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http://pasaramejorvida.blogspot.com/2009/05/sobra-electricidad-en-espana-se-paran.html

Sobra electricidad en España.

Se paran los parques eólicos.

Tradicionalmente en España, el sector eléctrico siempre ha tenido miedo a no dar abasto para cubrir la demanda de electricidad del país. Pues bien, aunque parezca increíble, ahora se está dando el caso al contrario: el problema empieza a ser el exceso de generación eléctrica.
El motivo es bien sencillo; debido a la crisis, el consumo es menor mientras las fuentes de generación de electricidad van creciendo año tras año.
La demanda eléctrica del país sigue cayendo a tasas históricas, nada menos que un 13,4% interanual en abril, según datos de Red Eléctrica, el operador del sistema. Especialmente significativo es el efecto en las horas valle (las de menos consumo, sobre todo de madrugada). Hace un año, en esas horas, se necesitaban más de 23.000 megavatios (MW) de potencia para abastecer al país. Ahora sobra con 20.000 MW.
No tardarán en salir (los que todos sabemos) a decirnos que la población española se está mentalizando del peligro del “cambio climático” y está ahorrando energía. No les crean; esta disminución sólo la provoca la crisis.

En cuanto a la generación, las centrales nucleares siguen funcionando, al igual que las centrales eléctricas tradicionales, las de ciclo combinado aumentan y la energía eólica se dispara al amparo de las subvenciones estatales (de momento, hay casi 17.000 MW de potencia eólica instalada en España y se espera que se llegue al doble en pocos años). El resto de energías renovables (incluyendo la solar) tienen a día de hoy una presencia casi testimonial.
¿Qué ocurre cuando se produce más electricidad que la que se consume? Pues que la red eléctrica se sobrecarga y se colapsa. Alguien tiene que dejar de producir. Y aquí es donde llega la paradoja: las centrales nucleares no se pueden parar así como así, las centrales térmicas tampoco porque resultan estratégicas (¿y si deja de hacer viento y las eólicas dejan de aportar energía?), así que las primeras que dejan de funcionar son estas últimas: las eólicas.
Durante el año 2008, las instalaciones eólicas tuvieron que parar en diez ocasiones (lo que supuso un gasto de unos diez millones de euros) y en lo que llevamos de 2009 se ha notado un incremento de estas incidencias. La alarma ha saltado en el sector, no ya por las paradas que ya se han tenido que hacer que no son excesivamente numerosas, sino por la tendencia que se registrará en el futuro a corto plazo: debido a la crisis se espera que aun baje más el consumo y, sin embargo, entrarán en producción más megavatios.
El problema parece ser que reside, sobre todo, en que las redes eléctricas se han tenido que ir desarrollando a trompicones para dar cabida al tráfico eólico y se ha llegado al límite, con lo que ya no tienen capacidad suficiente. La labor del gobierno debería de enfocarse ahora en potenciar estas redes, porque en caso contrario ¿no les parece una incongruencia subvencionar generosamente estas instalaciones para que luego no puedan ser eficientes y funcionar al 100%?

La petrolera Shell (según sus informes internos), prevé que esos combustibles fósiles todavía sigan aportando entre el 58% y el 63% de la demanda de energía global en 2050, frente al 80% actual. Curiosamente, Shell cree que el carbón será la mayor fuente de energía a mitad de siglo, lo que explica su trabajo en la captura de CO2, que reduciría las emisiones de centrales que queman esa materia prima.
También son reveladoras las declaraciones del director general para España de la empresa General Electric (principal suministradora de equipos para la extracción de petróleo): “siendo realistas, en 20 ó 40 años las alternativas al petróleo y el gas van a ser muy marginales. Las renovables van a satisfacer una pequeña parte de la demanda. La alternativa más seria es la energía nuclear, pero tiene problemas por todos conocidos.” Dicho lo cual, continuó frotándose las manos (esto último, sólo lo imagino).
A pesar de lo que nos digan las maquinarias propagandísticas del gobierno, el futuro de las energías renovables continúa siendo muy incierto y su principal problema sigue siendo el mismo: que no son rentables.
Si al menos, dentro de esa falta de rentabilidad, no tuviéramos que ir parándolas constantemente…

De todas formas, parece que la fiebre por la energías eólica y solar empieza, peligrosamente, a remitir. Son ya varias las multinacionales que, escudándose en la crisis, están rebajando sus inversiones en I+D+I de estas energías. Su objetivo empieza a ser el desarrollo de biocombustibles y la captación de CO2. ¿Por qué? Pues porque las expectativas que tienen esas multinacionales es que el petróleo, el gas y el carbón sigan siendo las principales fuentes de energía a medio plazo y, por lo tanto, les interesa más invertir en estas energías que no en algunas renovables que, tarde o temprano, dejarán de estar subvencionadas y serán deficitarias.

