Bilbao y EE.UU.: seducción y fascinación

Bilbao y los EE.UU.: seducción y fascinación

En una de sus más destacadas publicaciones, el profesor Joseba Zulaika sustentó que fue producto de una seducción que la corporación museística estadounidense Guggenheim se asentara en Bilbao. No obstante, aquella seducción, aquella fascinación que ejercieron los Estados Unidos sobre Bilbao, no se trataba de un léxico que podamos considerarlo ni desconocido ni extraño, porque lo llevábamos asimilando desde hacía varias décadas. Y es que durante los años del Desarrollismo Económico del periodo Franquista hubo un reconocimiento y una admiración por el extraordinario progreso técnico y económico de aquel país, que sedujo no solo a los arquitectos e ingenieros bilbaínos sino que también a los políticos y empresarios. La llegada de las masivas inversiones económicas estadounidenses al Gran Bilbao, dio lugar tanto a la conformación de un imaginario basado en la metáfora del progreso como a su vez se fue configurando una sociedad del consumismo. Sin embargo, las pretensiones de los dirigentes bilbaínos iban mucho más allá de cualquier idea preconcebida.

Un modelo económico

La élite financiera e industrial de Bilbao, a través de algunos de sus miembros más destacados, Félix Lequerica o José María Areilza, quienes siendo embajadores en los EE.UU., llegaron a establecer no solo el pacto de Ayuda Mutua entre España y EE.UU. que sirvió para sacar a este régimen dictatorial del más absoluto de los aislamientos a nivel internacional sino que para aportarles importantes relaciones empresariales que terminaron captando buena parte de aquel capital estadounidense que llegaba a la España de Franco y que acabó en su mayoría destinado a la ampliación de empresas ubicadas en el Gran Bilbao. Hubo propuestas como la edificación de la Feria de Muestras de Bilbao que acabó convirtiéndose en un modelo, reflejo de un nuevo Bilbao, que trasmitió la idea de que modernidad y consumismo iban unidos, a través de innovadores materiales, sistemas, tecnologías y sus correspondientes catálogos y otros sistemas de tipo propagandístico. Los laboratorios Torrontegui de la Escuela de Ingenieros de Bilbao fueron otro de esos elementos estándares de gran trascendencia en el mundo de la construcción y que funcionaron gracias a las aportaciones económicas, de maquinaria y equipos, a través de las donaciones estadounidenses y la Fullbright Act. La élite financiera e industrial fue más lejos y suscitó el hermanamiento de Bilbao a la ciudad del acero de Pittsburg, la urbe que se instituyó en todo un modelo para los dirigentes locales de lo que debía de ser Bilbao. AHV llegó a compromisos con algunas empresas que invirtieron en Bilbao como United States Steel, Westinghouse y lograron acuerdos financieros con el Export-Import Bank. Otras entidades como la Gulf Oil Company posibilitaron que con sus inversiones se erigiera tanto la refinería de Petronor como que se construyera el Superpuerto.

El espejo en donde reflejarse

Los viajes de varios técnicos bilbaínos a los Estados Unidos durante los años 50, como Eugenio Aguinaga, Félix Iñiguez de Onzoño o Antonio Zalbidegoitia, tuvieron su posterior influencia en Bilbao. La publicación de las memorias de esos viajes editados por el Ministerio de Industria, la publicación de numerosos artículos desde revistas profesionales o de artículos desde la prensa escrita en torno a estos viajes y sobre los temas estudiados como los rascacielos, los centros comerciales, centros culturales, la planificación y la política urbana…de las ciudades estadounidenses que visitaron, les llevó a admirar profundamente aquella arquitectura. A su vuelta pudieron disertar en varias conferencias y exposiciones en torno a esa arquitectura, en las que explicaban la fascinación por aquella meticulosidad de los proyectos, el aprendizaje con la estandarización de los elementos constructivos, aquella prodigiosa organización de la industria de la construcción, con sus catálogos de materiales, medios de transporte, que fomentaban el trabajo interdisciplinar en equipo. Aunado al impacto que supuso para estos técnicos las entrevistas que mantuvieron con los grandes iconos de la arquitectura americana Frank Lloyd Wrigth, Richard Neutra, Walter Gropius, Mies Van der Rohe, Louis Khan…o con los técnicos de los grandes estudios de arquitectura e ingeniería de Skidmore, Owings y Merril de Nueva York, Pereira y Luckman de Los Angeles o Shaw Metz y Dolio de Chicago. Eugenio Aguinaga tras su viaje por los EE.UU. diseñó dos significativos proyectos, la urbanización y el pabellón del club de Golf de La Galea, lugar de encuentro y de ocio de la elite financiera e industrial de Bilbao, consecuencia de su visita a Taliesin West de Wright y el shopping center de Zabalburu una copia formal de otro edificio americano. Otro arquitecto bilbaíno, Javier Sada de Quinto, diseño 4 rascacielos en Deusto a través de un innovador sistema constructivo de patente norteamericana. El nuevo Banco de Vizcaya, en el Ensanche, fue un edificio financiero que respondía a los anhelos de los banqueros bilbaínos de erigir una residencia de los dueños de los destinos económicos de los españoles, proyecto de los arquitectos, José Luis Casanueva y Jaime Torres, que viajaron a Nueva York junto a José Chapa para constatar sus ideas con las de las realizaciones más destacadas de Manhattan. Se trataba de encontrar un edificio que sería el reflejo de aquel nuevo Bilbao emulando aquellas edificaciones que mejor representaban al Nueva York de los negocios como el Seagram Building de Mies van der Rohe, la Lever House de Gordon Bunsahft o el Chase Manhattan Bank de Skidmore, Owings y Merril. La propia Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao reclamaba la ciudad de Nueva York como arquetipo para Bilbao, ante su orografía e imposibilidad de extenderse en horizontal lo haría en vertical a través de los rascacielos. Pero también ejercería su simbología como la ciudad donde todo es posible, la ciudad de la metamorfosis, de los negocios, la ciudad del gesto orgulloso, la reverberación del poder y de la superioridad de los bilbaínos, capaces de emprender cualquier cosa, hechos a sí mismos, a través de una ciudad brutal, que trataba de manifestar una escandalosa ostentación de la riqueza. Los dirigentes bilbaínos a su vez viajaron a Nueva York al Congreso de Municipios sobre política urbana y visitaron ciudades como Pittsburg, Nueva Orleans, Filadelfia… regresaron con la intención de reproducir aquellas propuestas de grandes centros comerciales y aparcamientos en la periferia de la villa que reestructuraría toda la trama urbana. Los técnicos bilbaínos proyectaron infraestructuras, arterias, túneles y puentes alrededor de la ría del Nervión basados en modelos estadounidenses, el Cobo Hall de Detroit, la autopista Lodge, el Holland Tunel entre Manhattan y Nueva Jersey o la Nueva York Thruway desde Pensilvania a Nueva York. Incluso hubo técnicos bilbaínos que tras su viaje por EE.UU. plantearon un parque de atracciones para la Diputación Provincial en el monte Ganguren basado en el parque de Walt Disney de Orlando como nuevo lugar de ocio para los bilbaínos, y es que trataron de reproducir también los modelos de proyectos de parques naturales de California en Urquiola, Orduña o en el Gorbea. La prensa escrita de Bilbao llevada por aquella fascinación llegó a publicar la posibilidad de reproducir el Plan Bertrand Goldberg de Chicago con varias torres con un uso mixto residencial y de centros comerciales en el barrio residencial Marina City o propuestas de viviendas prefabricadas de Missouri o la ciudad experimental de Minnesota de Athestan Spilhaus.

