{"id":4029,"date":"2011-11-14T01:07:31","date_gmt":"2011-11-14T00:07:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/?p=4029"},"modified":"2011-11-14T01:07:31","modified_gmt":"2011-11-14T00:07:31","slug":"usa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/luis-bilbao-larrondo\/usa\/","title":{"rendered":"USA"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/images.jpg\" data-lbwps-width=\"259\" data-lbwps-height=\"194\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4032\" src=\"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/images-200x149.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"149\" \/><\/a><\/span><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">El mito americano y el franquismo<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">Toda vez que se suscita un debate, en torno a la parad\u00f3jica actitud de los Estados Unidos, nos crea cierta sensaci\u00f3n contradictoria, porque cuantos en cuantas ocasiones habr\u00e1n cre\u00eddo ingenuamente a quienes les han repetido insistentemente que se trataba del pa\u00eds de la libertad, cuna de la democracia y donde todo es posible. Sin embargo, es preciso dar una mayor credibilidad a quienes sostienen que todo ello no es sino un mito, una mera ilusi\u00f3n sustentada a trav\u00e9s de un sinf\u00edn de herramientas culturizadoras. Baste recordar el idilio que mantuvieron con la Espa\u00f1a de Franco y su execrable actitud hacia el gobierno leg\u00edtimo y democr\u00e1tico de la Rep\u00fablica en el exilio.\u00a0En los a\u00f1os 40 del pasado siglo XX, en una ciudad sobre la que las autoridades franquistas trataban, tras el alzamiento militar, de erigir un fastuoso Gran Madrid, dise\u00f1ando grandes avenidas y basado en una arquitectura monumental, no solo trataban de convertirla en la gran capital sino en el centro espiritual de aquella nueva Espa\u00f1a. No obstante, resultaba contradictorio, porque su realidad era la de una ciudad devastada por la guerra y nadie se sorprender\u00e1 al analizar la prensa de la \u00e9poca, ante aquellas noticias sobre las graves situaciones de penuria por las que pasaban sus habitantes, en las que los madrile\u00f1os trataban de dirimir entre poder elegir entre sacos de yute o sacos de esparto, entre la escasez de le\u00f1a o la falta de carb\u00f3n, entre el d\u00e9ficit de combustible o las terribles dificultades en el suministro de energ\u00eda el\u00e9ctrica. Situaci\u00f3n a la que se deb\u00eda aunar la limitaci\u00f3n en el acopio de toda clase de materiales, la falta de todo tipo de alimentos, con las famosas cartillas de racionamiento, para quienes soportaban las consecuencias de la paralizaci\u00f3n del comercio, con una crisis de producci\u00f3n, transporte y distribuci\u00f3n generalizados. Todo esto, si lo unimos a aquella imagen de las decenas de miles de personas que viv\u00edan en el extrarradio de la capital, en lamentables condiciones, subsistiendo en cuevas, chozas y chabolas, que conformaban los gigantescos cinturones de suburbios que rodeaban la capital, transmite una palmaria evidencia de cu\u00e1les eran las prioridades de aquel r\u00e9gimen dictatorial. En ese contexto de posguerra, en el que las Naciones Unidas desde 1946 ven\u00edan sancionando y aislando internacionalmente al r\u00e9gimen dictatorial de Franco, fue tomando\u00a0cuerpo una gran farsa que se ha perpetuado hasta nuestros d\u00edas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">La gran farsa<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">Apenas perdur\u00f3 aquella situaci\u00f3n, cuando desde la administraci\u00f3n de los EE.UU., iniciaron una campa\u00f1a a finales de los a\u00f1os 40, para que se reanudaran las relaciones diplom\u00e1ticas con la Espa\u00f1a de Franco. Inter\u00e9s