Published Junio 29th, 2006 by admin
Gereñu defiende el tranvía, en lugar del metro, en la segunda fase de la línea 3 del metro Bilbao
La consejera de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco, Nuria López de Gereñu, defendió hoy el tranvía como la “solución óptima” en estos momentos a la segunda fase de la línea 3 del metro de Bilbao.
Esta decisión provocó que Rodolfo Ares (PSE-EE) y Esther Martínez (PP) le acusaran de no cumplir los acuerdos del Parlamento, al recordar que el mes de noviembre del año pasado su pleno aprobó una resolución en la que instaba al Gobierno a elaborar los proyectos de obras de la línea, entre los barrios de Otxarkoaga y Rekalde.
Tras los últimos informes técnicos, las obras se dividirán en dos fases: la construcción de una línea desde Etxebarri hasta el casco viejo bilbaino, y una segunda entre éste y el barrio de Rekalde que se realizará por medio de un tranvía, aunque la consejera matizó que esto no supone “renunciar a la ampliación de la línea 3″.
López de Guereñu explicó hoy ante la Comisión correspondiente del Parlamento que las obras de la primera fase de la línea se desarrollarán a lo largo de 5.752 metros y que será soterrada casi en su totalidad, estableciendo una intermodalidad “total” entre los distintos servicios de transporte público. Dio a conocer que se está terminando la redacción del proyecto constructivo y que el interés del Gobierno es “comenzar con las obras a la mayor brevedad posible”.
Sobre la segunda fase, entre el casco viejo y Rekalde, explicó que ofrecería “importantes dificultades que implicarían un retraso importante en la puesta en marcha del servicio”. Este trazado, de unos 4,5 kilómetros de longitud, tendría un coste de entre 180 y 200 millones de euros y una “extraordinaria complejidad debido a que es preciso cruzar bajo la ría, atravesar el ensanche de Bilbao, en su mayor parte bajo edificios, y tener que cruzar sobre la línea de metro existente”.
Sostuvo que los vecinos de Bilbao “esperan de nosotros la puesta en marcha de un servicio que responda a sus necesidades de movilidad en el menor tiempo posible”, por lo que ha optado para esta segunda fase por el tranvía. Esto supone, a juicio de Ares, una obra que “no resuelve los problemas del transporte y eso no es lo que quieren los vecinos”.
Pidió a la consejera que a este proyecto no le llamen línea tres de metro, ya que, argumentó, la línea original es la que iba a ir de Otxarkoaga a Rekalde. Ares exigió a López de Guereñu que “no piense que los bilbaínos somos imbéciles” con este diseño final, que es un “sucedáneo” de lo que es una línea de metro, así como un “mayor respeto a lo que acuerda el Parlamento”, en referencia a la resolución de finales del año pasado.
Esther Martínez (PP) también habló de que el tranvía desde el centro de Bilbao al barrio de Rekalde “no sirve” y acusó a la consejera de “intentar tomar el pelo” a los parlamentarios y a la sociedad con esta definición de la línea tres. Dijo que a la consejera “le da igual lo que se acuerde en la Cámara”, defendió una línea completa de metro entre Otxarkoaga y Rekalde y rechazó este “híbrido de tren y tranvía”.
Ante estas críticas, López de Guereñu insistió en que la definida por el Gobierno es una “buena solución” avalada por los informes técnicos y de movilidad. Juan Antonio Arieta-Araunabeña (PNV) defendió la elección del Gobierno vasco porque, dijo, ciudadanos de segunda serán los que “no tengan transporte de calidad, y no los que no tengan metro”. Arieta-Araunabeña sostuvo que la consejera cumple el mandato del Parlamento y concluyó que algunos grupos no lo ven así porque el trazado no se hace “por donde ellos dicen”.
Deia