etxebizitzak / viviendas

publicado en GARA

Juan Mari Zulaika Informático

Transformar o hipotecar Bilbo

Las plusvalías han operado el milagro. Es otra forma de hipotecar la ciudad y no menos perniciosa: recalificar por sistema todo el suelo libre para vivienda En Bilbo hay 17.000 viviendas vacías y 12.000 solicitudes de alquiler. El volumen de edificabilidad es máximo, aunque se construya en vertical. Los VPO valdrán 1.680 euros el metro; los tasados, 2.800 euros

Vuelve Azkuna con mayoría absoluta. Ha culminado la faraónica obra de la Alhóndiga, rematado Abandoibarra con la plaza de Euskadi, dotado a Miribilla de pabellón de deportes, parque de bomberos y Policía municipal, hasta de iglesia y frontón, aunque se ha olvidado de la escuela. Y todo ello con las arcas supersaneadas, sin adeudar un duro. ¿Un milagro?

En absoluto. Ni ha sido Azkuna el artífice del desarrollo urbanístico último. El artífice es la fundación pública Bilbao Ría 2000 que dirige el ordenamiento urbano de la comarca desde 1993. Ni hay tal milagro, pues ha sido a cuenta de los terrenos con los que el Ayuntamiento ha contribuido, previamente recalificados para construcción de viviendas y oficinas. Las plusvalías han operado el milagro. Es otra forma de hipotecar la ciudad y no menos perniciosa: recalificar por sistema todo el suelo libre para vivienda, al máximo nivel permitido, sin atender otras necesidades prioritarias, como equipamientos sociales, servicios, y zonas de convivencia. Así está Bilbo a punto de hipotecarse totalmente, si no lo remedia la crisis.

El caso del Gaztetxe Kukutza es ilustrativo al respecto. Pabellón abandonado más de 50 años, los jóvenes lo ocupan y convierten en un escenario mágico con mil actividades artísticas y culturales. Han demostrado más que las concejalías de Juventud y de Cultura. Azkuna valora el rescate de Kukutza en seis millones de euros. Pero oculta la cuestión de fondo. ¿Qué habría valido de haberle mantenido su calificación de solar industrial? ¿Por qué, cuando todavía no existía una expectativa de actuación, se apresuró el Consistorio a declararlo edificable multiplicando su valor? Con la licencia de construcción y derribo en la mano, la empresa propietaria no tiene más que recurrir al juez para ejecutar la orden. Mientras, sobran en Rekalde 2.000 viviendas y faltan servicios y centros culturales.

Kukutza no es un caso aislado. Entre Rekalde e Irala, a ambos lados del soterramiento de las vías, existen decenas de pabellones que al perder su actividad industrial han sido recalificados para vivienda y condenados al derribo. En su conjunto pueden sumar varios campos de fútbol. No se comprende que el nuevo proyecto PGOU no los valore como una unidad de acción especial, cuando de su tratamiento depende la solución razonable al abrazo urbanístico entre Irala, Rekalde, Ametzola. Como tampoco plantearon antes la necesidad de extender el soterramiento hasta Irala, hasta que los vecinos dieron la voz de alarma.

En 2004, el Plan Especial de Ametzola perdió una preciosa oportunidad para reparar esta miopía. Trabajó a espaldas de la oportunidad que ofrecía la zona de pabellones y se aprovechó para remachar la recalificación dada a principios de los noventa a todo el complejo. En aquellas fechas no existía un estudio del patrimonio industrial que posteriormente se ha realizado por la empresa Ondartez y que el propio Ayuntamiento lo ha modificado en su 50% para mantener sus recalificaciones. Ni puñetera falta que hacía el estudio para eso. La suerte de la zona está echada: el pelotazo de las plusvalías, la piqueta y la vivienda omnívora como motor único. Se impone el modus operandi de la fundación pública Bilbao Ría 2000.

En este modelo lo que priva sobre todos los demás valores y criterios es el cálculo de la viabilidad económica que se apoya básicamente en «las plusvalías generadas por el cambio de uso industrial a residencial en la unidad de actuación». El factor vivienda aguanta todo: valor del suelo, derribos, costes varios, indemnizaciones, urbanización, incluso parte de las infraestructuras y, cómo no, el lucro de las constructoras. Claro, hasta cuando aguante la burbuja, o sea, la venta.