que tuvo su reflejo en las noticias que aparec\u00edan en peri\u00f3dicos de tanta entidad como el New York Times, diario en el que se empezaron a escribir art\u00edculos sobre la Espa\u00f1a franquista y en los que defend\u00edan su valor estrat\u00e9gico para los Estados Unidos. Con el tiempo se fue haciendo usual que distintos parlamentarios norteamericanos comenzaran a visitar la Espa\u00f1a de Franco en busca de ese acercamiento. El Senador Mc Carran fue el autor de la iniciativa para que la Espa\u00f1a de Franco recibiera el Plan Marshall \u2013George Marshall fue el Secretario de Estado que instaur\u00f3 el plan de ayudas financieras y materiales para resolver la crisis econ\u00f3mica europea de posguerra-, adem\u00e1s era Presidente de la Comisi\u00f3n Mixta de ambas c\u00e1maras y fue quien dispon\u00eda c\u00f3mo se distribuir\u00eda el Plan Marshall en Europa. Otros pol\u00edticos, como John Kee, Presidente del Comit\u00e9 de Relaciones Exteriores de la C\u00e1mara de Representantes, propusieron enviar de manera inmediata un embajador a Madrid. Llegaron, desde la administraci\u00f3n estadounidense, a defender, basado en un discurso falaz, que desde que retiraron a su embajador de Madrid, hab\u00edan fracasado en su pretensi\u00f3n inicial de aislar al r\u00e9gimen, que no hubo nunca un frente unido dentro de las Naciones Unidas contra Franco y que con los a\u00f1os esta acci\u00f3n perdi\u00f3 su valor moral. Tom Connally, Presidente de la Comisi\u00f3n Senatorial de Asuntos Exteriores, senador dem\u00f3crata por el estado de Texas, lleg\u00f3 a proponer presionar al resto de pa\u00edses para que apoyaran a EE.UU. en sus anhelos y se vend\u00eda a la Espa\u00f1a de Franco como una poderosa barrera contra el comunismo. Ese mismo a\u00f1o de 1950 llegaron a Madrid 38 periodistas norteamericanos para que desde sus editoriales expusieran cuales eran las excelencias del franquismo. Incluso desde la prensa escrita como el New York Telegraph empez\u00f3 una campa\u00f1a basada en una sarta de invenciones, en las que defend\u00edan la gran labor del franquismo durante la guerra mundial al rescatar pilotos norteamericanos, que ayudaron a la Francia Libre en la lucha contra los alemanes en el norte de \u00c1frica o que Franco impidi\u00f3 que los alemanes atacaran Gibraltar. La intenci\u00f3n de esta vil campa\u00f1a, no fue otra, que lograr que una mayor\u00eda de los miembros de las Naciones Unidas se adhirieran a la propuesta norteamericana, con el fin de derogar la disposici\u00f3n de 1946 contra la dictadura franquista. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">Los s\u00edmbolos de New York y de Pittsburg<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">Desde finales de los a\u00f1os 40, los dirigentes del r\u00e9gimen franquista, llevados por aquella fascinaci\u00f3n que sent\u00edan por los Estados Unidos y tratando de implantar algunas de aquellas soluciones pragm\u00e1ticas, ante problemas tan graves como el de los suburbios, pretendieron establecer en Madrid la que consideraban hab\u00eda supuesto una efectiva pol\u00edtica del ayuntamiento de New York, con leyes restrictivas de acceso a la ciudad, de esta forma quien no pudiera demostrar que pose\u00eda trabajo ni una vivienda le era negado el acceso y era expulsado a su lugar de origen. Ley, que por cierto, fue posteriormente instaurada por el Ministerio de la Vivienda de Jose Luis Arrese a partir de 1957 dentro de los planes de urgencia social tanto para Madrid, Barcelona, Asturias y Bizkaia. Las fotograf\u00edas de imponentes rascacielos aparec\u00edan, una y otra vez, en la prensa escrita madrile\u00f1a, como signo representativo de aquella ostentaci\u00f3n y riqueza. Eran art\u00edculos en los que se describ\u00eda