Hoy, miercoles a las 8h, habrá a concentración de rechazo a la violencia contra las mujeres.
En la parada del autobus.
Hoy, miercoles a las 8h, habrá a concentración de rechazo a la violencia contra las mujeres.
En la parada del autobus.
LOS CIUDADANOS Y LAS INSTITUCIONES CONDENARON AYER LA MUERTE SEXISTA DE LA BILBAINA AMELIA AMAYA
Ni una mujer más asesinada, violada o agredida. Ayer, la sociedad civil y representantes institucionales pararon unos minutos en su actividad diaria para expresar su repulsa por presunto asesinato sexista de Amelia Amaya, el domingo, a manos de su pareja. La brutal paliza que acabó con la vida de esta joven de Txurdinaga fue el trágico epílogo a un fin de semana negro en la capital vizcaina, donde dos mujeres más fueron agredidas sexualmente en Artxanda y Ametzola.
“Tolerancia cero” con la violencia contra las mujeres. Esta reivindicación expresada ayer por Emakunde estuvo muy presente en la concentración de condena celebrada por la mañana en las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao y lo estará en la que Bilboko Bilgune Feminista ha convocado para hoy en la plaza de Otxarkoaga a las ocho de la tarde.
Las manifestaciones de rechazo contra esta nueva muerte fueron ayer un clamor. Encabezada por el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, en la concentración de ayer tomaron parte concejales de la corporación municipal, así como la directora de Atención a las Víctimas de Violencia de Género del Gobierno vasco, Mariola Serrano; y la directora del Instituto Vasco de la Mujer Emakunde, María Silvestre. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces; la presidenta de las Juntas Generales de Vizcaya, Ana Madariaga; y el portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor, también se sumaron al acto, junto con decenas de personas anónimas.
A su término, el alcalde de Bilbao dijo que la muerte de Amelia es una “tragedia que la sociedad no debe consentir”, y señaló que, ante la “lacra de la violencia de género, hay que ser firmes, castigar el delito y aumentar la prevención”. Por su parte, la directora de Atención a las Víctimas de Violencia de Género, Mariola Serrano, condenó “rotundamente” el crimen y expresó su apoyo a los familiares de la mujer. Finalmente, indicó que las mujeres en esta tesitura se hayan en una “situación de inseguridad emocional”. Por eso, animó a las víctimas a ser valientes y seguir adelante en la denuncia de alejamiento y salida de la violencia de género porque es la “única forma para protegerlas”.
Tras recordar que la violencia de género se construye en las relaciones de dominio y de desigualdad, Emakunde quiso mostrar su apoyo a la familia y amistades de la víctima, al tiempo que hizo un llamamiento para que la ciudadanía condene y muestre “tolerancia cero” hacia la violencia ejercida contra las mujeres.
RECHAZO PARLAMENTARIO
La portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, condenó el asesinato de Amelia Amaya y solicitó a la ciudadanía que acuda a las concentraciones para expresar su “rechazo contundente” a la violencia contra las mujeres. Según indicó, la lucha contra este problema es “un compromiso firme” del Gobierno autonómico. No obstante, pidió la colaboración ciudadana. La portavoz del gabinete de Patxi López subrayó la importancia de que los ciudadanos expresen su “rechazo contundente” y su actitud de “tolerancia cero” hacia la violencia contra las mujeres.
Por su parte, el grupo parlamentario del PNV incidió en la necesidad de educar en el seno de la familia y en las aulas para combatir la “lacra” de la violencia de género. En similar línea, EB abogó por la educación en valores desde la infancia. También tacharon de “el brutal asesinato” y el “execrable crimen”, respectivamente, el Partido Popular y Eusko Alkartasuna, mientras que UPyD, al igual que los anteriores, animó a la ciudadanía a implicarse en la denuncia de estos hechos. Por su parte, la plataforma para la Marcha Mundial de Mujeres ha convocado para hoy concentraciones en distintos puntos de Euskal Herria.
EL PAIS
La sentencia es pionera en España, ya que se trata de la primera vez que los demandantes no son empleados de la fábrica, sino 47 vecinos que vivían en sus inmediaciones y que, según la resolución judicial, sufren enfermedades que son producto del contacto que han mantenido diariamente con el amianto que utilizaba Uralita para fabricar sus materiales. De estos 47 vecinos han sido 45 los que han recibido sentencias favorables.
