Traemos esta noticia salida en DEIA, parece curioso que además de vivir mucho, tampoco vamos tanto al medico como pensamos, o al menos no gastamos tanto…
Más longevos y menos gasto en salud
La esperanza de vida de los vascos llegará a los 87,3 años en las mujeres y 81,2 en los varones en 2020, tres y cuatro años más que en la actualidad. Cada ciudadano de la CAV va ocho veces al año al médico
BILBAO. Ya era bastante conocido que los índices de natalidad en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAV) están entre los más bajos del mundo, muy por debajo del índice para una renovación de la tasa de población. Pero a este hecho se vienen a sumar otros datos sobre la demografía vasca que, si no preocupantes, sí al menos nos hace estar expectantes ante el futuro. La esperanza de vida en el año 2020 será de 87,3 años para ellas y 81,2 para ellos, lo que nos coloca a los vascos entre los más longevos de todo el mundo.
Además de los que más vivimos, gozamos también de bastante buena salud porque, aún estando entre los que más acudimos a la consulta médica, nos encontramos, sin embargo, a la cola en cuanto a gasto sanitario. Sería algo parecido a lo que los castizos decían tener una frágil salud de hierro.
Estas estimaciones forman parte del informe Panorama de la salud 2008, que sintetiza varios trabajos estadísticos sobre la salud de la población vasca y que fue presentado ayer en Bilbao por el director del Eustat, Francisco Javier Forcada, y el responsable de Gestión del Conocimiento del Departamento de Sanidad, José Asúa.
Según indicaron, «la esperanza de vida en Euskadi es una de las mayores del mundo», situándose en la actualidad en 77,2 años para los hombres y 84,3 para las mujeres, pero las «proyecciones evidencian un aumento de la esperanza de vida, que llega a 87,3 años para las mujeres y un 81,2 para los varones en diez años, lo que reduce la diferencia de género».
Respecto a hace tres décadas, la vida se ha alargado en 7,4 años en el caso de las mujeres y en 7,6 años en el de los hombres, lo que supone que los vascos han ganado de media tres meses de vida cada año.
diferencias de género Mientras la esperanza de vida es de las mejores del mundo, la tasa de mortalidad en Euskadi asciende a 506 personas por cada cien mil habitantes. «Ésta se encuentra por debajo de la UE-27, que se sitúa en 641 por cada 100.000 habitantes. Además, las diferencias por género reflejan que la tasa de mortalidad de los hombres (687) casi duplica a la de las mujeres (363)», explicó el director del Eustat.
El envejecimiento de la población vasca es una constante. La proporción de la población de 65 y más años en Euskadi (18,7%) se encuentra entre las más altas de la UE-27 (17%), al tiempo que la población infantil se sitúa entre las más bajas (12,6% frente al 15,7% de los países de nuestro entorno) y las proyecciones se dirigen hacia un crecimiento moderado de la población.
Estos datos, tal y como reconocieron, provocarán que en 2020 la población mayor de 65 años representará el 22% de la población total, lo que tendrá «importantes consecuencias sanitarias y sociales», como un incremento de las personas con discapacidad y dependencia y una demanda mayor de atención sociosanitaria.
Mientras tanto, el gasto en salud alcanzó en el año 2007 el 6,9 del Producto Interior Bruto (PIB) en la CAV, mientras que en el Estado español correspondió al 8,5% y en los países de nuestro entorno al 9%. Esto es así a pesar de que cada vasco, a lo largo del mismo año, realizó una media de 8,1 visitas al médico, frente a las 7 visitas que se producían en 1997. Las consultas más demandadas en Osakidetza fueron con el médico de cabecera y con el pediatra, y con la medicina especializada en la red privada.
La red vasca de atención hospitalaria para pacientes agudos cuenta con 2,6 camas por cada 1.000 habitantes, frente a las 2,5 del resto del Estado y las 3,9 de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Además, la estancia media en un hospital de Osakidetza fue en 2007 de 5,1 días, frente a los 6,7 en el Estado y los 6,3 de la media europea, lo que sitúa la cifra vasca «entre las más bajas de los países europeos».