Archive for 'locales sociales'

BIZITEGI PRENTSAN

Bizitegi rechaza las recomendaciones para que amplíe su centro de Rekalde

El Consejo de Bienestar Social de Bilbao debe suspenderse por falta de asistentes

DEIA 2009/12/12

 

BILBAO. El debate está en plena ebullición en Txurdinaga. La apertura del centro para sin techo Onartu -dirigido a personas con problemas físicos, sin recursos económicos, desarraigo familiar, alcoholismo, enfermedad mental o toxicomanía- ha levantado en armas a los vecinos. Temen la presencia de usuarios que puedan causar problemas en una zona ya saturada de servicios sociales. Y cuentan con el apoyo del Ayuntamiento, que recientemente ha ofrecido a la ONG impulsora, Bizitegi, la ampliación de los locales de Rekalde en los que ya presta este servicio. La asociación lo ha rechazado.

La portavoz de la asociación vecinal Bihotz Berria Ana Meré recuerda que el 25 de noviembre todos los partidos del Consistorio firmaron un comunicado rechazando la apertura del local. No lo consideraban adecuado. Los vecinos se reunieron el lunes con el responsable foral de Acción Social, Juan María Aburto. El diputado ratificó la necesidad de ampliar horarios, pero en las dependencias de Rekalde.

En la actualidad, el horario de atención es de 15 a 19 horas, de lunes a viernes, para atender a 15 personas en 65 metros cuadrados. Los afectados insisten en que la versión de Bizitegi es que en su nueva ubicación de 200 metros en la calle Fernando Jiménez dará servicio a una veintena de personas. Es decir, cinco más que en la actualidad, con lo que “sería suficiente abrir dos horas más al día en Rekalde”, apunta Aurora Bilbao, otra portavoz vecinal. Sin embargo, la solicitud de licencia de obra es para acoger a 50 usuarios. En este nuevo espacio el horario previsto será de nueve de la mañana a nueve de la noche durante todos los días de la semana. El permiso fue solicitado el 25 de junio, y el Consistorio recomendó a la ONG que hablase con los vecinos para alcanzar un consenso. Pero no ha llamado a su puerta. Es más, el pasado mes un responsable de la ONG anuló la única cita acordada entre ambas partes.

Creen que cuando los responsables municipales aluden al “efecto llamada” que podría tener el centro de Txurdinaga está relacionado con este incremento del servicio. Y esgrimen un razonamiento que “compartimos” con el Ayuntamiento, y es que en Bilbao no residen tantos sin techo, por lo que las necesidades están cubiertas. “¿Para qué tantas plazas?”, se pregunta Meré. El Consistorio y la Diputación son quienes “deben decidir” dónde se ubican los recursos sociales, “y no un particular”. Insisten en la cercanía al parque Europa, del Colegio Público Txurdinaga y del Pío Baroja, además de la residencia foral para 300 personas mayores, además de otras dos privadas con otras 70 plazas como ejemplos de que no es un lugar adecuado para dicha instalación.

La asociación vecinal rechaza de forma rotunda las acusaciones de “sabotaje, insultos y amenazas” contra el centro de día. Bizitegi nació en 1988 en este distrito cuando la droga azotaba a barrios como Otxarkoaga de forma especial. Su objetivo era atender a personas en riesgo de exclusión social. Pero ahora, según opina Meré, no existe una cantidad de personas en esa situación que justifique un centro así.

Consejo suspendido Por otra parte, la cita anual que mantienen en Bilbao los responsables públicos y privados del tercer sector en el Consejo Municipal de Bienestar Social no pudo celebrarse ayer como estaba previsto por falta de quorum. Ricardo Barkala reconocía que “la falta de suficientes representantes también se ha registrado en anteriores ocasiones”. Por ello ha decidido convocar otro encuentro para febrero. “Lamento mucho que Bizitegi no utilizara el foro del consejo de para explicar su postura y oír el planteamiento municipal”. añadió Barkala a DEIA

 

 

 

 

bizitegi prentsan

2009 noviembre 28
 GARA 

 

Colectivos que ayudan a los desfavorecidos apoyan a Bizitegi

La Red de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social EAPN-Euskadi salió ayer en defensa del trabajo que realiza Bizitegi a través del centro Onartu. Las entidades que aglutinan a más de 10.000 trabajadores y voluntarios exigieron al Consistorio bilbaino, con su alcalde a la cabeza, que reconsidere el rechazo hacia el traslado del equipamiento que la asociación quiere abrir en Txurdinaga. El pronunciamiento se efectuó tras la última manifestación vecinal del jueves.