El Juzgado de Primera Instancia número 46 de Madrid ha considerado que «es claro» que la causa de los padecimientos de los demandantes, o de sus familiares fallecidos, es la actividad industrial realizada desde 1907 en la factoría de Uralita situada entre Cerdanyola y Ripollet, municipios donde han residido durante décadas los afectados.
Según la sentencia, los medios de transmisión que han causado la enfermedades de los demandantes abarcan desde las emisiones de la fábrica en forma de polvo de amianto, la manipulación de las ropas de los trabajadores por parte de sus familiares en sus domicilios y la contaminación derivada de la degradación de depósitos de residuos derivados de la propia actividad industrial.
«Incluida la que probablemente fuera provocada a consecuencia del esparcimiento que durante muchos años se realizaba por los operarios de la propia empresa por las zonas urbanas de ambos municipios, ciertamente con la aquiescencia, incluso complacencia, de la propia población y de las autoridades», añade la sentencia.
Los vecinos contentos, la empresa no habla
«La sentencia es pionera. Estamos muy contentos. No se trata del dinero, sino del reconocimiento: Uralita contaminó todo lo que había a nuestro alrededor», ha comentado Jesús Ferrare, miembro de la Asociación de Afectados por el Amianto y que acudió como público en representación de los enfermos durante el proceso judicial en Madrid. Las compensaciones económicas, ha señalado, esperan que sirvan al menos «para hacer a los enfermos, que ya no se pueden curar, la vida lo más cómoda posible dentro de sus problemas». Sobre las dos personas para las que le sentencia no ha sido favorable, esta semana se reunirán con sus abogados, para estudiar si presentan un recurso. «Sabemos que Uralita recurrirá. Preferiríamos que la sentencia fuera en firme. Pero al menos hemos abierto una vía. Esperamos que todos los enfermos se den cuenta gracias a la sentencia de que, por muy grande que sea Uralita, se puede ganar».
Uralita no hará declaraciones por el momento. La empresa está analizando la sentencia, y un portavoz se ha limitado a señalar que la acatan pero no la comparten, y por eso la recurrirán.
Efectos del amianto
La lista de indemnizaciones es larga. Son 45 los afectados a los que reconocen que su enfermedad está vinculada con el amianto y el juez les otorga compensaciones que van de los 43.000 euros a los 470.000 euros. Los enfermos sufren en su mayoría placas pleurales (endurecimiento en la capa que recubre los pulmones). Estas placas provocan o pueden provocar problemas para respirar, por lo que limitan la actividad del enfermo. A la mayoría se les reconoce además daño moral, que sus abogados pedían por tratarse de una enfermedad incurable y que empeora con el tiempo.
Las compensaciones económicas más altas responden a las lesiones pulmonares que ya están más avanzadas, y que obligan a los enfermos, por ejemplo, a usar bombonas de oxígeno para respirar, así como las de los afectados por un tipo de cáncer pulmonar mortal (mesotelioma).
«Debe concluirse que la causa adecuada o eficiente de los padecimientos de los hoy demandantes, o de sus familiares fallecidos, es la actividad industrial realizada desde 1907 en la factoría de la hoy demandada [Uralita]», dice la sentencia, que concluye que los medios por los que el amianto llegó a los enfermos fueron por la propia fábrica, la manipulación de ropa de sus trabajadores y la «degradación de depósitos de residuos derivados de la propia actividad industrial, incluida la que probablemente fuera provocada a consecuencia del esparcimiento que durante años se realizaba por los operarios de la propia empresa».
El juez añade que esta última acción probablemente se llevaba a cabo con «la aquiescencia, incluso complacencia, de la propia población y de las autoridades». Durante el juicio, Uralita reconoció que en los años setenta esparcía restos de placas y tubos de fibrocemento por las calles, que estaban sin asfaltar. Con la lluvia, las placas compactaban las calles. Los afectados explicaron que nunca creyeron que era peligroso y por eso, siendo niños, jugaban con los restos del material tóxico.
GARA
Antonio Alvarez-Solis
¿Qué hay detrás del nuevo optimismo?
