hitzaldia

Alemaniako lagun talde batek 2010ean osatu zuen egungo ‘Legion Condorrek eragindako suntsipena – 36/37ko gerran nazien bidegabekeria, iragana eta oraina’ izeneko erakusketaren mamia. Bi urtera, Baskale elkarteak, testuak euskaratu eta argazkiz hornitutako 17 panel Euskal Herriko hainbat aretotan paratu ditu. Egunotan, Santutxuko AEK euskaltegiko hormetan eskegita daude.

condor

Euskaldunok Condor Legioari buruzko “gauza asko” entzun ditugu Baskale euskal alemaniar elkarte soziokulturaleko Andrea Heuschmiden arabera. Horregatik 2012an, Alemanian, ‘…Luftwaffe-ren erabateko arraskata’ izena zuen erakusketako edukiak Euskal Herrian kaleratzea proposatu zietenean, Baskale elkarteko lagunek euren buruari galdetu zioten “ea merezi zuen 36ko gerraren, Condor Legioaren eta Gernikaren suntsipenaren historiari buruzko beste lan bat egiteak”. Izan ere, historia horrren “parte batzuk” ezagunak dira, baina oraindik orain “badaude hutsuneak”. Esaterako, “inork gutxik ezagutzen du militar alemaniarrek indar kolonial espainolari emandako laguntza Rifeko gudaren azken unean”. Hori guztia Condor Legioak airetik Bizkaiko herriak suntsitu baino 20 egun lehenago gertatu zen.

Urte haietako suntsipenak ez ezik, museo eta omenaldietan “orduko kriminalek eta haien ondorengoek” historia nola azaltzen duten ere erakutsi nahi izan du Baskale elkarteak: “Gaur egun, Gernikan, Durangon edota Otxandion gertatu ziren bezalako suntsipenak ari dira gauzatzen munduan, beste kriminal batzuk eraginda”. Horrela, jatorrizko erakusketa alemaniarraren ituzlpena eginez “hutsune historiko horiek betetzea” izan da elkartearen asmoa. “Uste dugu merezi izan duela”.

Santutxuko AEK euskaltegian ikusgai

Orain urtebete Gernikan inauguratutako ‘Legion Condorrek eragindako suntsipena – 36/37ko gerran nazien bidegabekeria, iragana eta oraina’ erakusketa Santutxura, AEK euskaltegira -Arbidea 21- iritsi da Euskal Herriko zortzi herritan geldialdia egin ostean. Euskaltegiko hormentan ikusgai dago nahi duen orok bisita dezan.

Hitzaldia

Ekainaren 5ean, osteguna, hitzaldia eskainiko dute Baskale elkarteko kideek euskaltegian bertan 19:00etan. Auzoari eta auzotarrei irekitako ekitaldia izango da. Besteak beste, Francoren gobernuak eta alemaniar gobernu naziak izan zituzten hartu-emanak eta orainaldira arte luzatu diren “bidegabekeriak” izango dituzte mintzagai.

gaurko krisaldia / crisis

GARA

2012/09/22

Iñaki Egaña | Historiador

Entre la quimera y el golpe de estado

 

Apenas recordamos los inicios de la organización sindical entre nosotros y si lo hacemos parece fuera de lugar. Por definición, el movimiento obrero debe de ser dinámico y las experiencias y las luchas laborales nos recogen su historia y no tanto su desarrollo, como una faceta de la vida que, por lo que sucede alrededor, debería ser hoy la madre de la iniciativa política.

El Capital, tras el que se esconden nombres y apellidos con más responsabilidad en el fracaso de la humanidad que cualquier reyezuelo o dictador al pelo, lanzó hace ya tiempo una ofensiva sin precedentes para terminar con cualquier atisbo de justicia social. La colaboración de la izquierda política y sindical integrada precisamente en el sistema, la convierte en traidora a la Humanidad, en engranaje de esa mafia que ordena los destinos de miles de millones de personas.

Hace bien poco, la derecha autonomista vasca armó los presupuestos del Gobierno de Zapatero y su reforma laboral a cuenta del desarrollo pleno del Estatuto de Autonomía de la CAV. Una burla. Ahora, cual camaleón, el PNV apoya las barbaridades del PP desde acuerdos estratégicos en Kutxabank, diputaciones en Araba y Bizkaia o incineradoras comisionistas. Una apuesta integral. Sumisos ante los cuatro dueños de nuestras vidas.

La primera asociación sindical que nació entre los vascos, clandestina por cierto, se llamó Solidaridad. Un concepto extraño para muchos de los que ahora se les llena la boca con las consonantes del abecedario timbradas con suavidad. Se ubicó en Bilbo, antes de la mítica huelga minera de 1890 que forjó, como el acero, a nuestros dirigentes de clase, Facundo Perezagua entre ellos. Había llegado de lejos Perezagua, pero no entró al trapo en las cuestiones que enzarzaban a Indalecio Prieto (antes monárquico que soberanista) y sus colegas con los primeros abertzales. Perezagua percibía dónde estaba la clave de la dominación. Dejó páginas entrañables en nuestra historia, llenas de dignidad y compromiso. Uno de los nuestros. Por eso fue expulsado del PSOE a las primeras de cambio.

La ofensiva actual del Capital, pone en juego nada menos que logros conseguidos a sangre y sudor desde los tiempos de Perezagua, hace ya cien años. La responsabilidad de los patronos es notoria, pero ya sabemos que son los primeros en defender sus palacios. Su voracidad es insaciable. Sus aspiraciones repugnantes por sustentarse en la miseria y marginalidad de gran parte de la sociedad. En la injusticia del mundo. Los grandes patronos vascos y sus aliados no se diferencian apenas, quizás en el apellido (Ybarra, Urquijo, Chávarri, Echevarría, Huarte), de los de Leipzig o Harare. Ni de los de Madrid o Barcelona.

La crisis de España que nos está arrastrando también a la periferia no ha sido una crisis del sector público, como nos quieren hacer ver, sino el fracaso en las apuestas de los grandes bancos y de empresas privadas estratégicas que se endeudaron como las dictaduras militares latinoamericanas hace 30 años, provocando aquella deuda externa impagable que denunciaron plumas tan ágiles como la de Eduardo Galeano.

Esas venas abiertas que han cruzado el Atlántico y se han asentado en los surcos de nuestra piel, nos son familiares, por mucho que los medios y los sumisos, voceros oficiales y oficiosos de los bancos, nos quieran señalar lo contrario. Son cientos de miles de millones de euros los que debe España a sus acreedores, pero de ellos sólo una cuarta parte proviene del sector público.

