Otxarkoaga trabaja para difundir su tradición de lucha y autoorganización

La Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO) está empeñada en que se conozca la verdadera historia de un barrio combativo, cuya imagen se distorsiona tras la recuperación de un documental promovido por el régimen franquista y otros trabajos que ocultan su «tradición de lucha y autoorganización» durante décadas para remodelar, rehabilitar y urbanizar lo que se construyó en unos 18 meses de una forma deficiente y alejada de las necesidades de los vecinos.

otxarkoaga lozoño larrakoetxe mikoleta / foto gara

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Agustín GOIKOETXEA | GARA

La Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO) trabaja en la recuperación de la memoria histórica de este populoso barrio de Bilbo «y hacer justicia con los hechos del pasado». El veterano organismo ciudadano denuncia que diferentes iniciativas que se vienen presentando a la opinión pública, con el aval de las instituciones, distorsionan la realidad.

«Los vecinos y vecinas conocen la historia porque han sido protagonistas de las reivindicaciones -declara Cristóbal Rivera, secretario de la AFO- pero también la memoria es frágil y tendemos a perder perspectiva». Considera, además, que los manidos tópicos sobre su barrio son una constante y no coinciden con la realidad.

Por ello, su afán por difundir «el espíritu de resistencia y lucha» que ha hecho posible la reconstrucción del barrio. «Lo que se construyó en 18 meses en 1960-1961, nos ha costado 26 años repararlo; ésa es una de las verdades no dichas nunca».

La asociación quiere acabar con la leyenda de que Otxarkoaga fue creado para acabar con el chabolismo. «Se llama chabolismo, pero es el 65%, y hay un estudio de la Universidad de Deusto que lo afirma en 1960; eran casitas elaboradas por albañiles que eran de una sólida construcción», subraya Rivera.

Resalta que se derribaron las edificaciones existentes en las laderas norte de Bilbo y otras en la Campa de los Ingleses. «Sin embargo, se mantuvieron hasta hoy las de las laderas sur, quizás porque éstas estaban amparadas por la Iglesia, concretamente por los jesuitas, que tenían una fuerte implantación en estas zonas», explica.

El artífice de la construcción de Otxarkoaga, apunta Rivera, fue José Luis Arrese, uno de los hombres fuertes del fascismo español. «No es verdad que fuese Franco en persona el autor intelectual, si se ve la hemeroteca de la época, y, si se estudia, se observará que el desorden urbanístico creado por la construcción irregular de casitas y chabolas venía siendo denunciado con fuerza por la Iglesia y otros sectores reformistas del régimen con sus aparatos de comunicación -especialmente “La Gaceta del Norte”-. Desarrollaron -incide- una campaña enorme en defensa de la vivienda digna de los trabajadores».

En la década de los 50, Bilbo contaba con 290.000 habitantes, de los que 40.000 residían en las construcciones dispersadas por las laderas de los montes del Botxo y había algo más de 100.000 personas subarrendadas. La maquinaría franquista se marcó como objetivo, según comenta el historiador Luis Bilbao, edificar en un año 3.672 pisos, empleando a entre 3.000 y 5.000 obreros y el concurso de siete constructoras.

«Nodo fascista»

Desde la AFO se critica que fuera el Ayuntamiento quien se esforzara en volver a proyectar el documental “Ocharcoaga”, de Jordi Grau. «Es un nodo fascista de rancio abolengo. Coincidimos en que sus imágenes inéditas a color son su principal valor. Su construcción técnica como película es moderna y buena, pero -remarcan- todo el discurso que difunde es fascista, paternalista y mentiroso».

Estiman que las instituciones debían haber diferenciado el valor histórico de la cinta con el contenido. «Nosotros le mandamos un escrito al alcalde pidiéndole que hiciese una edición critica y nos ofrecimos a colaborar, pero Iñaki Azkuna no nos ha respondido nada».

«Nos pareció un error exhibir un nodo de retórica fascista sin una contextualización y una presentación adecuada. Tras la proyección en Zinebi -recuerdan desde el colectivo vecinal-, le mandamos una comunicación por fax al alcalde Iñaki Azkuna explicándole esto, pidiéndole que no se exhibiese así y ofreciendo nuestro material y experiencia para elaborar una presentación adecuada. Sin embargo, lo exhibieron en el centro cívico sin ningún criterio y, posteriormente, decidieron editar 2000 copias y regalarlas a la gente sin más. Nos parece un disparate -añaden-, es dar una victoria después de muertos a aquellos viejos falangistas. Pero la gente que lo ha organizado, Imagina O /Tendel, no tienen criterios, o al menos así lo han demostrado».

La AFO promueve la elaboración de un documental

La Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO) prepara un documental sobre el barrio «que dé una imagen seria y verdadera de conjunto de su historia y su ser». Desde el organismo ciudadano confiesan que no tienen prisa y, al igual que sucedió con la publicación del libro del historiador Luis Bilbao Larrondo “El poblado dirigido de Otxarkoaga: Del Plan de Urgencia Social de Bizkaia al primer Plan de Desarrollo Económico”, su afán es recuperar la memoria histórica. En el caso del libro, la AFO ofreció la publicación al Área de Urbanismo y su autor cedió todos sus derechos, «nadie ha cobrado nada».

Nuestro objetivo es sacar a la luz materiales serios del barrio con perspectiva histórica y con rigor. A algunos les ha molestado eso», declara el secretario de la AFO. Uno de los ejes del trabajo, avanza, «será poner en su lugar a la película franquista de Jorge Grau y desenmascarar su retórica fascista. Aclaran que su proyecto está muy alejada de otra publicación que «recoge una realidad seccionada del barrio y sus gentes con una `cronología’ desastrosa que no tiene el menor rigor histórico. Resumiendo, ante tanta confusión, queremos claridad y luz». A.G.

BEGIRA

 

otxarkoaga lozoño larrakoetxe mikoleta / foto gara

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