Noticia de EL CORREO
BIZKAIA
«Estaba clavado sin poderse mover»
Un joven de 14 años es evacuado a Basurto tras chocar contra un árbol con su bici y atravesarle una rama la pierna
La tarde de ayer no finalizó según lo previsto por Asier, un vecino del bilbaíno barrio de Txurdinaga de 14 años que jugaba con sus amigos, todos aficionados al ciclismo, en el monte Artxanda. En concreto, estaban realizando el denominado ‘descenso de Potongo’, un circuito muy conocido por los amantes de la bici y de la naturaleza, realizado a base de pico y pala -sólo existe uno similar en La Arboleda-, apenas inaccesible para los servicios de emergencia y donde existen piedras y desniveles que permiten realizar saltos y piruetas.
Aprovechando el buen día, los amigos del adolescente y su hermano gemelo decidieron acercarse hasta allí para pasar un buen rato. Pero sobre las 18.30 horas de la tarde, Asier sufrió una mala caída y su pierna quedó atravesada por un arbusto, lo que obligó a sus compañeros a solicitar socorro para su traslado. En el momento del accidente, el joven practicaba «un salto de unos dos metros de longitud y un metro de altura», recuerda Yuval, uno de sus amigos y testigo del suceso. Ya lo había realizado en dos ocasiones, pero la tercera vez «cayó mal con la bici, se estampó de frente contra un árbol y al desplomarse de espaldas al suelo, se clavó en la pierna una rama que emergía de la tierra», afirma. Al parecer, se la incrustó en la zona de la corva, por lo que el pequeño no logró moverse después. «Estaba literalmente clavado en el suelo, boca arriba, y aunque al principio quería, no conseguía levantarse», explica.
Aunque la estaca no era muy gruesa, sus acompañantes, otros cinco chavales y su hermano, temían que le hubiera afectado «alguna arteria», por lo que decidieron dejarle como estaba y llamar de inmediato al 112. «Creo que ha sido un corte limpio, aunque súperprofundo. La rama no le ha llegado a atravesar del todo, pero se le notaba el bulto del palo en la carne cercana a la rodilla», afirmaron sus compañeros. Tras el accidente, el muchacho no se asustó. «El que más miedo tenía era su hermano, a él le dolía pero decía que estaba bien», dice Yuval.
Liberación con motosierra
Como la zona era innaccesible para la ambulancia, un «todoterreno» de la Policía Municipal logró llegar hasta una explanada a unos 300 metros del lugar del accidente a través de una rampa de gravilla con una inclinación del 20%. Los agentes tuvieron que echar mano de una motosierra para segar la estructura de madera clavada en la corva del joven. Una vez liberado, le transportaron en el camilla hasta el coche patrulla, y desde allí hasta Deusto, donde ya le esperaban una Uvi móvil y una ambulancia de Osakidetza. Después, el vehículo sanitario le condujo hasta el hospital bilbaíno de Basurto.
«Lo primero que le han dado ha sido anestesia para dormir la pierna, y después algo para ayudarle a respirar mejor», recuerda su amigo Yuval, que lamenta que «las bicicletas estaban preparadas para eso y más. Ha sido mala suerte».