Y, sin embargo, aquellos logros por los que dejaron la piel en el asfalto los contemporáneos de Perezagua, los obreros de Gasteiz en aquel 3 de marzo enlutado por las huestes de Manuel Fraga, los honrados trabajadores de Bandas de Etxabarri, los aguerridos langiles de Unión Cerrajera, los agazapados en las barricadas de Euskalduna, incluso las alpargateras de Azkoitia y Azpeitia y las «golondrinas» de Isaba y Maule, están a punto de desaparecer. En 1926 se reguló en nuestra tierra el contrato de trabajo. En 2012 lo quieren inutilizar.

España quiere salvar su patio particular devolviendo favores a quienes, en las épocas del imperio, del fascismo, de la transición, incluso del GAL (que, por cierto, comenzó cuando ETA abrió una campaña contra la gran banca), sostuvieron sus seis letras. Y lo va hacer rompiendo sus raíces humanas, su sociedad y, arrastrando en la apuesta, a las naciones periféricas, a aquellas que llegaron a ser españolas por razones bélicas, de conquista.

Con la excusa de pagar a los acreedores alemanes y franceses, el Gobierno del PP, al que abrió la puerta el PSOE y aplaudió el PNV, va a desmantelar las prestaciones del Estado, forjadas en un siglo de luchas contra tiranos y déspotas. Va a escenificar el «que se jodan» de Andrea Fabra. Sin tapujos. Va a borrar a Perezagua de la historia.

Los empleados públicos ya han visto reducido su salario en un 13% (en dos reformas a través del impago de sus pagas), la sanidad va a tener un coste adicional al margen de los impuestos, los salarios van a menguar mientras el coste de la vida aumenta, las prestaciones sanitarias universales están camino de desaparecer, se privatizarán las empresas públicas rentables (incluidas las cajas de ahorro vascongadas, ya cadáver la navarra), se reducirán las pensiones, se privatizará a gran escala la educación… Nuestros hijos han nacido sin futuro.

Y, mientras tanto, los lacayos de los especuladores, esos mismos que aspiraban a convertirse en el Berlusconi de turno (poder, sexo y vinos espumosos) reivindicando el derroche como fin: con el TAV, los superpuertos ausentes, los circuitos de carreras fantasmas, las pasarelas de la imbecilidad porque en algo hay que gastar. Mientras, regalan corbatas a sus novios y fulares a sus novias de museos costeados desde nuestros bolsillos, hacen del fraude foral su tasación social, de la evasión de capital su garantía de futuro y de las basuras la financiación de sus estructuras.

Hace no mucho tiempo, cuando los que hoy dilapidan hasta el último gramo de solidaridad que, con nuestros impuestos ofrecía el Estado, se decía que el PNV gobernaba en la CAV («Euskadi» en sus textos) como si la Autonomía fuera un batzoki. No les faltaba razón, probablemente.

Hemos conocido oficinas de empleo con la foto de Sabino Arana al fondo del pasillo, ayuntamientos quebrados por las ínfulas de alcaldes acomplejados por el brillo del reloj del vecino, agentes con la porra floja y la pistola sin seguro que se sentían respaldados desde aquellos ejercicios místicos en Berrozi. Gente honrada, sin embargo, convivía en aquellos batzokis con desalmados especuladores que de saberlo habrían llenado de dinamita la cueva de Praileaitz. Pillos.

Y es que España, donde también vive gente honrada, se ha convertido en un «chiringuito», una Cueva de Alibabá dirigida no por 40 ladrones, sino por 17, los que componen el CEC (Consejo Empresarial para la Competitividad), las mayores empresas de España, las de la deuda astronómica, las que controlan más del 35% de su PIB. Esos a quien el rey alienta en su expolio, el mismo monarca que pide a Cataluña unidad y no «quimeras». Un CEC que dirige y sufraga la «Marca España».

España es ese chiringuito literario pero real de rateros, pillos y cuatreros, como bien lo describió ya en época lejana Miguel Cervantes. Los ladrones españoles dejan pequeños a los funambulistas del batzoki, a los que aspiran a ser los ángeles de los anuncios. El fraude fiscal en España es de 241.000 millones de euros anuales, récord Guiness, el 23% del PIB, el más alto de Europa. Y según la Fiscalía Anticorrupción española, en los últimos 10 años los políticos profesionales han robado 4.158 millones de euros.

La crisis financiera, que no era nuestra, ha destapado un golpe de estado en toda regla. Manejado, como en 1981, por la monarquía borbónica, la misma que mandó en 1890 a las minas de Triano al Ejército de Su Majestad. Contra Perezagua y su generación. No han podido robarnos nuestro espíritu de rebeldía, a pesar de su insistencia, y van a por nuestra cartera.

Creo que fue Marx quien lo dijo. Quizás estoy equivocado y fuera Perezagua. O alguno de los pasquines de los trabajadores de Bandas de Etxabarri frente a los esquiroles que la Guardia Civil llevaba en sus autobuses hasta la factoría. Qué más da. Es la razón para seguir en la pelea: «La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos». Recuperemos la utopía, la quimera, la libertad universal. Por ella, también, saldremos a la huelga.

historia

 

GARA

 Iñaki Egaña | Historiador

Las bombas de efecto retardado

En 1966, Augusto Unzeta, uno de los fachas con mayor pedegree de los que conoció Bizkaia en el siglo XX, entregaba a Franco la medalla de oro y brillantes de Gernika, población que el dictador había bombardeado a través de sus socios nazis, ahora hace 75 años. El otro día estuve en la villa, para recordar la infamia, aportar algo de luz en las responsabilidades del ataque y, sobre todo, penetrar en la construcción de esa gran mentira que España edificó hasta hace unos días a cuenta del bombardeo.

En 1946, el Ayuntamiento de Gernika ya había nombrado al mismo carnicero «hijo predilecto». Cuando en 1961 la base norteamericana de Torrejón de Ardoz concluyó la formación de una banda de música, la Administración española le sugirió que fuera a Gernika a inaugurarla. Y así lo hicieron. Los canallas que se ocultaban en los despachos municipales y se hacían llamar concejales les regalaron unas txapelas «típicas del país».

La ofensa no tuvo límites y el 12 de octubre de 1964, España, con sus pomposos y nauseabundos iconos, incluidos los reales, se fue a Gernika a celebrar el día de la Hispanidad. Una fecha de infausto recuerdo para los pueblos americanos que, sin embargo, los adalides de una democracia que causa estupor un día sí y otro también siguen celebrando en pleno siglo XXI. España la quiso celebrar entonces, 25 años después de concluida la guerra, en la ciudad que había servido de referencia a nuestros antepasados. Y, de paso, llevó tanques y la Legión a Bilbao que desfilaron por la Gran Vía como diciendo: lo hicimos en 1937 y lo podemos repetir cuando nos venga en gana.