The American way of life

Desde la delegación de Bizkaia del COAVN llegaron a denunciar las consecuencias de aquellos pretenciosos anhelos empresariales por tratar de reproducir aquellas ciudades y aquel estilo de vida cuando los debates internacionales en torno a la ciudad criticaban las situaciones existentes y trataban de hallar nuevas vías practicables de invención arquitectónica. En opinión de algunos reputados arquitectos como Antonio Fernandez Alba, Rafael Moneo, Rufino Basañez, Juan Madariaga o el sociólogo Mario Gaviria, que formaron parte del jurado del premio de arquitectura Pedro Asúa en Bilbao en 1970, sus críticas no fueron únicamente contra quienes habían permitido aquel efecto de ruptura del Ensanche por el rascacielos del banco de Vizcaya sino que en la mayoría de construcciones se llevase a cabo lo popular en EE.UU. denostando la arquitectura propia así como por haber establecido una postura capitalista de beneficios como única meta o haber llevado a la triste mecanización de las edificaciones, a la anulación del hombre y que habían acabado convirtiendo a los arquitectos en fríos técnicos y economistas. La influencia estadounidense sumió a Bilbao en una crítica situación difícil de ponderar como consecuencia de aquella quimérica pretensión de los financieros e industriales bilbaínos, llevados por aquella obsesión, con graves repercusiones, al tratar de reproducir aquellas asombrosas propuestas, sin pensar en las consecuencias y que acabó sumiendo a Bilbao en la mayor crisis urbana de toda su historia. Esta segunda ascendente estadounidense, con el efecto Guggenheim, ha supuesto, por el contrario, un efecto rehabilitador, tanto urbano como económico, allí donde fracasó el Franquismo y aquellos pretenciosos anhelos de su élite financiera e industrial, en cambio, la metrópoli contemporánea de servicios ha superado cualquier expectativa, conjugando cultura y economía.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

Luis Bilbao Larrondo

el caudillo fascista

el caudillo fascista

 

 

Ahora, que se esta hablando tanto de las características del dictador fascista Francisco Franco; cuando desde la Academia de la Historia Española se disculpa el régimen asesino y genocida que fundó a sangre y fuego; traemos a colación de nuevo, el articulo publicado por el historiador Luís Bilbao Larrondo donde se aborda de forma sencilla y clara las características de las actuaciones del general fascista.

 Aquí podéis ver diferentes repercusiones del articulo en otros foros.

 

 Menos mal que existen historiadores objetivos y justos como Luis..

 El tema es importante, porque algunos siguen manteniendo como verdad las mentiras difundidas por los medios de comunicación de la Falange Española sobre las supuestas bondades paternalistas del dictador fascista.

http://www.otxarkoaga.com/afo/2011/05/10/el-franquismo-la-quimera-de-un-regimen-dictatorial/

 http://www.foroporlamemoria.info/2011/05/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia/

 http://www.nabarralde.com/eu/nabarmena/6661-el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia

 http://www.deia.com/2011/05/19/opinion/tribuna-abierta/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia 

