kableak / cables

Durante muchos años si pasabas por la carretera que une Aravaca con Pozuelo no dejaba de sorprendente un inmenso cartel bien visible colocado en una casa particular que advertía la relación  entre las líneas de alta tensión con el cáncer.

Era inmediato dirigir tu vista mas allá y ver unos monstruosos pilares soportando gruesos cables que sobrevolaban el entorno de viviendas. En efecto, las líneas soportadas por este amenazante  “mazinguer” atravesaban la carretera y una zona muy densamente poblada. 
En la primera década de este siglo tuve el placer de conocer a los propietarios de esa casa que tan efectivamente llamaba la atención sobre un grave problema de salud pública.


Foto pintura de la casa idealizada por Jose Luis Serzo

Los dueños eran Lino Zaramella y su esposa Amelia Romero (Mely) que finalizaban entonces una batalla contra la línea de alta tensión. Al frente de la asociación de vecinos Osa Mayor de Aravaca, una zona que depende del distrito de Moncloa, Madrid, llevaban décadas pidiendo que se quitase la línea eléctrica aérea. La línea en cuestión transportaba 220.000 voltios de alta tensión que zumbaban siniestramente sobre zonas residenciales entre las que se encontraba su casa.   
Desde 1971 vivían bajo esa línea con su familia ignorando sus riesgos como la mayoría de los vecinos. Solo en 1989 se enteraron de que vivir tan cerca de semejante monstruo era peligroso y comenzaron una lucha plenamente justificada para que se quitase.

Las líneas de alta tensión emiten campos electromagnéticos (CEM) que son Radiaciones No Ionizantes (NCRP por sus siglas en inglés) y son demostradamente nocivos para los seres vivos que están expuestos a ellos.
De hecho en 1983 escribí un artículo recordando que las primeras alertas sobre los efectos negativos de los campos electromagnéticos (CEM) sobre la salud datan de 1964 y fueron realizados en la Unión Soviética[1] mientras que los primeros procesos por daños contra las compañías eléctricas se ganaron en Nueva York, Estados Unidos en 1978[2],  justo cuando Amelia y Lino iniciaron sus protestas.

Durante 20 años mantuvieron Mely y Lino una tenaz batalla contra la desinformación sanitaria, los intereses de la compañía eléctrica y la inercia burocrática del ayuntamiento, hasta conseguir finalmente en 2009 que se quitase la línea. 
Las luchas contra las líneas de alta tensión no son fáciles y son largas como lo demuestran otros casos que se han dado en España. Por ejemplo la Asociación Cántabra de Afectados por la Alta Tensión (ACAAT), lleva, desde la misma fecha en que Lino y Amelia iniciaron su batalla (1989), denunciando la situación de irregularidad, la falta de información y abusos de Red Eléctrica Española (REE) en el proyecto de la línea de alta tensión Soto de la Rivera-Penagos-Güeñes de 400.000 voltios[3]
A pesar de ello y gracias a personas como Lino y Mely la conciencia de los peligros de las líneas y las acciones contra las empresas eléctricas están aumentando. Por ejemplo el 17 de diciembre del pasado año unos 400 cargos electos de Nafarroa y Gipuzkoa en el municipio navarro de Berriozar durante una asamblea organizada por la «Plataforma no línea de alta tensión», mostraron su total oposición al  proyecto de Red Eléctrica Española de dos líneas de 400 kilovatios entre Ezkio-Itsaso y Dicastillo[4]. Las movilizaciones contra los proyectos de instalación de sendas subestaciones eléctricas en el barrio de Patraix (Valencia) y Santa María de Grado (Asturias), las luchas contra el trazado de las líneas Lada-Velilla (Asturias- León) o las resistencias al proyecto de interconexión de alta tensión entre Francia y Cataluña, son otros tantos ejemplos de ello.