El 24 de abril de 2012, dos días después de la primera vuelta de las elecciones francesas, once más tarde de la ruptura de la cadera del rey en Bostuana, el mismo que estuvo en Gernika en 1964 en calidad de príncipe, 12.304 días después de la agónica muerte de Franco y a 75 años exactos de la entrada del «ejército de ocupación» español en Elgeta, después de la batalla de los Intxortas, un contingente militar español ha vuelto para tomar la misma población de Elgeta. Dicen que de maniobras.

Pero los ciudadanos vascos, ya seamos votantes del PP, del PSOE, del PNV o de Bildu, sabemos de sobra que las maniobras militares no son de distracción. Sabemos, como dijo en 1964 la organización juvenil EGI, que el acto de Gernika fue una «farsa insolente». Y que el acto de 2012 ha sido una acción chulesca, nueva «farsa insolente». Se mofan de todo lo que no sea español. Incluso de los muertos.

En los últimos años hemos desenterrado en Elgeta, en los Intxortas y en sus cercanías, jóvenes de apenas 18 años que vieron sus vidas cortadas. Hemos sabido de asesinatos a bocajarro, por diversión, de violaciones impunes, de todo tipo de tropelías a las que fanáticos apropiados del término de jueces no han prestado atención alguna. Hemos conocido los rescoldos de libros quemados y los insultos y prohibiciones a nuestra lengua milenaria.

Las tropelías en 1964 y 1966 en Gernika tuvieron nombres y apellidos. El primero Augusto Unzeta. Luego el guardia civil Guillermo Candón, entonces gobernador, Camilo Alonso Vega, ministro de Gobernación, los tenientes de alcalde Julián María Arzanegui y Domingo Urrutia, el concejal Félix Elzo, el secretario de la corporación Cruz Ugalde, Luis Iriondo, Jaime Bilbao, el jefe de protocolo Augusto Zufía… personas con pedegree, como apuntaba anteriormente.

En 1966, los jóvenes de ETA convocaron una manifestación en Gernika contra el acto de la entrega de la medalla de oro y brillantes. Asistieron 8 personas, entre ellas Txabi Extebarrieta. La Guardia civil lo mataría dos años más tarde, en pleno franquismo. Los que jalearon aquella muerte «destaparon» que su sobrina Aitziber se presentaba en las listas de Bildu al Ayuntamiento de Bilbo, ¡43 años después! Memoria histórica.

Como es sabido, ETA mató a Unzeta en 1977. Unas semanas antes, y con eso no quiero unir una causa con el efecto, el mismo Unzeta había señalado que la legalización de la ikurriña era «desgraciada, sibilina y lamentable». En el año 2010, un tal Arturo Ignacio Aldecoa, miembro de la Comisión de Cultura de las Juntas Generales de Bizkaia (por el PP), dijo que Unzeta «había servido a nuestro pueblo de una manera ejemplar y por tanto su memoria merece un recuerdo permanente».

Dos años después, el Ejército ha entrado en Elgeta. Aldecoa debe de tener ascendencia. Siento la repetición, pero se trata de una afrenta que se escapa a la lógica. Como también es sabido, la toma del «ejército de ocupación» de los Intxortas, fue el preludio del bombardeo de Gernika, el mismo que desde 1937 hasta nuestros días ha sido negado por los que lo realizaron y ordenaron.

Gernika, lo dije la semana pasada en el foro de Elai Alay, condensa todas las atrocidades que ha sufrido nuestro pueblo en décadas, en siglos. La mentira es el eje de la misma. Cuando Mola marcó su objetivo, con el fin de destruir «la ciudad sagrada de los vascos», no había Internet, ni un equipo de «científicos» detrás señalando cómo esconder el bombardeo. Sin embargo, la rutina voló por un camino ya trillado.

Los rojo-separatistas habían quemado la ciudad. El mal tiempo no permitió la salida de los aviones. Georges Botto, de la agencia Havas, recibiría una buena cantidad de lo que hoy llamamos fondos reservados, para desplegar la noticia. Nadie se lo creyó, así que hubo Plan B. Su protagonista sería Alfonso Merry del Val, especialista en temas vascos. Acababa de escribir «Spanish basques and separatism». Construyó una nueva mentira: «Alguien» bombardeó levemente Gernika. Luego, los separatistas le dieron fuego.

Hubo dudas, y para paliarlas, este argumento endeble fue apoyado por una comisión que creó la Universidad de Valladolid, al objeto de investigar hasta el fondo lo sucedido. El resultado fue desalentador. La inteligencia española al servicio de la versión oficial. Miles de hojas avaladas por sellos perfumados de odio milenario volvieron a repetir lo que aún sobrevuela por algunas esferas: España no tuvo culpa, ni siquiera la franquista, en la destrucción de la «ciudad sagrada de los vascos». Todos sabemos, incluidos los dirigentes y votantes del PP y del PSOE, hasta los de UPyD, que Mola y Franco destilaban odio hacia lo vasco y que esa fue la madre de todas las razones.

Hoy, la historia se repite, aunque la frase sea manida. Nos encontramos con mentiras clamorosas, elevadas a la categoría oficial, por el mero hecho de ser propagadas por, nuevamente, gentes con pedegree. No sé de qué, pero pedegree. Los lamentables reportajes de la transición que emite ETB, las declaraciones increíbles de la Iglesia vaticana (extranjera) anclada en Navarra señalando que «nosotros (por ellos) llegaron antes», el enroque de Vocento con la niña Begoña Urroz, ahora apoyado por el extinto «Público», mintiendo a sabiendas, las declaraciones de agentes autonómicos (anónimos por supuesto) como si repartieran caramelos a la puerta de un colegio…

Son manifestaciones que nos dan el nivel de corrupción política de la clase dominante. Son expresiones que nos confirman hasta qué punto está podrido este sistema que nació, o prosiguió, a la muerte del dictador que ordenó y jaleó el bombardeo y la destrucción de Gernika. Un tirano que luego se refugió en la mentira y fue incapaz de asumir, como lo hicieron otros, su crimen.

Y así, sus seguidores, por no decir sus secuaces, siguieron bombardeando Gernika, y lo que ella representa, con explosivos de baja o de alta intensidad, con crónicas repetitivas, hirientes, abusivas… que a pesar de la continuidad, nos siguen dejando perplejos.

