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Azkuna rompe el letargo del Consejo Cívico con una encuesta a sus vocales

El Consejo Cívico de la Villa fue el último órgano «consultivo y deliberante» creado por Iñaki Azkuna, por imperativo legal, al final del pasado mandato. Dos reuniones del plenario, repleto de personas ligadas a la derecha económica, han dado paso a una encuesta a sus vocales.

No son ninguna novedad las críticas que distintos agentes vienen efectuando a los órganos de participación ciudadana con los que cuenta el Consistorio bilbaino. Sin duda, la Federación de Asociaciones Vecinales ha sido la que reiteradamente ha calificado a las diferentes iniciativas emprendidas por los sucesivos gobiernos de Iñaki Azkuna como de «puro pose», con el objetivo «de cumplir con la legalidad pero sin abrir la puerta a una participación real de los vecinos y de aquellos agentes que se pueden ver afectados».

Hace unos días, el portavoz del grupo municipal del PSE, Alfonso Gil, llegó a advertir al equipo de gobierno de que dejarán de acudir al Consejo Asesor de Planeamiento si volvía a informarse a la prensa antes de que se produjese. La denuncia sirvió de poco, ya que unas horas después el concejal delegado de Urbanismo, el jeltzale Ricardo Barkala, ni se inmutó ante tan seria observación.

En esta línea, el alcalde, en su condición de presidente del Consejo Cívico de la Villa, ha sorprendido a los vocales de este órgano «consultivo y deliberante» en materia de desarrollo económico local, planificación estratégica de la ciudad y grandes proyectos urbanos con el envío de una encuesta. Es la primera iniciativa de Azkuna en casi catorce meses, después de que el plenario del Consejo se reuniese el 13 de diciembre de 2010 en la Salón Árabe del edificio consistorial.

La constitución del Consejo -el 24 de junio de 2010- vino obligada por las directrices emanadas de la Ley Básica de Régimen Local española y tras dos sesiones plenarias ha quedado al descubierto, según diversos agentes, que el alcalde lo emplea con un «carácter meramente propagandístico». Sirva como botón de muestra que dos de las principales ponencias presentadas -además de la del omnipresente consejero delegado y hombre fuerte del Consistorio bilbaino, Andoni Aldekoa- han sido las de Alfonso Vegara, presidente de la Fundación Metrópoli, un «laboratorio de ideas» en el ámbito urbanístico; y Pedro Luis Uriarte, ex consejero delegado del BBVA.

El título de la encuesta es «Bilbao: Qué queremos que sea en el futuro y qué podemos hacer para que así sea» y, según argumenta el alcalde en la carta de presentación, los componentes del Consejo son «complemento institucional para dar voz al interés común y plural de la ciudadanía». «Debemos escucharnos mutuamente para saber lo que queremos ser», defiende el primer edil al pedir la colaboración de los vocales, pero precisando que la responsabilidad última es la suya, que gobierna con mayoría absoluta.

Se trata de siete preguntas principales, en las que se les interpela «sobre su visión de los problemas-retos que deben afrontarse para que Bilbao sea la ciudad que le gustaría que fuese», así como sobre las respuestas a dichos retos.

Se plantea en el cuestionario digital cuáles debieran ser las principales señas de identidad de la villa, sus «problemas-retos», factores positivos, debilidades, valores principales, ámbitos de análisis donde debería centrar sus esfuerzos el Consejo e iniciativas a desarrollar por la capital vizcaina.

Hasta el viernes

Los vocales del Consejo Cívico de la Villa tienen de plazo hasta el viernes para contestar a la encuesta que les ha enviado el alcalde sobre qué quieren que sea Bilbo en el futuro y qué pueden hacer para lograr tal objetivo.

Encuestas

El equipo de Iñaki Azkuna está muy preocupado por saber de la opinión que tienen los bilbainos sobre su modo de gobernar. Por ello, encarga de forma periódica encuestas y orienta así su política de comunicación.

Críticas

Agentes sociales estiman que Iñaki Azkuna se ha convertido «en el mejor baluarte que tiene la derecha económica para defender su posición. Tras su populismo está la intransigencia hacia el diferente».

Una iniciativa «ad hoc» que sirve de trampolín a nuevos pasos en el diseño de la villa del siglo XXI

La encuesta remitida por el alcalde ha dado motivo a distintas valoraciones, aunque todas las fuentes consultadas coinciden al subrayar que «deja al desnudo» a ese órgano de participación ciudadana. «En el Consejo no está representada la realidad social de Bilbao. Está excesivamente controlado por aquellos que llevan décadas marcando las líneas estratégicas desde la derecha económica, antes y después de la muerte de Franco», manifiestan.

Otro de los aspectos que ha merecido la atención de varios consejeros es el momento en el que se propone, después de catorce meses en los que no se ha sabido nada del Consejo y menos de las intenciones del equipo de Azkuna con él. No son pocos quienes aventuran que esta encuesta, como otras que periódicamente encarga el gobierno municipal, preparan el camino para nuevos pasos que se van a dar en el diseño de la capital del futuro.

«Parece más bien una pieza dentro de un puzzle. No hay que olvidarse del programa de participación ciudadana para la revisión del Plan General», añaden. A.G.

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