Foto: Mely y Lino

En algunos casos estas movilizaciones han tenido éxito como en la retirada de la línea que atravesaba la carretera Aravaca – Pozuelo que Mely y Lino denunciaron o en Araba, cuando se paralizó la construcción de la línea de alta tensión entre Castejón y Gasteiz[5], o en dos casos de contaminación electromagnética causada por transformadores eléctricos, por un Auto del Tribunal Supremo condenando a una empresa eléctrica en Murcia y la que emitió la Audiencia Provincial de Castelló obligando a su retirada en la localidad de Burriana.
La movilización ciudadana de personas como Mely y Lino es fundamental para contrarrestar la desinformación y la censura de la información que han intentado dar los escasos periodistas de investigación honestos sobre la contaminación electromagnética. 
Por ejemplo el 8 de enero del 2002 Documentos TV que dirige en La 2 de TVE Pedro Erquicia iba a emitir un reportaje con el título ‘A Contracorriente’ dirigido por mi amigo Pedro Barbadillo en el que se explicaban los peligros y efectos para la salud relacionados con las líneas de alta tensión, las subestaciones eléctricas y las antenas de telefonía móvil. No llegó a emitirse, fue censurado. Meses después de la grabación del reportaje una de las niñas del colegio que en él se mencionaba, conocido como «caso Valladolid», falleció como consecuencia de la leucemia que sufría igual que muchas otras de sus compañeras. 

Ver documental

http://nolineadealtatension.blogspot.com/2009/01/curiosidades.html

A finales del año pasado (2011) Lino nos ha dejado. Se había visto afectado por 3 cánceres (próstata páncreas y peritoneo) en el curso de los últimos 4 años. 
En su árbol familiar no había ni un solo caso de cáncer. Sus abuelos, campesinos italianos, habían muerto naturalmente de vejez; su madre y su padre en un accidente. Entre sus familiares colaterales, tíos, hermanos, etc. tampoco se conocía ningún caso de cáncer. Un árbol familiar tan limpio de cáncer es algo cada vez más raro de encontrar hoy en día. No es necesario recurrir a estadísticas, basta que mires a tu alrededor. Además Lino llevaba una vida sana, cuidaba su alimentación tomando alimentos biológicos preferentemente, no consumía tóxicos y tenía un excelente entorno familiar. 
Lino decidió tratarse con todas las armas de la medicina convencional: cirugía, radioterapia y quimioterapia. 
Pero independientemente de los tratamiento, e incluso a pesar de ellos, Lino mantuvo una buena calidad de vida hasta el final. En los últimos meses de su vida también se trató con otras terapias no ortodoxas que sin duda le ayudaron a disminuir los efectos tóxicos de la quimioterapia.
Es un hecho que hay muchas formas de vivir el trance de padecer una enfermedad en principio incurable. Lino lo vivió dignamente y no se dejó doblegar por ella. 
Durante todo el proceso se mantuvo activo no dejando de realizar sus actividades cotidianas como ocuparse de su jardín pese a los sombríos pronósticos que se cernían sobre el.

Incluso fue capaz de mantener su agudo humor mediante el cual era capaz de sacarle punta a cualquier cosa y hacernos reír a todos.
Tuvo la suerte de contar con el apoyo de Meli que aplicó su tenacidad a cuidarle hasta el punto de que el propio Lino a veces pedía “una tregua” de tanta atención, además de contar con sus hijos muy próximos y de dos encantadoras personitas que son sus nietos. 


Foto de Lino y su retrato con Mely al fondo por Jose Luis Serzo

Nunca se podrá demostrar que el haber vivido 40 años bajo la línea sometido a la contaminación electromagnética haya sido una de las causa de sus cánceres y de su muerte. Tanto las radiaciones no ionizantes como las ionizantes son asesinos perfectos que no dejan huellas. De hecho los cánceres y las enfermedades que provocan son indiferenciables de los producidos por otras causas. 
¿Dirás que las contaminación electromagnética no provoca ese tipo de cánceres, si no leucemias? 
No es cierto, hay estudios epidemiológicos, realizados por Wertheimer en 1979 que hallaron un riesgo significativo de leucemias, pero también de cánceres de cerebro en personas que viven cerca de líneas de alta tensión[6]. Respecto al cáncer, los estudios del Instituto Karolinska de Estocolmo ya habían advertido claramente del  aumento del riesgo de leucemias en niños que viven o pasan tiempo cerca de estos campos electromagnéticos[7]. Posteriormente investigadores del Departamento de los Servicios de Salud de California tras una revisión de los datos existentes en 2002 concluyeron que los campos eléctricos y magnéticos inducen leucemia infantil y deben cambiarse de “posible agente cancerígeno” a la de cancerígeno (categoría 1), según el criterio de clasificación de la IARC.