Somos un pueblo con memoria, humilde, capaz de llamar a una manifestación como lo hizo Txabi Etxebarrieta, contra aquel insulto de medalla a Franco concedida por Unzeta. A pesar de los palos. Recordamos Gernika, y también, y sobre todo, esas bombas de efecto retardado que lanzaron en abril de 1937 y que, hoy, todavía siguen explotando entre nosotros. Como la del otro día en Elgeta. Y por eso nos conmoverá para siempre Txabi Etxebarrieta, aunque ni siquiera dé un nombre a una de nuestras calles. Y repudiaremos otros nombres a los que empujaremos al estercolero de la historia.

Bilbao y EE.UU.: seducción y fascinación

Bilbao y los EE.UU.: seducción y fascinación

En una de sus más destacadas publicaciones, el profesor Joseba Zulaika sustentó que fue producto de una seducción que la corporación museística estadounidense Guggenheim se asentara en Bilbao. No obstante, aquella seducción, aquella fascinación que ejercieron los Estados Unidos sobre Bilbao, no se trataba de un léxico que podamos considerarlo ni desconocido ni extraño, porque lo llevábamos asimilando desde hacía varias décadas. Y es que durante los años del Desarrollismo Económico del periodo Franquista hubo un reconocimiento y una admiración por el extraordinario progreso técnico y económico de aquel país, que sedujo no solo a los arquitectos e ingenieros bilbaínos sino que también a los políticos y empresarios. La llegada de las masivas inversiones económicas estadounidenses al Gran Bilbao, dio lugar tanto a la conformación de un imaginario basado en la metáfora del progreso como a su vez se fue configurando una sociedad del consumismo. Sin embargo, las pretensiones de los dirigentes bilbaínos iban mucho más allá de cualquier idea preconcebida.

Un modelo económico

La élite financiera e industrial de Bilbao, a través de algunos de sus miembros más destacados, Félix Lequerica o José María Areilza, quienes siendo embajadores en los EE.UU., llegaron a establecer no solo el pacto de Ayuda Mutua entre España y EE.UU. que sirvió para sacar a este régimen dictatorial del más absoluto de los aislamientos a nivel internacional sino que para aportarles importantes relaciones empresariales que terminaron captando buena parte de aquel capital estadounidense que llegaba a la España de Franco y que acabó en su mayoría destinado a la ampliación de empresas ubicadas en el Gran Bilbao. Hubo propuestas como la edificación de la Feria de Muestras de Bilbao que acabó convirtiéndose en un modelo, reflejo de un nuevo Bilbao, que trasmitió la idea de que modernidad y consumismo iban unidos, a través de innovadores materiales, sistemas, tecnologías y sus correspondientes catálogos y otros sistemas de tipo propagandístico. Los laboratorios Torrontegui de la Escuela de Ingenieros de Bilbao fueron otro de esos elementos estándares de gran trascendencia en el mundo de la construcción y que funcionaron gracias a las aportaciones económicas, de maquinaria y equipos, a través de las donaciones estadounidenses y la Fullbright Act. La élite financiera e industrial fue más lejos y suscitó el hermanamiento de Bilbao a la ciudad del acero de Pittsburg, la urbe que se instituyó en todo un modelo para los dirigentes locales de lo que debía de ser Bilbao. AHV llegó a compromisos con algunas empresas que invirtieron en Bilbao como United States Steel, Westinghouse y lograron acuerdos financieros con el Export-Import Bank. Otras entidades como la Gulf Oil Company posibilitaron que con sus inversiones se erigiera tanto la refinería de Petronor como que se construyera el Superpuerto.

El espejo en donde reflejarse

Los viajes de varios técnicos bilbaínos a los Estados Unidos durante los años 50, como Eugenio Aguinaga, Félix Iñiguez de Onzoño o Antonio Zalbidegoitia, tuvieron su posterior influencia en Bilbao. La publicación de las memorias de esos viajes editados por el Ministerio de Industria, la publicación de numerosos artículos desde revistas profesionales o de artículos desde la prensa escrita en torno a estos viajes y sobre los temas estudiados como los rascacielos, los centros comerciales, centros culturales, la planificación y la política urbana…de las ciudades estadounidenses que visitaron, les llevó a admirar profundamente aquella arquitectura. A su vuelta pudieron disertar en varias conferencias y exposiciones en torno a esa arquitectura, en las que explicaban la fascinación por aquella meticulosidad de los proyectos, el aprendizaje con la estandarización de los elementos constructivos, aquella prodigiosa organización de la industria de la construcción, con sus catálogos de materiales, medios de transporte, que fomentaban el trabajo interdisciplinar en equipo. Aunado al impacto que supuso para estos técnicos las entrevistas que mantuvieron con los grandes iconos de la arquitectura americana Frank Lloyd Wrigth, Richard Neutra, Walter Gropius, Mies Van der Rohe, Louis Khan…o con los técnicos de los grandes estudios de arquitectura e ingeniería de Skidmore, Owings y Merril de Nueva York, Pereira y Luckman de Los Angeles o Shaw Metz y Dolio de Chicago. Eugenio Aguinaga tras su viaje por los EE.UU. diseñó dos significativos proyectos, la urbanización y el pabellón del club de Golf de La Galea, lugar de encuentro y de ocio de la elite financiera e industrial de Bilbao, consecuencia de su visita a Taliesin West de Wright y el shopping center de Zabalburu una copia formal de otro edificio americano. Otro arquitecto bilbaíno, Javier Sada de Quinto, diseño 4 rascacielos en Deusto a través de un innovador sistema constructivo de patente norteamericana. El nuevo Banco de Vizcaya, en el Ensanche, fue un edificio financiero que respondía a los anhelos de los banqueros bilbaínos de erigir una residencia de los dueños de los destinos económicos de los españoles, proyecto de los arquitectos, José Luis Casanueva y Jaime Torres, que viajaron a Nueva York junto a José Chapa para constatar sus ideas con las de las realizaciones más destacadas de Manhattan. Se trataba de encontrar un edificio que sería el reflejo de aquel nuevo Bilbao emulando aquellas edificaciones que mejor representaban al Nueva York de los negocios como el Seagram Building de Mies van der Rohe, la Lever House de Gordon Bunsahft o el Chase Manhattan Bank de Skidmore, Owings y Merril. La propia Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao reclamaba la ciudad de Nueva York como arquetipo para Bilbao, ante su orografía e imposibilidad de extenderse en horizontal lo haría en vertical a través de los rascacielos. Pero también ejercería su simbología como la ciudad donde todo es posible, la ciudad de la metamorfosis, de los negocios, la ciudad del gesto orgulloso, la reverberación del poder y de la superioridad de los bilbaínos, capaces de emprender cualquier cosa, hechos a sí mismos, a través de una ciudad brutal, que trataba de manifestar una escandalosa ostentación de la riqueza. Los dirigentes bilbaínos a su vez viajaron a Nueva York al Congreso de Municipios sobre política urbana y visitaron ciudades como Pittsburg, Nueva Orleans, Filadelfia… regresaron con la intención de reproducir aquellas propuestas de grandes centros comerciales y aparcamientos en la periferia de la villa que reestructuraría toda la trama urbana. Los técnicos bilbaínos proyectaron infraestructuras, arterias, túneles y puentes alrededor de la ría del Nervión basados en modelos estadounidenses, el Cobo Hall de Detroit, la autopista Lodge, el Holland Tunel entre Manhattan y Nueva Jersey o la Nueva York Thruway desde Pensilvania a Nueva York. Incluso hubo técnicos bilbaínos que tras su viaje por EE.UU. plantearon un parque de atracciones para la Diputación Provincial en el monte Ganguren basado en el parque de Walt Disney de Orlando como nuevo lugar de ocio para los bilbaínos, y es que trataron de reproducir también los modelos de proyectos de parques naturales de California en Urquiola, Orduña o en el Gorbea. La prensa escrita de Bilbao llevada por aquella fascinación llegó a publicar la posibilidad de reproducir el Plan Bertrand Goldberg de Chicago con varias torres con un uso mixto residencial y de centros comerciales en el barrio residencial Marina City o propuestas de viviendas prefabricadas de Missouri o la ciudad experimental de Minnesota de Athestan Spilhaus.

