berriak eta hutsak / nuevas y vacias

EL MUNDO

Euskadi tenía 12.516 casas sin vender en 2010, sólo un 1,82% del total de España

  • Sólo 5 ciudades se sitúan por debajo en número de viviendas nuevas sin vender

De hecho, sólo cinco comunidades, además de Ceuta y Melilla, se sitúan por debajo del País Vasco en número de casas nuevas sin vender: Cantabria, que ocupa la última posición, Extremadura, Navarra, La Rioja y Asturias. Por contra, tres comunidades autónomas acumulan el 50,7% del total del stock de 2010: Comunidad Valenciana (19,35%), Andalucía (16,33%), y Cataluña (15,03%).

Los datos del Ministerio de Fomento indican que, dentro de Euskadi, Gipuzkoa cuenta con el mayor stock de viviendas nuevas, con 5.058, seguida de Bizkaia con 4.754 y Alava con 2.704 casas.

Respecto al año anterior, las viviendas nuevas sin vender disminuyeron a nivel general un 0,08%, caída que el caso vasco fue del 5,28%. En este apartado destacan, no obstante, Extremadura (-30,17), Cantabria (-26,08) y Navarra (-17,26).

En cuanto a la proporción de stock sobre el parque de viviendas existente, Euskadi se encuentra entre las comunidades que menor acumulación, que son Extremadura (0,54%), Cantabria (0,81%), País Vasco (1,22%), Navarra (1,65%), Madrid (1,72%) y Asturias (1,88%).

En situación opuesta, las comunidades autónomas con una mayor acumulación de stock sobre parque de viviendas son La Rioja (4,69%), Castilla La Mancha (4,22%) y Comunidad Valenciana (4,15%), seguidas de Canarias (3,8%) y Murcia (3,7%).

etxebizitzak / viviendas

publicado en GARA

Juan Mari Zulaika Informático

Transformar o hipotecar Bilbo

Las plusvalías han operado el milagro. Es otra forma de hipotecar la ciudad y no menos perniciosa: recalificar por sistema todo el suelo libre para vivienda En Bilbo hay 17.000 viviendas vacías y 12.000 solicitudes de alquiler. El volumen de edificabilidad es máximo, aunque se construya en vertical. Los VPO valdrán 1.680 euros el metro; los tasados, 2.800 euros

Vuelve Azkuna con mayoría absoluta. Ha culminado la faraónica obra de la Alhóndiga, rematado Abandoibarra con la plaza de Euskadi, dotado a Miribilla de pabellón de deportes, parque de bomberos y Policía municipal, hasta de iglesia y frontón, aunque se ha olvidado de la escuela. Y todo ello con las arcas supersaneadas, sin adeudar un duro. ¿Un milagro?

En absoluto. Ni ha sido Azkuna el artífice del desarrollo urbanístico último. El artífice es la fundación pública Bilbao Ría 2000 que dirige el ordenamiento urbano de la comarca desde 1993. Ni hay tal milagro, pues ha sido a cuenta de los terrenos con los que el Ayuntamiento ha contribuido, previamente recalificados para construcción de viviendas y oficinas. Las plusvalías han operado el milagro. Es otra forma de hipotecar la ciudad y no menos perniciosa: recalificar por sistema todo el suelo libre para vivienda, al máximo nivel permitido, sin atender otras necesidades prioritarias, como equipamientos sociales, servicios, y zonas de convivencia. Así está Bilbo a punto de hipotecarse totalmente, si no lo remedia la crisis.

El caso del Gaztetxe Kukutza es ilustrativo al respecto. Pabellón abandonado más de 50 años, los jóvenes lo ocupan y convierten en un escenario mágico con mil actividades artísticas y culturales. Han demostrado más que las concejalías de Juventud y de Cultura. Azkuna valora el rescate de Kukutza en seis millones de euros. Pero oculta la cuestión de fondo. ¿Qué habría valido de haberle mantenido su calificación de solar industrial? ¿Por qué, cuando todavía no existía una expectativa de actuación, se apresuró el Consistorio a declararlo edificable multiplicando su valor? Con la licencia de construcción y derribo en la mano, la empresa propietaria no tiene más que recurrir al juez para ejecutar la orden. Mientras, sobran en Rekalde 2.000 viviendas y faltan servicios y centros culturales.

