gaur asanblada / hoy asamblea

Reunión sobre  PGOU  HAPO

 

La Asociación de Familias de Otxarkoaga convoca a una Asamblea para tratar el tema del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que se está discutiendo actualmente en Bilbao.

Este Plan es importante porque  en él, se recogen todos los usos, destinos del suelo y construcciones a realizar en el municipio.

Los PGOU tienen una vigencia de varias décadas, ( el último fue aprobado en 1995 ).

Es de vital importancia para el futuro de nuestro barrio la participación de sus vecinos . Por un lado, para valorar las propuestas del Ayuntamiento y por otro para aportar propuestas.

La Asamblea será hoy  miércoles 18 a las 19h en el Centro Cívico de Otxarkoaga.

El documento Resumen se puede obtener en la web:

http://www.bilbao.eus/aurrerago/pdfs/resumen_propuestas.pdf

 

pgou

IRITZIA

Populismo pontificio, Gehry

El pasado sábado 25 de octubre ha sido el 75 aniversario de la inauguración del monumento a Evaristo de Churruca en Getxo junto a la desembocadura de la Ría. Concebido como una torre-faro por el escultor Miguel Garcia Salazar y el arquitecto Ignacio Mª Smith autor de la urbanización. Representa el diálogo Bilbao-Neptuno, El esfuerzo de Bilbao para la conquista del mar.

También el mismo día se procedió a la apertura de la reconstrucción del Puente de Deustua. Proyectado por el ingeniero de caminos, canales y puertos Ignacio de Rotaeche, el ingeniero industrial José Ortíz de Artiñano y el arquitecto municipal Ricardo Bastida, fue inaugurado discretamente en tiempo de la sublevación, “sin ninguna clase de ceremonia oficial”, a las diez de la mañana del domingo 13 de diciembre 1936 por el alcalde republicano. Ernesto Ercoreca. Poco después es dinamitado con precisión en sus apoyos para inutilizarlo por orden del Comité de Defensa del Gobierno de Euskadi la noche del 18 al 19 de junio de 1937. Bastida, como funcionario municipal recibe la orden de reconstrucción por el alcalde impuesto por los fascistas José Mª de Areilza, que se iniciará un año después sin la participación de Rotaeche, excluido por represión política y sin ser invitado y que desafortunadamente no tiene el reconocimiento social ni institucional que su notable y amplia actividad merece. Apenas una placa poco visible en el puente. Fue puesto en servicio el 25 de octubre de 1939, con el infame nombre de Puente del Generalísimo siendo alcalde el franquista José Mª Oriol y Urquijo.

 

Populismo y errores

 

No es admisible que ciertas instituciones se equivoquen en asuntos relativos a la autoría y propiedad intelectual de proyectos de gran relevancia por su rango urbano. Hace un mes la Junta de la Delegación en Bizkaia del Colegio de Arquitectos cometía, por criterios de protagonismo, el gravísimo error de dar un trofeo al reputado arquitecto Norman Foster en la creencia de que era el autor del metro de Bilbao. Cuando dudosamente lo es de sus estaciones y de los accesos popularmente conocidos como Fosteritos. En realidad fueron proyectados por el prestigioso arquitecto y diseñador australiano Rodney Uren (autor de las magníficas Canary Wharf station en Londres 1999 y Olimpic Park Station en Sydney para los Juegos Olímpicos de 2000) fallecido en 2012 en plena vitalidad creativa a los 63 años y encargado de este proyecto en el seno de la enorme empresa Foster&Associates. No se puede engañar a la sociedad por una frivolidad que tiene objetivos personalistas.

 

Deia relataba el pasado miércoles 15, que el sábado 25 de octubre, en desafortunada coincidencia con lo antes descrito, lo que anticipaba ya el 19 de agosto: ”El alcalde de Bilbao, Ibon Areso, anunció ayer que invitará al arquitecto Frank Gehry a estar presente en la puesta de la primera piedra del puente que se construirá en Zorrotzaurre y que llevará su nombre”. Este despropósito, precipitadamente propuesto por el anterior alcalde, es un lamentable error impropio de una administración pública y de un alcalde que además es arquitecto. Habitualmente los puentes se designan por el topónimo del lugar donde se sitúan o la referencia de una edificación significativa próxima y en algunas ocasiones con el nombre de un insigne personaje o hecho vinculado a la historia local. De los actuales 13 puentes de Bilbao solo las pasarelas Santa Isabel, Zubi Zuri (rídiculo nombre) y Arrupe alteran este criterio.

Asimismo, tampoco ninguno de los notables técnicos que los proyectaron, ya fallecidos tiene su reconocimiento: Alejo de Miranda, Hoffmeyer, Goycoechea, Uhagón, Alzola, Arzadun, Orueta, Gil de Santibañez, Ibarreta, Entrecanales, Petit, Ruiz de Velasco, Rotaeche, Ortiz de Artiñano, Bastida, Batanero, Fernández Ordoñez, y por supuesto nadie de los que viven, Arenas, Calatrava, Manterola. Quizá el nombre más adecuado del puente por relativa proximidad sería Sarriko. E incluso Rotaeche como homenaje o el de quien sugirió la idea, el anterior alcalde Azkuna.