A.G. |

La red de entidades solidarias de la CAV manifestó ayer «su apoyo incondicional» a los proyectos que, como el de Bizitegi en Txurdinaga, «trabajan por dignificar las condiciones de vida de las personas más vulnerables y desprotegidas de nuestra sociedad». En su declaración, denunciaron la actitud de todos los partidos con representación en el Consistorio bilbaino; es decir, PNV, PP, PSE y EB.

A través de un comunicado, destacaron el apoyo institucional recabado durante ocho años por el proyecto Onartu. Asimismo, los colectivos incidieron en el papel que deben adoptar todas las administraciones para garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos en igualdad de condiciones.

La llamada a la responsabilidad se produjo después de que el alcalde se pusiera el jueves del lado de los vecinos que se oponen a la apertura de un centro de Bizitegi en Txurdinaga. Iñaki Azkuna subrayó que hay algunas ONG que «quieren aumentar su campo de acción y crean más necesidades, creando más oferta» que hace que se produzca «un efecto llamada», por el que «todos los de Bizkaia vienen a Bilbao y otros viven cómodamente sin montar los servicios que deben montar los municipios de más de 20.000 habitantes».

«Este alcalde está en contra de la acción de Bizitegi en Txurdinaga y a favor de apoyar a los vecinos, porque si esta ONG hace esto por amor al prójimo, que dé cuenta también que los vecinos de Txurdinaga son el prójimo y el Ayuntamiento somos prójimo», manifestó.

Quién ayer terció en este controvertido asunto fue la izquierda abertzale, que apostó por la reubicación del centro Onartu en otro local de Txurdinaga. «Consideramos que el lugar elegido no es el más adecuado por encontrarse en el entorno de dos centros escolares y un centro de la tercera edad», señalaron después de defender que en cada barrio o distrito del Botxo tiene que existir un centro de acogida.

«Bizitegi y el Ayuntamiento han ocultado a la vecindad las intenciones reales de ubicar el centro en Txurdinaga. Querían que fuese un asunto de hechos consumados. La información y el diálogo desde el principio con la vecindad son fundamentales para evitar comportamientos extremistas e insolidarios que han empezado a darse en el barrio y que buscan relacionar de forma interesada a estas personas enfermas con la delincuencia», argumentaron desde la izquierda independentista.

«Ningún barrio -añadieron en su reflexión- está libre de tener una problemática social como la que aborda Bizitegi. El alcohol, el no tener un hogar, las drogas de baja o alta densidad, las enfermedades mentales, son un problema no resuelto que está en todos los barrios y afecta a todas las clases sociales, por mucho que pretendamos taparla negando puertas a fuera su existencia». Por ello, creen que es una obligación social y humana atender a las necesidades de estas personas.

Durante semanas se han repetido las movilizaciones vecinales contra el centro, aunque desde colectivos como la Asociación de Familias de Otxarkoaga se han denunciado las pintadas amenazantes y el intento de quema del local donde se iba a ubicar el equipamiento, así como la ausencia de una condena por parte del Consistorio.

Algunas fuentes consultadas por GARA atribuyen a PSOE y PP estar detrás de la campaña contra Bizitegi -que dispone de otro centro en Peñascal-, a la que se han sumado PNV y EB por «interés electoral».

bizitegi

bizitegi

bizitegi

El pasado jueves 22 de octubre se celebró una reunión extraordinaria de la Comisión Socio-cultural. El tema a tratar era la polémica creada en torno a unos vecinos y vecinas de una parte de Txurdinaga, que se niegan a que se coloque en su zona un Centro de día para personas  que pernoctan en la calle.