a los Estados Unidos como el pa\u00eds del m\u00e1ximo poder\u00edo econ\u00f3mico, militar y t\u00e9cnico del mundo, el pa\u00eds de la libertad y del bienestar econ\u00f3mico. Lleg\u00f3 a ser denominado por alg\u00fan periodista como \u201cel supremo estado rel\u00e1mpago de los tiempos contempor\u00e1neos\u201d. Se publicaron art\u00edculos en diferentes medios de la prensa escrita, en los que personajes relevantes de la vida madrile\u00f1a que hab\u00edan viajado a los Estados Unidos, describ\u00edan las maravillas y bondades de aquel pa\u00eds, con sus grandes supermercados en los que entrabas con tu coche y seguido con tu carrito recog\u00edas los productos envasados, reflejo de una estampa que se har\u00eda com\u00fan d\u00e9cadas despu\u00e9s en las ciudades no solo de Espa\u00f1a sino de Europa. Se describ\u00edan las im\u00e1genes m\u00e1s representativas de la metr\u00f3poli de New York, desde aquellas anchas arterias, hasta las l\u00edneas de metro, que reflejaban el alma compleja de New York, una ciudad tachada de dura y ego\u00edsta, pero en la que no sent\u00eda nunca uno sobre s\u00ed las miradas de los dem\u00e1s, ni era tratado como un extranjero. Era denominada la ciudad de la oportunidad, fecunda en sorpresas, en donde nunca se perd\u00eda la esperanza, moderna y orgullosa de esa modernidad exuberante. En esta ciudad, con un elevad\u00edsimo nivel de vida, aseguraban varios medios de comunicaci\u00f3n, pod\u00edas contemplar a un obrero que pod\u00eda disfrutar de su enorme veh\u00edculo, de su casa, con toda clase de electrodom\u00e9sticos, en donde apenas se distingu\u00eda el obrero del rico, ya que vest\u00edan igual, com\u00edan igual y acud\u00edan a los mismos espect\u00e1culos. New York era entonces una metr\u00f3poli que pose\u00eda una poblaci\u00f3n de 8,5 millones de habitantes y era 10 veces superior en extensi\u00f3n a Madrid. Era la ciudad en donde se inventaban continuamente m\u00e1quinas que sustitu\u00edan el esfuerzo personal y aumentaban las cifras de producci\u00f3n hasta proporciones insospechadas. Esta urbe, seg\u00fan atestiguaban quienes la visitaron entonces, estaba imbuida de un esp\u00edritu din\u00e1mico y a la vez pragm\u00e1tico, en donde los viajeros se ve\u00edan sorprendidos por aquellos descomunales edificios, s\u00edmbolos del progreso y de la modernidad, como el Chrysler Building, el Rockeffeller Centre, el Empire State Building o el Murray Hill Hotel, con cientos de pisos en altura y con capacidad para acoger a miles de personas. Eran descritos por quienes los visitaron como majestuosos, grandiosos, verdaderas moles de hormig\u00f3n armado, cristal y acero. Otros hitos neoyorquinos que se describieron con asiduidad en la prensa madrile\u00f1a fueron el puente de Brooklyn, Central Park, los grandes almacenes Macys, que aparec\u00edan junto a fotos, dibujos y art\u00edculos sobre la New York City Housing Authority, la Metropolitan Life Insurance Company y el grupo residencial Parkchester, Stuyvesant Town, Peter Cooper Village o Riverton Esso Building. Se empezaron a publicar tambi\u00e9n art\u00edculos en torno a Pittsburgh, calificada como la ciudad fant\u00e1stica, la cuna del acero, que era descrita por la prensa del R\u00e9gimen como el gran icono de la riqueza con esta frase que lo dec\u00eda todo \u201cuna ciudad en la que no se puede tirar una piedra sin darle a un millonario\u201d Era considerada como la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica del mundo, centro omnipotente de la industria, del carb\u00f3n, del hierro, del petr\u00f3leo y del gas natural. Describ\u00edan la estampa de sus fundiciones del acero que durante la noche ofrec\u00edan un efecto purpureo cuando sal\u00edan los bloques de los altos hornos en rojizas