El club de amigos de Egunkaria
El paso del tiempo proporciona la calma suficiente como para trazar opiniones más objetivas que en el calor del momento, cuando se conoció la sentencia exculpatoria de los cinco trabajadores de Egunkaria. Ahora oígo algo muy desagradable, a los socialistas vascos y a su lehendakari y demás miembros del Gobierno Vasco, que ellos siempre han estado con el euskera, que siempre apoyaron Egunkaria. Creo que ha llegado el momento de ponerles en su sitio, porque hay gente que sufre lapsos de memoria, sobre todo entre la clase política.
Si hay a un sector al que hay que criticar en todo este asunto es al de los medios de comunicación. Fue vergonzosa la actitud de muchos de estos medios no solo desde las detenciones, ni durante el proceso sino una vez conocida la sentencia absolutoria. Es preciso cuantificar el grado de culpa que tuvieron en todo esto. Porque nada más conocerse las detenciones, el escarnio desde los periódicos de Madrid, fue tremendo, solo hay que remitirse simplemente a las hemerotecas y ver los titulares de la prensa tras las detenciones. Pero mayor lo fue desde casa porque solo hay que recordar la cruel agresión llevada a cabo por el Correo Español/El Pueblo Vasco contra los trabajadores de Egunkaria a los que ni siquiera se les dio una mínima oportunidad, ni una presunción de inocencia sino todo lo contrario.
Solo quiero recordar algunas de las perlas de algunos de sus articulistas todos socialistas como Kepa Aulestia, que desde las páginas del entonces todavía El Correo Español/El Pueblo Vasco, sostenía que había que criticarles a los encausados de Egunkaria por haber dejado y fomentado a que su causa se presentase como un proceso general contra el euskara y contra la libertad de expresión, porque ponían en duda la libertad de expresión, lo del euskara, decia Aulestia, no tenia pase. Es más, decía que todo lo que había hecho Egunkaria a favor del euskara no era una actividad épica sino que buscaba hacer enemigos a quienes no fueran a la manifestación a favor de los encausados y en contra del cierre de Egunkaria. Y aseveraba que mayor estropicio que el juicio era que el estado de derecho, según argumentaron los encausados, fuera contra el euskara y que esa lengua solo podía defenderse de una manera.
Otros como Imanol Zubero, senador del PSE, sostenían que eran culpables aunque no imputables judicialmente. Para ser justos, decía, deberían de haberse situado con claridad junto a las victimas del terrorismo y no lo han hecho.
Joseba Arregui, por otro lado, decía si era preciso preguntarse si afirmar que era licito compartir los fines de ETA no contribuía a que ETA creyese que contaba con legitimidad en su lucha aunque fuera una legitimación indirecta, acaso proclamar que se compartían los mismos fines que ETA no tiene sus consecuencias? Arregui añadía que quien defiende la independencia defiende los mismos argumentos de ETA (una cultura euskaldun y el euskara) argumentos recordemos en los que se ha basado la Guardia Civil, Dignidad y Justica, la AVT y la audiencia nacional para inculpar a los imputados del caso Egunkaria.
Francisco Llera, arremetía contra Egunkaria, porque según el muchos tendríamos mucho que decir y protestar, lo ponía al nivel de Egin u otros diarios nacionalistas y afirmaba que ETA había manejado el Egunkaria, era de todos conocida esa realidad. La tachaba de red terrorista y mallas subculturales.
Recordemos tambien las palabras de Paulino Luesma delegado del gobierno socialista cuando acusaba al Egunkaria que se le había apropiado ETA o Iñaki Ezquerra desde el Correo Español se burlaba de los imputados por denunciar que habían sido torturados. Por cierto toda esta campaña venía orquestada desde el Correo Español/El Pueblo Vasco algunos de los mismos que hoy están al frente de EITB. Y estos tan solo son algunas de las muchas voces que se alzaron contra el Egunkaria desde este y otros medios.
Todos seguían las directrices del trolero del juez Del Olmo quien sostenía que ETA intervino en la creación, designación de directivos y organización del diario. Se ha comprobado que eran una sarta de mentiras. Pero y ahora que, la difusión de mentiras, el acusar sin pruebas y el hacer ese escarnio no tiene sus consecuencias? han transcurrido siete años desde que se cerró un medio de comunicación, los encausados sufrieron cárcel, torturas, sufrimiento, incertidumbre y ahora qué. El cierre de un periódico es un ataque contra la libertad de expresión pero detrás estaba un intento más por destruir la cultura euskaldun basado en una gran mentira. Que hay que hacer ahora con este juez, con dignidad y justicia y la AVT, con el entonces ministro de Justicia, con el Partido Popular, su gran instigador y el PSE-PSOE por su instigación y connivencia?