 

Esta intención es otro inconcebible e inadmisible agravio. En primer lugar constituye una ofensa que la autoría del proyecto del puente, los ingenieros Guillermo Capellán y Héctor Beade del prestigioso estudio Arenas &Asociados, Ingeniería de Diseño, se ignore para que aparezca el de otro técnico que nada tiene que ver, Frank O. Gehry.

 

En segunda consideración se crea un enorme despiste ya que un visitante o estudioso atraído por dicho nombre encontraría un puente con un lenguaje diferente del habitual espectáculo constructivo de Gehry. Se trata de un puente estudiado elegido tras un concurso previo resuelto por un jurado que además de la propuesta económica, últimamente excesivamente apreciada, ha valorado su respuesta técnica. Contenido en su escala, con un ritmo adecuado, exento de manierismo, concebido como un fragmento de calle sobre el agua con las aceras separadas físicamente de la calzada concebidas como espacios longitudinales de contemplación y estancia.

 

Si se quiere tributar un homenaje y perpetuar su nombre es suficiente con que el tramo curvilíneo en vuelo sobre la ría frente al Guggenheim Bilbao Museoa se le denomine Tribuna Gehry, (término bilingüe euskera español). Y si se pretende que en Bilbao haya un puente proyectado por este genial arquitecto, que se le encargue directamente, el procedimiento “más democrático” que se utiliza actual y habitualmente.

 

Alguien debe dirigirse, el más adecuado el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, a Gehry y respetuosamente pedirle que prescinda de este honor que en realidad es un ofensivo error. Simplemente, aprovechando la anglofilia imperante en la villa, que diga: no, thank you very much! Yo no soy autor del puente. Este célebre artista ya ha sido sobradamente reconocido y homenajeado en Bilbao y en Euskal Herria, (Hotel de las Bodegas Marqués de Riscal en Eltziego)

 

Con estas actuaciones irreflexivas de banal inspiración política y nula sensibilidad cultural se está desvirtuando la seriedad y rigor que ha caracterizado al pueblo vasco sustituidos por la frivolidad del famoseo, que tristeza de dirigentes más propios de revista frívola. Areso y demás candidatos del PNV Aburto, Rementería y la Consejera Oregi en, otro disparate, recapaciten no hagan electoralismo populista y sobre todo no se equivoquen ni usurpen los derechos del autor de un puente. Dado que el vecindario ha sido ignorado una vez más en este asunto, invito a la ciudadanía a rechazar esta imposición proponiendo y buscando otro apelativo mas coherente, con el lugar, la memoria y la tradición

Iñaki Uriarte

Arquitecto

Bilbao, 1 octubre 2014

bilboko hirigintza / urbanismo en bilbao

Doctor en historia del urbanismo

Luis Bilbao Larrondo: “La hipoteca urbanística que dejó el franquismo en Bilbao fue brutal”

Pocas personas conocerán el urbanismo de Bilbao y su metrópoli mejor que Luis Bilbao. Su tesis doctoral, publicada el pasado mes, es buen aval de ello. En ella disecciona el desarrollismo de los años 60, la crisis total de los 70 y los primeros años de la transición democrática

Luis Bilbao analiza en un libro el desarrollismo de los años 60, la crisis de los 70 y la transición.

Luis Bilbao analiza en un libro el desarrollismo de los años 60, la crisis de los 70 y la transición. (David de Harp)

Bilbao. Urbanismo en Bilbao 1959-1979 recoge en sus casi 600 páginas una historia oscura de poderes fácticos, intereses y desastres que sirvieron de base para la actual ciudad. Unas cenizas de las que surgió un ave fénix urbana visitada por miles de turistas cada año y a la que Luis Bilbao prevé un futuro halagüeño.

Ha sido un trabajo de chinos.

Me leí todos los periódicos existentes desde 1960 a 1980, incluidos DEIA y Egin desde 1977, más revistas e hice mucho trabajo de archivo, también en el Gobierno vasco, ya que en la transición Lakua tuvo mucho que ver.

Tuvo que ser un shock para los políticos democráticos encontrarse esa situación de caos.

Efectivamente, fueron los dos años del Consejo General Vasco antes de las primeras elecciones autonómicas. Curiosamente, la primera ley del primer ejecutivo elegido fue abolir la corporación administrativa Gran Bilbao y el plan urbanístico creada por el franquismo. Se plasmó el cambio de una época.

¿La década de crisis fue consecuencia del desarrollismo feroz?