Foto: líneas sobrevolando un parque infantil en la zona

 
El Grupo de Investigación sobre Cáncer Infantil de la Universidad de Oxford tras  un estudio sobre 29.081 niños/as con cáncer (incluidos 9.700 con leucemia) en 2005, encontró un aumento significativo del riesgo de cánceres en relación a la distancia de líneas eléctricas[8]. Estos estudios iniciales han sido corroborados por otros estudios científicos especialmente los que relacionan las líneas de alta tensión con la leucemia infantil Tenforde,  Portier y WolfeKabuto.[9]  
Pero los efectos nocivos no se limitan a ese tipo de cánceres, que son los primeros en aparecer especialmente en niños, igual que no es cierto que la contaminación radiactiva provoque solo ciertos cánceres llamados “radioinducidos”. Eso son solo coartadas que utiliza el complejo médico industrial para minimizar el problema. 
Los efectos negativos de los campos electromagnéticos (CEM) sobre la salud no se limitan al cáncer. Las investigaciones de Asanova y Renova en la URSS ya en 1968 en trabajadores expuestos incluían alteraciones del sistema nervioso vegetativo, alteraciones cardiacas y de la tensión arterial, dolores de cabeza, fatiga crónica, problemas de  la coordinación motora, alteraciones de la memoria y la concentración, sequedad de mucosas, inflamación de nariz, garganta y laringe, disminución de la potencia sexual, alteraciones de la adaptación a cambios de temperatura, etc[10].
Las experimentaciones en animales realizadas en 1978 – 79 por los científicos norteamericanos Marino y Becker detectaron modificaciones sanguíneas con aumento de glóbulos blancos (leucocitosis) y disminución de una de sus familias (los linfocitos), así como de los glóbulos rojos (eritrocitos) con anemia[11]. Además en las sucesivas generaciones los animales sometidos a CEM eran cada vez mas pequeños a diferencia del gupo de control no expuesto; y por su parte Mc. Elhaney constató que las ratas expuestas tenían más cáncer [12] [13]. Doumansky encontró alteraciones endocrinas como la disminución de la fijación de yodo por el tiroides y disminución de la acetilcolina esterasa cerebral[14].  Adriyenco constató disminución de la fertilidad de los animales expuestos y alteraciones en los fetos de ovarios, útero y testículos así como del desarrollo general[15].   
Muchas investigaciones señalaron desde el comienzo que los campos electromagnéticos estaban relacionados con otras patologías como por ejemplo la muerte súbita del lactante[16]
En 2008 un estudio dirigido por el epidemiólogo Dr. Martin Röösli de la Universidad  de Berna en Suiza, ha concluido que las personas que viven a menos de 50 metros de una línea de alta tensión, tienen más probabilidades de morir por Alzheimer. Cuanto más tiempo se viva cerca de una línea de 220-380 kV, mayor es el riesgo: tras 15 años, la probabilidad de morir con Alzheimer es el doble de la tasa prevista[17].
Desde hace décadas se sabe también que los campos electromagnéticos (CEM) sobre los organismos vivos (tanto en animales como en seres humanos) producen una alteración del sistema de defensas[18]. Como explica roger Santini:“producen, una perturbación del sistema inmunitario (con pérdida del 25% de capacidad de destrucción de células cancerígenas) así como efectos promotores o copromotores del cáncer (carcinogénesis)” [19]. Y como todo el mundo sabe si se deterioran las defensas (el sistema inmunitario) se afecta el conjunto de los equilibrios que nos mantienen sanos.
Recientemente los investigadores chinos Shen Xiaoming y su equipo de la Escuela Universitaria de Medicina Jiao Tong, de Shanghai, han encontrado que los niños que llevan una versión defectuosa del gen que ayuda a reparar el material genético (ADN) [20], son 4 veces más propensos  a desarrollar leucemias si viven cerca (menos de 100 m.) de líneas eléctricas o de transformadores[21]. Es decir que si bien los niños expuestos a los CEM sufren más alteraciones del material genético ( ADN), los niños que sufren esta alteración genética no puede repararlo correctamente lo que les hace más susceptibles de desarrollar cáncer.
Las evidencias han seguido acumulándose desgraciadamente con el aumento de la sopa electromagnética en la que nos hallamos cada vez más inmersos. El año pasado publiqué una revisión al respecto de los efectos nocivos de los móviles a pesar de las bajas dosis de radiación electromagnética que emiten[22].

