento contínuo del control social que esto también supone, ¿esta tecnología es segura desde el punto de vista de nuestra salud, es inocua? El debate estará abierto pero por lo que leo lo que se publica va en la línea omnipresente de minimizar los riesgos para la salud y así apoyar la medida. El Mundo cita:

Sin embargo, “los niveles son muy inferiores al umbral de lo que puede ser considerado peligroso para la salud de un individuo”, afirma James Thrall, del Colegio Estadounidense de Radiología y jefe de radiología del Hospital General de Massachusetts (Boston, Estados Unidos). “La exposición es extremadamente baja y la energía es tan reducida que rebotan en la piel”, añade. (…) “Los riesgos van a ser pequeños“, afirma.

 

¿Cual es el umbral que puede ser considerado peligroso para la salud? ¿Acaso el único nivel saludable de una sustancia o servicio tóxico no es cero? ¿Todas las personas resisten igual los niveles de radiación considerados “seguros”? Tanto la citada información de El Mundo como otros espacios en internet más especializados y mejor documentados nos explican que:

“Se utilizan en los aeropuertos dos sistemas de escáneres muy distintos entre sí que son los siguientes:

Escáner de radiación de ondas milimétricas o rayos T: No emite radiaciones ionizantes (y por tanto, tampoco Rayos X). Utiliza ondas electromagnéticas, en un rango superior al de las microondas, para crear imágenes de la superficie del cuerpo humano al verse reflejadas por ésta. Su poder de penetración es escaso (de milímetros o centímetros) lo que permite su paso a través de la ropa pero no atraviesa la piel humana. Su emisión de energía es 10.000 veces inferior a un teléfono móvil.

Escáner de Rayos X de retrodispersión. Utiliza radiaciones ionizantes, concretamente Rayos X. Al igual que el escáner de radiación de ondas milimétricas, el escáner de Rayos X emite radiaciones de baja intensidad que no atraviesan la piel humana, sino que rebotan permitiendo un vistazo a través de ropas y complementos.

 

He consultado a uno de los mayores especialistas en contaminación electromagnética y radiación que hay en nuestro país, consultor de calidad ambiental, Carlos M. Requejo, y estas son algunas de sus explicaciones:

Este informe sigue el criterio oficialista sobre riesgos del electromagnetismo (IRPA-ICNIRP, OMS), que solo considera el riesgo las radiaciones ionizantes.

Con este criterio fascista importa más el negocio y la seguridad, que la salud, la intimidad o la libertad de las personas.

En principio detecto varias inexactitudes:

Los rayos X siempre son penetrantes en el tejido biológico, aunque afirmen que son de baja intensidad, no da el dato de cuanta intensidad (energía).

Los llamados rayos T, son ondas milimétricas (radiación terahercio – THZ), entre las microondas y el infrarrojo, mientras las de telefonía son ondas centimétricas, y las de radio y televisión decimétricas o más largas. (Ver = http://es.wikipedia.org/wiki/Radiofrecuencia)

La energía de una onda es inversamente proporcional a la longitud de onda, y directamante proporcianal a la frecuencia, o sea que los rayos T son diez veces más penetrantes que las microondas del GSM o UMTS.

NOTA sobre rayos T – PELIGRO -

Cómo las ondas del rango del Terahercio, usadas en escáneres de aeropuertos y hospitales, afectan al ADN.

Se trata una onda no ionizante y sin fuerza necesaria para romper enlaces químicos, pero se ha descubierto que es capaz de desenredar las hebras de ADN por resonancia no-lineal, bajo ciertas circunstancias. Esto se llama “unzipped DNA” y crea “burbujas” en las hebras que interfieren en la replicación del ADN y la expresión génica.

El DNA está formado por dos cadenas idénticas enrolladas en forma de doble-hélice. Cada base está enganchada a su complementaria A-T, G-C mediante unos enlaces débiles (puentes hidrógeno). “Unzip” es básicamente separar las bases complementarias, y las dos cadenas quedan sueltas, rompiendo la estructura de doble hélice.

Cualquier cosa que altere la estructura del DNA afecta la expresión genética (formación de proteínas), ya que el RNA o las proteínas que se encargan de la transcripción lo que hacen normalmente es exactamente alterar la estructura de una forma muy parecida. Y lo mismo en la replicación del DNA para la reproducción celular.