Sí, agravado por una crisis a nivel mundial, más la crisis política y social existente. Si no se hubiera dado esa recesión, el urbanismo desarrollista estaba condenado al fracaso y Bilbao hubiera entrado urbanísticamente en crisis de todas formas. Se comprobó que todo lo que se hizo en el franquismo fue un despropósito.

Lo que se hizo en los 60, ¿era planteamiento urbanístico?

En absoluto, no se sabía lo que era. Cuando llegó el primer Consejo General Vasco se quedaron blancos del desastre que era, no había ordenación alguna. Barakaldo tenía un plan de ordenación urbana que la corporación administrativa del Gran Bilbao se saltó a la torera para construir en la vega de Ansio, donde se preveía uso residencial, todo un conglomerado industrial. Los banqueros tenían el poder en esa corporación y la utilizaban para sus intereses económicos por encima de cualquier municipio.

Puro caciquismo.

Hacían y deshacían a su antojo. Los bancos y sus industrias pesadas, de acería, químicas… mandaban. Por eso no se hizo el valle de Asua.

¿El valle de Asua?

Estaba previsto que fuera el nuevo Bilbao para residentes, con 130.000 viviendas, un polígono gigante autosuficiente, de manera que el actual Bilbao fuera solo para oficinas y servicios, como si fuera la city en Londres.

¿Qué otras ideas se barajaron?

Ya se pensó en el nuevo San Mamés y se previó construirlo en las instalaciones de Lezama. La Feria de Muestras se iba a trasladar a Boroa, en Amorebieta, y el aeropuerto de Sondika desaparecía para ubicarlo en Vitoria y unirlo a Bilbao con una gran autopista. La negativa de los bilbainos fue total.

Una época en la que, indica en la tesis, había 245.000 vehículos en Bilbao y sin autopistas de acceso.

Todavía se levantaban los puentes de la ría y cada vez que ocurría se montaban unos atascos en toda la ciudad de aúpa. Era noticia siempre en los periódicos.

Y, ¿qué ocurrió a finales de los años 70, en plena transición?

Fueron los años de la incertidumbre. Los nuevos políticos no sabían por dónde tirar. Se miraba a ciudades industriales como Pittsburg o Baltimore, en Estados Unidos, o a Londres, para imitar la recuperación del río Támesis en nuestra ría. El alcalde Castañares viajó a la capital británica para conocer todo el proceso.

¿Pasaron muchos años antes de desarrollar un plan concreto?

Unos veinte, porque la hipoteca urbanística que dejó el franquismo fue brutal.

Y entonces…

No fue hasta que se dio con la piedra filosofal del Guggenheim como la apuesta del PNV en el poder de las instituciones cuando se toma un rumbo. Y eso a pesar de que fue una apuesta suicida para muchos.

Les tildaron de locos.

Es que carecían de apoyo alguno, ETA estaba en su apogeo y nadie creía que una franquicia cultural iba a suponer todo lo que ha venido.

¿Por qué no hay un concepto urbanístico de metrópoli en la población de toda esta comarca?

Yo creo que ya va calando. Ser metrópoli lo hace las interrelaciones y el metro está siendo fundamental en ello porque conecta a todos los municipios. Eso no lo consiguió el concepto de Gran Bilbao del franquismo porque Bilbao, como capital, usó el poder para beneficio propio y tuvo una política de anexiones brutal.

¿Cómo calificaría el urbanismo de Bilbao en los últimos 15 años?

El Guggenheim ha sido el elemento tractor, sin duda. Jean Noveau equiparaba el Guggenheim a lo que supuso la torre Eiffel o el palacio de la Ópera de Sydney. Y después se ha organizado un tipo de ciudad escaparate de cara al mundo, limpia, de servicios, donde están casi todos los premios de arquitectura Pritzker. ¡Quién iba a imaginar hace 20 o 25 años que los muelles de la ría, antes industriales, iban a servir para pasear a los bilbainos!

Algunos dicen que todo es artificial y también con intereses economicistas.

No podemos negar que vivimos en una sociedad capitalista, pero aquí quien se beneficia también son los ciudadanos con todos los parques, calles y plazas públicas que se han construido.

Otros añoran ese Bilbao de los 70, ese Bilbao de más carácter.

Sí, porque hay querencia por una historia de todo un siglo industrial, pero ahora vivimos en una ciudad amable y de la que los ciudadanos se sienten orgullosos, porque también participan de ella.

¿Y el futuro?

Seguirá la línea trazada. La nueva zona de Zorrotzaurre, con esa apuesta por las viviendas complementadas, por un pequeño parque tecnológico, es la vía. Ahí es donde se crearán patentes que generarán riqueza y dinero que se quedarán aquí.

Tampoco tiene mucho espacio para crecer…

Es que quizás Bilbao no tiene que crecer más, no lo necesita si quiere ser una ciudad para los ciudadanos. Igual hay que apostar menos por viviendas y más por empresas tecnológicas pequeñas que creen puestos de trabajo que la hagan dinámica. Hay que buscar un equilibrio.