The American way of life

Desde la delegación de Bizkaia del COAVN llegaron a denunciar las consecuencias de aquellos pretenciosos anhelos empresariales por tratar de reproducir aquellas ciudades y aquel estilo de vida cuando los debates internacionales en torno a la ciudad criticaban las situaciones existentes y trataban de hallar nuevas vías practicables de invención arquitectónica. En opinión de algunos reputados arquitectos como Antonio Fernandez Alba, Rafael Moneo, Rufino Basañez, Juan Madariaga o el sociólogo Mario Gaviria, que formaron parte del jurado del premio de arquitectura Pedro Asúa en Bilbao en 1970, sus críticas no fueron únicamente contra quienes habían permitido aquel efecto de ruptura del Ensanche por el rascacielos del banco de Vizcaya sino que en la mayoría de construcciones se llevase a cabo lo popular en EE.UU. denostando la arquitectura propia así como por haber establecido una postura capitalista de beneficios como única meta o haber llevado a la triste mecanización de las edificaciones, a la anulación del hombre y que habían acabado convirtiendo a los arquitectos en fríos técnicos y economistas. La influencia estadounidense sumió a Bilbao en una crítica situación difícil de ponderar como consecuencia de aquella quimérica pretensión de los financieros e industriales bilbaínos, llevados por aquella obsesión, con graves repercusiones, al tratar de reproducir aquellas asombrosas propuestas, sin pensar en las consecuencias y que acabó sumiendo a Bilbao en la mayor crisis urbana de toda su historia. Esta segunda ascendente estadounidense, con el efecto Guggenheim, ha supuesto, por el contrario, un efecto rehabilitador, tanto urbano como económico, allí donde fracasó el Franquismo y aquellos pretenciosos anhelos de su élite financiera e industrial, en cambio, la metrópoli contemporánea de servicios ha superado cualquier expectativa, conjugando cultura y economía.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

Luis Bilbao Larrondo

el caudillo fascista

el caudillo fascista

 

 

Ahora, que se esta hablando tanto de las características del dictador fascista Francisco Franco; cuando desde la Academia de la Historia Española se disculpa el régimen asesino y genocida que fundó a sangre y fuego; traemos a colación de nuevo, el articulo publicado por el historiador Luís Bilbao Larrondo donde se aborda de forma sencilla y clara las características de las actuaciones del general fascista.

 Aquí podéis ver diferentes repercusiones del articulo en otros foros.

 

 Menos mal que existen historiadores objetivos y justos como Luis..

 El tema es importante, porque algunos siguen manteniendo como verdad las mentiras difundidas por los medios de comunicación de la Falange Española sobre las supuestas bondades paternalistas del dictador fascista.

http://www.otxarkoaga.com/afo/2011/05/10/el-franquismo-la-quimera-de-un-regimen-dictatorial/

 http://www.foroporlamemoria.info/2011/05/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia/

 http://www.nabarralde.com/eu/nabarmena/6661-el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia

 http://www.deia.com/2011/05/19/opinion/tribuna-abierta/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia 

Para los que no tengaís el libro de Luis Bilbao Larrondo sobre la construcción en 1961 del Polígono de otxarkoaga y la política de viviendas falangista en la dictadura del General Franco (1936-1977), podeís mirar aqui:

el-poblado-dirigido-de-otxarkoaga-lbilbao

 Tambien podemos otras referencias y articulos de Luis  en la red:http://www.gara.net/paperezkoa/20091123/168155/eu/Eraiki-Bilboko-auzoen-ahotsa

 http://hedatuz.euskomedia.org/3865/1/25247261.pdf

 http://www.deia.com/2011/03/28/opinion/tribuna-abierta/el-consejo-general-vasco-ante-la-herencia-urbana-de-la-dictadura-franquista

 http://www.deia.com/2011/05/19/opinion/tribuna-abierta/el-franquismo-efectos-de-su-paso-por-bilbao-y-bizkaia

 http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2011/04/el-consejo-general-vasco-ante-la-herencia-urbana-de-la-dictadura-franquista.html

El Franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

bilbao 1937El franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

El ilusionista es aquel que produce efectos ilusorios, engañosos, ficticios, mediante artificios y trucos…De Franco y su régimen podemos sustentar que fueron unos grandes ilusionistas, máxime cuando parte de esa ficción, de ese engaño, pervive hasta nuestros días. A día de hoy se siguen argumentando las mismas falacias, después de décadas de desaparición del régimen, por culpa no solo de algunos medios de comunicación en manos aún de quienes en su momento sustentaron la dictadura sino por culpa de muchos historiadores, que a fuerza de repetirlas y de caer en los mismos tópicos e invenciones del servicio de propaganda franquista, acabaron tomando como verdades algunas de aquellas tergiversaciones de la realidad que no se investigaron con la suficiente profundidad ni rigurosidad científica.