 

La reunión fue agotadora porque se les dio la palabra a todos los vecinos y vecinas que quisieron, uno a uno. Alguno de los vecinos/as realizaron discursos de 25 minutos, con pausas, giros retóricos, citas y comentarios. Como iban a dejar hablar a todos los vecinos/as, esta vez nos dejaron hablar a dos miembros de nuestra Asociación. Con la oposición de la representante del PSOE.

Al parecer, y según dijeron los vecinos/as, este Centro les parece muy bien, la Asociación Bizitegi les parece muy bien, la labor que hace bizitegi les parece muy bien, ayudar a los demás les parece muy bien, la gente con problemas les parece muy bien, incluso los toxicómanos, los ex-toxicómanos, los ex-presidiarios les parecen muy bien. También observamos que les parecen muy bien las personas de etnia gitana, desde luego los inmigrantes y las personas de otra raza les parecen muy bien.

Todo les parece muy bien salvo una cosa la ubicación. El sitio nos es el apropiado.

En el debate salieron perlas muy brillantes:

Alguien dio a entender que, no se puede comparar el colegio de Txurdinaga con el que hay junto al  Centro de Bizitegi en Peñascal Rekalde, (30 metros), porque a aquel solo acuden alumnos de etnia gitana.

Una representante de un partido político afirmó que todos sabíamos que los que salen de la cárcel siempre vuelven a delinquir.

Ante los aplausos de los vecinos/as a la intervención de uno de los partidos de la oposición, la representante dijo algo como “ aplausos si, pero queremos votos …”

En fin, hubo muchas perlas de este tipo. La organización de la reunión fue calamitosa. Se interrumpían las intervenciones de los representantes de Bizitegi, con lo que no se dejó exponer completamente su proyecto. No se nombraron portavoces de los vecinos contrarios a Bizitegi, sino que se les dejo hablar a todos los que quisieron. Además algunos hablaron sin tener turno, no haberlo pedido e interrumpiendo a los demás.

Todo esto contrasta con la actitud de permanente obstrucción a las intervenciones de nuestra Asociación que habitualmente tienen algunos partidos allí representados.

Los partidos, todos menos uno, se plegaron a la exigencias vecinales.

Unos, utilizando el asunto como arma arrojadiza contra los partidos del gobierno. Otros, lavándose las manos del asunto. Pero ninguno defendió la legalidad de la propuesta de Bizitegi, lo positivo de su trabajo, precisamente para las zonas más próximas y la ilegitimidad de los vecinos/as para oponerse a actividades legales y socialmente necesarias.

La parte buena del asunto fue la unanimidad de las asociaciones en defender  a Bizitegi y su trabajo. Todas las asociaciones presentes en la Comisión defendieron a Bizitegi y censuraron las verdaderas intenciones de esto/as vecinos/as.

auzokideak haserre / Los vecinos critican el cierre de los centros cívicos en verano

 

no pueden utilizarseen las tardes de julio y agosto.
Califican esta medida de “inaceptable” y demandan la creación de más equipamientos culturales.

 

 

 

bilbao. El cierre de los centros de distrito de Bilbao en las tardes de julio y agosto limita las alternativas de ocio en los barrios y priva a los vecinos de locales en los que llevar a cabo sus propuestas de ocio. Por esta razón, la coordinadora vecinal solicita al Ayuntamiento su apertura durante estos meses, así como “la creación de una comisión de seguimiento y gestión en cada centro cívico entre el área y los propios vecinos”.
Además, las iniciativas que promueven tienen lugar “mayoritariamente por la tarde, que es cuando la gente puede acudir, al salir del trabajo”. Así pues, expresan “la necesidad de que se oferten más servicios, que se aumenten los recursos y apoyos a los grupos y asociaciones ciudadanas, y que las instalaciones se abran”.