En cuantas ocasiones cuando desde el parlamento el Gobierno Vasco que estaba compuesto entonces por el tripartito (PNV, EA e IU) insto a excarcelar a Iñaki Uria que llevaba año y medio en chirona votaron siempre en contra PP, PSE-PSOE y UA. Es entonces cuando hay que preguntarle a Pastor ¿qué es lo que ha cambiado desde entonces para dar ese viraje repentino una vez conocida la sentencia exculpatoria?.
Isabel Celaa expresaba su preocupación en el 2004 tras catorce meses después del cierre que todavía no se hubiese levantado el secreto del sumario y seis años después todavía mantenía su preocupación, pero nada más allá. No hubo ningún apoyo explicito a Egunkaria ni una condena expresa contra la situación de los encausados. Las mismas palabras de Patxi López y el resto de los principales dirigentes de su partido. Con una actitud, no cobarde, que también, sino de acusación de culpabilidad a los encausados. Si exceptuamos a Odon Elorza y pocos más.
Es más, este grupo de gentes pertenecientes al PSE-PSOE, pusieron no solo en duda sino que las calificaron de falsas las denuncias y el calvario de los imputados cuando denunciaron haber sido torturados por la guardia civil. Amnistía Internacional por el contrario denunciaba el nulo interés del gobierno español por investigar las evidentes torturas a los detenidos.
El PP fue el claro impulsor de este cierre y del juicio, en un intento de querer imputar como terroristas a todos aquellos que defienden lo que defiende ETA, pero apoyados, jaleados y en plena confabulación con el PSE-PSOE.
En la última gran manifestación a favor de Egunkaria, Mendia y Basagoiti criticaban al unisono al resto de partidos por haber estado en la manifestación a favor de Egunkaria. Ellos en cambio, nunca estuvieron ni tuvieron nunca intención de estar.
Para mí siempre han sido muy importantes las formas ya que la actitud dice mucho de las personas. Desde el diario El Correo Español la campaña contra el Egunkaria fue atroz cuando hablaban de entramado batasuno, y negaban que fuera un ataque contra el euskara y contra la cultura vasca. Palabras vacías de quienes siempre se han caracterizado por combatir bajo un disfraz, para atacar al nacionalismo y todo aquello que lo represente. El euskara y la cultura euskaldun, por mucho que digan que es de todos, sí, lo es, pero con una leve y a la vez gran diferencia, que unos lo cuidan muy mucho y otros son más que dejados yo diría que abandonados y que no creen en sus propias palabras, no creen en el euskara, ni en la cultura euskaldun. Luego, sostienen fomentar el euskara con alguna promesa, algún articulillo y algún conocido lacayo que les hace el caldo gordo. Recordemos que el Correo, tal y como lo expresó uno de sus fundadores de apellido Ybarra, nació para defender a la monarquía pero esencialmente para combatir el nacionalismo vasco, sea del signo que sea y por mucho que se empeñen algunos que se tapan los ojos o miran para otro lado, en última instancia al euskara también. Cuando acabe ETA empezarán a atacar el nacionalismo en todas sus expresiones. Y cuando hayan acabado con la ideología empezarán con la cultura y el euskara hasta dejarlo en la menor de sus expresiones, en algo residual, caricaturesco, objeto de sorna, ya que como dicen muchas de esas gentes que se autodenominan cosmopolitas y de izquierdas, no es una lengua culta sino que es propia de aldeanos, de gentes ancladas en el pasado, ellos que dicen ser tan modernos y son tan hipócritas y falsos. Una vez conseguido esto, dirán los socialistas, objetivo conseguido, ya somos todos iguales. El PSE es el mejor instrumento que jamás hubiese creído Franco en vida que tanto trabajo iba a hacer por la causa españolista ya que conseguirá lo que el no pudo.
Una vez conocida la sentencia leí acojonado desde el Correo Español que poco menos que Pastor y Ares fueron desde el principio los grandes defensores de Egunkaria. Menuda patraña, que la gente lea y compare lo que dijeron en prensa en el 2003 y en años sucesivos, y dirán menuda diarrea mental la de los partidos españolistas y la del Correo Español no digamos. Solo me queda por decirles a los políticos socialistas: una vez visto los cojones, macho.
Ideyashu