 

PUBLICADO en DEIA  2013/12/09

bilboko udala

publicado en GARA  2013-07-12

 El Consistorio pagará un 35% más por beneficiar a Iberdrola en la torre

El convenio suscrito en 2005 por el Consistorio, Iberdrola y Bilbao Ría 2000 para que la multinacional construyera la torre de Abandoibarra pone cada vez más en cuestión la gestión del Gobierno Azkuna. Del análisis de la propuesta de liquidación de la operación, que obliga al Ayuntamiento a abonar en breve 12,58 millones de euros, se desprende que se pagará un precio 35% más caro por la recompra de las unidades de aprovechamiento por beneficiar a la eléctrica.

p012_f01_199x160.jpg

Agustín GOIKOETXEA |

En un pleno extraordinario convocado para el martes, el Gobierno Azkuna propondrá la aprobación de un crédito adicional para poder abonar a Bilbao Ría 2000 la indemnización por la pérdida generada por la actualización, «a precios de mercado», del valor de las unidades de aprovechamiento urbanístico transferidas a la sociedad interinstitucional en virtud del convenio para edificar la Torre Iberdrola. Se trata de algo más de 12,58 millones de euros que saldrán del remanente de tesorería del Consistorio bilbaino de 2011 y 2012, y de cuyo soporte legal hay muchas dudas tomando como base la literalidad del acuerdo a tres de 2005.

En una comisión previa, el 26 de junio, el concejal de Urbanismo, Ibon Areso, y el director del Gabinete de Alcaldía, Andoni Aldekoa, explicaron detalles de cómo van a liquidar con Ría 2000 los 20,19 millones que aún le adeudan, según sus cálculos. Esa cantidad, por cierto, es precisamente la que se rebajó a la eléctrica del precio del solar donde se alza su sede.

Esos 20,19 millones se corresponderían con el valor que atribuyen a las unidades de aprovechamiento (UA) más una supuesta indemnización por la devaluación sufrida. Ateniéndose a la literalidad del convenio de 2005, el Ayuntamiento se comprometió a recomprar cada UA a un precio de 2.305 euros, que con la actualización del IPC de los últimos ocho años las situaría en un valor de 2.855,89 euros. Así, la cantidad final sería de 14,9 millones y no de 20,1.

De las 9.000 UA transferidas, Bilbao Ría 2000 ha vendido una parte por 1.457,76 euros la unidad, que se corresponde con las adquiridas por Anida -la inmobiliaria del BBVA- en el marco de la operación del RAG. Ese sería su precio real en el mercado. Esa promotora desembolsó en junio 3,91 millones de euros en aprovechamientos urbanísticos, a los que hay que sumar los 1,59 millones que adquirió con el 15% de aprovechamiento que le correspondía por ley de esa misma céntrica promoción, junto a la Alhóndiga.

La indemnización por la devaluación es de 12,58 millones de euros, que es lo que se pretende abonar este verano una vez que el Pleno municipal autorice el martes un crédito adicional por ese valor. De la propuesta del Gobierno Azkuna se desprende que se pagará por esas unidades 3.869 euros; es decir, muy lejos de los 2.855,89 estipulados en la literalidad del acuerdo inicial y mucho más de los 1.457,76 que se han abonado por la promoción del RAG en virtud del estado del mercado inmobiliario.

Compensación discutible

El Ayuntamiento gastará 12,58 millones de euros de su remanente de tesorería para pagar un 35% más caro de lo que se comprometió hace ocho años y un 165% más de lo que hace un mes desembolso él y Anida por los 5,5 millones ya amortizados de una operación ruinosa para las arcas municipales y que pone en solfa la excelencia de la gestión jeltzale. Resulta curiosa la interpretación que efectúan desde el equipo de gobierno, ya que en ningún apartado del acuerdo se contempla ningún tipo de compensación, especialmente cuando en 2005 la burbuja inmobiliaria estaba en su apogeo.

De esa lectura del convenio se deriva que el Consistorio tan solo tendría que abonar 14,9 millones de euros por las 5.218 UA que posee Bilbao Ría 2000 de las 9.000 iniciales, a un precio de 2.855,89 euros la unidad de aprovechamiento. Lo cierto es que el valor de mercado no es ese, sino 1.457,76 euros (lo que ha pagado él en junio), por lo que la recompra supondría para las arcas municipales 7,6 millones, además de un IVA de 1,5 millones. De un análisis u otro se concluye que el Gobierno Azkuna pagará 10,9 millones de más por su defensa a ultranza del acuerdo favorable a los intereses de la compañía de José Ignacio Sánchez Galán.

La razón por la que al Consistorio le sale una factura de 20,19 millones, es porque estaría garantizando un precio de 2.855 euros por UA, incluso en aquellas que él y Anida adquirieron por un precio inferior, el de mercado. Ese compromiso de garantía de valor que defiende con su propuesta de liquidación no se deduce de la lectura del convenio, donde sí se decía que prometía recomprar el conjunto de las UA a un valor de 20.745.000 euros, sumándole la actualización del IPC, transcurridos diez años.