Para los que no tengaís el libro de Luis Bilbao Larrondo sobre la construcción en 1961 del Polígono de otxarkoaga y la política de viviendas falangista en la dictadura del General Franco (1936-1977), podeís mirar aqui:

el-poblado-dirigido-de-otxarkoaga-lbilbao

 Tambien podemos otras referencias y articulos de Luis  en la red:http://www.gara.net/paperezkoa/20091123/168155/eu/Eraiki-Bilboko-auzoen-ahotsa

 http://hedatuz.euskomedia.org/3865/1/25247261.pdf

 http://www.deia.com/2011/03/28/opinion/tribuna-abierta/el-consejo-general-vasco-ante-la-herencia-urbana-de-la-dictadura-franquista

 http://www.deia.com/2011/05/19/opinion/tribuna-abierta/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia

 http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2011/04/el-consejo-general-vasco-ante-la-herencia-urbana-de-la-dictadura-franquista.html

auzoz auzoko emaitzak / resultados elecciones en barrios

Azkunak 36 auzoetan irabazi du eta Bilduk Bilbo Zaharrean eta Deustuibarran

Bilbon inoiz atera ez dituen emaitzak lortu zituen atzo EAJk. 38 auzoetatik Azkuna buru zuen zerrendak 36etan irabazi zuen – orain dela lau urte 34etan lehenengo indarra izan zen. Lehenengo postua kendu dio PSOEri Arangoiti, Otxarkoaga, Uretamendi eta Iturrigorri-Peñascal auzoetan. Aldiz, orain dela lau urte irabazitako Bilbo Zaharra eta Deustuibarra Bilduren esku gelditu dira oraingo honetan.  AUZOZ AUZOKO EMAITZAK BARRUAN.

Bildu Bilbo Zaharrean eta Deustuibarran irabazteaz gain, bigarren indarra izan da Elorrieta, Iturrialde, Zazpi Kaleak, Solokoetxe, Atxuri, San Frantzisko, Zabala, Miribilla, San Adrian eta Olabeaga auzoetan.

Lehenengo distritoa – Deustu – San Ignazio


Bigarren distritoa – Uribarri

Hirugarren distritoa – Otxarkoaga – Txurdinaga


Laugarren distritoa – Begoña – Santutxu


Bostgarren distritoa – Ibaialde

 

 

Seigarren distritoa: Indautxu – Abando



Zazpigarren distritoa: Errekalde


Zortzigarren distritoa: Basurtu – Zorrotza


 


Bildu: 2007ko datuak dira EAE-ANVk eta EAk lortutakoak

El Franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

bilbao 1937El franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

El ilusionista es aquel que produce efectos ilusorios, engañosos, ficticios, mediante artificios y trucos…De Franco y su régimen podemos sustentar que fueron unos grandes ilusionistas, máxime cuando parte de esa ficción, de ese engaño, pervive hasta nuestros días. A día de hoy se siguen argumentando las mismas falacias, después de décadas de desaparición del régimen, por culpa no solo de algunos medios de comunicación en manos aún de quienes en su momento sustentaron la dictadura sino por culpa de muchos historiadores, que a fuerza de repetirlas y de caer en los mismos tópicos e invenciones del servicio de propaganda franquista, acabaron tomando como verdades algunas de aquellas tergiversaciones de la realidad que no se investigaron con la suficiente profundidad ni rigurosidad científica.

Franco en Bilbao

La prensa escrita del régimen franquista en Bilbao -El Correo Español/El Pueblo Vasco, La Gaceta del Norte y Hierro- durante los días posteriores a la muerte de Franco, recordaban con un entusiasmo exacerbado, las siete veces que había estado el dictador en Bizkaia en visita oficial. La primera vez fue el 19 de Junio de 1937, cuando la propaganda franquista sostuvo que Franco liberó Bilbao del desgobierno y caos de los rojos y separatistas. A pesar de que todos sabemos que fue un golpe de estado militar contra la legalidad vigente de un gobierno tanto autonómico como municipal elegido en las urnas democráticamente por los vascos en general y por los bilbaínos en particular. La segunda vez que estuvo fue el 19 de Junio de 1939, en el segundo aniversario de la toma de Bilbao por sus tropas. En su alocución sostuvo que no le temblaría la mano en las tareas de la paz como no lo hizo en las de la guerra. En esta ocasión se refería al régimen represivo que instauró como toda buena dictadura que se precie. La tercera vez fue el 19 de Junio de 1944, otra vez en el aniversario de la ocupación de Bilbao por las tropas franquistas celebrándolo con la parada militar a lo largo de la Gran Vía. La cuarta vez fue el 19 de Junio de 1950, una vez más en los actos de aniversario de la conquista de Bilbao. La quinta vez fue en Bermeo y Pedernales el 16 de Agosto de 1955. La sexta vez fue el 26 de Agosto de 1958 cuando llegó a la apertura de la Feria de Muestras en Bilbao, en donde según la prensa del régimen, fue cuando advirtió a lo lejos el cinturón de chabolas que rodeaban Bilbao en los montes cercanos, interesado por el tema, al poco tiempo nacía el poblado de Otxarkoaga para erradicar aquel chabolismo. Lo que omiten es que detrás de esa decisión meramente paternalista estaban las tremendas presiones a las que tuvieron que hacer frente desde Madrid por parte de los empresarios, la iglesia y las propias autoridades bilbaínas. La última vez que estuvo Franco en Bilbao, fue el 19 de Junio de 1964, una vez más en los actos conmemorativos de la toma de Bilbao por sus tropas. En este último viaje inauguró el polígono de Otxarkoaga, nada más hacerlo ya se requerían por parte de las autoridades locales cuantiosas partidas económicas para hacer frente a los numerosos problemas constructivos y urbanísticos que se habían producido.

