Viviendas Municipales cede o alquila 77 pisos a personas con diferentes problemas sociales

Inmigrantes, jóvenes de hogares desestructurados, tercera edad sin recursos o mujeres con problemas.
Olga Sáez    DEIA

bilbao. Viviendas Municipales de Bilbao ha cedido o arrendado un total de 77 pisos para que 25 asociaciones que desarrollan su actividad en el campo de la inserción social y laboral de distintos colectivos ayuden a 128 personas.

Según informaron en rueda de prensa la presidenta de Viviendas Municipales, Julia Madrazo, y la directora de la sociedad, Isabel Garcés, Viviendas Municipales mantiene relaciones de cooperación y alianzas con 25 asociaciones y entidades bilbainas que desarrollan su trabajo a favor de diferentes colectivos en el campo de la inserción socio-laboral, grupos con inquietudes culturales y entidades públicas.

En este sentido, la sociedad tiene habilitados un total de 77 pisos de su parque inmobiliario para diferentes asociaciones que luchan contra la exclusión social de colectivos diversos y un total de 128 personas habitan en estas viviendas, gracias a los programas y convenios desarrollados por 25 asociaciones y entidades que desarrollan su actividad en el campo de la inserción socio-laboral.

Según Madrazo, se trata de entidades que trabajan con colectivos muy diversos, en muchas ocasiones en riesgo de exclusión social, como personas mayores sin recursos, personas con discapacidades físicas o psíquicas, personas inmigrantes, personas de la tercera edad, jóvenes procedentes de hogares desestructurados o personas en situación de precariedad económica.

En los colectivos se incluyen también grupos con inquietudes culturales y entidades públicas como el Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía y Viviendas Municipales para la acogida de mujeres víctimas de violencia de género. Madrazo aseguró que “estos pisos compartidos, que ofrecen tutela, seguimiento y atención psicológica y sociolaboral para insertar a las personas en una sociedad normalizada”, sirven para dotar de un alojamiento a 128 personas, que unen a la necesidad de vivienda, una problemática específica con discapacidad física o psíquica, violencia de género o inmigración.

En este sentido, según dijo, se ofrece una colaboración con el tejido asociativo en la lucha contra la exclusión social, “uno de los retos más acuciantes de la sociedad actual”. La responsable municipal explicó que la mayoría de los programas de ayuda que ofrecen estas asociaciones son “de tránsito, porque el objetivo es que las personas acogidas sean autónomas e independientes, en la medida de sus posibilidades”.

Con este fin, los programas brindan formación y asistencia para encontrar un trabajo o atención médica y psicológica, según las necesidades. Cuando estas personas logran su objetivo, abandonan la vivienda municipal y dejan su plaza para otras personas necesitadas.

En el caso de aquellos colectivos que no experimentan una mejoría que les permita su autonomía, como personas con enfermedades mentales incurables, los programas plantean estancias prolongadas en pisos tutelados. Respecto a las personas mayores sin ingresos para mantener su propia vivienda, la estancia en los pisos municipales se produce mientras puedan valerse por sí mismas, ya que son alojadas en una residencia cuando pierden la autonomía.

Los primeros pisos municipales cedidos para luchar contra la exclusión social se remontan a los convenios firmados con las asociaciones Argia, de ayuda a personas con enfermedades mentales, en 1992, con dos pisos; y Bizitegi, otra organización que también trabaja con personas en riesgo de exclusión social, en 1994, con catorce viviendas. El resto de los pisos municipales están repartidos entre otras asociaciones de apoyo a personas con enfermedades mentales; organizaciones de ayuda a personas inmigrantes; asociaciones de intervención para personas en riesgo de exclusión social por motivos económicos y laborales; colectivo centrados en la ayuda a personas jóvenes; la Fundación Síndrome de Down del País Vasco; la asociación de ayuda a la tercera edad de Bilbao La Vieja y el Área de Mujer del Ayuntamiento de Bilbao, con cuatro pisos para la acogida temporal de mujeres víctimas de malos tratos.

“Inhabitables” en Otxarkoaga

La política de Viviendas Municipales de Bilbao se hace extensiva también a otros fines. Así, también tiene cedidos gratuitamente 42 viviendas en Otxarkoaga que fueron declaradas “inhabitables” en 1987 por acuerdo plenario municipal, dado que ya entonces se preveía que si bien no eran aptas para vivienda, podían cumplir usos sociales a favor de asociaciones que contribuyen además a la dinamización social del barrio de Otxarkoaga. La implicación de Viviendas Municipales de Bilbao con las asociaciones sociales y culturales de la villa se completa con la firma de otro tipo de convenios de colaboración. El caso más reciente es el acuerdo con Emaús-Bilbao, que desde enero se encarga de la retirada y restauración de los muebles de la Villa. Estas viviendas municipales aptas para la acogida de los diferentes colectivos son arrendadas por Viviendas Municipales, estableciéndose una renta social, en consonancia con el fin que concurre en ambas partes, que asciende a 234 euros. Gracias a ello muchas personas en situación de riesgo de exclusión pueden iniciar una normalización desde la normalización de su vida en una vivienda gestionado por estas asociaciones. >O.SÁEZ

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