<http://science.slashdot.org/story/09/10/30/1216230/How-Terahertz-Waves-Tear-Apart-DNA?from=rss>

Para valorar más exactamente el potencial riesgo tendríamos que tener datos precisos de las radiaciones emitidas, frecuencia, potencia y duración de la exposición.

Sin embargo lo que afirma de la radiación de los vuelos es cierto, y lo hemos dicho muchas veces, la radiación cósmica acumulada representa un importante riesgo laboral para el personal de vuelo, y se les paga muy bien por ello. la radiación se incrementa en función de la actividad solar (tormentas solares, manchas solares, etc.)

Esta es una de las razones del éxito del AVE, la gente se siente menos agredida en el tren que en el avión !!!

Personalmente yo no pienso pasar por ningún scanner, ni permitiré que pasen mi niña o mi mujer, aunque eso signifique que me desnuden, me cacheen o pierda el avión.

Estas informaciones siguen el criterio oficialista sobre riesgos del electromagnetismo (IRPA-ICNIRP -Asociación Internacional para la Protección de la Radiación/Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante- de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que solo considera el riesgo las radiaciones ionizantes.

Los rayos X siempre son penetrantes en el tejido biológico, aunque afirmen que son de baja intensidad. Los llamados rayos T, son ondas milimétricas, entre las microondas y el infrarrojo, mientras las de telefonía son ondas centimétricas, y las de radio y televisión decimétricas o más largas. La energía de una onda es inversamente proporcional a la longitud de onda, y directamante proporcional a la frecuencia, o sea que los rayos T son diez veces más penetrantes que las microondas del GSM o UMTS, es decir, de la telefonía móvil.

Las ondas del rango del Terahercio, las milimétricas como las usadas en escáneres de aeropuertos y hospitales, afectan al ADN. Se trata una onda no ionizante y sin fuerza necesaria para romper enlaces químicos, pero se ha descubierto que es capaz de desenredar las hebras de ADN por resonancia no-lineal, bajo ciertas circunstancias. Para valorar más exactamente el potencial riesgo tendríamos que tener datos precisos de las radiaciones emitidas, frecuencia, potencia y duración de la exposición. Para valorar más exactamente el potencial riesgo tendríamos que tener datos precisos de las radiaciones emitidas, frecuencia, potencia y duración de la exposición.

De manera paradójica mientras se debate sobre los posibles impactos en nuestra salud de los escáneres de aeropuerto se olvida que cualquier persona al volar está recibiendo radiación natural peligrosa para su salud. Así lo afirma Shora sobre la radiación de los vuelos en la segunda información que he citado. La radiación cósmica acumulada representa un importante riesgo laboral para el personal de vuelo. Esta radiación se incrementa en función de la actividad solar (tormentas solares, manchas solares, etc).

“Personalmente yo no pienso pasar por ningún scanner, ni permitiré que pasen mi niña o mi mujer, aunque eso signifique que me desnuden, me cacheen o pierda el avión”, concluiría Requejo.

Más info: El libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Península, 2009) contiene un capítulo sobre los efectos en la salud de las personas de la contaminación electromagnética y cómo esta está generando hipersensibilidades en personas normales y corrientes. El libro Conspiraciones tóxicas.Cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente de los grupos empresariales (Martínez Roca, 2007) cuenta en su primer capítulo cómo actúa el lobby de la contaminación electromagnética y trata sobre el ICNIRP.

urbanizazioa / urbanizacion

Tras finalizar las obras de Remodelación en 1989, faltaba Urbanizar todo el barrio.

Hasta la Moción de la Asociación para Urbanizar aprobada en 2000, esta era la tónica diaria.

 

aparkalekua aldi baterako murriztuko da senidetasun kalean / supresión temporal de aparcamiento en la calle fraternidad

APARKALEKUA ALDI BATERAKO MURRIZTUKO DA SENIDETASUN KALEAN

 

Astelehenean, 2010eko urtarrilak 11, hasi eta 2013ko otsailaren 1era bitartean, gutxi gorabehera, aparkalekua murriztuko dela Senidetasun kalean, 2. eta 14. zenbakien artean.

2. zenbakiaren parean behin behineko aparkalekua ipiniko da, lanek eragindako murriztea arintzearren.

Esparru publikoaren okupazioa 3. metro linea egiteko lanek eragin dute.

 

 SUPRESIÓN TEMPORAL DE APARCAMIENTO EN LA CALLE FRATERNIDAD

Desde el lunes, día 11 de enero de 2010 y hasta el 1 de febrero de 2013, aproximadamente, se ocupará temporalmente el aparcamiento en la calle La Fraternidad, entre los números 2 y 14.