El colectivo tilda de “absolutamente inaceptable” el cese de las actividades en este tipo, que prima un enfoque económico en detrimento de la calidad en los servicios”. “Los centros cívicos son algo más que una simple oficina administrativa, son un equipamiento sociocultural necesario”, añade esta plataforma.

Para paliar este déficit de infraestructuras defienden “que los recursos municipales se destinen a la creación de más equipamientos culturales y de ocio, que puedan mantenerse con los horarios adecuados para uso y disfrute de los ciudadanos”.

Finaliza asegurando que, al contrario que el Ayuntamiento, las asociaciones vecinales sí trabajan “durante todo el año, porque siempre pueden surgir problemas”.

 

ELIXANE CASTRESANA

 

 DEIA  2009/07/11

 

 

Bilboko auzo elkarteak auzo etxeak arratsaldez ixtearen aurka / las AAVV de Bilbao contra el cierre de los centros civicos por las tardes

Las AAVV de Bilbo critican el cierre vespertino de los centros cívicos en verano

 

GARA |2009/07/11

La Asamblea General de las Asociaciones Vecinales de Bilbo ha censurado la decisión del Ayuntamiento de cerrar todas las tardes de julio y agosto, calificándola de «totalmente inaceptable».

«Esta política de cierre de locales y que solo busca ahorrar costes sin pensar en los perjuicios que causa a los ciudadanos, debe ser cambiada radicalmente», manifiestas los organismos, que recuerdan a los responsables municipales que ellos trabajan todos los meses «por que siempre surgen problemas y asuntos que no esperan para su resolución».

Así, recuerdan al Consistorio bilbaino que la labor que se realiza desde el movimiento ciudadano es «altruista» y sus componentes trabajan por sus barrios cuando tienen tiempo libre, especialmente por las tardes. Por ello, las AAVV estiman necesario que los centros cívicos estén abiertos «el mayor tiempo posible».

auzo etxea itxita !!!!!! / el centro cívico cerrado

otxarkoagako auzo etxea

otxarkoagako auzo etxea

Este año nos han sorprendido cerrando el Centro Cívico por las tardes.

¡ Desde las 2h,  y todo julio y agosto !

Por primera vez  en 22 años de vida del Centro Cívico.

Ha sido sin avisar, por sorpresa.

Por toda comunicación, un cartel en la puerta de acceso.

otxarkoagako auzo etxea

otxarkoagako auzo etxea

Aunque en julio baja la asistencia a los locales, los vecinos y vecinas necesitamos que esten abiertos , para poder mantener las actividades.

Los grupos y asociaciones populares seguimos trabajando, y aunque, algunos no hagan actividades, tienen que reunirse para preparar las proximas.

Necesitamos nuestros archivos,  documentos, ordenadores y otros materiales…

De esta manera los vecinos y vecinas tampoco podemos reunirnos, ni podemos hacer asambleas, charlas, exposiciones ,  nada.

No podemos hacer nada hasta septiembre.

Nosotros concretamente nos reunimos todos los martes en julio y es un momento en el que siempre se acercan vecinos con diversos problemas. Los jueves de 7 a 8 tambien atendemos y recogemos fotografias antiguas de los vecinos y vecinas. Con una medida asi nos obligarían a parar dos meses y suspender las grabaciones de la pelicula que estamos realizando.

En estos meses tambien surgen problemas: las obras, desahucios, averias , las instituciones aprovechan para adjudicar obras y proyectos impopulares, conflictos, preparar actividades para las fiestas de bilbao, etc.

Si este es el apoyo que nos van a dar a los vecinos y vecinas, para nuestro desarrollo social y cultural, estamos apañados.

Se gastan dinerales del contribuyente bilbaino para hacer festejos a los turistas, y a los vecinos de los barrios nos suprimen los equipamientos sociales.

Nuestra Asociación va a iniciar una campaña para defender nuestro derecho a unos locales sociales al servicio del barrio y de los vecinos y vecinas.