Le llama poderosamente la atención a Álvarez-Solís el giro copernicano que, en las últimas semanas, han dado algunos de los principales actores internacionales en sus valoraciones sobre la economía española y la salud de sus cuentas públicas. «Del acoso abierto a un lenguaje afectuoso», ilustra. Y lo explica con claridad: tratan de evitar que se reproduzcan en España las respuestas de las clases trabajadoras que inundaron Grecia y que podrían contagiarse a otros estados.
En las tres o cuatro últimas semanas, las referencias internacionales a la economía española han girado 180 grados. Han pasado del acoso abierto, y aún amenazador, a un lenguaje afectuoso y en algunos casos hasta admirativo. Los alemanes han sido los primeros en desdecirse de sus pronósticos acres sobre España. La Sra. Merkel elogia los esfuerzos del Gobierno español por recortar el gasto público. Francia anima al Sr. Zapatero a proseguir unas reformas que están dictadas desde la más espesa confusión y sin que despejen horizonte alguno. Inglaterra contempla con esperanza las disposiciones del Sr. Zapatero por contener el inmenso déficit público español y el Banco Mundial se une a las alabanzas que han brotado mágicamente en un horizonte que contenía las más radicales denuncias y los peores augurios para la economía de España. El 14 de mayo, si la memoria no me es infiel, el Sr. Obama telefoneaba al Sr. Zapatero para advertirle de que no permitiría el desorden económico y fiscal español que podría acelerar la descomposición italiana, el crac portugués o el naufragio irlandés. Pero todo esto se ha cambiado por un sahumerio más o menos activo y visible, aunque el paro sigue desorbitado en España y su alabada Banca, ahora, sigue sin inyectar dinero en la economía real, limitándose a la captura de activos líquidos mediante la sorprendente adquisición de entidades bancarias e instituciones financieras en otros países con el fin de mantenerse de pie en el ámbito doméstico. Leer los periódicos, unidos por su parte a este cambio de trato, ilustra sobre lo que acabo de resumir, mientras el Banco de España sigue avisando, con mucha prudencia verbal, de que el mecanismo económico y financiero español está montado al aire como los ojos de las gambas.
¿Qué está motivando este cambio de consideración de la realidad que ha transitado desde la venta casi imposible, o abiertamente ruinosa, de la deuda española a una consideración benévola sobre el resultado nutricio de esa deuda? ¿Son realmente tan importantes las medidas correctoras adoptadas por el Sr. Zapatero? El mismo Gobierno de Madrid avisa que los plazos de recuperación serán largos y el ministro de Trabajo afirma que esas medidas no servirán para crear empleo, sino, simplemente, para evitar que siga destruyéndose al ritmo actual.
Insisto, ¿qué ha pasado en estas últimas semanas para que el barco inundado pase de la previsión de naufragio a una navegación de crucero casi turístico? Yo creo que ha pasado Grecia; que los cambios en la previsión procuran liberar a Europa de la batalla de los trabajadores griegos, que podría producirse también en España. Es más, tanto Berlín, como París o Londres, tratan de desactivar ese posible desorden español, que activaría muchos chips protestatarios europeos que pondrían patas arriba el proyecto americano de dominación interior de Occidente. Alemania, Francia e Inglaterra no pueden permitirse que en su ribera mediterránea las aguas se desborden hasta límites muy peligrosos. No es que los trabajadores españoles constituyan un modelo de autodefensa, pero la propuesta de una huelga general para septiembre u octubre puede convocar muchas adhesiones en otros países cuyas poblaciones sufren también la dureza de la catástrofe económica. UGT y CCOO quizá no puedan ya desvirtuar esa huelga convirtiéndola en un ruido más. La ciudadanía está sufriendo mucho. No se trata ya de contar de verdad los trabajadores en paro real, disimulado con tantos biombos, sino de la masa ingente de familias que no pueden alcanzar el final de cada mes con una modestísima satisfacción de sus necesidades. El paro real es monstruosamente alto. Súmese a la cifra sabida de parados los que no se cuentan por estar inscritos en curiosos cursos de formación, los que han dejado ya de acudir al INEM, los que se eliminan merced a ofertas laborales imposibles, a la multitud de jóvenes que aún no se relatan como carentes de trabajo porque están tan sólo a las puertas del mismo por razón de edad. Súmese esa masa de gente sin empleo a los ciudadanos que navegan en una patera dramática entre la escasez hiriente y la desesperanza ante un futuro que se convierte en patologías físicas y mentales, y la cifra final de la tragedia humana resulta aterradora.