 

Existe además el poco conocido campo de las interacciones (sinérgias) entre los diversos contaminantes. 
Esta acción de los campos electromagnéticos se suma a la de otros factores que favorecen la aparición del cáncer, como la contaminación química de 100.000 sustancias artificiales que se encuentran en uso actualmente[23]    
 W.Ross Adey, presidente del Consejo Nacional Americano Contra las Radiaciones No Ionizantes (NCRP por sus siglas en inglés), directivo de la Agencia Americana de Protección Medioambiental (EPA por sus siglas en inglés) y miembro de la Facultad de Medicina en la Universidad de California, reconocía durante el simposio de Londres en 1994 que:“los estudios indican una conjunción entre las acciones de los promotores químicos de cánceres y los campos electromagnéticos CEM en el nivel de la membrana celular como una etapa clave en la formación de tumores”[24].
A su vez los efectos de la contaminación radiactiva, que viene incrementándose desde 1943 [25], también se potencian por la contaminación electromagnética y química en su papel de inducir cáncer y todo tipo de enfermedades. La contaminación radiactiva, a diferencia de la electromagnética de las líneas que genera radiaciones no ionizantes, produce radiaciones ionizantes que también afectan al sistema inmunitario e induce un fenómeno de inestabilidad del material genético que es la base del cáncer[26]. Además, y esto es sin duda lo mas grave, no se puede eliminar, es acumulable y su efecto es transgeneracional.   


Foto Lino  y Mely.

Mely y Lino son dos ejemplos de héroes anónimos, no porque hayan conseguido que finalmente se quitasen las líneas, sino porque tuvieron la constancia de batallar por lo que era justo sin desanimarse por las múltiples dificultades que hallaron en su tarea. 
Como al profesor Albrecht Walter Schott, que también nos ha dejado el año pasado, hay que agradecerles su tenacidad independientemente de sus resultados a corto plazo. (Ver boletín armas contra las guerras nº PONER ENLACE            )
Ambos han aportado indudablemente algo importante para el bienestar de todos, que es dar a conocer cuales son las causas ocultadas de las enfermedades. Lino y Meli alertando sobre la contaminación por radiaciones no ionizantes debida a las líneas de alta tensión, y Albrecht por la contaminación de radiaciones ionizantes debida a las nuevas armas radiactivas que se siguen utilizando irresponsablemente en todas las guerras. Evidentemente es imposible defender la salud si no se conoce qué es lo que la perjudica. Denunciarlo es el primer paso para que las futuras generaciones puedan disfrutar de un mundo donde estas causas ocultadas de enfermedad se hayan identificado, lo que a su vez es imprescindible para que puedan evitarse o al menos reducirse. Es responsabilidad de todos hacerlo, especialmente cuando los “responsables” oficiales hacen todo lo contrario. 
Es lo que los “salvajes” indios iroqueses, que fueron exterminados por nuestros “civilizados” antepasados europeos, tenían bien claro cuando consideraban la responsabilidad transgeneracional.  Invitando a que te preguntes:
“¿En qué afectan las decisiones que tomamos hoy a las 7 generaciones futuras?”
Hoy mas que nunca es oportuno recordar esa ética de la Federación Iroquesa, cuando la irresponsabilidad de los “valores” civilizados, ha llegado a poner en peligro la supervivencia misma, no de siete, sino de todas las generaciones futuras aumentando de forma irreversible la contaminación radiactiva.  