Otra duda lógica que se presenta, es por qué no se utilizan esos 12,58 millones para adquirir aprovechamiento en vez de aplicarlo a una indemnización muy discutible para algunos conocedores de la gestión urbanística. Sin duda, la respuesta habría que encontrarla en los entresijos de la negociación de Ría 2000, partiendo de que con ese dinero la sociedad interinstitucional tratará de aminorar una deuda que al cierre del segundo trimestre era de 189,97 millones de euros, 28,5 avalados por el Ayuntamiento.

Tampoco tiene sentido que el Consistorio haya adquirido hace un mes unidades de aprovechamiento a 1.457,76 euros y renuncie sorpresivamente a seguir adquiriéndolas a un precio tan ventajoso para sus intereses y opte por desembolsar 12.58 millones en indemnizaciones.

El interventor reconoce una deuda municipal de 50,5 millones

En un informe del interventor que avala la concesión de dos créditos adicionales por valor de 19,43 millones de euros para la cancelación parcial de las deudas con Bilbao Ría 2000 y con Iparlat, que serán financiados con cargo al remanente de tesorería para gastos generales, se desvela que el Ayuntamiento tiene una deuda de 50,5 millones, que denomina «capital vivo». Lo curioso es que el Gobierno Azkuna ha negado hasta la fecha lo que reconoce el interventor.

Esa cantidad resulta del riesgo derivado de las operaciones de crédito concertadas por Bilbao Ría 2000 y avaladas por el Consistorio en 28,5 millones junto con 22 millones de otros préstamos previstos para el periodo 2013-2015. Con ello, según el interventor, la institución disponía al cierre del pasado ejercicio de una capacidad de financiación de 32 millones, superior al dinero que ahora necesita. Asimismo, la modificación de la norma foral permite la operación.

Otro de los asuntos que levantará ampollas, sin duda, son los 6,8 millones de euros que se deben abonar a Iparlat SA como parte del justiprecio por la expropiación de un terreno en Basurto destinado al sistema general de comunicaciones e infraestructura. Todo parte de la batalla emprendida por el Ayuntamiento y la central lechera en los tribunales respecto al precio que se debía abonar por una expropiación forzosa. Después de varias sentencias favorables parcialmente a una u otra parte, y cuando la última resolución ha sido recurrido en el Supremo, Consistorio e Iparlat parecen haber logrado un acuerdo extrajudicial y de ahí el pago de 6,8 millones. A.G.

hirigintza / urbanismo

EL PLAN GENERAL DE ORDENACION URBANA DEL BILBAO Y LA PARTICIPACION CIUDADANA

 

Ha dado comienzo el proceso de revisión del PGOU de Bilbao, con muchos años de retraso, pero algunas novedades. Si bien en contenidos puede decirse que se alumbra un plan muy continuista, falta de autocritica de lo realizado en los últimos 17 años,… la novedad esta en la obligatoriedad legal de hacer un proceso de Participación Ciudadana.

Teniendo en cuenta que el Plan General es una de las herramientas rectoras del urbanismo en Bilbao, o dicho de otro modo, es el instrumento legal de hacer ciudad, los procesos participativos de la ciudadanía deben de tener un importante peso para decidir como lo hacemos a gusto de la inmensa mayoría de las personas residentes. Esperamos lograr calidad de vida, buena gestión de los recursos, instrumentos de reactivación económica,… y un buen nivel de satisfacción de la ciudadanía, por ello, es preciso que los debates tengan un carácter de representatividad, y un importante grado de vinculación con las decisiones que tomen las instituciones implicadas.

Para no crear falsas expectativas ni frustraciones en estos procesos participativos, dejemos claro, al menos por parte de los organismos ciudadanos cuales son nuestras responsabilidades:

     

  • Poner por delante una gran dosis de voluntariedad, la Asociaciones Vecinales buscamos una mejor calidad de vida de nuestros barrios, no pedimos compensaciones personales.
  •  

     

  • Capacidad de análisis, de detectar los problemas y las prioridades, esto nos lo da el contacto diario con la calle día a día, el escuchar a la gente.
  •  

     

  • Capacidad de elaboración de propuestas, poner al descubierto los déficit, urbanos, de equipamientos, zonas verdes, transporte, accesibilidad, la rehabilitación de vivienda, la autoridad única del transporte, el equilibrio entre barrios,…
  •  

     

  • Capacidad de transmitir a la ciudadanía el interés social de las propuestas, lo que hacemos no es para autosatisfacción, el apoyo de la calle será necesario y para ello tenemos que conectar. No despreciar ninguna propuesta que venga de la ciudadanía.
  •  

     

  • Capacidad de influir en las instituciones, participación en todos los foros de debate donde se esté poniendo en juego el modo de hacer ciudad.
  •  

     

  • Capacidad de presionar, si fuese necesario, desarrollar líneas de plante, conseguir el mayor apoyo social a los proyectos asociativos, mover la calle para conseguir el reconocimiento.
  •  

Puede que se me queden cosas por considerar, pero esta debe de serla materia prima de nuestras aportaciones para conseguir un buen resultado. Al final tendremos que hacer balance de lo propuesto y de lo conseguido, pero no antes de poner todo por nuestra parte.