Frente a este panorama, el Sistema abandona la autocrítica de sí mismo y decide revitalizar la situación mintiendo cifras y falsificando esperanzas. España se pudre, Grecia está destruida, Portugal se precipita en caída libre, Irlanda trata de recuperar la burbuja inmobiliaria, el Banco Central Europeo promete unos fondos que ya no puede detraer de una ciudadanía malamente sobreviviente. Los estímulos gubernamentales para sostener el consumo se han agotado sin pasar de cierto nivel -muy bajo- en la comercialización, pero no en la producción. Renacen los fenómenos especulativos con la negociación de fondos de inversión que juegan muchas veces a la baja. Repito: ¿y qué hacer frente a todo ello? Pues al menos cambiar la política informativa de periódicos, radios y televisiones, mayoritariamente obedientes a las consignas políticas que se distribuyen con el apoyo de amenazas financieras y destrucción de estructuras laborales. ¿No es eso lo que parece haber sucedido en el trascurso de estas últimas semanas? Porque ¿realmente qué han hecho los líderes políticos, en una abierta colusión de partidos, sino hablar de recortes y ahorros que son el corte casi risible de cien arroyos, en su mayor parte irrelevantes, frente al desbordamiento especulativo del gran río?
Ahora no puede ocultarse ya que estamos ante dos grandes sucesos históricos que demandan una nueva organización de la sociedad: la muerte de la economía de mercado como productora de toda una forma de vida y, con ello, la invalidación de una democracia que solamente pervive gracias a la fuerza armada o institucional. La pirámide de quienes tienen en sus manos la verdadera riqueza ha quedado incapacitada para admitir nuevos socios. Por el contrario, los está expulsando. De momento, lo que daba cimiento a la sociedad liberal, que era la clase media, ha desaparecido. En esa clase se apoyaba el gran consumo que permitía el crecimiento en mancha de aceite de la industria, la agricultura y los servicios. Esa clase ha sido proletarizada, con lo que sumerge aún más en la impotencia vital a los trabajadores que subyacían a ella. Esa clase media, que ahora trata de verse en ciertos medios aparenciales y epidérmicos, ya no existe, aunque procure conservar un cierto consumo que cada día se hace más difícil. Desde las alturas en que se refugia el dinero, convertido en la única mercancía válida y en el exclusivo poder que actúa sobre la realidad, y el suelo, donde reside la masa trabajadora desposeída de todo lo que se le había prometido o había conseguido con sangre, hay un vacío colosal que no puede ya llenarse con operaciones amañadas o con fingimientos verbales.
Las últimas semanas se ha orquestado una gran y cínica desvirtuación de la realidad a fin de fabricar una confianza que destruyen las horas con su paso amargo. Muchos estados están quebrados materialmente -el mismo Estado vive ya de la autofagia-, el dinero empieza a constituir una referencia sin sentido real por imposible para el hombre de la calle, las empresas tratan de perder peso mediante los despidos y todo se enreda en una madeja que únicamente tiene un cabo para desenredarse: la mixtificación informativa.
Y ahora repito la pregunta: ¿qué ha pasado en las últimas semanas para que personajes como Zapatero empiecen a recibir unas absurdas complacencias?
Organizan una «besada» popular para pedir la retirada de la ordenanza de espacios público de Bilbao
DEIA
Dos parejas se besan apasionadamente en El Arenal bilbaino. (Foto: Juan Lazkano)
LA calle es un espacio para todos, para disfrutar, siempre desde el respeto». Con estas palabras, Borja Sarrionandia, miembro de la plataforma Kalea guztiona da se mostraba ayer contrario a los puntos que se recogen en la ordenanza de espacios públicos de Bilbao, aprobada en mayo en el pleno. Sarrionandia cree que el Ayuntamiento ha «impuesto» una nuevas normas «sin haber consultado» previamente con la ciudadanía. Desde su opinión, un auténtico error al que se le puede dar solución. «¿De quiénes son las calles, sólo de los políticos y de los turistas?», se preguntaba.
Ayer por la mañana un centenar de personas se dieron cita en El Arenal bilbaino para pedir la retirada de esta ordenanza y la puesta en marcha de un debate «serio». «Queremos que se ponga en marcha un proceso de participación donde estén presentes los consejos de distrito, las asociaciones de Bilbao y las sensibilidades políticas que lo deseen. No estamos en contra de una ordenanza, lo que no entendemos es que se haya aprobado sin una consulta previa», añadía Sarrionandia.
