Menos de veinticuatro horas necesitó Iñaki Azkuna para responder al llamamiento al diálogo realizado por los portavoces de Bilboko Konpartsak para «buscar soluciones» que resuelvan la crisis en las relaciones entre Consistorio y agentes festivos que afectan directamente al desarrollo de Carnavales y Aste Nagusia. A primera hora de la mañana de ayer, Andoni Aldekoa -uno de los hombres fuertes del equipo del alcalde- se puso en contacto con los comparseros para fijar una cita.
La víspera, en rueda de prensa, portavoces de las comparsas habían subrayado que «queremos solucionar los problemas y de este modo potenciar el modelo de fiestas. Queremos -reiteraron- arreglar las cosas, pero para ello necesitamos interlocución, gente dispuesta al diálogo por la otra parte». Ayer, llegó la respuesta de Alcaldía aunque una de las implicadas en el asunto, la concejal delegada de Turismo y Fiestas, además de presidenta de la Comisión Mixta de Fiestas, la jeltzale Isabel Sánchez Robles, no se salió ni un ápice del guión trazado por las fuerzas políticas representadas en el Ayuntamiento.
En una comparecencia para hacer balance de la pasada Aste Nagusia, que duró aproximadamente media hora, la edil del PNV obvió deliberadamente a las comparsas hasta que, casi al final, fue interpelada por los periodistas por el plante. Sánchez Robles restó importancia a la iniciativa y se limitó a decir que «la ciudad funcionó extraordinariamente y la gente demostró que lo que quiere es fiesta».
Ante la sucesión de preguntas relacionadas con los agentes festivos, añadió que no quería profundizar en las divergencias para a renglón seguido apostillar: «¿qué es eso de la privatización de las fiestas? Se trabaja como hace quince años». La responsable municipal reconoció que la importancia de Bilboko Konpartsak en Aste Nagusia «es innegable», aunque añadió que hay otros agentes, entre los que citó a comerciantes y hosteleros. Precisamente, antes había insistido en la importancia de las fiestas como generadoras de riqueza y actividad económica.
El «punto negro» del plante
Al ser interpelada por su valoración de la Bandera Marrón que la había otorgado Bilboko Konpartsak, Isabel Sánchez Robles manifestó que «las críticas hay que encajarlas con humor». A pesar de ello, contraatacó, asegurando que, aunque el Ayuntamiento no concede este tipo de galardones, en caso de hacerlo las candidatas serían las comparsas por su plante del miércoles, «por poner un punto negro en una Aste Nagusia maravillosa, con unas gotas de agua por aguafiestas. Tras estas reflexiones, la corporativa comentó: «seguiremos trabajando y limando asperezas».
Fueron las únicas referencias a las comparsas en un balance municipal que pecó de demasiado complaciente, a pesar de que, por ejemplo, en un capítulo como la programación musical se han cumplido las previsiones más negativas. En cifras, por otro lado difíciles de contrastar, en escenarios como Botica Vieja y Abandoibarra la afluencia de público ha descendido, según Turismo y Fiestas, en 70.000 espectadores, por «un cartel poco atrayente».
También han notado un descenso en el Txikigune -un 14% menos que en 2009-, que achacaron a «las altas temperaturas experimentadas durante esta Aste Nagusia, poco aptas para niños y niñas de corta edad, y el hecho de que este año -explicó Sánchez Robles- el Txikigune no haya abierto sus puertas la tarde del último domingo» para dejar espacio a la despedida a Marijaia.
La verdad es que la intervención de la concejala buscó titulares y no aportó muchos datos que avalasen sus declaraciones. Así, afirmó que Aste Nagusia se sitúa entre los eventos festivos al aire libre más importantes de Europa, achacando ese éxito a un modelo «amplio, variado, participativo, popular y gratuito»; sin referencia al papel de las comparsas en todo ello.
«Nuestra propuesta para este año era vivir una Aste Nagusia Total. Cualquiera que se haya acercado hasta nuestra ciudad en estos días, a cualquier hora, habrá podido comprobar que tanto la ciudadanía como nuestros numerosos visitantes han hecho realidad ese mensaje», señaló la responsable municipal. Isabel Sánchez Robles se empeñó una y otra vez en el atractivo que tiene para el turismo la Aste Nagusia. «Es un guiño a la turistización, a la internacionalización», resaltó
Estos datos vendrían avalados desde la asociación Destino Bilbao, que agrupa a los establecimientos hoteleros de la villa, que sitúan la ocupación media del 21 al 28 de agosto en un 80%. Los empresarios incidieron en el incremento de turistas procedentes del Estado francés, así como la recuperación del mercado italiano.
A vueltas con las fechas
El afán por incrementar la «actividad económica» ha llevado a los equipos dirigidos por Iñaki Azkuna a cambiar las fechas al inicio de Aste Nagusia, la celebración de la feria de Santo Tomás o la llegada de Olentzero al Botxo. Tras el fracaso anterior, parece que la cordura se impuso en el establecimiento del comienzo de las fiestas, lo que ha repercutido en una mayor afluencia y más ingresos económicos en la hostelería.
Ahora, los que criticaron a las comparsas por defender la tradición de comenzar Aste Nagusia el sábado siguiente al 15 de agosto lo defienden, olvidándose de sus anteriores planteamientos. Sánchez Robles se confesó partidaria de «mantener la tradición» y de que las fiestas comiencen el sábado siguiente a Andra Mari, aunque matizó que habrá que «escuchar a los agentes implicados», entre los que citó a los hosteleros. Estos, al parecer, pueden ser determinantes a la hora de que, dependiendo del calendario, se cumpla o no la tradición.
Respecto a la limpieza, la edil informó de que los operarios municipales han recogido 522.20 toneladas de basuras en los nueve días de Aste Nagusia, lo que suponen 4,15 toneladas menos que en 2009. Al ser preguntada por si la iniciativa comparsera de impulsar el uso de vasos reutilizables en las txosnas ha podido ser determinante en la disminución de los residuos, se limitó a calificar la campaña de Bilboko Konpartsak de «idea excelente».