Kukutza no es un caso aislado. Entre Rekalde e Irala, a ambos lados del soterramiento de las vías, existen decenas de pabellones que al perder su actividad industrial han sido recalificados para vivienda y condenados al derribo. En su conjunto pueden sumar varios campos de fútbol. No se comprende que el nuevo proyecto PGOU no los valore como una unidad de acción especial, cuando de su tratamiento depende la solución razonable al abrazo urbanístico entre Irala, Rekalde, Ametzola. Como tampoco plantearon antes la necesidad de extender el soterramiento hasta Irala, hasta que los vecinos dieron la voz de alarma.

En 2004, el Plan Especial de Ametzola perdió una preciosa oportunidad para reparar esta miopía. Trabajó a espaldas de la oportunidad que ofrecía la zona de pabellones y se aprovechó para remachar la recalificación dada a principios de los noventa a todo el complejo. En aquellas fechas no existía un estudio del patrimonio industrial que posteriormente se ha realizado por la empresa Ondartez y que el propio Ayuntamiento lo ha modificado en su 50% para mantener sus recalificaciones. Ni puñetera falta que hacía el estudio para eso. La suerte de la zona está echada: el pelotazo de las plusvalías, la piqueta y la vivienda omnívora como motor único. Se impone el modus operandi de la fundación pública Bilbao Ría 2000.

En este modelo lo que priva sobre todos los demás valores y criterios es el cálculo de la viabilidad económica que se apoya básicamente en «las plusvalías generadas por el cambio de uso industrial a residencial en la unidad de actuación». El factor vivienda aguanta todo: valor del suelo, derribos, costes varios, indemnizaciones, urbanización, incluso parte de las infraestructuras y, cómo no, el lucro de las constructoras. Claro, hasta cuando aguante la burbuja, o sea, la venta.

Ahora que la crisis ha pinchado todos los globos, incluidos los créditos a promotores y a clientes potenciales, ¿qué motor tirará del ordenamiento urbanístico? ¿Seguirá Bilbao Ría 2000? A ésta sí se le han acumulado las deudas que Azkuna dijo ahuyentar, y para remediarlas vuelve a tentar la suerte de las viviendas, como factor de milagro y salir del déficit. Aunque los socios principales, la Diputación y el Gobierno, se han inhibido, la fundación y su presidente, Azkuna, acaban de sacar a venta el 50% de las parcelas de Garellano destinadas, ¡qué casualidad!, a 612 viviendas protegidas que sirvan de gancho por su precio. Apuestan, pero con dinero público. Las viviendas son de venta, no de alquiler, como sería más razonable. En Bilbo hay 17.000 viviendas vacías y 12.000 solicitudes de alquiler. El volumen de edificabilidad es máximo, aunque se construya en vertical. Los VPO valdrán 1.680 euros el metro; los tasados, 2.800 euros. Los jóvenes mileuristas necesitan otras soluciones.

Miribilla y Ametzola, urbanizaciones peor que bien consolidadas ya. Garellano, Zorrozaurre y El Canal, áreas de importante actuación urbanística con sendos proyectos aprobados con presiones y mucho que matizar aún. Por último, Irala y Rekalde con un parque industrial convergente y amplio que reclama a gritos un tratamiento especial en el nuevo PGOU. Hay que devolver a los pabellones su calificación y darles un destino urbanístico más diversificado. Salvemos el suelo y el patrimonio de la inflación inmobiliaria.

50 urte / 50 años

 

Ahora que este año vamos a cumplir 50 años de la ocupación de las viviendas del Poligono de Otxarkoaga, nos van a meter itb…

Más increible, imposible.

Mirad la noticia del periodico QUE

La inspección de los edificios de más de 50 años será ineludible en noviembre

Se publicará un listado anual con los inmuebles que deben realizar la revisión. Se empezará por los más antiguos. En Bilbao prevén que cada año se revisen 1.000 edificios.

 

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Andamios en Bilbao.

A partir de noviembre, los propietarios de los edificios de más de 50 años de Euskadi están obligados a someter a su inmueble a una inspección técnica que determine su estado de conservación y detecte los fallos que puedan suponer un riesgo para sus usuarios o para terceros. Este deber, ya recogido en la Ley del Suelo vasca de 2006, se hará, por fin, efectivo en cuatro meses gracias al decreto de desarrollo del Gobierno vasco. La normativa atañe a los edificios anteriores a 1960. Las revisiones comenzarán por los más antiguos y cada año alcanzarán a un número determinado de inmuebles, que variará en función del tamaño del ayuntamiento.En Bilbao está previsto que la revisiones comiencen en los edificios construidos en 1901 y alcancen a unos 1.000 al año. La cuenta atrás comienza para las comunidades de propietarios en esta tesitura, con un margen apremiante para los de los más longevos.