La patología de una dictadura

Fue algo común de esta dictadura que muchos de los proyectos que aseguraban ejecutarían, en exiguas o en ninguna ocasión se hacían realidad. Ejemplos los hubo muchos y de distinto calibre, como con aquellas infraestructuras que nunca se llegaron a erigir así como todas las magnas obras que supuestamente iban a realizar, según exponían con gran boato en los medios de comunicación. Fue todo un modelo instituido el hacer creer algo que nunca sucedería, ya que nunca se llegaron a materializar o para cuando se hicieron lo fueron tardíamente, ya en periodo democrático. Estas actitudes de Madrid para con Bizkaia, según denunciaban distintos medios, beneficiaron a provincias de fuera del ámbito vasco y perjudicaron gravemente a Bilbao. Otro de los grandes absurdos del franquismo fue cómo se iba a creer a unas autoridades y a sus equipos de gobierno que iban a resolver el gravísimo problema de la contaminación, tal y como sostenían, si eran ellos mismos quienes formaban parte del consejo de las empresas que emanaban gases y productos altamente tóxicos para la población. Era un auténtico disparate llegar a creer que quienes eran dueños de esas industrias fueran en contra de sus propios negocios que les reportaban cuantiosos beneficios. Lo que si se les puede achacar es de haber llegado a convertir a Bilbao en la ciudad más contaminada de Europa. Otra de las grandes paradojas que se suscitaron fue que todo el dinero que se recaudaba anualmente en Bizkaia e iba a Madrid, no revertía. A pesar de ser Bizkaia una zona eminentemente rica e industrial quedó siempre incompresiblemente apartada de las políticas del gobierno, de sus tan aclamados planes de desarrollo económico. Las denuncias que se realizaron por varios medios de comunicación del propio régimen, tenían una mayor verosimilitud, porque contradecían los argumentos que llegaban desde Madrid, ya que según propugnaban las autoridades, el dinero recaudado en Bizkaia iba destinado a las zonas menos desarrolladas de España. Sin embargo, dicha premisa suponía otra ficción más del régimen franquista porque según denunciaban estos mismos medios de comunicación la mayoría del dinero vizcaíno se invirtió en obras e infraestructuras de Madrid y Barcelona mientras dejaban morir de inanición a Bizkaia. Lo que da idea de lo que realmente había detrás de esa actitud hacia Bilbao era más bien la manifestación de un plan perfectamente orquestado además del evidente síntoma de una patología común entre las autoridades franquistas; el engaño y la mentira compulsiva aunada a la repentina pérdida de memoria una vez llegó la democracia, ya que llegaron, incluso ante todas aquellas terribles evidencias, a negar lo innegable.

Lo que sí dejó Franco en Bilbao

Lo que sí dejó Franco, sin haber hecho aún acto de presencia la crisis económica, fue entre otras mezquindades, la mayor crisis urbana de la historia de Bilbao y de una mayoría de ciudades de Bizkaia y de Gipuzkoa. Lo curioso es que siempre que podían desde sus medios de comunicación, se habían encargado de arremeter una y otra vez contra lo que ellos señalaban era el desastre de ciudad que era Bilbao cuando era gestionado en la época de la República, por rojos y separatistas. Este era otro de sus falaces argumentos para validar su golpe de estado, así nos querían hacer creer que estaba justificado lo injustificable. La delegación en Bizkaia del Colegio de Arquitectos lo desmentía cuando todavía Franco no había muerto, tras un pormenorizado estudio arquitectónico, urbanístico y cultural, sostenían que desde precisamente la República, no se había hecho nada reseñable por Bilbao y que esencialmente la actitud de los políticos del ayuntamiento de Bilbao de aquella época republicana, era el espíritu de hacer ciudad que había que recuperar, porque la política de los dirigentes franquistas había supuesto la mayor de las catástrofes para Bilbao. Comprendo que no fue únicamente por haber tomado como suyos los criterios del capitalismo puro y duro, cuando perdió la ciudad su razón de ser, sino que fue, -tal y como denunciaban varios partidos políticos de izquierdas en sus programas políticos a las elecciones municipales de Abril de 1979-, una anarquía programada por la propia élite financiera e industrial local, el pilar sino principal si uno de los principales en los que se sustentaba el franquismo.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

Crónica de una realidad anunciada: la Mafia está en Euskal Herria

Crónica de una realidad anunciada: la Mafia está en Euskal Herria

Leí hace unos meses el libro “Mafia export”, del profesor de Historia y Sociología de las organizaciones delictivas de la Universidad Dell´Aquila, Francesco Forgione. Esta publicación es consecuencia de sus investigaciones y de su experiencia tras haber desempeñado el cargo de presidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia en Italia. Es todo un experto que ya ha escrito varios libros sobre la Mafia. Desde entonces vive amenazado.

En este estudio te explica la extensión, la globalización de la Mafia, pero he de decir que lo que más me interesaba era todo lo referente al caso español, ya que denomina a España como el punto de llegada de todas las rutas de droga desde África y Sudamérica. En el narcotráfico mundial quien controla España controla el mercado Europeo. Detalla en el libro cómo es considerada para la mafia como una zona crucial, además de zona franca, lugar de encuentro para tratas y negocios, en donde residen desde hace años prófugos ilustres de la mafia. Él se refiere a los miembros de la Camorra napolitana, la Ndrangheta calabresa y la Cosa Nostra siciliana, con unos métodos de intervención muy parecidos a los de la mafia rusa o la Triada china que llevan también tiempo actuando por toda la península.