La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao dispone de criterio, análisis, propuestas del Bilbao que queremos, también desde esta tribuna estamos en disposición de aportar, esperamos las consultas de la Asociaciones Federadas, ayudaremos para que todos los barrios se vean reflejados en el gran espejo de la ciudad.

Bilbao noviembre de 2012,

Carlos Ruiz Vicepresidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao

 

 

la esperanza en Bilbao

 La esperanza en Bilbao

 

Al igual que el poeta Vicente Aleixandre sostenía en uno de sus versos sobre su metrópoli natal “Un soplo de eternidad pudo destruirte ciudad prodigiosa…” este puede llegar a ser sostenido como un principio premonitorio dado que al Bilbao del futuro, no sabemos si urbanísticamente le acontecerá un análogo destino. A riesgo de poder parecer un agorero, simplemente les invito a que reflexionen en torno a unas cuantas cuestiones, porque considero que no hay nada más fructífero para el intelecto humano que suscitar la duda o “skepsis”, aquella, que según el filósofo José Ortega y Gasset, es la condición del conocimiento científico. 

 

Es algo curioso, porque en los años 70, ya hubo quienes, como el arquitecto municipal Ramón Losada, basado en su experiencia y que expresó en su tesis doctoral sobre el urbanismo de Bilbao de aquellos años, llegó a sostener una idea que hoy esta de plena actualidad, dado que planteó si no sería más lógico que durante las siguientes décadas Bilbao dejara de extenderse, y que se les permitiera a otros núcleos urbanos ya consolidados la posibilidad de crecer. Detrás de esta decisión no se trataba sino de darles a los bilbaínos una ciudad con calidad y dejar de lado aquellos perniciosos anhelos económicos sobre la urbe, basados en la estupidez y en la soberbia de muchos políticos de avalar el crecimiento por el crecimiento que había llevado durante el Desarrollismo a Bilbao a ser tachada de ciudad caótica. Baste recordar la situación del casco histórico, que estuvo en peligro de desaparecer, la anárquica situación de los barrios periféricos, pero también las optimistas posibilidades que se originaron ante las propuestas de la exposición, en la Feria de Muestras, sobre Roma Interrotta, cuando se sostuvo por algunos de los arquitectos más brillantes del momento, que había que recuperar el casco histórico y que la ciudad dejara de crecer a través de las ciudades satélites, de los polígonos y de los rascacielos, que habían supuesto un auténtico desastre urbanístico, sobre todo, por la extraordinaria especulación suscitada.

 

Hoy, año 2012, aquellas ideas, al parecer, cayeron en saco roto. Porque una de las muchas incertidumbres que surgen en estos momentos, es, ¿qué les espera en los próximos años a los bilbaínos?: con ejemplos como el del proyecto de Zorrozaurre, con la anunciada construcción de miles de viviendas (unas 5.473 viviendas), empresas, parques tecnológicos y demás negocios (sobre unos 201.360 m2), con una población que se incrementará como mínimo entre 15.000 a 25.000 personas, solo en esa zona, todo ello da que pensar. Tengamos en cuenta, que quienes accedan a esas viviendas, tendrán un coche o dos por familia, y que las empresas allí ubicadas suscitarán un mayor movimiento de vehículos industriales o de transporte de mercancías… ¿con qué tipo de propuestas contarán si hoy día ya hay graves problemas de movilidad en Bilbao y no digamos en esa zona? la duda inmediata que surge es ¿qué pasará entonces?, ¿acaso la solución será la de complicar más la vida a los ciudadanos de a pie, al suscitar una mayor contaminación ambiental, aglomeración y densidad?.

 

A esta gran obra hay que añadir las nuevas viviendas de Garellano y las de Olaveaga (unas 2.000 viviendas). Más gente, significa inevitablemente más problemas. Vuelven los viejos proyectos como el canal de Deusto, los aparcamientos en las afueras de la trama urbana para, supuestamente, impulsar el transporte público, más rascacielos…, pero, ¿es esta la solución, volver a arcaicas y fallidas formulas propias de la edad provecta, cuando las ideas sobre la ciudad del futuro van por otro lado? Tal vez se deba a que la memoria en el ser humano es demasiado frágil. Porque al parecer vuelven las ideas sustentadas para conformar aquella ciudad que supuso un autentico disparate del que se ha levantado Bilbao no hace mucho tiempo. Pero a pesar de ello hay quienes se empeñan en volver a una mayor opulencia, en sostener un mayor número de elementos dentro del tejido urbano, que no va a suponer sino caer en los gravísimos problemas de antaño. ¿No se darán cuenta que cuanto más se construye y se extiende el botxo -limitado como lo está-, es pan para hoy y hambre para mañana? El problema, simplemente se lo están trasladando a los bilbaínos del futuro. Conflicto que es extensible a la mayoría de ciudades del mundo bajo este tipo de sociedades y sistemas. No sería más lógico proporcionarles a los ciudadanos, menos cemento estéril e hirsuto y más calidad de vida.

