Teatro, música… Bilbao dará un paso de gigante en favor del fomento de la cultura. El Ayuntamiento tiene previsto organizar a lo largo de este año un total de 600 eventos en los ocho distritos de la villa. El área de Cultura y Educación apuesta así por una oferta descentralizada con la que espera reunir a más de 70.000 asistentes y en la que se invertirán alrededor de 390.000 euros, lo que supone un incremento del 32 por ciento con respecto al presupuesto del anterior ejercicio.
La programación de actos, dirigida a todos los públicos, abarca una amplia variedad de actividades. Desde teatro, cine o audiovisuales, hasta música, folklore y artes plásticas. Aunque alguno de los actos se ha desarrollado durante los primeros meses del año, es desde mayo hasta el comienzo del verano cuando el abanico de propuestas es más amplio. La llegada del buen tiempo permite organizar multitud de iniciativas en las plazas y parques de la capital vizcaína, tales como verbenas y pasacalles, que coparán más de una treintena de escenarios al aire libre. En la puesta en marcha del proyecto han colaborado de forma activa más de medio centenar de asociaciones vecinales, grupos culturales y comisiones de centros de distrito. ‘Se trata de un plan diseñado desde y para los barrios’, expresó ayer el subdirector del área de Cultura y Educación, Justo Ezenarro.
Los 600 eventos se enmarcan dentro de 69 programas concretos, de los que ocho se estrenan este año. Destacan, por ejemplo, ‘La música me divierte’, que trata de divulgar el estilo clásico de una manera didáctica y amena, y que tendrá lugar en el distrito de Abando; ‘Microespectáculos’, un conjunto de actividades de pequeño formato que incluirán poesía, títeres o conciertos de música que se celebrarán en Zurbaranbarri, así como un conjunto de convocatorias relacionadas con la realidad multicultural, como ‘Músicas del Mundo’ o las jornadas ‘Países del Mundo’, ambos con sede en el barrio de Deusto.
Entre la amplia oferta disponible cabe destacar, además, la apuesta por los cursos. En este sentido, se impartirán talleres de cine y video-clip, de distintos instrumentos musicales, ‘disc-jockeys’, fotografía o radio, entre otros.
Seis compañías
Las novedades dispuestas para la ocasión se combinan con actividades más ambiciosas que se han consolidado con el paso de los años debido a la gran acogida experimentada en ediciones anteriores. Es el caso de los ‘Encuentros Flamencos’ o de ‘Bilbao la Vieja Puente a la Cultura’, ambos en el barrio de San Francisco; la ‘Quincena de teatro y coros para mayores’ o los ‘Encuentros de magia’, que se desarrollan en Txurdinaga y Otxarkoaga, y ‘El Rincón del Viajero’, acto que se celebra en el centro municipal de Begoña.
El teatro vuelve a ser, asimismo, una de las atracciones más señaladas y llamativas de la programación cultural. Media docena de compañías llevarán a cabo más de una veintena de representaciones de calle, de las que siete presentarán sus espectáculos en los diferentes distritos de la ciudad.
Terra

Pagan entre 1.200 y 22.000 euros de canon anual al Consistorio, al que piden ayuda para poder competir en tiempos de crisis y proliferación de centros comerciales
Carmen acude dos veces por semana al mercado municipal de la Plaza del Ensanche. «Hace mucho tiempo que vengo, ya es como de toda la vida», explica. El perfil de esta bilbaína se repite en todas las plazas de abastos. La mayoría de los clientes se conocen, aunque sólo sea por haber compartido la cola de la frutería. Pero la crisis económica se deja sentir también en los mercados. «Cuando llueve, nos mojamos todos», asume Amaia Martín, responsable desde hace 24 años de un puesto de charcutería en Deusto. Gran parte de estos espacios han recurrido hace poco a un lavado de cara y otros esperan impacientes que llegue su hora. «Una buena imagen ayuda a que la gente se anime a entrar», coinciden.
Pese a que los mercados de abastos se ubican en edificios de titularidad municipal, la mayoría de estos espacios son gestionados por los propios comerciantes, que deben abonar un canon anual al Ayuntamiento a modo de arriendo durante el periodo de concesión establecido; por regla general, entre 30 y 35 años.
La cantidad, según apuntó a este periódico el concejal de Salud y Consumo, Sabin Anuzita, puede variar en función de la zona de Bilbao en la que está emplazado, la superficie que ocupa, el circuito comercial existente en el barrio o la inversión que hayan destinado los dueños de los puestos a la reforma de las instalaciones.
No es lo mismo una plaza de abastos en pleno centro de la villa que otra en una zona periférica, como tampoco lo es un mercado de cuatro puestos a uno de 33. En este sentido, los cánones oscilan aproximadamente entre los 1.200 euros del de la calle Trauko (Uribarri) y los 22.000 que pagan los comerciantes del Ensanche», resumió Anuzita.