Denuncia Forgione que para los políticos españoles la mafia nunca ha representado una prioridad, porque se han volcado exclusivamente en la lucha contra ETA, tal vez porque, y es una reflexión que me hago, detener mafiosos no proporciona réditos políticos. La mafia va allí donde percibe oportunidades de negocio y el que ETA desparezca lo consideran beneficioso porque proporciona una estabilidad política y económica que favorece los negocios y eso es lo importante para los mafiosos, porque muchos de los países de donde provienen son inestables tanto política como económicamente. A lo que es preciso aunar que no existen en la legislación española herramientas de lucha específica contra la mafia, porque no está tipificado el delito mafia, la confiscación de bienes y patrimonios delictivos resulta muy compleja y el régimen penitenciario para los mafiosos es uno de los más permisivos de Europa.

Por otra parte, les resulta muy fácil invertir dinero en el turismo y en los mercados inmobiliarios españoles, en tiendas, restaurantes, hoteles e inmuebles para blanquear el dinero sucio proveniente de sus actividades delictivas. Destaca Forgione que no dejar rastro de los movimientos de dinero es la principal obsesión de la mafia. Además resalta la facilidad de movimiento que tienen y que desde la cárcel gestionan sus negocios como si estuviesen en un hotel ya que no tienen restricciones de visitas ni de llamadas.

El gobierno español no hace nada o hace la vista gorda, favoreciendo con su inactividad a empresarios que se enriquecen con la financiación sucia e ilegal de la mafia, así como suscita que cada vez haya más miembros de la judicatura y de la política que se corrompen. Según Forgione la mafia no podría existir sin la política. La corrupción produce un costo social cada vez menos soportable para el mundo. La mafia disipa recursos, destruye y envenena el medio ambiente, viola derechos humanos y compromete la democracia. Todo ello gracias a que se produce lo que él denomina la hipocresía del poder que se alimenta de los silencios.

Hace en su libro alguna que otra mención a los nuevos mafiosos que vienen de los países del Este, a los que denomina como los más rampantes capitalistas nacidos y crecidos en el modelo podrido y corrupto del comunismo soviético. Pone como ejemplo a los mafiosos rusos quienes, sostiene, son los más poderosos económicamente. Entre los detenidos de las redadas que últimamente se han producido en la comunidad autónoma de Euskadi algunos son “Vor v Zakone”, criminales de ley, la más alta categoría de la mafia rusa, como el mafioso detenido en Algorta, en el municipio de Getxo, hace no tanto tiempo, junto a varios miembros más de su familia. Se trataba, por lo que se ha podido saber, de uno de los más altos cargos de la organización que llevaba la contabilidad de una de las más poderosas familias de la mafia rusa. Otros dos de los detenidos también eran altos cargos de la organización criminal. Estában acusados de blanqueo de dinero, coacciones, extorsión, tráfico de drogas, tenencia de armas y conspiración de asesinato. Posteriormente se detuvo a un grupo de mafiosos georgianos en Vitoria-Gasteiz acusados de numerosos robos y en cuyo curriculum tienen el haber recibido adiestramiento militar. Todos hemos podido leer en la prensa que hace unos días se han detenido en Donostia a una veintena de mafiosos rusos acusados de diferentes delitos: asociación ilícita, extorsión, intento de secuestro, tráfico de drogas, hurto, falsificación y tenencia ilícita de armas. Desarrollaban su actividad tanto en Gipuzkoa como en Araba. Es algo que lo veíamos en las películas y que creíamos que nos quedaba muy lejano, pero que comprobamos que como consecuencia de la globalización, se está convirtiendo en algo habitual.

Lo más indignante de todo esto es que se nos trate con desdén a los ciudadanos por parte de nuestras autoridades, cuando en cierta ocasión le oí a un ertzaina, con cierta sorna y prepotencia, ante la cada vez mayor preocupación de la sociedad vasca sobre la mafia, que lo único que había en nuestra comunidad era alguna banda de albano kosovares que robaba cobre. Al igual que la consejería de interior del Gobierno Vasco del señor Ares que ha venido ocultando que aquí existiese toda una organización criminal asentada de la mafia. Parece que para este gobierno vasco y para este señor solo existe ETA, será por lo de los réditos políticos. Defiende el profesor Forgione que “La hipocresía cuando no la complicidad de quien no quiere ver las mafias son fruto de la corrupción, de la connivencia consciente o de infravaloración e incomprensión del fenómeno”. Considero que hay muchas razones, dada su trayectoria y experiencia, para avalar sus tesis, y en cambio, dudar de los políticos, de la judicatura y de los miembros de seguridad del estado, porque ellos son precisamente parte del problema.

Para corroborar lo que sustento, no hay más que ir a los cada vez más numerosos casos de corrupción, ya que en estos momentos hay cientos de policías y guardias civiles en prisión por corrupción además de casi un millar de causas abiertas contra cargos públicos españoles por este mismo delito. Aunados a los cada vez más conocidos casos de incluso subdelegados del gobierno acusados de tener vínculos con la mafia. Lo que permite que la mafia se adentre con suma rapidez en una sociedad tan corrupta.

Forgione asegura que la mafia parece que no existe hasta que aparecen las calles ensangrentadas y además acusa a las autoridades de omitir deliberadamente que existe detrás todo un capital mafioso. Cuando ocurre una matanza es cuando se empieza a hablar de la mafia tímidamente. Según Forgione, con la llegada de los mafiosos llega su lógica criminal y de muerte, chantaje, violencia y capacidad para condicionar a la sociedad. Se multiplican los casos de complicidad y corrupción de autoridades políticas y públicas, sobre todo de los Bancos y demás entidades financieras, que sin su colaboración, sería impensable para la mafia hacer lo que hace. El profesor Forgione sostiene que a las mafias hay que buscarlas precisamente donde no se ven. Allá donde van, siempre inician sus actividades con una misión de control del territorio, del ámbito económico empresarial y del político institucional.