Ante la ineludible obligación de un decreto que no deja escapatoria y que establece sanciones para las comunidades que no cumplan, la única baza de los vecinos es la previsión ante los trámites y derramas que se les vienen encima. En primer lugar deberán contratar la inspección técnica del edifcio (ITE) a un arquitecto, arquitecto técnico o aparejador. Cuesta unos 900  euros. Recomiendan pedir presupuesto y consultar sobre plazos de ejecución.
La inspección tecnica de edificios es una suerte de ITV que tiene que pasar el edificio para demostrar que está en buen estado y no representa un peligro para nadie. Si en la inspección se detectan fallos la comunidad tendrá que hacer las reformas necesarias hasta que el técnico verifique que han sido subsanados y dé el aprobado.
Alrededor de un 35% de los edificios pasa la inspección a la primera, no obstante, la obligatoriedad de la revisión sacará a la palestra a inmuebles que no se han tocado en años por lo que los expertos prevén que el porcentaje de ‘pencos’ se duplique. Se avecinan importantes derramas. “Hay temas de cubierta que con 2.000 euros lo haces, pero si la fachada necesita una reforma integral, que es lo que les pasa a las que se están cayendo sobre los viandantes, de los 25.000 euros no baja”.

otxarpan

otxarpan / foto maribi

otxarpan / foto maribi

Todos sabemos que la fabrica de Ocharpan esta en Otxarkoaga. Aquella fabrica donde se fabricaba pan yque era, junto con Harino Panadera, las dos únicas opciones durante muchos años en Bilbao.

Ademas, aqui nació la producción  de Donuts para Bizkaia.  Sin duda un edificio historico. Pero en Bilbao nadie defiende el Patrimonio urbanistico. Llevamos más de 15 años tirando edificios”viejos”.

El pasado 30 de septiembre se presentaba en la Comisión Tecnica del Distrito 3, una modificación del Plan General que había sido aprobada provisionalmente en el Pleno Municipal anterior.

Con esta modificación pretenden aumentar la  densidad de edificación y contruir 84 viviendas en 2 bloques con 6 alturas y tres plantas de aparcamiento subterraneo.

Nada nuevo, lo estan haciendo por todo Bilbao. la modificación

Además, esta operación viene unida la construción de un aparcamiento en el espacio de Txotene, junto al rascacielos de Txotena 68 y a los nºs 66 y 64. Todo ello, pegado a los edificios, con el consiguiente riesgo para las estructuras de estos bloques.

txotene / foto afopres

txotene / foto afopres

Se trata de una increible modificación que viene a saturar una zona congestionada y donde los vecinos y vecinas lo que desean son espacios abiertos y zonas verdes.

Ademas, tambien relacionan con esta Unidad de Ejecución al famoso triangulo de jardin junto a Aixe Ona.

Por supuesto, los vecinos y vecinas de la zona se estan moviendo y estan presentando alegaciones.

luis bilbaoren kolaborazioa

Luis Bilbao Larrondo Historialaria

Bilboko etxebizitza arazoari buruz

Egungo krisialdiari dagokionez, berriz, etxebizitzaren arazoari irtenbidea emateko erantzuna aurrefabrikatzea izan ez arren, daukagun eskarmentua aintzat hartzekoa izango litzateke

Hirigintza eta etxebizitzaren historialariok jakin badakigu eman behar izaten dugun lehenengo urratsa ikertzea dela, hori bai, hainbat ikuspuntutatik: politikoa, ekonomikoa, soziala eta arkitektonikoa, besteak beste.

Hala ere, kasu honetan etxegintzaren arlo berezi bati buruz besterik ez dugu hitz egingo: etxebizitzak aurrefabrikatzeko sistemari buruz, hain zuzen.

Egun, etxebizitzak aurrefabrikatzeko sistemaren bitartez, bai Bizkaian bai Araban hainbat ekintza egiten ari dira: Habidite, Labein edota Visesa, besteak beste.

Baina zertan datza? Langile kopuru txikiarekin etxebizitza merkeagoak zein arinagoak egitea du helburu. Autoak egingo balira bezala, hots, serie-fabrikazioan.