Se habilitará un aparcamiento provisional a la altura del número 2 para paliar la supresión por las obras.

La ocupación del espacio público viene motivada por los trabajos de ejecución de la línea 3 del metro.

telefonoen erabilera / uso del telefono

Nunca use su teléfono celular en avión, tren o edificio de metal

He aquí el porqué

Sobre electrocontaminación pasiva.   El original aquí http://emf.mercola.com/sites/emf/archive/2010/01/07/Never-Use-Your-Cell-Phone-in-a-Plain-Train-or-Metal-Building-Heres-Why.aspx

Por Vicki Warren, CIE, BBEC, BSEE

En los últimos años ha habido mucha discusión en los medios de comunicación sobre los peligros de la contaminación pasiva.   Tanto es así que muchos estados y comunidades han prohibido fumar en el interior y otras áreas donde la exposición al humo de terceros sea posible.
Más recientemente, también ha sido un foco de interés en los medios de comunicación la relación entre el uso a largo plazo del teléfono celular y el cáncer. [1], [2], [3],
Surge entonces la pregunta : si se utiliza un teléfono celular, ¿hay riesgo potencial para la salud de las personas, tal vez podría haber un riesgo pasivo de electrocontaminación por el uso de los teléfonos celulares? Como más y más personas están usando teléfonos celulares y comunicaciones inalámbricas de todo tipo y la cantidad de datos que se transmiten hacia y desde estos dispositivos están aumentando rápidamente, la producción de electro exposición a la contaminación es una cuestión que ya no podemos ignorar.¿Puede mi teléfono celular  causar daños a otra persona?
Para responder a esta pregunta nos centraremos en dos grupos diferentes que podrían verse afectados:

  • La proximidad -  el primer grupo serán los que se encuentran dentro del área general del teléfono celular del usuario
  • Vecindad - el segundo grupo serán los que se encuentran en el barrio afectado por la señal de la antena de la torre celular

Impacto Potencial por proximidad a otros usuarios de teléfonos móviles

Con los teléfonos móviles, hay dos clases de posibles riesgos para la salud : térmicos y no térmicos. (Véase el artículo titulado: Móviles emiten más radiación que Nocivo radios FM, y para obtener más información acerca de los peligros de salud con los teléfonos móviles, véase el documento de teléfonos celulares y los tumores cerebrales - 15 motivos de preocupación. [4])


El impacto térmico, que es el único considerado por la industria, la distancia del teléfono a la persona debe ser muy pequeña para significar un problema:  menos de una pulgada para la mayoría de los móviles y ocho pulgadas, para un teléfono inalámbrico digital.  Por lo tanto, la probabilidad de que esto sea una causa de electrocontaminación pasiva es poco probable, pero posible en lugares cerrados -, como los aviones, los asientos del estadio, o entre padres e hijos.
Para los impactos no térmicos, sin embargo, el radio de impacto es mucho mayor.
Aunque es difícil de medir adecuadamente, cuando un teléfono celular se está utilizando para enviar y / o recibir datos (conversación de voz, la búsqueda en Internet, la descarga de música) la distancia de los efectos biológicos no térmicos de los teléfonos celulares sí depende de la fuerza de la señal de la torre.
Cuanto mayor sea la fuerza de la torre - mayor número barras de señales que tenga - menor energía debe generar su teléfono celular para mantener la comunicación.
Varía de un modelo a otro pero, en general, cuando un teléfono celular se está utilizando en una zona de plena intensidad de la señal, la señal desde el teléfono celular puede tener un impacto potencial en cualquier persona dentro de aproximadamente 6 pies (2 metros) del telefono celular. A medida que disminuye la fuerza de la señal, y por lo tanto el teléfono celular aumenta la fuerza, la distancia aumenta proporcionalmente. La distancia real del efecto depende totalmente de la dirección y la magnitud de la señal y de si la transmisión de la señal se está produciendo en una zona cerrada donde exista una importante reflexión, como un avión, coche o tren.

