Published Marzo 25th, 2008 by admin
Estrenamos con el auditorio Bilborock lleno de gente
Los contratos millonarios que firman las estrellas del celuloide le parecen a Cristina Conde «cosas de otro planeta». A sus 78 años esta bilbaína de adopción perteneciente al grupo de teatro de Otxarkoaga ha descubierto que la cámara también la quiere a ella y el año pasado dio el salto al cine. Lo hizo como protagonista de un cortometraje por el que no cobró «ni un duro» y que se exhibió en la sala Bilborock «con el auditorio lleno de gente», apostilla.
El trabajo de horas y los ensayos han quedado condensados en siete minutos en los que Cristina pone rostro y voz a la soledad de las mujeres mayores a través del personaje de una anciana que retiene a una joven en su casa fingiendo necesitar ayuda para desempeñar las tareas del hogar. «Me costó un poco entrar en el papel, pero después todo fue rodado. Sólo tuvimos que repetir una escena», se enorgullece Cristina, a quien la magia de la pantalla grande, aunque tarde, ya le ha atrapado.
El Correo Digital