El papel del Consistorio -similar al que desempeña un casero- conlleva una serie de obligaciones: desde analizar la situación de cada uno de los mercados hasta comprobar el correcto funcionamiento de las plazas. «Hay que potenciar la relación entre los representantes de los mercados y el Ayuntamiento porque cada caso es diferente y resulta muy difícil hacer una política común», reconoció Anuzita.
En cuanto al aspecto sanitario, técnicos del área de Salud y Consumo llevan a cabo una vez por semana inspecciones en los distintos espacios -entre dos y tres en el caso de La Ribera- para garantizar el buen estado de los productos, en especial, de los frescos. Esta es la radiografía de los mercados de abastos de la ciudad.
EL ENSANCHE
Ubicado en la plaza del mismo nombre, se reformó hace alrededor de cinco años y los diez comerciantes que ofrecen sus productos están «encantados». «Se ha ganado todo, porque en el otro teníamos muchas deficiencias. Hemos pasado del agua al vino», reconoce Juan María Zorroza, presidente del mercado. A las once de la mañana apenas hay clientela. «Las ventas están mal en todos lados», advierten en la carnicería. Pero si algo tienen claro en los puestos es que «estamos mejor aquí que en ningún otro sitio». En la panadería, Ana reparte bombones a los más pequeños que se acercan con sus amatxus a comprar «el pan de cada día». La mayoría son habituales, aunque la reforma ha ayudado a ganar clientes. «Si antes vendíamos cinco, ahora ocho. Todo lo que sea renovarse es para bien», reflexiona Zorroza.
DEUSTO
«Yo compro en el barrio porque, si tengo que reclamar, que sea al lado de casa». Amaia Martín empezó a trabajar en el mercado de Deusto cuando tenía 18 años. Sus padres tenían una charcutería, que ahora ella se encarga de sacar adelante. «Llevo ya 24 años, una vida», reflexiona. Hace cuatro años que rehabilitaron esta plaza de abastos. «Antes nos moríamos de calor», explica esta bilbaína. La reforma les salió por más de 600.000 euros, cantidad que abonaron los comerciantes, en la actualidad dieciséis. La presidenta de la plaza, Umbe Amorena, considera que los mercados deberían tener «más ayudas» por parte del Ayuntamiento u otras instituciones para prosperar y mejorar su competitividad; por ejemplo, financiando más las obras «en lugar de abrir tantos centros comerciales». Aún así, Amorena se muestra optimista porque «todavía hay gente a la que le gusta ver cómo cortas el producto».
SAN IGNACIO
La plaza de San Ignacio es, tras la de La Ribera, una de las más grandes de Bilbao. Cuenta con 33 puestos, a los que hay que añadir otros nueve que permanecen vacíos. Pero si algo llama la atención de este mercado es la escasa iluminación. «Se quiere bajar los techos para que haya más luz», explica Vicente Blanco, concesionario de una charcutería. Al parecer, los comerciantes llevan «veinte años peleando para que el Ayuntamiento haga algo, porque el mercado está bastante mal». Por fin, sus plegarias han sido escuchadas. «Lleva casi cuarenta años abierto y nunca se ha hecho nada, y eso que estamos pagando ‘lo nuestro’», argumenta Blanco. El Consistorio invertirá alrededor de 180.000 euros en reformar los accesos, las escaleras, los cuartos de basura. Y también instalará duchas en los servicios y dará una mano de pintura a todo el recinto. «Se trata de un lavado de imagen, pero lo que nosotros creemos es que debería hacerse una rehabilitación completa, pero que incluya hasta las baldosas del suelo», apunta Vicente. El portavoz de los comerciantes señala, asimismo, la necesidad de habilitar zonas de descarga y mejorar los problemas de aparcamiento en los alrededores. «Hay gente que no viene porque no encuentra dónde dejar el coche y el reparto es terrible», se queja.
OTXARKOAGA
José Luis Martínez lleva 25 años trabajando en el mercado de Otxarkoaga. Tiene dos pollerías y un puesto de quesos, y hace apenas un par de semanas que ha abierto otro negocio en la plaza de abastos de Deusto. «Me gustan los mercados porque permiten especializarte, algo que la gente reclama cada vez más. Por ejemplo, yo tengo pollerías en las que se pueden encontrar todo tipo de productos relacionados con esa ave. Esto en la calle no se podría tener. Al final, acabaría convirtiéndose en una carnicería al uso», explica. La situación del mercado de Otxarkoaga deja mucho que desear, pero no tanto en el interior, sino en su apariencia exterior. «La última vez que se reformó fue hace ocho años, así que ya le toca», considera Martínez. Según revela el también presidente de la plaza, el Ayuntamiento ha accedido a asumir la reforma de la fachada y el tejado, lo que permitirá rebajar las humedades. «Se están haciendo las últimas catas, así que esperamos que puedan comenzar este año», señala. Pese a ser uno de los mercados que mejor funciona, José Luis reconoce que «la crisis económica se vive más en los barrios obreros».