Impacto potencial por la proximidad a una Torre

Cada vez que use su teléfono celular es necesario que exista una torre celular cerca de la antena para transmitir y recibir su señal.  Por lo tanto, cualquier persona en la vecindad de la torre se verá afectadas por su acción.
Al igual que con su teléfono móvil, hay dos impactos potenciales de la energía desde la torre - térmicos y no térmicos.  Como antes, el impacto térmico requiere que alguien esté muy cerca de la antena, sin embargo, debido a la cantidad de energía que puede ser producida por una torre celular esta distancia es mucho mayor que con un teléfono móvil único - hasta cientos de pies.  Y, por desgracia, porque hay múltiples antenas transmitiendo simultáneamente, es muy posible que un lugar está siendo impactado al mismo tiempo desde diferentes direcciones. Esto es especialmente cierto en los pisos de nivel superior en los edificios altos situados en zonas urbanas.
There is no way to predict a safe distance or location, as the signal strength is continually changing, the reflection off buildings is unpredictable, and because of the rapid deployment of wireless devices the quantity of antennae changes daily.
No hay manera de predecir una distancia o lugar seguro, ya que la intensidad de la señal está cambiando constantemente, la reflexión sobre los edificios es impredecible, y a causa del rápido despliegue de dispositivos inalámbricos la cantidad de antenas cambia diariamente.
Como se describe en el artículo de
crear un santuario para dormir, su cuerpo es más vulnerable cuando duerme.
Es en la noche cuando su cuerpo se regenera, sus órganos se desintoxican, y se segrea su melatonina natural que combate al cáncer. Por lo tanto, es crítico para su salud y la salud de sus vecinos que su entorno nocturno esté tan libre de contaminación como sea posible.

Consejos útiles para evitar la creación de electrocontaminación de segunda mano

  •  Use sólo un teléfono celular cuando tenga la señal máxima de la torre,  ya que esto significa que su teléfono produce menos energía.
  • Permanezca al menos a 6 pies de distancia de cualquier persona mientras usa un teléfono celular.
  • Sostener el teléfono celular contra la cabeza asegura que usted va a absorber la mayor parte de la energía, protegiendo así a los de su entorno, aunque cause el mayor daño a sí mismo.
  • NO use un teléfono celular en un lugar cerrado como un coche, tren, avión o un edificio de metal (si se utiliza una antena exterior en un coche, el impacto biológico de los ocupantes es muy reducido).
  • NO use un teléfono celular durante la noche cuando sus vecinos están durmiendo.

 Nota: Aunque este artículo se centra en los teléfonos celulares, el mismo impacto que se observa para todas las comunicaciones inalámbricas, incluyendo redes Wi-Fi.

vicki_warrenSobre la Autora 

Vicki Warren es un ingeniero eléctrico y un biólogo certificado de construcción que se especializa en la creación de hogares sanos y amigable con el medio ambiente y espacios de trabajo.  Ella es ex Directora Ejecutiva y Consultora Ambiental del Instituto de Bau-Biología y Ecología (OIE), una institución educativa sin fines de lucro que integra conocimientos técnicos, la comprensión biológica y la sensibilidad ecológica de hacer hogares y lugares de trabajo saludables.

Vicki es también fundadora de Wings of Eagles Vida Saludable (Wehl), una organización no lucrativa con sede en la Middle Tennessee, que lleva a cabo seminarios, programas y consultas sobre la construcción de viviendas y lugares de trabajo saludables.
Referencias



[1] http://www.doctoroz.com/videos/link-between-cell-phones-and-cancer [cited 23 Nov 09] [1] http://www.doctoroz.com/videos/link-between-cell-phones-and-cancer [citado el 23 de noviembre 09]
[2] http://www.cnn.com/2009/HEALTH/11/10/cell.phones.cancer.tumors/index.html [cited 23 Nov 09]
[2] http://www.cnn.com/2009/HEALTH/11/10/cell.phones.cancer.tumors/index.html [citado el 23 de noviembre 09]
[3] http://www.naturalnews.com/027448_cell_phone_health_phones.html [cited 23 Nov 09]
[3] http://www.naturalnews.com/027448_cell_phone_health_phones.html [citado el 23 de noviembre 09]
[4] http://www.radiationresearch.org/pdfs/reasons_us.pdf [cited 23 Nov 09]
[4] http://www.radiationresearch.org/pdfs/reasons_us.pdf [citado el 23 de noviembre 09]

igogailuak otxarkoagan / ascensores en otxarkoaga

OTXARKOAGA SE SUBE AL ASCENSOR

 EL CORREO

 

La ayuda institucional anima a los vecinos a aprobar la instalación de 50 elevadores

Hasta hace tres años, en el barrio sólo había cinco ascensores para una población de 11.000 residentes

 

EN CIFRAS

21%

es el porcentaje de edificios donde los vecinos han dado ya luz verde a la instalación.

