La federación de vecinos pide que se modifique la norma de Espacio Público
Cree que regula «hasta extremos grotescos» el ejercicio de actividades sociales y políticas en Bilbao
EL CORREO
LAS FECHAS
Pocas ordenanzas tienen tanto eco en la calle como la de Espacio Público que ha aprobado de forma inicial el Ayuntamiento de Bilbao, algo que no es de extrañar porque sus 134 artículos abarcan casi todas las actividades que caben en la ciudad, desde los puestos de helados y castañas hasta el botellón, la venta de prensa gratuita, el vuelo de cometas o la prostitución. La Federación de Asociaciones Vecinales emitió ayer un comunicado crítico con la normativa, que en su opinión «regula hasta extremos grotescos el ejercicio de actividades sociales y políticas que las leyes garantizan» en su afán por evitar las prácticas incívicas.
La junta directiva de la entidad tampoco comparte la postura de otros colectivos que rechazan de plano la ordenanza «porque exigen todos los derechos y no aceptan ninguna obligación». Quiere hablar con «voz propia» sobre el día a día de la ciudad, donde no debe imperar «el reglamentarismo ni la desregulación». La resolución difundida ayer se opone «al ejercicio de actividades que degraden el entorno urbano al impedir el descanso nocturno, el medio ambiente o la seguridad de las personas».
Sin embargo, la federación que agrupa al 80% de las asociaciones vecinales de Bilbao considera que el Ayuntamiento se ha excedido al dictar esas «reglas de convivencia. No es aceptable regular la respiración de las personas ni la forma de transitar por la calle», afirma el presidente del colectivo, Javier Muñoz. «Los juegos, las cometas, la propaganda política… Si se prohíbe todo, las fiestas populares de los barrios corren serio peligro».
En su opinión, se exigen demasiados requisitos para una serie de actividades que ya están sujetas a las leyes y «al sentido común». Por ello, la federación reclama al Ayuntamiento que simplifique el texto de la ordenanza, «elaborada sin suficiente participación de la ciudadanía» y rectifique los aspectos que «limitan y restringen la libre expresión de actividades sociales y políticas». En cuanto al artículo más controvertido, el que se refiere a la prostitución, dejan claro que «una calle o una plaza no es el lugar adecuado» para ejercer este oficio, aunque juzgan «insuficiente» la normativa y creen que deben adoptarse medidas de apoyo social. «Los problemas no se solucionan con prohibirlos y borrarlos de la calle, compartimos la sensibilidad de Askabide», dice Muñoz.
La junta directiva de la federación también ha aprobado una resolución sobre vivienda en la que propone que se de prioridad al alquiler y las obras de rehabilitación «frente a la calificación expansiva de nuevos suelos para edificar». Al mismo tiempo, se muestra contraria a la utilización de subcontratas en la construcción de vivienda protegida y pide que se refuerce la seguridad laboral.