TRAUKO
El de Uribarri es el mercado más pequeño de la villa -sólo tiene cuatro puestos-, pero también el que mejor funciona. Las colas son algo habitual, sobre todo los jueves, viernes y sábados. El resto de días tampoco les falta clientela. «La verdad es tenemos la suerte de que la gente del barrio compra aquí y no se va a otros supermercados o a centros comerciales», comenta María Amada Martínez, concesionaria desde hace seis años de la frutería. Hace cuatro que los comerciantes se decantaron por hacer una reforma integral de la plaza de abastos. «Antes era tercermundista. Muchos que entran ahora, antes no lo hacían», reconoce Martínez. La mayoría son vecinos y las conversaciones son de todo tipo. Desde el tan socorrido tiempo, hasta el menú de casa. Algunas mujeres llevan acudiendo a comprar al mismo sitio más de cincuenta años, fieles al día de mercado.
El correo digital
El Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Bilbao ha programado 600 actividades culturales en los distintos barrios y distritos de la villa, con los que espera atraer a más de 70.000 asistentes.
Con un presupuesto de 390.000 euros, un 32 por ciento más que en la edición anterior, la programación abarca artes escénicas, audiovisuales, música, folklore, artes plásticas y diversas actividades de ocio.
La programación cultural de todos los distritos de Bilbao fue presentada hoy en rueda de prensa por el subdirector del Area de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao, Justo Ezenarro, la coordinadora de Programación Cultural en Distritos, Alicia Otxandategi y por Kerman Oliva, de la Asociación Tendel de Otxarkoaga, en representación de las asociaciones de barrio.
La programación de actos abarca una amplia variedad de actividades -teatro y otras artes escénicas, cine y audiovisuales, música, folklore, artes plásticas, pasacalles, verbenas y diversas actividades de ocio-, y en su puesta en marcha han colaborado más de medio centenar de asociaciones vecinales y grupos culturales de barrio, además de las comisiones socio-culturales de cada distrito.
Actividad en la calle
Aunque alguno de los actos previstos se ha desarrollado a lo largo de los cuatro primeros meses del año, es desde el mes de mayo hasta el comienzo del otoño cuando la oferta cultural en los barrios presenta la mayor amplitud.
Los responsables del programa destacaron que la llegada del buen tiempo permite organizar multitud de actos en la calle, que se suman a los que tienen lugar en recintos cerrados, como los centros de distrito. Calles, plazas y parques de todo Bilbao, hasta alcanzar una treintena de escenarios, acogen en primavera y verano multitud de actividades.
El objetivo de esta amplia programación de actos es descentralizar la actividad cultural de la ciudad, y proporcionar una oferta de calidad accesible a los barrios. Además de la programación específica de barrio, otras muchas actividades descentralizadas se desarrollan en el marco de otros programas culturales genéricos.
Ezenarro destacó la importancia que está cobrando la cultura en los barrios de Bilbao, ya que frente a los 600 actos organizados este año, en el año 2000 apenas rebasaron el centenar. asimismo, el público estimado en ese mismo año sumó alrededor de 10.000 asistentes, frente a los más de 70.000 previstos en 2008.
Junto al incremento cuantitativo, remarcó que, desde el punto de vista cualitativo, hay “un esfuerzo creciente” por una oferta de calidad en los distritos. Así, señaló que las actividades de pequeño formato se combinan con otras más ambiciosas, algunas de las cuales han registrado una gran acogida en ediciones anteriores y se han consolidado en la programación cultural de la Villa.
En ese sentido, destacó los Encuentros Flamencos o el programa de Bilbao la Vieja Puente a la Cultura, ambos en el barrio de San Francisco; la Quincena de Teatro y Coros para Mayores o los Encuentros de Magia que se desarrollan en Txurdinaga-Otxarkoaga; o El Rincón del Viajero, que se celebra en el Centro Municipal de Begoña.
Programas novedosos
Entre los 69 programas culturales de barrio puestos en marcha este año por el Ayuntamiento de Bilbao, ocho de ellos son totalmente novedosos. Destacan ‘La Música me divierte’, que trata de divulgar la música clásica de manera didáctica y amena, desarrollado en el distrito de Abando y que tendrá continuidad en octubre en Deusto con el programa “Aprendiendo a disfrutar de la Música Clásica”.
Ezenarro también destacó el programa ‘Microespectáculos’, un conjunto de actividades de pequeño formato que incluirán poesía, títeres o pequeños conciertos de música, que se celebrarán en Zurbaranbarri; así como un conjunto de convocatorias relacionadas con la realidad multicultural, como ‘Músicas del Mundo’ (que acercará la cultura de colectividades procedentes de otros países presentes en Bilbao) o las ‘Jornadas Países del Mundo’ (ambos programas en Deusto).
Entre la amplia oferta disponible, se pueden encontrar cursos de todo tipo en la mayoría de los distritos, que incluyen talleres de cine y video-clip, cursos de diversos instrumentos musicales, disc-jockeys, fotografía, locución de radio o los talleres cinematográficos, entre otros muchos. Muchos de estos cursos han sido también organizados en colaboración con asociaciones culturales con sede en los propios barrios donde son impartidos.
Deia