La asociación de vecinos de Aravaca ha manifestado su reconocimiento y su agradecimiento a la labor de Lino, acordando que la futura biblioteca que están intentando conseguir lleve el nombre de Lino Zaramella.
Pero hay que tener siempre presente que el agradecimiento más importante para Lino, Meli y Albrecht no es el de los que estamos aquí ahora, sino el de los que aún no han nacido.

 

Contacto de Mely Romero: linoymely@yahoo.es

 

Referencias
[1] Alfredo Embid “Una nueva forma de perder la salud, la polución eléctrica” area crítica julio agosto 1983.
[2] Ronald Hatzenberger. “French Interconnection” Rev. L’impatient nº 43. juin 1981. París pg 24.
[3] ’Alta tensión’ en Rasines. Cristina Fdez. Hierro. Diagonal. Número 11. Mayo 2009
http://www.diagonalperiodico.net/cantabria/spip.php?article215
[4] 
«Plataforma no línea de alta tensión» Autopista Elektrikorik EZ!. http://nolineadealtatension.blogspot.com/e-mail:altatensionno@gmail.com
[5] Cerca de 400 ediles rechazan en Berriozar la línea de alta tensión entre Itsaso y Dicastillo. Gara domingo 18 de diciembre de 2011
[6] Gilles Pourrier y Patricia Núñez. Niños, líneas de alta tensión y cáncer. 1-4-2005. Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica.
[7] Informe Karolinska. Rev GEA, nº 10. 1994.pág 16
[8] Impactos de las líneas de transporte eléctrico y de sus campos electromagnéticos. Problemas de la alta tensión
Pedro Belmonte. El ecologista.(http://www.rebelion.org/) 28-02-2007.
[9] Tenforde, 1992 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1599584 ; 
Portier y Wolfe, 1998 http://catedra-coitt.euitt.upm.es/web_salud_medioamb/Informes/informes_PDF/elf/DptoEnergiadeEEUU/emf.pdfKabuto, 2006 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16496405).
[10] Alfredo Embid “Una nueva forma de perder la salud, la polución eléctrica” Área Crítica, julio-agosto 1983.
[11] Rev l’impatient nº 31 Junio 1980. pgna 38.
[12] A. Marino y O. Becker “medicinal research engineering Nov 1977 pgna. 6
[13] A. Marino y O. Becker “Environment” nº 29 1978 pgna 6.
[14] G. Ribereau – Gayon “Cobat nature nº 38 nov. 1979.
[15] Public service comissions, cases 26529, 28698 State of N.York Dept. Of public service Junio 1978.
[16] Catherine Sokolsky “la pollution electrique” Rev. L’impatient nº 16 Marzo 1979 pgna 15.
[17] Residence near power lines and mortality from neurodegenerative diseases: longitudinal study of the Swiss population. Huss A, Spoerri A, Egger M, Röösli M; Swiss National Cohort Study. Am J Epidemiol. 2009 enero 15;169(2):167-75. Epub 2008 Nov 5.. Institute of Social and Preventive Medicine, University of Bern, Bern, Switzerland. ahuss@ispm.unibe.ch http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18990717
[18] Lannoye Paul, Nemry F., Santini R., y col. La pollution électromagnétique et la santé. Editions Frison-Roche 1994.
[19] Santini, Roger. Nôtre santé face aux champs électriques et magnétiques. Editions Sully, 1995.
[20] Deficencia genética -conocida como polimorfismo o SNPhttp://www.ornl.gov/sci/techresources/Human_Genome/faq/snps.shtml
[21] Leucemia y campos electromagnéticos. Microwave News; http://nolineadealtatension-salud.blogspot.com/
[22] Boletín 132 La OMS reconoce que los móviles pueden ser “probables cancerígenos” pero sigue ocultando las evidencias que los acusan. Alfredo Embid. http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/ads132.htm
[23] Según la Agencia Europea de Medio Ambiente citada en Boletín ECOS no 17 – dic. 2011–feb. 2012 – ISSN – 1989-8495 – CIP-Ecosocial.www.fuhem.es/cip-ecosocial
[24] 2. Conclusión de un simposio organizado por la UE. Londres. 27-X-1994. Citado en Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica.
[25] En esa fecha se puso en funcionamiento, en el máximo secreto, el primer reactor nuclear norteamericano de Handford para producir el plutonio de la primera bomba atómica, experimentada en los Álamos y utilizada para cometer el crimen de Nagasaki.

