Published Mayo 23rd, 2008 by admin
¿Barrios enfermos?
He encontrado un artículo de abril de 2005 que habla de barrios de la periferia de bilbao, concretamente se refiere a Otxarkoaga

¿Barrios enfermos?
Las ciudades saben que hoy es positivo cuidar los espacios existentes, rehabilitar los edificios y, si es necesario, construir. No es tan importante buscar nuevos espacios que expanden la ciudad como si se tratase de un acordeón. Porque también es posible construir sobre lo construido, ya que normalmente hay mucho que mejorar.
No es casualidad que sean algunos barrios de la periferia los que corren el peligro de haber sido construidos sin apenas ordenamiento, y con materiales de poca calidad. Los aparcamientos, los espacios para la vegetación, para que jueguen los infantes o para que paseen y tomen el sol las personas ancianas son importantes, pero también conviene tener en cuenta la potenciación de tejido social, las señas de identidad, la expresión de una colectividad.
Los barrios, como las ciudades, nacen, crecen, se multiplican y mueren. Tienen voz propia, vida propia. Y a veces sufren enfermedades más o menos graves. Si en Bilbao nos encontramos con un barrio en el que se concentran ochocientas personas que perciben el salario social, un colectivo importante de una etnia concreta, otro porcentaje importante de personas cuya vida familiar y personal se encuentra desestructurada, y constantemente se llevan a ese barrio nuevos problemas porque es un barrio que depende en su mayoría de Viviendas Municipales y la normativa indica que tengan preferencia para las viviendas quienes más familia tienen y mayor índice de desprotección social, entonces nos encontramos con que estamos promocionando la creación de un guetto, aunque se trate de una población de más de diez mil personas. Si a eso añadimos que una buena parte del resto de las personas que residen en el barrio es anciana y no tiene capacidad de generar respuestas creativas a la problemática creada, sino que ni siquiera se atreve a manifestar su propia voz para que el vecindario colindante no utilice demasiados decibelios, no podemos encontrarnos con una ciudad viva, porque uno de sus barrios está enfermo.
Y si una mano misteriosa intenta atajar el origen de su mal puede que se cure, pero esto no suele suceder. Esa mano misteriosa sigue complicando el problema porque ha hecho el barrio alejado del centro, y lo ha hecho para determinada ciudadanía, e impide que sea un barrio hecho por una ciudadanía viva.
Remodelar externamente un barrio, o dotarlo de metro o tren, como sucede con el de Otxarkoaga -digamos ya el nombre-, es digno de mención, pero cuenta con posibilidades de realización disponiendo de un presupuesto determinado. Sin embargo, no añadirle problemáticas nuevas y normalizar su estilo de población, al menos de la misma manera que se está haciendo en otros lugares de la ciudad, requiere una altura de miras difícil de percibir desde los edificios emblemáticos de la ciudad.
Podemos y debemos construir la ciudad a partir de los barrios, sin exclusiones.
José Serna Andrés (diario Bilbao)
Otxarkoaga.com