Últimamente se han practicado varias detenciones de miembros de la mafia en la Comunidad Autónoma de Euskadi y no eran unos cualesquiera. Lo malo es que esto parece que no ha hecho más que empezar. Mi mayor inquietud es, si habrá todavía algún político, miembro de la judicatura o de la seguridad del estado, de esos que califica Forgione de hipócritas, capaz de negar su existencia y si serán plenamente conscientes de la verdadera dimensión de la gravedad que supone para la sociedad vasca el que hayan permitido que la mafia campe a sus anchas por nuestras ciudades.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

El Consejo General Vasco ante la herencia urbana de la dictadura franquista

El Consejo General Vasco ante la herencia urbana de la dictadura franquista

Las transformaciones que empezaron a acontecer tras el periodo franquista implicaban profundas modificaciones institucionales y estructurales que hacían difícil predecir sus más inmediatas consecuencias. De todo ello se infería que acaecerían una serie de complejos cambios de mentalidad y de hábitos en muy poco tiempo y en amplios estratos de la sociedad vasca. La declaración política del Consejo General Vasco, entidad que gobernó el País Vasco durante 1978 y 1979, dejó en evidencia que sus facultades se encontraban totalmente limitadas, sujetas a un proceso de transferencias de competencias desde la administración central. La preautonomía no constituía una situación de autonomía plena sino un primer paso de definición territorial, implantando unas instituciones propias, acomodadas a ese momento. Como primera medida, habían previsto la recuperación de los derechos históricos de Bizkaia y Gipuzkoa, la derogación de las disposiciones de la Dictadura y la transferencia de las más amplias facultades de la administración central. Eran tiempos de recuperar el autogobierno, siendo un periodo corto de interinidad preautonómico y es que el urbanismo heredado era caótico, complejo y lo hacían muy limitados de medios. Para el Consejo General Vasco era vital contar con la capacidad de recaudación y fiscalización propia. Hubo partidos políticos como el EAJ-PNV que condicionaron cualquier tipo de decisión que se adoptase a que se aceptase esta reivindicación. Consideraban que no había otra opción, porque la situación era de tal gravedad económica en ayuntamientos como el de Bilbao, con una deuda de 6.144 millones de pesetas, que la única solución pasaba por recuperar los Conciertos Económicos que fueron abolidos por Franco en 1937.

Tiempos de pragmatismo

El abogado bilbaíno Juan José Pujana fue nombrado Consejero de Ordenación Territorial, Urbanismo y Medio Ambiente en sustitución del recién fallecido y miembro histórico del nacionalismo vasco, Juan de Ajuriaguerra. Pujana sustituía a Ajuriaguerra porque el EAJ-PNV pretendió conservar su peso político dentro del Consejo General Vasco y es que Pujana había sido colaborador de Ajuriaguerra en temas constitucionales y era secretario del Bizkai Buru Batzar. El BBB realizó un informe sobre estructuración y funcionamiento de la consejería, y sobre el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, ya que tenían interés en conocer su estructura porque la consejería nacía vacía del todo. Por lo que consideraron necesario, la creación de una comisión nacional de ordenación del territorio cuyo trabajo sería la preparación de informes, estudios y documentación para la elaboración del plan de ordenación del País Vasco. El EAJ-PNV ante los graves problemas de esa cartera, sostuvo que los temas técnicos exigían soluciones técnicas. Fue por lo que sugirió que el tipo de personas a las que se quería encomendar estas tareas fuesen de corte ejecutivo y no doctrinal ni teórico. Personas con profundos conocimientos en el sector y de los agentes operantes de una gestión económica y funcional adecuada, situando en los puestos de consulta a personas de reconocido valor teórico. El candidato para dirigir el urbanismo vasco fue el arquitecto bilbaíno José Miguel Abando. Se trataba de un profesional que tenía tras de sí una amplia experiencia de su paso por el gabinete técnico de la Corporación Administrativa Gran Bilbao. También era conocida su profusa actividad de ayuda a los movimientos ciudadanos y a los ayuntamientos a través de la Oficina de Información Urbanística que organizó junto al sociólogo Josu Barandika en la delegación de Bizkaia del COAVN. Abando a su vez, se rodeó de un buen equipo de arquitectos al frente de las direcciones territoriales, en Bizkaia, con Antón Aguirregoitia, en Gipuzkoa, con Javier Unzurrunzaga y en Araba, con Ignacio Galarraga. Las funciones de estos técnicos serían planear, desarrollar y aprobar políticas, además informarían y asesorarían a los municipios en planeamiento urbanístico, siendo una actividad de apoyo a las corporaciones locales en materia de planeamiento sin entrar en los campos de competencias exclusivamente municipales. Esta línea defendida por el consejero Pujana y su partido, demostraba, entre otras cuestiones, una decidida apuesta por una estrategia netamente pragmática.

El legado franquista en las ciudades

La situación con la que se encontraron en la consejería de Pujana, consecuencia de las actividades del régimen franquista, sobre todo en Bizkaia y Gipuzkoa, fue denominada por sus dirigentes de panorama extremadamente grave, con un crecimiento anárquico de las ciudades vascas, con una ausencia total de criterios urbanísticos. Se trataba de núcleos urbanos en situación insostenible, carentes de dotaciones de servicios públicos, inexistencia de zonas de expansión, con abundantes barrios marginales de estética desagradable. En definitiva, unas ciudades que llevaban 40 años, en un proceso de máximo deterioro. Los primeros objetivos de la consejería de Pujana fueron acercarse a la realidad del País Vasco, examinar sus problemas, concienciar a la opinión pública de la gravedad y abrir las puertas a la participación a todos los sectores afectados para evitar una política de dirigismo. El criterio de ciudad para esta consejería pasaba por una ciudad entendida por partes. Partes altamente formalizadas cada una de ellas y perfectamente identificables en el conjunto de la ciudad, donde cada una de ellas tuviera su personalidad, sus proporciones y equipamientos y no constituyeran lo que se conocía como barrio sino una ciudad dentro de una gran ciudad. El peso del urbanismo, a partir de aquellos años, lo llevarían las Diputaciones Forales y los municipios fundamentalmente.

