El Ayuntamiento subvencionó el pasado año 156 proyectos para eliminar barreras arquitectónicas en edificios residenciales en Bilbao.
Otxarkoaga recibió el 17,5% de las ayudas, dentro del tratamiento especial que el Ayuntamiento dispensa al barrio debido a sus características estructurales.
Hacer de Bilbao una ciudad lo más igualitaria posible. Es el objetivo del área de Urbanismo y Medio Ambiente que en 1998 activó un plan de ayudas económicas dirigido a comunidades de vecinos interesadas en eliminar de sus portales o escaleras las barreras arquitectónicas. Durante este periodo, el Consistorio ha subvencionado cerca de 1.100 obras llevadas a cabo en la ciudad para la instalación de ascensores o rampas y plataformas ‘salvaescaleras’ en edificios residenciales, con un presupuesto cercano a los 4,7 millones de euros. «Se trata de un programa que, año tras año, va en aumento y que despierta interés entre los vecinos, porque eliminar este tipo de barreras satisface a todos», destacó Julia Madrazo en la presentación ayer del balance correspondiente a 2009.
70 comunidades de propietarios, con un censo superior al millar de viviendas, recibieron ayuda para la instalación de un ascensor. Los trabajos contaron de una subvención municipal cercana a los 502.000 euros, lo que supone una media a 7.100 euros por bloque. Las ayudas se hicieron extensibles a más de 2.200 vecinos que reclamaban ‘salvaescaleras’ en 86 portales, mediante la instalación de rampas o plataformas elavadoras. Estas subvenciones supusieron al Consistorio un desembolso superior a los 196.300 euros.
«Entendemos -aseguró Julia Madrazo- que el hecho de que exista una barrera física y que los vecinos con movilidad reducida se encuentren con dificultades a la hora de salir de casa, de poder ir a comprar a su barrio o consumir, por ejemplo, cultura, supone una discriminación indirecta».
Otxarkoaga recibió el 17,5% de las ayudas, dentro del tratamiento especial que el Ayuntamiento dispensa al barrio debido a sus características estructurales. Las ayudas, en este caso son más elevadas que en el resto de la ciudad, «y los resultados son cada vez mejores», destacó la responsable de Urbanismo y Medio Ambiente. Precisamente. la nueva ordenanza municipal para la Promoción de la Accesibilidad a las Viviendas, aprobada en 2008, que contempla la ocupación de dominio público para la instalación de ascensores en edificios residenciales, está posibilitando la instalación de elevadores tanto en este barrio como en Txurdinaga.
«Hemos pasado de no tener solicitudes a destinar un 17,5% del presupuesto del pasado año a este fin», explicó Madrazo. La concejal adelantó que a lo largo de 2009 se han concedido medio centenar de licencias para la instalación de ascensores, veinte para ampliar el recorrido y ocho para sustituir o reformar la caja elevadora y que su departamento. «El Ayuntamiento -subrayó la edil- mantendrá las ayudas a pesar de la crisis».
El correo digital

Hola
Está claro que tener un edificio accesible, eliminando todas las barreras arquitectónicas es un beneficio para todos (quizá el día de mañana la necesitamos). En nuestra comunidad instalamos una plataforma salvaescaleras de servieleva en los escalones del portal, y estamos muy satisfechos.
Si además, existen sufvenciones, ya no hay excusa!
Saludos