35 hogares para empezar otra vez

 

Cuando Viviendas Municipales está de actualidad se suele deber a sorteos de VPO, proyectos de construcción de nuevas promociones de pisos… Pero esta sociedad municipal también tiene una vertiente de responsabilidad social. 128 personas con problemas de inserción conviven en 35 pisos cedidos por Viviendas Municipales a asociaciones que trabajan para ayudar a estos colectivos en la villa. Se trata de agrupaciones como Argia, Bizitegi o la Fundación Síndrome de Down del País Vasco.
Tal y como explicaron ayer la presidenta de Viviendas Municipales, Julia Madrazo, y su directora, Isabel Garcés, cooperan con 25 asociaciones dedicadas a la inserción socio-laboral y, gracias a los convenios suscritos con ellas, «personas mayores sin recursos, discapacitados físicos o psíquicos, inmigrantes, jóvenes procedentes de hogares desestructurados y personas en situación de precariedad económica pueden retomar sus vidas». También las mujeres que han sido víctimas de malos tratos encuentran en estos pisos un lugar donde alejarse de su agresor junto a sus hijos.
Según Madrazo, «estas personas unen la necesidad de vivienda con problemas personales específicos y en los pisos no sólo encuentran alojamiento. También tutela, seguimiento y atención psicológica y sociolaboral para insertarles de forma normalizada en la sociedad». A su juicio, «la exclusión social es uno de los retos más acuciantes de la sociedad actual». Explicó que la mayoría de los programas que ofrecen son «de tránsito, porque el objetivo es que las personas acogidas consigan ser autónomas e independientes».
Usos sociales
Cuando encuentran trabajo o recuperan el control de sus vida, dejan su sitio a otras personas necesitadas. «Si no experimentan una mejoría, como puede ocurrir con personas con enfermedades mentales incurables, se plantean estancias prolongadas en pisos tutelados», comentó Madrazo. Respecto a las personas mayores sin ingresos, permanecen en pisos municipales mientras puedan valerse por sí mismas; «cuando pierden la autonomía son alojadas en una residencia».
La renta media de estos pisos es de 234 euros, pero no es el único recurso que cede Viviendas Municipales de su parque inmobiliario. También tiene repartidos, esta vez gratuitamente, 42 pisos de Otxarkoaga que fueron declarados como inhabitables en 1987. No son aptas como residencia, «pero pueden cumplir usos sociales a favor de asociaciones que, además, contribuyen a la dinamización social de este barrio de Bilbao», afirmó Madrazo.
Lo que antaño fueron infraviviendas, hoy se han convertido en 4 centros de día, una tienda de ropa de segunda mano y oficinas para las agrupaciones. Por ejemplo, Bizitegi, Kaledor Kayiko, la asociación de belenistas, de canaricultura y la asociación Ahislama, entre otras. Según apuntó Madrazo, por el momento el número de pisos municipales resulta suficiente, «pero cada año evaluamos con las asociaciones y los departamentos municipales si es necesaria alguna ampliación».

 

EL CORREO

Viviendas Municipales cede o alquila 77 pisos a personas con diferentes problemas sociales

Inmigrantes, jóvenes de hogares desestructurados, tercera edad sin recursos o mujeres con problemas.
Olga Sáez    DEIA

bilbao. Viviendas Municipales de Bilbao ha cedido o arrendado un total de 77 pisos para que 25 asociaciones que desarrollan su actividad en el campo de la inserción social y laboral de distintos colectivos ayuden a 128 personas.

Según informaron en rueda de prensa la presidenta de Viviendas Municipales, Julia Madrazo, y la directora de la sociedad, Isabel Garcés, Viviendas Municipales mantiene relaciones de cooperación y alianzas con 25 asociaciones y entidades bilbainas que desarrollan su trabajo a favor de diferentes colectivos en el campo de la inserción socio-laboral, grupos con inquietudes culturales y entidades públicas.

En este sentido, la sociedad tiene habilitados un total de 77 pisos de su parque inmobiliario para diferentes asociaciones que luchan contra la exclusión social de colectivos diversos y un total de 128 personas habitan en estas viviendas, gracias a los programas y convenios desarrollados por 25 asociaciones y entidades que desarrollan su actividad en el campo de la inserción socio-laboral.