Franco en Bilbao

La prensa escrita del régimen franquista en Bilbao -El Correo Español/El Pueblo Vasco, La Gaceta del Norte y Hierro- durante los días posteriores a la muerte de Franco, recordaban con un entusiasmo exacerbado, las siete veces que había estado el dictador en Bizkaia en visita oficial. La primera vez fue el 19 de Junio de 1937, cuando la propaganda franquista sostuvo que Franco liberó Bilbao del desgobierno y caos de los rojos y separatistas. A pesar de que todos sabemos que fue un golpe de estado militar contra la legalidad vigente de un gobierno tanto autonómico como municipal elegido en las urnas democráticamente por los vascos en general y por los bilbaínos en particular. La segunda vez que estuvo fue el 19 de Junio de 1939, en el segundo aniversario de la toma de Bilbao por sus tropas. En su alocución sostuvo que no le temblaría la mano en las tareas de la paz como no lo hizo en las de la guerra. En esta ocasión se refería al régimen represivo que instauró como toda buena dictadura que se precie. La tercera vez fue el 19 de Junio de 1944, otra vez en el aniversario de la ocupación de Bilbao por las tropas franquistas celebrándolo con la parada militar a lo largo de la Gran Vía. La cuarta vez fue el 19 de Junio de 1950, una vez más en los actos de aniversario de la conquista de Bilbao. La quinta vez fue en Bermeo y Pedernales el 16 de Agosto de 1955. La sexta vez fue el 26 de Agosto de 1958 cuando llegó a la apertura de la Feria de Muestras en Bilbao, en donde según la prensa del régimen, fue cuando advirtió a lo lejos el cinturón de chabolas que rodeaban Bilbao en los montes cercanos, interesado por el tema, al poco tiempo nacía el poblado de Otxarkoaga para erradicar aquel chabolismo. Lo que omiten es que detrás de esa decisión meramente paternalista estaban las tremendas presiones a las que tuvieron que hacer frente desde Madrid por parte de los empresarios, la iglesia y las propias autoridades bilbaínas. La última vez que estuvo Franco en Bilbao, fue el 19 de Junio de 1964, una vez más en los actos conmemorativos de la toma de Bilbao por sus tropas. En este último viaje inauguró el polígono de Otxarkoaga, nada más hacerlo ya se requerían por parte de las autoridades locales cuantiosas partidas económicas para hacer frente a los numerosos problemas constructivos y urbanísticos que se habían producido.

La patología de una dictadura

Fue algo común de esta dictadura que muchos de los proyectos que aseguraban ejecutarían, en exiguas o en ninguna ocasión se hacían realidad. Ejemplos los hubo muchos y de distinto calibre, como con aquellas infraestructuras que nunca se llegaron a erigir así como todas las magnas obras que supuestamente iban a realizar, según exponían con gran boato en los medios de comunicación. Fue todo un modelo instituido el hacer creer algo que nunca sucedería, ya que nunca se llegaron a materializar o para cuando se hicieron lo fueron tardíamente, ya en periodo democrático. Estas actitudes de Madrid para con Bizkaia, según denunciaban distintos medios, beneficiaron a provincias de fuera del ámbito vasco y perjudicaron gravemente a Bilbao. Otro de los grandes absurdos del franquismo fue cómo se iba a creer a unas autoridades y a sus equipos de gobierno que iban a resolver el gravísimo problema de la contaminación, tal y como sostenían, si eran ellos mismos quienes formaban parte del consejo de las empresas que emanaban gases y productos altamente tóxicos para la población. Era un auténtico disparate llegar a creer que quienes eran dueños de esas industrias fueran en contra de sus propios negocios que les reportaban cuantiosos beneficios. Lo que si se les puede achacar es de haber llegado a convertir a Bilbao en la ciudad más contaminada de Europa. Otra de las grandes paradojas que se suscitaron fue que todo el dinero que se recaudaba anualmente en Bizkaia e iba a Madrid, no revertía. A pesar de ser Bizkaia una zona eminentemente rica e industrial quedó siempre incompresiblemente apartada de las políticas del gobierno, de sus tan aclamados planes de desarrollo económico. Las denuncias que se realizaron por varios medios de comunicación del propio régimen, tenían una mayor verosimilitud, porque contradecían los argumentos que llegaban desde Madrid, ya que según propugnaban las autoridades, el dinero recaudado en Bizkaia iba destinado a las zonas menos desarrolladas de España. Sin embargo, dicha premisa suponía otra ficción más del régimen franquista porque según denunciaban estos mismos medios de comunicación la mayoría del dinero vizcaíno se invirtió en obras e infraestructuras de Madrid y Barcelona mientras dejaban morir de inanición a Bizkaia. Lo que da idea de lo que realmente había detrás de esa actitud hacia Bilbao era más bien la manifestación de un plan perfectamente orquestado además del evidente síntoma de una patología común entre las autoridades franquistas; el engaño y la mentira compulsiva aunada a la repentina pérdida de memoria una vez llegó la democracia, ya que llegaron, incluso ante todas aquellas terribles evidencias, a negar lo innegable.

Lo que sí dejó Franco en Bilbao

Lo que sí dejó Franco, sin haber hecho aún acto de presencia la crisis económica, fue entre otras mezquindades, la mayor crisis urbana de la historia de Bilbao y de una mayoría de ciudades de Bizkaia y de Gipuzkoa. Lo curioso es que siempre que podían desde sus medios de comunicación, se habían encargado de arremeter una y otra vez contra lo que ellos señalaban era el desastre de ciudad que era Bilbao cuando era gestionado en la época de la República, por rojos y separatistas. Este era otro de sus falaces argumentos para validar su golpe de estado, así nos querían hacer creer que estaba justificado lo injustificable. La delegación en Bizkaia del Colegio de Arquitectos lo desmentía cuando todavía Franco no había muerto, tras un pormenorizado estudio arquitectónico, urbanístico y cultural, sostenían que desde precisamente la República, no se había hecho nada reseñable por Bilbao y que esencialmente la actitud de los políticos del ayuntamiento de Bilbao de aquella época republicana, era el espíritu de hacer ciudad que había que recuperar, porque la política de los dirigentes franquistas había supuesto la mayor de las catástrofes para Bilbao. Comprendo que no fue únicamente por haber tomado como suyos los criterios del capitalismo puro y duro, cuando perdió la ciudad su razón de ser, sino que fue, -tal y como denunciaban varios partidos políticos de izquierdas en sus programas políticos a las elecciones municipales de Abril de 1979-, una anarquía programada por la propia élite financiera e industrial local, el pilar sino principal si uno de los principales en los que se sustentaba el franquismo.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

Crónica de una realidad anunciada: la Mafia está en Euskal Herria

Crónica de una realidad anunciada: la Mafia está en Euskal Herria

Leí hace unos meses el libro “Mafia export”, del profesor de Historia y Sociología de las organizaciones delictivas de la Universidad Dell´Aquila, Francesco Forgione. Esta publicación es consecuencia de sus investigaciones y de su experiencia tras haber desempeñado el cargo de presidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia en Italia. Es todo un experto que ya ha escrito varios libros sobre la Mafia. Desde entonces vive amenazado.