Ahora que la crisis ha pinchado todos los globos, incluidos los créditos a promotores y a clientes potenciales, ¿qué motor tirará del ordenamiento urbanístico? ¿Seguirá Bilbao Ría 2000? A ésta sí se le han acumulado las deudas que Azkuna dijo ahuyentar, y para remediarlas vuelve a tentar la suerte de las viviendas, como factor de milagro y salir del déficit. Aunque los socios principales, la Diputación y el Gobierno, se han inhibido, la fundación y su presidente, Azkuna, acaban de sacar a venta el 50% de las parcelas de Garellano destinadas, ¡qué casualidad!, a 612 viviendas protegidas que sirvan de gancho por su precio. Apuestan, pero con dinero público. Las viviendas son de venta, no de alquiler, como sería más razonable. En Bilbo hay 17.000 viviendas vacías y 12.000 solicitudes de alquiler. El volumen de edificabilidad es máximo, aunque se construya en vertical. Los VPO valdrán 1.680 euros el metro; los tasados, 2.800 euros. Los jóvenes mileuristas necesitan otras soluciones.

Miribilla y Ametzola, urbanizaciones peor que bien consolidadas ya. Garellano, Zorrozaurre y El Canal, áreas de importante actuación urbanística con sendos proyectos aprobados con presiones y mucho que matizar aún. Por último, Irala y Rekalde con un parque industrial convergente y amplio que reclama a gritos un tratamiento especial en el nuevo PGOU. Hay que devolver a los pabellones su calificación y darles un destino urbanístico más diversificado. Salvemos el suelo y el patrimonio de la inflación inmobiliaria.

otxarkoagako lorategia / jardin en otxakoaga

El jardín de la Parada del Bus, junto a la Iglesia entra dentro de los jardines de concurso del Ayuntamiento.

Este año ha destacado por ser uno de los 2 únicos jardines que han sido respetados y no han sufrido actos vandálicos.

Sin embargo no todo son gozos.

Hace más de 2 semanas que lo han desmantelado y el resultado es que esta hecho una pena desde hace ya demasiado tiempo.

¿Cuándo piensan arreglarlo?

¿Hacen esto en los demás barrios ? expo-1978-1er-semest-018

Desde luego en el centro de Bilbao nunca hacen esto.

oportunistak / oportunistas

El CCARS cuestiona la eficacia del “salvaondas” para evitar las radiofrecuencias de los teléfonos móviles

 

Ante las numerosas consultas realizadas al Comité Científico Asesor de Radiofrecuencias y Salud (CCARS), fundamentalmente a través de su plataforma web, relacionadas con la próxima comercialización de un dispositivo denominado “Salvaondas” (Savewave en inglés) y que supuestamente “neutraliza las ondas electromagnéticas que emiten los teléfonos móviles cuando comunican”, este organismo quiere dejar claro que no está en absoluto demostrada científicamente la eficacia del mismo para conseguir ese objetivo.

Este dispositivo, que según algunas informaciones podría ponerse a la venta en un mes a un precio de entre 30 y 50 euros, carece de evaluaciones científicas verificables y realizadas por instituciones de reconocida experiencia y competencia profesional, como las Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias Nacionales e Internacionales.

 


El CCARS recuerda que en el hipotético caso de que hubiera algún estudio serio y riguroso que avalara la eficacia de este producto, es necesario tener en cuenta que un solo estudio no puede darnos todas las respuestas, y que se necesitan numerosos trabajos de investigación sometidos al contraste de expertos de instituciones distintas a la de los promotores de la idea o del producto, durante muchos años, para llegar a establecer la causalidad de las enfermedades, así como para aprobar los dispositivos y tratamientos destinados a  su prevención, mejoría o cura.

Es habitual que los medios de comunicación contribuyan sin pretenderlo a generar un cierto alarmismo al hacerse eco de tratamientos milagrosos o campañas de promoción de productos con supuestas propiedades protectoras de la salud, como es el caso.

En este sentido, la falta de información objetiva y una percepción errónea sobre los campos electromagnéticos se convierte en caldo de cultivo para vender un producto fraudulento que hace que la ignorancia se explote de forma lucrativa, sacando partido y explotando el miedo de la población hacia las radiofrecuencias, que son percibidas como una “fuerza extraña, desconocida y peligrosa” que hace que las personas afectadas por determinadas enfermedades se sienten tentadas a probar la eficacia de estos métodos “alternativos” ajenos a la medicina científica. 


