Detenido un joven de 20 años en Otxarkoaga que rompió la puerta del portal de su exnovia con una barra de hierro
La lacra de la violencia machista azota Bilbao con un nuevo caso en Otxarkoaga. La Ertzaintza detuvo ayer a A. M. S., un varón de 20 años, acusado de violencia de género, atentado a la autoridad, lesiones y daños. El sujeto aporreó la puerta de su exnovia e hirió a un familiar y un agente de la Policía vasca. El incidente se produjo en la calle Txotena.
Eran las once y media de la mañana cuando una patrulla recibió la llamada de un particular informando sobre «un hombre enloquecido que gritaba y golpeaba la puerta sin parar». Una vez en el lugar de los hechos, encontraron al arrestado «fuera de sí», mientras que su padre intentaba tranquilizarle, sin éxito. Varios testigos consultados por EL CORREO explicaron que el chico acudió al piso donde vive su expareja y «la amenazó». «Le gritaba una y otra vez ‘¡te voy a matar!’, ‘¡te voy a matar!’», aseguraron sin salir de su asombro.
Al parecer, en cuanto los policías intentaron apartar al hombre de la puerta, éste se enfrentó a ellos y salió corriendo, escaleras abajo, hacia la calle. Tras averiguar que la situación en el piso estaba en orden y que no había heridos, los ertzainas salieron en busca del sospechoso, que logró huir del lugar.
Varios familiares del presunto agresor aseguraron a los agentes que se encontraba «fuera de sí, después de que su pareja rompiera con él». También indicaron que «solía consumir alcohol y sustancias estupefacientes». Fuentes cercanas a la víctima aseguraron a EL CORREO que «llevaban discutiendo mucho desde hace un tiempo».
Mientras que los ertzainas informaban a la mujer sobre cómo actuar en estas situaciones, el agresor apareció de nuevo, armado con una barra de hierro. Los agentes impidieron su paso, lo que provocó un nuevo forcejeo. El individuo rompió los cristales del portal con la barra metálica lo que hirió a uno de los policías al incrustarse uno de los añicos en una ceja. Un segundo familiar del agresor intentó tranquilizarle y acabó recibiendo un golpe en la mandíbula. En ese momento, los agentes pidieron refuerzos tanto a la Policía vasca como a la Municipal. «Vinieron muchas patrullas, unos siete u ocho vehículos, era caótico», apuntaron algunos testigos que se acercaron a Txotena sin dar crédito a lo que veían.
Al poco rato, el sospechoso fue reducido por los ertzainas. Tras identificarle, los agentes procedieron a su detención. El agente herido fue trasladado a la mutua mientras que el familiar fue evacuado al hospital de Basurto.
PUBLICADO en ELCORREO 2016/03/11