 

Hace años ya sustenté en un artículo la idea sobre la extraordinaria oportunidad perdida en Abandoibarra, junto al Guggenheim, la biblioteca de Deusto y el palacio Euskalduna. Los que respaldaron la política sobre Abandoibarra, sostendrán que era absolutamente necesario recalificar aquel suelo, vender lo que era público a la iniciativa privada, y obtener cuantiosos beneficios para poder llevar a cabo la rehabilitación de lo que antes había sido una zona extremadamente degradada. No hubiera sido una propuesta más inexhausta, que si tuvieron la temeridad de que se invirtieran más de 40.000 millones en el Guggenheim, en una apuesta de futuro en la que casi nadie creía, sin saber si tendría o no éxito, ¿por qué no plantear con muchísima menos inversión económica algo mucho más potente culturalmente que además hubiese sido un éxito seguro? Fue la gran oportunidad perdida de haber construido sobre ese suelo el gran centro de las Artes Escénicas (proyecto trascendental para Bilbao pero defenestrado políticamente, porque ninguno apostó ni peleó por ello), que hubiera servido para lanzar no solo a los artistas vascos sino a Bilbao como la gran ciudad de la cultura a nivel mundial. Llegué incluso a sostener traer la facultad de Bellas Artes de Leioa a un edificio colindante, de esta forma se unirían todas las artes, erigiendo una especie de Bauhaus en Abandoibarra y que como proyecto de futuro hubiese sido muy rentable, tanto cultural como económicamente.

 

En vez de eso, se ha dado prioridad a otro modo de entender la ciudad, -las enabling settlement strategies-, que siguen vigentes. Por otra parte, todo el mundo emplea hoy usualmente un termino del todo desacertado al referirse a Bilbao como ciudad cultural –ahora comprendo al urbanista Michael Sorkin cuando sostenía que la cultura se esta Disney-ficando-, pero mi duda es, ¿porque se le califica así, si hay más oficinas, viviendas de lujo …que edificios que tengan que ver con la cultura?. Es más, ni tan siquiera cumple con la premisa de un concepto más trivial de cultura, tal y como la definía el filósofo e historiador Werner Wilhelm Jaeger, como la totalidad de todas las manifestaciones y formas de vida que caracterizan a un pueblo. Contrariamente a esto se suscitó otro tipo de cultura, como ha sido la de la especulación sobre lo que fue un terreno público, llegando a hacer de ese suelo el m2 más caro del Estado, con edificios exclusivos, privatizando ese suelo que una vez fue patrimonio de los ciudadanos. Hoy, en cambio, es propiedad de unos pocos.

 

Parece ser que fueron premonitorias para Bilbao las palabras de Francois Mitterrand a principios de los años 80 “une civilisation est évalué par le réussir de s´architecture” pero al igual que Paris se intentaba contextualizar mundialmente, -gracias a la arquitectura y a los grandes arquitectos-, aquí en Bilbao, para llevar a cabo el mismo anhelo, no todo han sido aciertos. Porque hoy Bilbao es igual a cualquier otra ciudad del mundo, como en su senectud lo fue con su estética fabril e industrial. Pero ante este nuevo Bilbao que surge, ¿cual es la esperanza?, tal vez, permítanme mi derecho al pesimismo, la que ya sostuvo en otro contexto el poeta Gabriel Aresti “…Bilbaon, esperanza oso mehar, ilun, eta laburra da”.

 

Luis Bilbao Larrondo (Doctor en Historia)

otxarkoagako botika / farmacia de otxarkoaga

La farmacia de vanguardia se esta convirtiendo en un rascacielos.

botika berria / foto afopres

botika berria / foto afopres

Los vecinos y vecinas comentan lo grande y alto del edificio construido, que supera en plantas, volumen y altura al caserio existente y ya derruido.

La imagen habla por si sola.

botika / foto afopres

botika / foto afopres

Este era el proyecto propuesto.

caserio-farmacia-otxarkoaga

caserio-farmacia-otxarkoaga

Parece que hay diferencias entre uno y otro. Y que se han subido unos metros.

http://www.otxarkoaga.com/afo/2010/08/21/botika-la-farmacia-del-bloque-1/

hiria

GARA

 

Juan Mari Zulaika

Vocal de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Bilbo

¿Cómo nos hacen la ciudad?