Dena dela, etxebizitzaren aurrefabrikazioari dagokionez, Bilbon daukagun eskarmentua ez da makala. Hirurogeiko hamarkadan milaka etxebizitza behar zirenez, Bilboko agintariek konponbide bila Europa aldera jotzea erabaki zuten.

Frantzian, adibidez, aurrefabrikazio sistema horiei zegokienez, esperientzia izugarria zeukatenez gero, bertako agintariek sistema horiek erabiltzea deliberatu zuten.

Garai hartan, garapen ekonomikoarekin batera, bigarren iraultza industriala zetorkigunez, hala gizarte teknologikoa nola politika zientifikoa egiteko aukera aparta geneukan. Horretarako, guztiz beharrezkoa zen bultzatzea bai ikerkuntza bai irakaskuntza, batik bat, Bizkaiko gizartean, zientzia arloan, gero eta erakargarriago egiteko.

Bilbon, esaterako, hainbat esperientzia izan ziren: alde batetik, Torrontegi Laborategiak (Ingeniaritza Eskolan) eraikuntzari buruzko zenbait ikerketa egin zituen, zientifikoak nahiz teknikoak. Bestetik, Bizkaiko Etxebizitzak (ongintzarako eraikitzailea) zenbaitetan aurrefabrikazio astuneko Fiorio sistemak, jatorri frantsesa zutenak, erabili zituen. Halaber, bertoko egunkariek ere beste herrialdeetako esperientziak ezagutarazi zizkiguten.

Sarritan, Bilboko agintariek kezka agertzen zuten, ez baitzekiten zein izan zitekeen hiriaren garapenerako leku aproposena, orube gabezia zegoen eta. Azkenean, Asuako bailarara jo zuten. Bizkitartean, Txurdinagako eta Begoñako poligonoetan ere bazeukaten lur aukerarik artean. Bertako lurzoru guztia aukera paregabea izan zitekeen sistema horien balioa probatzeko.

Bestalde, Rufino Basañez arkitekto bilbotarrak Le Corbusier arkitekto ospetsuaren ametsa Bilbon bertan konplitzea aintzakotzat hartzekoa da. Lehenik, Deustuko zabalgunean, San Inazion, hain zuzen, etxebizitza unibertsalaren proiektua -l´Unite D´Habitation- mahai gainean jarri zuenean (Estatuan ez dago parekorik). Basañezek, bestalde, Txurdinagako poligonoan aurrefabrikatzeko sistemaren bidez egin zituen etxebizitzak. Hori guztia Jose Luis Calvo teknikari, eraikitzaile eta asmatzaileari esker izan zen posible, Prescoin delako sistema asmatu zuelako etxebizitzak aurrefabrikatzeko.

Agian, Basañez ezohiko arkitektoa izateak bazuen zerikusirik. Burututako honi guztiari etxebizitzaren arazoa konpontzeko egindako ikerketak ere batu beharko genizkiokeelako, edota eraikuntzarako erabilitako material berria, eta, orobat, Ekialdeko Europara egindako bidaiak, hango esperientziak ikertzeko, edota James Stirlingekin berarekin -une hartan munduko arkitekto garrantzitsuena- batera gauzatutako proiektu eta asmoak.

Alabaina, halako sistemek zergatik ez zuten arrakastarik izan? Ez dago erantzun bakarra, ugari baizik.

Hirurogeita hamarreko hamarkadaren amaieran Bilboko Arkitektoen Elkargoak, hiriko egoera zela-eta, salaketa gogorra egin zuen, etxebizitza urritasun izugarria izatearekin lotura zuena, egoera gero eta larriagoa zen eta. Halaber, lurraren prezioarekin ere bazuen zerikusirik; hura gero eta handiagoa zenez, hirigintza hondamendi hutsean jausi zen. Gainera, etxegintzak espekulazioa baino ez zekarren, ez baitzegoen ezta zerbitzuetarako instalaziorik ere. Zer esanik ez, asmo argia zegoen: publikoa zena pribatu bihurtu zen etekinak lortzeko.

Aspaldiko partez, hirian ez zituzten eraiki leku berriak, ezta toki libreak ere. Are gehiago, hiriaren kanpoaldean ere hirigintzak kalitate eskasa zuen eta, hala ere, dentsitate handia. Agerikoa zen, krisi ekonomikoan bete-betean geundela, arlo guztietan, baina eraikuntzan bereziki, eragin handia izan zuena.