El CCARS quiere insistir  además en  el “oportunismo”, alejado de las prácticas éticas inspiradas en la responsabilidad social que debe presidir la actividad científica, de la comercialización de estos dispositivos, que se produce apenas unos días después
de que la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicara un documento que revisa el estado del conocimiento científico sobre la posible carcinogenicidad de las radiofrecuencias y que ha tenido un importante eco en los medios de comunicación a pesar de no establecer ni cuantificar el grado de riesgo.

El CCARS elaboró y publicó recientemente un documento en el que cuestiona la eficacia de los numerosos aparatos que supuestamente protegen de los campos electromagnéticos, tales como pendientes, camas, colchas, pinturas, polvos detergentes, pulseras, cascos, escudos, neutralizadores… etc.; y concluye que  todos estos productos que apelan a su capacidad de prevenir, curar o aliviar todo tipo de dolencias o síntomas inespecíficos, suelen carecen de pruebas científicas fiables que demuestren su eficacia real.

http://www.ccars.es/noticia/el-ccars-cuestiona-la-eficacia-del-%E2%80%9Csalvaondas%E2%80%9D-para-evitar-las-radiofrecuencias-los-tel%C3%A9fon

 

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leganesko udal ordenantza /ordenanza de leganes

PUBLICADO EN CINCODIAS
Ordenanzas municipales

Las operadoras ganan un litigio en la pugna por la

potencia de las antenas

 

El TSJM falla en favor de las 'telecos' frente al Ayuntamiento de

Leganés

  
Madrid - Las grandes operadoras de móviles, Telefónica, Orange y 
Vodafone, han ganado otra batalla dentro de la pugna que mantienen 
con diversos ayuntamientos por la pretensión de estos últimos de 
limitar la potencia de las antenas en sus municipios. 
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha emitido sendos
 autos en los que suspende cautelarmente la aplicación de varios 
artículos de la ordenanza municipal de Leganés (Madrid), reclamada 
por las operadoras.
En auto referido al recurso de Telefónica, el TSJM ha anulado el 
artículo 3 de la ordenanza en el que, entre otras cuestiones, se fijaba
 una limitación en la potencia de transmisión de las estaciones de 
0,1 W/Cm2. En los fundamentos del auto se señala que "la potencia debía 
reducirse en 10.000 veces para cumplir con el límite establecido por 
el ayuntamiento de Leganés". Fuentes del sector precisan que el límite 
es 4.500 veces menos que la propia norma del Estado. Además, el TSJM ha
 anulado los artículos 4, 5, 18, 19 y la disposición transitoria. 
El artículo 4 establecía "el control municipal de la emisión de ondas 
electromagnéticas generada por los servicios de telecomunicaciones" 
mediante una "red de equipos de medición ubicados estratégicamente".
En el auto de Vodafone, el TSJM anula el punto b del artículo 3, que 
se corresponde con la citada limitación de la potencia de las 
transmisiones.
 
Fuentes de Redtel explicaron que con los límites fijados por la 
ordenanza "el 75% de los usuarios no podría realizar llamadas de 
voz desde el interior de los edificios", situación que afecta al 
servicio de emergencias 112. Además, "las conexiones a internet desde 
el móvil hubieran sido inviables desde el interior de los edificios 
con una calidad mínima", dijeron.

Los autos del TSJM han recogido la jurisprudencia de una sentencia 
del Tribunal Supremo del 22 de marzo en la que se indicaba la "falta
 de competencia de la Generalitat de Cataluña para regular, en materia 
de telecomunicaciones, los aspectos técnicos de las instalaciones de
 radiocomunicación". La sentencia recordaba que esta competencia es 
exclusiva del Estado.

Nueva situación tras los cambios políticos



Fuentes del sector recuerdan que la ordenanza municipal de Leganés fue 
crealizada por el anterior equipo de Gobierno del PSOE. Tras las 
elecciones de mayo, el ayuntamiento ha pasado a manos del PP y estas 
fuentes no descartan que el nuevo Gobierno municipal retire la ordenanza
 o que busque un acuerdo con las operadoras.
Otras fuentes jurídicas señalan que los municipios de Basauri (Vizcaya) 
y Tudela (Navarra) también quieren implantar un límite similar al de 
Leganés de potencia máxima en las antenas de móvil. Estas fuentes 
señalan que esta limitación es la más restrictiva de Europa. 
Además, recuerdan que el motivo que alegan estos municipios es la salud, 
aunque advierten que hay una norma estatal (un real decreto de 2001) 
que establece la potencia máxima para no dañar la salud.
 

fukushima berriz / nuevamente fukushima

Dahr JAMAIL | Rebelión

Fukushima: la situación es mucho peor de la QUE se puede llegar a imaginar

Son muchos los que piensan que no se ha contado todo sobre la catástrofe de Fukushima, de la que ayer se cumplieron cuatro meses. Hay quien apunta que la radiactividad ha traspasado fronteras y ha llegado hasta EEUU, aunque allí no haya saltado la alarmas sobre la exposición a la radiación.