Según Madrazo, se trata de entidades que trabajan con colectivos muy diversos, en muchas ocasiones en riesgo de exclusión social, como personas mayores sin recursos, personas con discapacidades físicas o psíquicas, personas inmigrantes, personas de la tercera edad, jóvenes procedentes de hogares desestructurados o personas en situación de precariedad económica.

En los colectivos se incluyen también grupos con inquietudes culturales y entidades públicas como el Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía y Viviendas Municipales para la acogida de mujeres víctimas de violencia de género. Madrazo aseguró que “estos pisos compartidos, que ofrecen tutela, seguimiento y atención psicológica y sociolaboral para insertar a las personas en una sociedad normalizada”, sirven para dotar de un alojamiento a 128 personas, que unen a la necesidad de vivienda, una problemática específica con discapacidad física o psíquica, violencia de género o inmigración.

En este sentido, según dijo, se ofrece una colaboración con el tejido asociativo en la lucha contra la exclusión social, “uno de los retos más acuciantes de la sociedad actual”. La responsable municipal explicó que la mayoría de los programas de ayuda que ofrecen estas asociaciones son “de tránsito, porque el objetivo es que las personas acogidas sean autónomas e independientes, en la medida de sus posibilidades”.

Con este fin, los programas brindan formación y asistencia para encontrar un trabajo o atención médica y psicológica, según las necesidades. Cuando estas personas logran su objetivo, abandonan la vivienda municipal y dejan su plaza para otras personas necesitadas.

En el caso de aquellos colectivos que no experimentan una mejoría que les permita su autonomía, como personas con enfermedades mentales incurables, los programas plantean estancias prolongadas en pisos tutelados. Respecto a las personas mayores sin ingresos para mantener su propia vivienda, la estancia en los pisos municipales se produce mientras puedan valerse por sí mismas, ya que son alojadas en una residencia cuando pierden la autonomía.

Los primeros pisos municipales cedidos para luchar contra la exclusión social se remontan a los convenios firmados con las asociaciones Argia, de ayuda a personas con enfermedades mentales, en 1992, con dos pisos; y Bizitegi, otra organización que también trabaja con personas en riesgo de exclusión social, en 1994, con catorce viviendas. El resto de los pisos municipales están repartidos entre otras asociaciones de apoyo a personas con enfermedades mentales; organizaciones de ayuda a personas inmigrantes; asociaciones de intervención para personas en riesgo de exclusión social por motivos económicos y laborales; colectivo centrados en la ayuda a personas jóvenes; la Fundación Síndrome de Down del País Vasco; la asociación de ayuda a la tercera edad de Bilbao La Vieja y el Área de Mujer del Ayuntamiento de Bilbao, con cuatro pisos para la acogida temporal de mujeres víctimas de malos tratos.

“Inhabitables” en Otxarkoaga

La política de Viviendas Municipales de Bilbao se hace extensiva también a otros fines. Así, también tiene cedidos gratuitamente 42 viviendas en Otxarkoaga que fueron declaradas “inhabitables” en 1987 por acuerdo plenario municipal, dado que ya entonces se preveía que si bien no eran aptas para vivienda, podían cumplir usos sociales a favor de asociaciones que contribuyen además a la dinamización social del barrio de Otxarkoaga. La implicación de Viviendas Municipales de Bilbao con las asociaciones sociales y culturales de la villa se completa con la firma de otro tipo de convenios de colaboración. El caso más reciente es el acuerdo con Emaús-Bilbao, que desde enero se encarga de la retirada y restauración de los muebles de la Villa. Estas viviendas municipales aptas para la acogida de los diferentes colectivos son arrendadas por Viviendas Municipales, estableciéndose una renta social, en consonancia con el fin que concurre en ambas partes, que asciende a 234 euros. Gracias a ello muchas personas en situación de riesgo de exclusión pueden iniciar una normalización desde la normalización de su vida en una vivienda gestionado por estas asociaciones. >O.SÁEZ

DEIA

DEIA