Antza denez, Francoren heriotzarekin erregimenaren barruan ziurgabetasun harrigarriak sorrarazi zizkion, sekulako aldaketa zetorkiolako. Haatik, egoera larriena Bilboko Udalarena zen, mila eta bostehun milioi pezeta zor baitzizkien hartzekodunei. Ez zegoen ezbairik: azken hamarkadetako krisialdirik txarrena zen.

Horregatik guztiagatik, esperientzia moduan onuragarria izan zitekeen, baina konponbide bezala porrot ederra besterik ez zen izan. Egungo krisialdiari dagokionez, berriz, etxebizitzaren arazoari irtenbidea emateko aurrefabrikatzea erantzuna izan ez arren, daukagun eskarmentua aintzat hartzekoa izango litzateke.

GARA                    2009/06/16

35 hogares para empezar otra vez

 

Cuando Viviendas Municipales está de actualidad se suele deber a sorteos de VPO, proyectos de construcción de nuevas promociones de pisos… Pero esta sociedad municipal también tiene una vertiente de responsabilidad social. 128 personas con problemas de inserción conviven en 35 pisos cedidos por Viviendas Municipales a asociaciones que trabajan para ayudar a estos colectivos en la villa. Se trata de agrupaciones como Argia, Bizitegi o la Fundación Síndrome de Down del País Vasco.
Tal y como explicaron ayer la presidenta de Viviendas Municipales, Julia Madrazo, y su directora, Isabel Garcés, cooperan con 25 asociaciones dedicadas a la inserción socio-laboral y, gracias a los convenios suscritos con ellas, «personas mayores sin recursos, discapacitados físicos o psíquicos, inmigrantes, jóvenes procedentes de hogares desestructurados y personas en situación de precariedad económica pueden retomar sus vidas». También las mujeres que han sido víctimas de malos tratos encuentran en estos pisos un lugar donde alejarse de su agresor junto a sus hijos.
Según Madrazo, «estas personas unen la necesidad de vivienda con problemas personales específicos y en los pisos no sólo encuentran alojamiento. También tutela, seguimiento y atención psicológica y sociolaboral para insertarles de forma normalizada en la sociedad». A su juicio, «la exclusión social es uno de los retos más acuciantes de la sociedad actual». Explicó que la mayoría de los programas que ofrecen son «de tránsito, porque el objetivo es que las personas acogidas consigan ser autónomas e independientes».
Usos sociales
Cuando encuentran trabajo o recuperan el control de sus vida, dejan su sitio a otras personas necesitadas. «Si no experimentan una mejoría, como puede ocurrir con personas con enfermedades mentales incurables, se plantean estancias prolongadas en pisos tutelados», comentó Madrazo. Respecto a las personas mayores sin ingresos, permanecen en pisos municipales mientras puedan valerse por sí mismas; «cuando pierden la autonomía son alojadas en una residencia».
La renta media de estos pisos es de 234 euros, pero no es el único recurso que cede Viviendas Municipales de su parque inmobiliario. También tiene repartidos, esta vez gratuitamente, 42 pisos de Otxarkoaga que fueron declarados como inhabitables en 1987. No son aptas como residencia, «pero pueden cumplir usos sociales a favor de asociaciones que, además, contribuyen a la dinamización social de este barrio de Bilbao», afirmó Madrazo.
Lo que antaño fueron infraviviendas, hoy se han convertido en 4 centros de día, una tienda de ropa de segunda mano y oficinas para las agrupaciones. Por ejemplo, Bizitegi, Kaledor Kayiko, la asociación de belenistas, de canaricultura y la asociación Ahislama, entre otras. Según apuntó Madrazo, por el momento el número de pisos municipales resulta suficiente, «pero cada año evaluamos con las asociaciones y los departamentos municipales si es necesaria alguna ampliación».

 

EL CORREO

Viviendas Municipales cede o alquila 77 pisos a personas con diferentes problemas sociales

Inmigrantes, jóvenes de hogares desestructurados, tercera edad sin recursos o mujeres con problemas.
Olga Sáez    DEIA

bilbao. Viviendas Municipales de Bilbao ha cedido o arrendado un total de 77 pisos para que 25 asociaciones que desarrollan su actividad en el campo de la inserción social y laboral de distintos colectivos ayuden a 128 personas.

Según informaron en rueda de prensa la presidenta de Viviendas Municipales, Julia Madrazo, y la directora de la sociedad, Isabel Garcés, Viviendas Municipales mantiene relaciones de cooperación y alianzas con 25 asociaciones y entidades bilbainas que desarrollan su trabajo a favor de diferentes colectivos en el campo de la inserción socio-laboral, grupos con inquietudes culturales y entidades públicas.