llamaradas que tanto nos recordaban a los Altos Hornos de Vizcaya. Era contemplada a su vez como la ciudad de los grandes fil\u00e1ntropos y multimillonarios como Andrew Carnegie y R.K. Mellon. En aquella situaci\u00f3n de posguerra, de hambruna, de restricciones y de estraperlos, el mito americano, a trav\u00e9s de estos s\u00edmbolos, tomar\u00eda una extraordinaria fuerza entre aquella desolada y empobrecida poblaci\u00f3n, pero que aun as\u00ed, percib\u00eda y contemplaba, absolutamente cautivada, todas aquellas noticias y fotograf\u00edas que sobre el modo de vida norteamericano llegaban, con una imagen, de lo que les dec\u00edan, sin comprender muy bien lo que significaba, qu\u00e9 era progreso y qu\u00e9 modernidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">La certificaci\u00f3n de una infamia<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-bidi-font-size: 14.0pt;\">El 26 de Marzo de 1953, era firmado en Madrid el convenio defensivo y de ayuda mutua entre la Espa\u00f1a de Franco y los Estados Unidos. La traici\u00f3n a la democracia se hab\u00eda consumado. A cambio, la dictadura franquista les proporcionaba toda clase de concesiones, desde bases a\u00e9reas y de la marina en Torrej\u00f3n, Zaragoza, Sevilla o Rota, adem\u00e1s de un sinf\u00edn de peque\u00f1as estaciones de radares diseminadas por toda la pen\u00ednsula. Se cre\u00f3 la Architectural Enginers Spanish Basiers, oficina encargada de dise\u00f1ar y construir las bases militares estadounidenses, aut\u00e9nticas ciudades en las que se reproduc\u00eda el modo de vida norteamericano para sorpresa de quienes sufr\u00edan las restricciones de la autarqu\u00eda y contemplaban at\u00f3nitos aquellas ostentaciones de riqueza con aquellas viviendas unifamiliares o car-poor, con sus grandes supermercados o\u00a0sus suntuosos autom\u00f3viles. Se abrieron las fronteras y dieron comienzo las ayudas econ\u00f3micas al r\u00e9gimen de Franco as\u00ed como se sustentaron los viajes de intercambio tanto t\u00e9cnico como cultural. De esta manera, por una parte, el gobierno de Franco tomaba como referencia aquel modelo econ\u00f3mico y de pa\u00eds, y por otra parte, sepultaban cualquier atisbo de posibilidad de que se reconociera al leg\u00edtimo gobierno espa\u00f1ol de la Rep\u00fablica en el exilio. Sustentaba un reputado escritor que los EE.UU., es un pa\u00eds que nos resulta fascinante, extra\u00f1o, sorprendente, y cuando menos, complejo de comprender, y sin embargo, sus actos, son los que son y son lo que son.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; margin: 0cm 0cm 10pt; mso-pagination: none; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: 12pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-size: 14.0pt; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4033\" src=\"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/luis-bilbao1-200x210.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"210\" \/>Luis Bilbao Larrondo (Historiador)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mito americano y el franquismo Toda vez que se suscita un debate, en torno a la parad\u00f3jica actitud de los Estados Unidos, nos crea cierta sensaci\u00f3n contradictoria, porque cuantos en cuantas ocasiones habr\u00e1n cre\u00eddo ingenuamente a quienes les han repetido insistentemente que se trataba del pa\u00eds de la libertad, \u2026 <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/luis-bilbao-larrondo\/usa\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[389],"class_list":["post-4029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-luis-bilbao-larrondo","tag-luis-bilbao-larrondo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.otxarkoaga.com\/afo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}