Aquí aplicaría yo lo del «efecto Miribilla»: pretenciosa urbanización joven que tiene de todo menos escuela, ambulatorio y centro social. Es la pauta dominante en las nuevas urbanizaciones

El Ayuntamiento de Bilbo se dispone a revisar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), tras 17 largos años de vigencia. ¿Para qué un Plan de Ordenación, si la ponen luego de montera y hacen de la capa un sayo? Dicho Plan ha sufrido más de 200 modificaciones y todas sin cumplir la preceptiva fase de participación ciudadana. Es una historia de improvisaciones, de incumplimientos, de total opacidad, de motivaciones económicas por encima del interés social. Y ahora, sin esperar a la revisión, se lanza una seria amenaza sobre la calle Juan de Garay, acceso principal a Bilbo.

Es de dominio público el viejo proyecto de la estación Intermodal de Abando, contemplado en el Plan desde 1995. No hace más de dos años, Fomento aseguraba que junto a la estación de las diversas vías ferroviarias, incluido el TAV, albergaría también la central de autobuses. Al año, el Ayuntamiento, animado por la experiencia del Termibus, decide trasladar ahí la central. Acaba de hacer públicos el plan en detalle, el presupuesto de 65 millones de euros y el plazo de ejecución de 27 meses.

El proyecto antiguo de Abando contemplaba un vial de acceso para autobuses que transcurría desde la autopista hasta la Intermodal de Abando, soterrado en tramos junto al colegio Iruarteta de Zabala y también por la trinchera ferroviaria de Cantalojas. Desde el principio este vial fue saboteado con la construcción de la rotonda a la entrada de Juan de Garay, que no respetó el trazado ni las cotas de aquel.

Hace dos meses, apremiado por la ampliación de la Escuela Iruarteta, el Ayuntamiento decide anular ese acceso vial tan estratégico, devolviendo la función de acceso a Juan de Garay. Y para más inri, plantea colocar una estación de autobuses en la trinchera de Cantalojas con entrada y salida por dicha calle.

Lo curioso es que esta sucesión de cambios ocurre en Bilbo impunemente, a espaldas del pueblo, sin que la oposición se inmute, a diferencia de la tangana mediática montada en Donostia contra el alcalde de Bildu por intentar ubicar la estación de autobuses en Riberas de Loyola en lugar de Atocha, como mejor ubicación. Lo mismo que en Bilbo, en Donostia dicha estación lleva implicada su conexión con el futuro TAV, proyecto cuestionado a su vez por Bildu junto a las famosas supraestructuras. Es lo que allí trae alborotada a la oposición, pese a que la crisis pide atemperar la apuesta por los megaproyectos.

En el caso de Bilbo, el último cambio ha transcendido y cuatro asociaciones de vecinos de la zona Sur han reaccionado y exigido al Ayuntamiento someter los cambios a exposición pública. Presentarán las alegaciones pertinentes. Otra cosa es que consigan que el asunto trascienda al dominio público y la ciudadanía reaccione ante los cambios en la ciudad que sufre en sus carnes.

Las asociaciones entienden que la estación de autobuses, al fondo de Juan de Garay, condena a esta calle urbana a ser un apéndice de la autopista. El derribo del puente Sabino Arana y el nuevo acceso por Olabeaga, junto a la apertura del ramal de entrada de Santander a Juan de Garay, hoy cerrado, agravarán la densidad del tráfico por ella a cotas de difícil tránsito, a la par que la contaminación acústica y ambiental que afectará a sus habitantes.

Debido a sus graves repercusiones, la modificación debería respetar un análisis global de la zona, estableciendo un marco normativo específico, como puede ser un PERI, más cuando está sobre la mesa la inmediata revisión del PGOU.

En cuanto a la ampliación del Colegio Iruarteta, nuestra opinión es que no resuelve en absoluto las carencias escolares de la zona, máxime si se desconocen todavía en qué va a consistir, si en abrir más líneas o en un centro de distinto nivel. Las asociaciones vecinales aceptan la ampliación como mal menor. Se ha llegado a esta situación alarmante por la pasividad de la Administración, negándose a acometer la descontaminación del terreno adjudicado a tal fin en Miribilla, a pesar de ser la zona de mayor crecimiento demográfico. Aquí aplicaría yo lo del «efecto Miribilla»: pretenciosa urbanización joven que tiene de todo, menos escuela, ambulatorio y centro social. Es la pauta dominante en las nuevas urbanizaciones.

Sigue en pie que el TAV llegará a la estación de Abando. Destrozados ya los más pintorescos valles del recorrido, se desconoce aún el itinerario de su acceso a la ciudad. Aparte de otros problemas implicados, como la hipotética conexión con la Variante Sur Ferroviaria para mercancías del puerto, ¿por dónde entrará a la ciudad el polémico convoy del TAV, matarile, rile, rile?