[26] Recomendaciones del ECRR, 2003. Los efectos de la exposición a radiación ionizante a bajas dosis sobre la salud con aplicación a la protección radiactiva. Comité Europeo sobre los Riesgos de la Radiación (ECRR), Editado por AMC/Asociación de Medicinas Complementarias. http://www.ciaramc.org/ARCHIVOS/LibrosCiar.htm

 

 Otros artículos sobre la contaminación electromagnética publicados por la AMC

Boletín 132 
La OMS reconoce que los móviles pueden ser “probables cancerígenos” pero sigue ocultando las evidencias que los acusan. Alfredo Embid.
http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/ads132.htm


Las WIFI (redes inalámbricas) también son acusadas de ser peligrosas para la salud y el genoma. Alfredo Embid. Revista nº81. 10. Boletín 55. 18 febrero 2010.  
http://www.amcmh.org/PagAMC/downloads/wifi.htm . 


Wddty. Teléfonos móviles: descubierto el daño al ADN . Revista nº78  2008
http://www.amcmh.org/PagAMC/articulos/Rev78/Rev78SecMEDIOAMBIENTAL3.pdf


Rose Marie Williams, MA.  La controversia de los teléfonos móviles.
Revista nº75  2005
http://www.amcmh.org/PagAMC/articulos/Rev75/MEDMEDIOAMB_TELEFONOS%20MOVILES.pdf


¿Los campos energéticos de radiofrecuencia provocan cáncer?
Ralph W. Moss, PhD, Director, Los Informes Moss. Revista nº 78 2008.
http://www.amcmh.org/PagAMC/articulos/Rev78/Rev78SecCANCER1.pdf


Control pionero de contaminación electromagnética en Leganés
EMBID ALFREDO. Revista nº81

Quema tu móvil. Revista nº81

Las WIFI prohibidas por revelarse peligrosas para la salud y el genoma.
EMBID ALFREDO. Revista nº80

Teléfonos móviles: descubierto el daño al ADN
WDDTY. Revista nº78

Teléfonos móviles y niños
ROSE MARIE WILLIAMS, MA. Revista nº76

La controversia de los teléfonos móviles
ROSE MARIE WILLIAMS, MA. Revista nº75

Medicina medioambiental: Demandas a las compañías de telefonía móvil
EMBID ALFREDO Revista nº70

GEA impugna el real decreto que regula las medidas de protección sanitaria frente a las antenas de telefonía móvil
MARIN TONI. Revista nº66

Estudio sobre las patologías ligadas a las antenas de telefonía móvil
EMBID ALFREDO Revista nº66

MAS problemas de los móviles confirmados
EMBID ALFREDO Revista nº66

Sentencias judiciales contra las antenas de telefonía móvil
EMBID ALFREDO Revista nº64

Un nuevo estudio confirma que los teléfonos móviles aumentan el riesgo de cáncer cerebral
EMBID ALFREDO Revista nº64

Los campos electromagnéticos creados por los teléfonos móviles aumentan la presión sanguínea
EMBID ALFREDO Revista nº54

Los móviles y el cáncer
EMBID ALFREDO Revista nº53

Asociación Contra Los Efectos De Los Campos Electromagnéticos. EMBID ALFREDO
Revista nº 49

Otras fuentes de inmunodepresión: las radiaciones electromagnéticas.
EMBID ALFREDO Revista nº33 

  

 

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