En este sentido, la sociedad tiene habilitados un total de 77 pisos de su parque inmobiliario para diferentes asociaciones que luchan contra la exclusión social de colectivos diversos y un total de 128 personas habitan en estas viviendas, gracias a los programas y convenios desarrollados por 25 asociaciones y entidades que desarrollan su actividad en el campo de la inserción socio-laboral.

Según Madrazo, se trata de entidades que trabajan con colectivos muy diversos, en muchas ocasiones en riesgo de exclusión social, como personas mayores sin recursos, personas con discapacidades físicas o psíquicas, personas inmigrantes, personas de la tercera edad, jóvenes procedentes de hogares desestructurados o personas en situación de precariedad económica.

En los colectivos se incluyen también grupos con inquietudes culturales y entidades públicas como el Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía y Viviendas Municipales para la acogida de mujeres víctimas de violencia de género. Madrazo aseguró que “estos pisos compartidos, que ofrecen tutela, seguimiento y atención psicológica y sociolaboral para insertar a las personas en una sociedad normalizada”, sirven para dotar de un alojamiento a 128 personas, que unen a la necesidad de vivienda, una problemática específica con discapacidad física o psíquica, violencia de género o inmigración.

En este sentido, según dijo, se ofrece una colaboración con el tejido asociativo en la lucha contra la exclusión social, “uno de los retos más acuciantes de la sociedad actual”. La responsable municipal explicó que la mayoría de los programas de ayuda que ofrecen estas asociaciones son “de tránsito, porque el objetivo es que las personas acogidas sean autónomas e independientes, en la medida de sus posibilidades”.

Con este fin, los programas brindan formación y asistencia para encontrar un trabajo o atención médica y psicológica, según las necesidades. Cuando estas personas logran su objetivo, abandonan la vivienda municipal y dejan su plaza para otras personas necesitadas.

En el caso de aquellos colectivos que no experimentan una mejoría que les permita su autonomía, como personas con enfermedades mentales incurables, los programas plantean estancias prolongadas en pisos tutelados. Respecto a las personas mayores sin ingresos para mantener su propia vivienda, la estancia en los pisos municipales se produce mientras puedan valerse por sí mismas, ya que son alojadas en una residencia cuando pierden la autonomía.

Los primeros pisos municipales cedidos para luchar contra la exclusión social se remontan a los convenios firmados con las asociaciones Argia, de ayuda a personas con enfermedades mentales, en 1992, con dos pisos; y Bizitegi, otra organización que también trabaja con personas en riesgo de exclusión social, en 1994, con catorce viviendas. El resto de los pisos municipales están repartidos entre otras asociaciones de apoyo a personas con enfermedades mentales; organizaciones de ayuda a personas inmigrantes; asociaciones de intervención para personas en riesgo de exclusión social por motivos económicos y laborales; colectivo centrados en la ayuda a personas jóvenes; la Fundación Síndrome de Down del País Vasco; la asociación de ayuda a la tercera edad de Bilbao La Vieja y el Área de Mujer del Ayuntamiento de Bilbao, con cuatro pisos para la acogida temporal de mujeres víctimas de malos tratos.

“Inhabitables” en Otxarkoaga

La política de Viviendas Municipales de Bilbao se hace extensiva también a otros fines. Así, también tiene cedidos gratuitamente 42 viviendas en Otxarkoaga que fueron declaradas “inhabitables” en 1987 por acuerdo plenario municipal, dado que ya entonces se preveía que si bien no eran aptas para vivienda, podían cumplir usos sociales a favor de asociaciones que contribuyen además a la dinamización social del barrio de Otxarkoaga. La implicación de Viviendas Municipales de Bilbao con las asociaciones sociales y culturales de la villa se completa con la firma de otro tipo de convenios de colaboración. El caso más reciente es el acuerdo con Emaús-Bilbao, que desde enero se encarga de la retirada y restauración de los muebles de la Villa. Estas viviendas municipales aptas para la acogida de los diferentes colectivos son arrendadas por Viviendas Municipales, estableciéndose una renta social, en consonancia con el fin que concurre en ambas partes, que asciende a 234 euros. Gracias a ello muchas personas en situación de riesgo de exclusión pueden iniciar una normalización desde la normalización de su vida en una vivienda gestionado por estas asociaciones. >O.SÁEZ

DEIA

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