Una visión técnica y política de aquella realidad

Las valoraciones de la consejería sobre aquella realidad eran corroboradas desde una perspectiva técnica por el urbanista Antón Aguirregoitia en una entrevista que le realicé, ya que sustentó que en Bizkaia, se encontró con unos municipios con unos planes generales y normas subsidiarias con un ínfimo nivel de calidad, muy dudosos, sin apenas aportaciones de análisis de diseño y ordenación urbana. Desde entonces, sostenía, se empezó a tomar parte en el urbanismo y se fue consolidando una nueva cultura urbanística que fue asimilada por todos los ayuntamientos democráticos. Fueron años de lucha. Aguirregoitia comprendía que los instrumentos técnicos, jurídicos y el apoyo político existente permitirían originar una transformación de la cultura urbanística. Llegó a sustentar que los partidos políticos tenían claro que el modelo anterior sin construir elementos de ciudad, el edificar sin más, sin dotaciones ni espacios libres, sin previsión de equipamientos ni de urbanización, fomentado durante el franquismo, generaron déficits de calidad urbanística desastrosos. Por otra parte, necesitaba además de una visión técnica, una visión política de aquella compleja situación y tuve la oportunidad de entrevistar a Xabier Arzalluz. A su faceta de profesor de derecho político en la Universidad de Deusto aunaba la de haber sido presidente del Euskadi Buru Batzar durante las últimas décadas. Arzalluz en la entrevista sostuvo que su partido se encontró en 1979 con una situación desastrosa en todos los sentidos, trataban de salir de la crisis económica, recuperar la cultura y el urbanismo. Llego a sustentar que el urbanismo dejado por el franquismo era salvaje, pues hicieron lo que quisieron en núcleos urbanos en los que provocaron gravísimos problemas urbanísticos como Santutxu, Otxarkoaga, Errenteria o Intxaurrondo. Ensalzó la labor de Pujana y del partido, ya que fueron capaces de reunir a un buen grupo de arquitectos a los que denominaban “los polacos”. Se les apodaba de esa forma porque emprendieron la planificación de Euskadi como si fuese la Polonia devastada de posguerra. Dichas reflexiones proporcionan una imagen de cuál era la realidad con la que se encontraron los dirigentes del urbanismo del Consejo General Vasco. Según Arzalluz, salir de aquella catastrófica situación sólo fue posible gracias a la actitud de su partido que dejó absoluta libertad de criterio a ese grupo de cualificados técnicos y gracias también a que se consiguieron los Conciertos Económicos porque si no, hubiese sido impensable el poder acometer con suficientes garantías los problemas de la mayoría de urbes de Euskadi que sufrieron los despropósitos del franquismo.

Epílogo

En 1979, el urbanista Fernando Terán, estando en Donostia para impartir una conferencia en la Escuela de Arquitectura, ante un público compuesto básicamente por arquitectos y estudiantes de arquitectura, no hizo sino aportar otra visión crítica sobre aquel urbanismo heredado: “se había exacerbado el disparate por la existencia de mecanismos autoritarios al servicio de las clases dominantes y al hecho de haber estado falto de todo tipo de sistemas de corrección, como la consulta pública”. Una última reflexión que es preciso plantear es que no fue únicamente Bilbao, tal y como se ha venido reflejando en otros artículos, sino que infinidad de núcleos urbanos de toda Euskal Herria sufrieron las barbaries provocadas por las autoridades franquistas. A día de hoy, cualquiera que mire hacia atrás y contemple todo el camino recorrido, es cuando comprenderá sucintamente, tanto la verdadera dimensión de aquella catástrofe urbanística como la consiguiente extraordinaria labor de los vascos por tratar de recuperar sus ciudades.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

Bilbao: la izquierda ante las elecciones municipales de 1979

Bilbao: la izquierda ante las elecciones municipales de 1979.