90.000 euros es el coste medio de cada elevador.

 

 Las ayudas municipales cubren hasta el 20%.

 

Érase una vez un barrio con más de 11.000 habitantes, uno de los más nuevos de la ciudad, donde sólo había cinco ascensores. No es ningún cuento, sino la realidad con la que ha tenido que lidiar Otxarkoaga desde su nacimiento, hace medio siglo. Levantado de la nada y a toda velocidad por el Estado durante el franquismo, no fue diseñado pensando precisamente en la accesibilidad. De ahí que se ‘olvidasen’ de los elevadores. Pero ahora, los primeros moradores que llegaron siendo jóvenes ya tienen una edad -el 27% de la población rebasa la barrera de los 60- y el Ayuntamiento se esfuerza en corregir este ‘defecto de fábrica’ del vecindario. Para ello, facilita ayudas y cede espacio público para colocar estas instalaciones por el exterior de los edificios -ocupando parte de la calle-, ya que por dentro de los inmuebles es inviable en la gran mayoría de los casos.

Tres años después de que el Consistorio se pusiera manos a la obra y tras un tímido arranque, los resultados empiezan a verse: ya hay siete portales con ascensor y tres más en obras, además de medio centenar de proyectos aprobados por las comunidades de vecinos. Es decir, el 21% de los 238 edificios que pueden poner ascensor -hay 260 bloques en el barrio, pero algunos no tienen la altura mínima y en unos pocos es imposible-, los residentes ya han dado luz verde a la instalación, según fuentes municipales.

Para animar a los ciudadanos, el Ayuntamiento ha tenido que recurrir a toda su artillería: el departamento de Urbanismo, Surbisa -la sociedad urbanística de rehabilitación de Bilbao- y Viviendas Municipales han trabajado mano a mano para dotar a Otxarkoaga de ascensores. «Lo primero que había que hacer era cambiar el marco legal, creando un plan especial, muy consensuado con los vecinos. También mantuvimos contactos con las áreas de Obras y Servicios y Economía y Hacienda para la desafección de suelo público…Y luego está el apoyo económico, fundamental para que la iniciativa saliera adelante», explica Julia Madrazo, concejal de Urbanismo.

Según detalla, los 8.800 euros de ayudas a fondo perdido que se dan a cualquier portal de la ciudad que quiera poner elevador se quedaban muy cortos en Otxarkoaga por las especiales características del barrio, «de modo que elevamos el tope hasta el 20% del coste». Aun así, «el programa no ‘tiraba’ al ritmo lógico, por eso Surbisa abrió el año pasado en el centro cívico del barrio una oficina para informar a los interesados del procedimiento para instalar ascensores», indica la edil. El equipo de profesionales consignado a esta tarea -con una arquitecta, un aparejador, una trabajadora social, una asesora jurídica y una administrativa- ha atendido más de 400 consultas y gestiones en dos años -313 en 2009- relacionadas con autorizaciones municipales, expedientes de ayudas, seguimiento de los acuerdos de las comunidades de propietarios o la marcha de las obras… Este apoyo sobre el terreno ha sido fundamental para animar a los vecinos. «Desde que la oficina empezó a funcionar, el despegue ha sido espectacular», afirma.

Problemas económicos

De hecho, sólo este año, Urbanismo ha concedido ayudas para ascensores en la villa por valor de 684.000 euros, de los que 116.000 corresponden a Otxarkoaga, donde el coste por elevador asciende a una media de 90.000 euros. A estas subvenciones hay que añadir las que otorga el Gobierno vasco, que van desde el 15 al 45% del presupuesto. «En la oficina, los principales problemas que nos plantean son de índole económico, sobre cómo pedir ayudas», indica Marta Ibarbia, directora de Surbisa.

A las familias, unas doce por bloque, les cuesta el ascensor unos 7.000 ó 8.000 euros, un desembolso que muchas personas no están en condiciones de realizar. En algunos casos, se han realizado informes de ayudas de emergencia social y BBK Solidaria también ha concedido microcréditos -préstamos que una entidad al uso nunca aprobaría debido a la edad del demandante o a su situación económica- para que los vecinos pudiesen afrontar el gasto.