En este estudio te explica la extensión, la globalización de la Mafia, pero he de decir que lo que más me interesaba era todo lo referente al caso español, ya que denomina a España como el punto de llegada de todas las rutas de droga desde África y Sudamérica. En el narcotráfico mundial quien controla España controla el mercado Europeo. Detalla en el libro cómo es considerada para la mafia como una zona crucial, además de zona franca, lugar de encuentro para tratas y negocios, en donde residen desde hace años prófugos ilustres de la mafia. Él se refiere a los miembros de la Camorra napolitana, la Ndrangheta calabresa y la Cosa Nostra siciliana, con unos métodos de intervención muy parecidos a los de la mafia rusa o la Triada china que llevan también tiempo actuando por toda la península.

Denuncia Forgione que para los políticos españoles la mafia nunca ha representado una prioridad, porque se han volcado exclusivamente en la lucha contra ETA, tal vez porque, y es una reflexión que me hago, detener mafiosos no proporciona réditos políticos. La mafia va allí donde percibe oportunidades de negocio y el que ETA desparezca lo consideran beneficioso porque proporciona una estabilidad política y económica que favorece los negocios y eso es lo importante para los mafiosos, porque muchos de los países de donde provienen son inestables tanto política como económicamente. A lo que es preciso aunar que no existen en la legislación española herramientas de lucha específica contra la mafia, porque no está tipificado el delito mafia, la confiscación de bienes y patrimonios delictivos resulta muy compleja y el régimen penitenciario para los mafiosos es uno de los más permisivos de Europa.

Por otra parte, les resulta muy fácil invertir dinero en el turismo y en los mercados inmobiliarios españoles, en tiendas, restaurantes, hoteles e inmuebles para blanquear el dinero sucio proveniente de sus actividades delictivas. Destaca Forgione que no dejar rastro de los movimientos de dinero es la principal obsesión de la mafia. Además resalta la facilidad de movimiento que tienen y que desde la cárcel gestionan sus negocios como si estuviesen en un hotel ya que no tienen restricciones de visitas ni de llamadas.

El gobierno español no hace nada o hace la vista gorda, favoreciendo con su inactividad a empresarios que se enriquecen con la financiación sucia e ilegal de la mafia, así como suscita que cada vez haya más miembros de la judicatura y de la política que se corrompen. Según Forgione la mafia no podría existir sin la política. La corrupción produce un costo social cada vez menos soportable para el mundo. La mafia disipa recursos, destruye y envenena el medio ambiente, viola derechos humanos y compromete la democracia. Todo ello gracias a que se produce lo que él denomina la hipocresía del poder que se alimenta de los silencios.

Hace en su libro alguna que otra mención a los nuevos mafiosos que vienen de los países del Este, a los que denomina como los más rampantes capitalistas nacidos y crecidos en el modelo podrido y corrupto del comunismo soviético. Pone como ejemplo a los mafiosos rusos quienes, sostiene, son los más poderosos económicamente. Entre los detenidos de las redadas que últimamente se han producido en la comunidad autónoma de Euskadi algunos son “Vor v Zakone”, criminales de ley, la más alta categoría de la mafia rusa, como el mafioso detenido en Algorta, en el municipio de Getxo, hace no tanto tiempo, junto a varios miembros más de su familia. Se trataba, por lo que se ha podido saber, de uno de los más altos cargos de la organización que llevaba la contabilidad de una de las más poderosas familias de la mafia rusa. Otros dos de los detenidos también eran altos cargos de la organización criminal. Estában acusados de blanqueo de dinero, coacciones, extorsión, tráfico de drogas, tenencia de armas y conspiración de asesinato. Posteriormente se detuvo a un grupo de mafiosos georgianos en Vitoria-Gasteiz acusados de numerosos robos y en cuyo curriculum tienen el haber recibido adiestramiento militar. Todos hemos podido leer en la prensa que hace unos días se han detenido en Donostia a una veintena de mafiosos rusos acusados de diferentes delitos: asociación ilícita, extorsión, intento de secuestro, tráfico de drogas, hurto, falsificación y tenencia ilícita de armas. Desarrollaban su actividad tanto en Gipuzkoa como en Araba. Es algo que lo veíamos en las películas y que creíamos que nos quedaba muy lejano, pero que comprobamos que como consecuencia de la globalización, se está convirtiendo en algo habitual.

Lo más indignante de todo esto es que se nos trate con desdén a los ciudadanos por parte de nuestras autoridades, cuando en cierta ocasión le oí a un ertzaina, con cierta sorna y prepotencia, ante la cada vez mayor preocupación de la sociedad vasca sobre la mafia, que lo único que había en nuestra comunidad era alguna banda de albano kosovares que robaba cobre. Al igual que la consejería de interior del Gobierno Vasco del señor Ares que ha venido ocultando que aquí existiese toda una organización criminal asentada de la mafia. Parece que para este gobierno vasco y para este señor solo existe ETA, será por lo de los réditos políticos. Defiende el profesor Forgione que “La hipocresía cuando no la complicidad de quien no quiere ver las mafias son fruto de la corrupción, de la connivencia consciente o de infravaloración e incomprensión del fenómeno”. Considero que hay muchas razones, dada su trayectoria y experiencia, para avalar sus tesis, y en cambio, dudar de los políticos, de la judicatura y de los miembros de seguridad del estado, porque ellos son precisamente parte del problema.

Para corroborar lo que sustento, no hay más que ir a los cada vez más numerosos casos de corrupción, ya que en estos momentos hay cientos de policías y guardias civiles en prisión por corrupción además de casi un millar de causas abiertas contra cargos públicos españoles por este mismo delito. Aunados a los cada vez más conocidos casos de incluso subdelegados del gobierno acusados de tener vínculos con la mafia. Lo que permite que la mafia se adentre con suma rapidez en una sociedad tan corrupta.

Forgione asegura que la mafia parece que no existe hasta que aparecen las calles ensangrentadas y además acusa a las autoridades de omitir deliberadamente que existe detrás todo un capital mafioso. Cuando ocurre una matanza es cuando se empieza a hablar de la mafia tímidamente. Según Forgione, con la llegada de los mafiosos llega su lógica criminal y de muerte, chantaje, violencia y capacidad para condicionar a la sociedad. Se multiplican los casos de complicidad y corrupción de autoridades políticas y públicas, sobre todo de los Bancos y demás entidades financieras, que sin su colaboración, sería impensable para la mafia hacer lo que hace. El profesor Forgione sostiene que a las mafias hay que buscarlas precisamente donde no se ven. Allá donde van, siempre inician sus actividades con una misión de control del territorio, del ámbito económico empresarial y del político institucional.