Uno de los hechos, tal vez más controvertidos de la historia reciente de Bilbao, fue cómo, en 1979, con las primeras elecciones municipales tras el Franquismo, la problemática urbana se había constituido en tema político de primera magnitud. Los partidos políticos empezaron a definirse urbanísticamente en sus programas. El planeamiento, por fin se acercó a la sociedad. Si ya hubo unos inicios de democratización urbana gracias a los movimientos ciudadanos, a partir de entonces se tenía la convicción de que sería un hecho la participación directa de la ciudadanía en el urbanismo. Sin embargo, el peso cayó sobre los partidos políticos de izquierdas porque eran los que llevaban consigo unas características comunes que carecían los demás grupos: una dilatada experiencia en los movimientos ciudadanos. La primera premisa que exigieron estos partidos cuando se presentaron a las elecciones municipales, fue un reconocimiento de las asociaciones vecinales. Desde partidos políticos como el PCE-EPK se presentaba como alcaldable Alberto Vidal que provenía de la Asociación de Vecinos de Santutxu y lo hizo con un programa muy elaborado, basado en sus experiencias en el movimiento ciudadano y con un censo de las necesidades de cada barrio. Entre otras cuestiones demandaban la participación popular, recuperar la identidad urbana de Bilbao, núcleos de convivencia con identidad propia, unas juntas de distrito que representasen a todos los barrios o un control sobre el suelo urbano. Desde EE Jon Nicolás, que a su faceta profesional de arquitecto técnico unía su relación con los movimientos vecinales, exigía como prioridad la unidad de la izquierda vasca, con un movimiento ciudadano combativo, desde el que tendría una especial importancia llevar adelante una lucha seria y eficaz contra quienes había descompuesto Bilbao dentro de aquel conflicto urbano, que era un fiel reflejo de la lucha de clases. El propósito era explicar los problemas urbanísticos en términos políticos de enfrentamiento de intereses. Para lo que consideraban preciso recuperar Bilbao para los bilbaínos, socializar el uso y disfrute de la ciudad, todo ello a través de una participación activa del ciudadano en la gestión municipal. Exigirían así mismo responsabilidades de fraude y corrupción a las autoridades franquistas que dejaron aquel Bilbao caótico a través de lo que consideraron fue una anarquía programada. Bosquejaron un plan de urgencia a través de los barrios y de los comités de apoyo. Desde EMK-OIC Javier González Buruchaga, también relacionado con los movimientos ciudadanos, sostuvo que desde su partido exigirían responsabilidades, que sustentarían una gestión ciudadana, fomentarían unos transportes públicos gratuitos, y pretendían al igual que el resto de partidos de izquierdas hacer pagar a capitalistas y especuladores el coste de arreglar Bilbao. Con muchas coincidencias de estos partidos con las propuestas de José María Sarisibar de la candidatura de la ORT. Desde HB junto al alcaldable Santiago Brouard, cuyo partido sostenía el lema “Alkaterik onena herria”, el mejor alcalde el pueblo, se presentaba gente de la talla intelectual de Xabier Martin que a su faceta de arquitecto unía la de filósofo, abogado y economista, que defendían desde su grupo un trabajo por barrios, con comisiones paralelas que estableciesen necesidades, acometerían los problemas y corregirían los desequilibrios sociales, difundirían la cultura popular, y rebilbainizarían Bilbao ya que el 80% de sus calles llevaban nombres que en nada tenían que ver con la villa. Llegaron a sostener que sería fundamental el contrapoder popular a través de las asociaciones ciudadanas que actuarían como gestoras. El pueblo sería el protagonista, ya que entendían que no se podía dejar en manos de unos concejales el arreglo de la ciudad. Era el problema de la lucha de clases y la presión popular, para lo que se debía de fomentar la conciencia de clases e institucionalizar la asamblea de barrios como fórmula de participación directa del vecino en sus problemas y en las decisiones. Juan Mari Zulaika de LKI, defendió que desde su partido también plantearon un plan de urgencia para urbanizar y equipar a los barrios. En cuanto a la adjudicación de la vivienda social esta pretendieron que estuviera bajo un estricto control de los organismos populares así como también aspiraban a socializar el suelo. Desde el PSE-PSOE, su candidato José Luis Ibañez, llegó a sostener que el movimiento ciudadano se debería de integrar al ayuntamiento al igual que el modelo francés, con una conexión de todas las entidades asociativas ciudadanas al ayuntamiento. También primaría el sentido comunitario sobre el privado en urbanismo e institucionalizarían las asociaciones vecinales en el ayuntamiento a través de comisiones de barrio al igual que en Italia o Portugal. Utilizarían la experiencia de los programas a nivel estatal que tenía el PSOE para emplearlos en todo el País Vasco. Si hubo un paradigma programático impulsado por algunos de estos partidos fue que el movimiento ciudadano no podía ser sustituido tal y como algunos pretendían al estar implicado como lo estaba en todos los acontecimientos sociales, políticos y económicos de Bilbao. Propusieron participar y controlar el ayuntamiento a través de los vecinos, organizando el trabajo por barrios, a través de comisiones que establecieran las necesidades sociales, urbanísticas y sanitarias de Bilbao. La vivienda que fomentaron debía de ser en alquiler social y demandaron así mismo un control sobre el suelo urbano e igualmente impondrían impuestos tanto sobre solares urbanos no edificados como sobre viviendas vacías. No obstante, fueron conscientes de que necesitarían varias generaciones para corregir los absurdos urbanísticos creados por los franquistas. Habían sido unos consistorios que habían fomentado el interés privado por encima del público y como consecuencia de esa política industrial Bilbao fue denominada la ciudad más contaminada de Europa, con menos zonas verdes y calificada de paraíso de la especulación. Convirtieron amplias zonas de la villa en auténticas cloacas, carentes de los servicios más básicos, desprovistas de lo más elemental. Finalmente la situación no resultó tal y como muchos esperaban de la izquierda, ante aquellas primeras elecciones al ayuntamiento de Bilbao, porque una mayoría de bilbaínos se decantaron por la candidatura del EAJ-PNV y HB resultó ser la segunda fuerza más votada. Sin embargo, a partir de entonces, decir que hubo una política urbana, tal vez fuera sostener algo pretencioso. Durante los siguientes años, hubo una política pero de hechos consumados, porque reflexionemos sobre lo que se encontraron los partidos políticos y pensemos: visto lo visto, cómo fue posible poder salir de aquel despropósito de ciudad que dejaron como hipoteca los franquistas, ya que no solo imposibilitaron durante muchos años cualquier tipo de iniciativas sino que a día de hoy aún estamos pagando las consecuencias.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)