Además, Viviendas Municipales -propietaria de un millar de pisos en Otxarkoaga, aproximadamente un tercio de los del barrio- también se ha implicado en el proceso votando a favor de la instalación de los elevadores y aportando unos 31.000 euros por ascensor, un tercio del total. «En total, serán 1,5 millones de euros, repartidos en diferentes ejercicios, para ayudar a costear los elevadores», resume Isabel Garcés, directora de Viviendas Municipales.

A pesar de las facilidades, hay comunidades donde no se acaba de alcanzar el acuerdo para poner las obras en marcha, muchas veces por rencillas vecinales. De hecho, hay 17 portales en punto muerto y en algunos de ellos viven personas con las capacidades físicas muy mermadas. Aunque el Ayuntamiento ha intentado no ser demasiado intrusivo en el proceso para dotar de ascensores al barrio -«queremos ir de la mano con los residentes, no atosigar»-, las responsables municipales advierten de que van a intervenir en algunos casos especialmente sangrantes: «Se están cometiendo auténticas injusticias y queremos impedirlo».

 

Dos expropiaciones forzosas y otra media docena en tramite

La propiedad del suelo, sea pública o privada, puede ser un escollo insalvable a la hora de colocar un ascensor. Para eliminar este obstáculo en Otxarkoaga, el Ayuntamiento está cediendo terreno municipal, operación que se hace efectiva en sólo dos semanas. Más difícil es cuando la intención de una comunidad de poner elevador choca de lleno con la propiedad privada. Para los casos en que el entendimiento entre el dueño de una lonja y los vecinos es imposible y no hay otras soluciones técnicas, el Consistorio contempla la expropiación forzosa: se toman los metros cuadrados necesarios para la obra, que los residentes del portal deben pagar. En sólo un año, ya se han realizado dos expropiaciones y otra media docena está en trámites. «Intentamos agotar todas las posibilidades antes de llegar a este punto -indica Julia Madrazo-. Pero nuestro deber es proteger la eliminación de barreras arquitectónicas».

«Ya estaba cansada de subir los 80 escalones… ¡que tengo 76 años!

Cuando a Dolores, una encantadora malagueña que lleva en Otxarkoaga «desde el año 61», se le pregunta si ahora que tiene ascensor puede hacer cosas que antes tenía vetadas, se queda descolocada. «No, mujer… Siempre he hecho lo que había que hacer, qué remedio, pero antes me costaba más trabajo… ¡si he tenido siete hijos!», indica orgullosa, con un cantarín acento de su tierra que las décadas pasadas en Bilbao apenas han matizado.
Para una madre con semejante prole, las escaleras no podían convertirse en un freno. Era lo que había, y punto. «Pero ya estaba cansada de subir los ochenta escalones… ¡que tengo 76 años!», aclara. Pese a su aguante, el cuerpo ya le pedía a gritos un ascensor, esa instalación que todavía es una especie exótica en el barrio: «Estoy enferma del corazón y de los huesos… yo no pedí que lo pusieran, pero ahora estoy muy contenta, porque me costaba mucho subir la compra», afirma en el umbral de su puerta, en un sexto piso de la calle Ugarte.
«Uno de los más bonitos»
En el número 1 de Larratundu, donde disponen de otro flamante elevador, también están encantados. O casi. Rosario y Eguzkiñe, ambas inquilinas, le ven un solo fallo: hace paradas entre piso y piso, lo que obliga a los residentes a subir algún tramo de escaleras. «Bueno, pero son ocho peldaños», asumen con conformismo. Una pega que se queda pequeña frente a los piropos que dedican al ascensor, «uno de los más bonitos del barrio».

 

 

 

 

 

leganés

antenas / foto afopres

antenas / foto afopres

En Leganés se ha aprobado una ordenanza municipal restrictiva con las antenas de telefonía móvil.

original20ordenanza20de20leganes11

Además esta ha sido consensuada con las Asociaciones vecinales. El Alcalde y el Ayuntamiento han trabajado codo con codo con los vecinos y vecinas.

Todavía podemos discutir si la protección que ofrece es suficiente:

Son 0,1 microWatio por cm2,

en Paris 1 microWatio por cm2,

en Rusia y Luxemburgo 2,4 microWatios por cm2,

en Italia, Austria, Polonia 10 microWatio por cm2

en Bilbao esta permitido 450 microWatios por cm2 !!,

antenas camufladas en txurdinaga /foto eekee-acacem

antenas camufladas en txurdinaga /foto eekee-acacem

¡¡ Y TODAVIA ALGUNOS DICEN QUE NO PASA NADA,  Y NO HAY PROBLEMAS !!