Últimamente se han practicado varias detenciones de miembros de la mafia en la Comunidad Autónoma de Euskadi y no eran unos cualesquiera. Lo malo es que esto parece que no ha hecho más que empezar. Mi mayor inquietud es, si habrá todavía algún político, miembro de la judicatura o de la seguridad del estado, de esos que califica Forgione de hipócritas, capaz de negar su existencia y si serán plenamente conscientes de la verdadera dimensión de la gravedad que supone para la sociedad vasca el que hayan permitido que la mafia campe a sus anchas por nuestras ciudades.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

«Al construir el nuevo barrio no se pensó en los futuros vecinos»

luis bilbao larrondo /  foto gara
luis bilbao larrondo / foto gara

 
 
 

 

 

Luis Bilbao Larrondo
Historiador

Este historiador, licenciado por la Universidad de Deusto, desmenuza en su libro sobre el origen del bilbaino barrio de Otxarkoaga la relevancia de un proyecto para paliar el déficit de vivienda en una ciudad con 290.000 habitantes, donde miles de trabajadores buscaban un techo donde cobijarse.

A. G. |GARA

Las 3.672 viviendas que se construyeron entre 1959 y 1964 para albergar a 18.600 personas en el Poblado Dirigido de Otxarkoaga supusieron un hito en el desarrollo urbano de Bilbo, aunque el proyecto obvió a los verdaderos protagonistas, sus futuros vecinos, que padecieron durante décadas las consecuencias de una nefasta planificación. Otxarkoaga fue un laboratorio de experiencias arquitectónicas.

¿Qué supuso la construcción del polígono de Otxarkoaga?

Una ruptura con la manera de edificar. Hasta entonces se edificaba en el Ensanche completando una trama sin acabar, y con Otxarkoaga se empezó a edificar una nueva ciudad. En forma de polígono, en la periferia de la trama urbana, con edificaciones en abierto, buscando aireación y soleamiento; en altura, se pasó de los bloques de cinco alturas a las torres de quince alturas. Era algo innovador y un antecedente a lo que vendría después. La idea de las autoridades era realizar más poblados dirigidos en otras zonas de Bizkaia.

¿Fue verdaderamente un laboratorio de arquitectura?

A partir de Otxarkoaga se edificarían otros polígonos de viviendas no sólo en Bilbao, en Txurdinaga o en Begoña, sino en otros puntos del área metropolitana: en Basauri, Cruces, Portugalete, Santurtzi o Muskiz. Fue un laboratorio porque se emplearían sistemas de prefabricación pesada de viviendas de origen francés, de nombre Fiorio, en algún bloque, con la idea de ver sus posibilidades y si era factible para ser utilizados en otros polígonos. La prefabricación era construir como un mecano: hechas las piezas en una fábrica luego se montaba la vivienda. Se suponía que daba mayor rapidez constructiva y salía más económico.

¿Hay casos similares en otros puntos de la geografía vasca?

Además de todos los polígonos en el área metropolitana de Bilbao, en aquellos años cualquier gran actuación desde el Ministerio español de Vivienda la hacían a través de los polígonos de viviendas y la llamada Gerencia de Urbanismo. Creo que se realizaron en otras ciudades vascas como Gasteiz, Iruñea y Donostia, pero no sé exactamente en cuáles ni cuántas fueron. Apenas hay nada escrito.

¿Cómo eran las viviendas?

La tipología se repetiría una y otra vez, porque a través del Plan de Urgencia Social de Bizkaia y del Plan Nacional de la Vivienda de 1961 se promovieron las viviendas sociales de 40 a 60 m2 con un planteamiento de pieza única: salón-comedor-estar, tres dormitorios, cocina, aseo y solana, que hacia las veces de tendedero de ropa. Era debido a que la familia media era de cinco miembros.

¿Cuál es la razón?

La tendencia de los arquitectos era la copia formal de modelos nórdicos y anglosajones. Lo que se buscaba con la política de Poblados Dirigidos era obtener el máximo provecho del espacio empleando la menor cantidad de materiales posibles y de apenas calidad. Lo más común de la época era construir el edificio y urbanizar después, con los consiguientes problemas que conllevaba.

¿La tipología de vivienda se repitió en otros lugares?

Fue un fracaso. Por la rapidez constructiva -en un año 3.672 viviendas-, no eran el modelo más adecuado para un clima con tantas inclemencias como el nuestro, el empleo de materiales de escasa calidad, el no haber hecho una explanación y urbanizado antes de construir; fue un despropósito urbanístico, constructivo y arquitectónico. Al no haber realizado una explanación, los edificios se colocaron sobre el terreno y dada la difícil orografía de este barrio, se contempla lleno de escaleras de gran pendiente, dificultades de accesos y de movilidad.

Al hacerse a toda prisa, en los tabiques -que llevan una cámara de aire que hace las veces de aislante- quedaron cascotes y otros desperdicios que los inutilizaron y así tuvieron problemas terribles con las humedades. Sus vecinos contrajeron enfermedades de todo tipo.

¿Los años han demostrado la idoneidad o no del modelo?

Aisló física y socialmente a una población inicial de 20.000 bilbainos. Estando a casi 3 kilómetros del centro urbano y sin apenas medios de transporte y aparcamientos, se promovió la utilización masiva del coche. Las plantas bajas de una gran cantidad de estos edificios quedarían inutilizadas por las humedades, siendo abandonadas. Las estancias de los pisos, con excepción de los dormitorios que sí estaban separados, no lo estaban. La planta constaba de una pieza única y el usuario, para hacerse con ese sentido de la propiedad de la vivienda, tuvo que levantar por su cuenta tabiques de separación entre las diferentes estancias. Esto provocó un choque de mentalidades: rural versus urbana.

Fueron algunas de las consecuencias de haber construido a toda prisa, dada la necesidad imperante, y de descuidar aspectos constructivos y formales trascendentales de cara al futuro. Además, nunca se tuvo en cuenta al futuro usuario.

¿Le atribuye algo positivo?

Sí. Resolvió el problema de la vivienda a esos bilbainos en un momento de precariedad absoluta, pero hay que preguntarse a qué precio. De hecho, si no hubiese sido un desastre urbanístico y no hubiese habido una dejación municipal, no hubiese nacido una iniciativa vecinal y popular como la Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO) como verdadera conciencia de la ciudad. Por cierto, la más antigua de Bilbao y motor del movimiento ciudadano en la villa.

Otro detalle: en Madrid varios de esos poblados dirigidos fueron construidos pero con una limitación en el tiempo. De hecho, fueron destruidos años después y vuelto a erigir otro poblado con viviendas en mejores condiciones. Una cuestión que en Otxarkoaga se debió de haber realizado.

 

 BEGIRA