A modo de reivindicación, las personas allí congregadas realizaron una besada colectiva. El reloj marcaba la una en punto. Desde un improvisado púlpito de metal, la portavoz comenzaba a lanzar su discurso reinvindicativo. «La nueva ordenanza aspira a convertir Bilbao en un lugar más propio de una foto de postal, para el bonito recuerdo de los turistas y congresistas, que de un espacio para el disfrute de toda la ciudadanía. Todos tenemos derecho a dar nuestra opinión», explicaba.
La joven continuaba hablando. La emoción crecía. Subía la voz. La una y cinco. «Ahora todos atentos. Vamos a besarnos», propuso. La temperatura, en aumento. El calor apretaba. Besos, besos y más besos… De todo tipo. Eso sí, todos con pasión, con mucho entusiasmos. Besos reinvindicativos. «Si nos queremos, nos besamos. No podemos permitir que nos metan en el armario. Besaos libremente en la calle», insistía la portavoz.
Entre beso y beso, hubo quien aprovechó para tumbarse sobre el asfalto y dejar su cuerpo a merced de los rayos del sol. «Ven aquí, cariño, que te voy a dar un beso que vas a flipar», le dijo una joven a otra. Y no tardó tiempo en hacer realidad la promesa. Los labios se entrelazaron para fundirse en un profundo beso. «Si lo más bonito es un beso, ¿por qué no lo vamos a poder hacer en la calle?», incidió. Mil preguntas, entre mil besos.
Alegación La plataforma Kalea guztiona da ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas. Hasta la fecha, cerca de 3.000 personas han mostrado su oposición a la nueva regulación del espacio público en Bilbao. La plataforma tiene previsto presentar una alegación en el mes de julio con el fin de que los políticos que constituyen el Ayuntamiento de Bilbao retiren lo aprobado y trabajen por lograr otra normativa, pero esta vez «elaborada por diferentes colectivos sociales». Los grupos que forman la plataforma lo tienen claro: lo que se apruebe debe de nacer del respeto. «Sabemos que en Bilbao conviven diferentes realidades y de lo que se trata es de respetarnos, de lograr un punto de entendimiento. Para eso es fundamental marcar unas normas consensuadas entre todos», añadió Sarrionandia.
Los besos dieron paso a los bailes, a la música… Un taller de cometas enseñaba a los más pequeños cómo se pueden fabricar. Diversión, imaginación para una mañana de sábado. «¿Qué hay de malo en echar a volar una cometa? No entendemos por qué lo prohíben», indica Borja Sarrionandia. Malabaristas, mimos y músicos callejeros pusieron el ritmo y el toque de color a una jornada muy besucona.
DIARIO DE NOTICIAS DE ALAVA
Constituirá en noviembre un grupo técnico-científico para actualizar la ordenanza
j.s.vitoria. Cuando recala en el Ayuntamiento el debate sobre si las antenas de telefonía móvil pueden o no provocar daños en la salud, siempre se oyen mensajes que llaman a la calma pero también compromisos para someter los téntaculos de metal a un mayor control. Ayer en el Pleno, el gabinete de Lazcoz accedió a constituir en un máximo de cinco meses un grupo formado por técnicos, científicos y organismos sociales y ecologistas para revisar, mediante apoyo jurídico cualificado, la actual ordenanza reguladora de las instalaciones radioeléctricas pertenecientes a la red de comunicaciones y adaptarla a las actuales recomendaciones de la Unión Europea sobre la base del principio de la precaución.
¿Será ésta la vencida? EB, responsable de la moción que derivó en el compromiso mencionado, recordó que en 2008 trasladó al Pleno la misma petición y fue aprobada por unanimidad sin que nada sucediera después. El resto de la oposición también criticó estos tres años de inactividad, si bien la edil de Medio Ambiente, Alba Cañadas, defendió que los técnicos «han acudido a foros». Además, aseguró que existe un control para evitar que se coloquen antenas con total impunidad.
No obstante, mientras el gobierno dice que hay 107 antenas en Vitoria, Industria cuenta 160. Un dato ofrecido por Antenarik Ez, que acudió ayer al Pleno como apoyo popular a la moción y se presentó voluntario para formar parte de ese grupo.