 

Fukushima es la peor catástrofe industrial de la historia de la humanidad», indicó a Al-Jazeera Arnold Gundersen ex vicepresidente de la industria nuclear en EEUU. El terremoto de 9 grados de Japón del 11 de marzo causó un inmenso tsunami que inhabilitó los sistemas de enfriamiento de la planta nuclear de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) en Fukushima, Japón. También causó explosiones de hidrógeno y fusiones de reactores que obligaron a evacuar a los residentes en un radio de 20 kilómetros de la planta.

Gundersen, operador licenciado de reactores con 39 años de experiencia en el diseño de plantas nucleares, afirmó que la central de Fukushima tiene probablemente más núcleos de reactores expuestos de los que se cree, cuyo potencial radioactivo a liberar en el entorno es veinte veces mayor que el de Chernobil. Un asesor de residuos nucleares del Gobierno japonés informó de que es probable que cerca de 966 kilómetros cuadrados alrededor de la planta -aproximadamente diecisiete veces el tamaño de Manhattan- sean ahora inhabitables.

«Estamos encontrando lugares peligrosos más lejos que en el caso de Chernobil, y la cantidad de radiación en muchos de ellos era la que llevó a que algunas áreas se declarasen tierra de nadie allí, a 60 y 70 kilómetros del reactor. No se puede limpiar todo eso. Todavía hay jabalíes radioactivos en Alemania, 30 años después de Chernóbil», afirmó Gundersen.

En EEUU, la doctora Janette Sherman y el epidemiólogo Joseph Mangano publicaron un ensayo que constataba un aumento del 35% en la mortalidad infantil en ciudades del noroeste del país después de la fusión nuclear en Fukushima, y podría ser el resultado de la lluvia radioactiva procedente de la planta accidentada. Las ocho ciudades incluidas en el informe son San José, Berkeley, San Francisco, Sacramento, Santa Cruz, Portland, Seattle y Boise, y el período al que se refiere el informe abarca las diez semanas inmediata- mente posteriores al desastre.

«Existe -y debe haber- preocupación sobre la exposición de la gente joven, y el Gobierno japonés va a entregar monitores de radiación a los niños», señaló al doctor MV Ramana, físico del Programa sobre Ciencia y Seguridad Global en la Universidad de Princeton. Explicó que cree que la amenaza primordial de radiación sigue existiendo, sobre todo para los residentes que viven en un radio de 50 kilómetros alrededor de la planta, pero advirtió: «Va a haber áreas fuera de la zona de evacuación obligatoria de 20 kilómetros establecida por el Gobierno japonés en las que la radiación será mayor».

Gundersen aseguró que se liberó mucha más radiación de la que se ha declarado. «Volvieron a calcular la cantidad de radiación liberada, pero las noticias no hablan realmente del tema», afirmó. «Los nuevos cálculos muestran que en la primera semana se liberaron 2,3 veces la radiación que pensaron que se había liberado en los primeros 80 días».

Según este experto, los reactores y núcleos de combustible expuestos siguen liberando micrones de isótopos de cesio, estroncio y plutonio; los llaman hot particles -partículas peligrosas-. «Estamos descubriendo partículas peligrosas por doquier en Japón, incluso en Tokio -sostuvo-. Los científicos las encuentran por todas partes. Durante los últimos meses esas partículas peligrosas han seguido cayendo y se están depositando en altas concentraciones. Mucha gente las recolecta en los filtros de aire de los motores de los coches». Por eso, los filtros de aire radioactivos de coches en la prefectura Fukushima y Tokio son ahora comunes, y Gundersen señaló que también se encontraron filtros de aire radioactivos en Seattle.

Lo peor es que las partículas peligrosas pueden terminar provocando cáncer. «Se fijan en los pulmones o en el tracto gastrointestinal y son un irritante constante», explicó. «La gente de Fukushima ha aspirado esas partículas en grandes cantidades, pero también hay gente en la Costa Oeste superior de EEUU que está siendo afectada».

¿Culpar a EEUU?

Como reacción a la catástrofe de Fukushima, Alemania va a eliminar progresivamente todos sus reactores nucleares durante la próxima década. En un referendo, un 95% de los italianos votó a favor de bloquear el regreso a la energía nuclear en el país. Un reciente sondeo de la prensa en Japón muestra que cerca de tres cuartas partes de los encuestados está a favor de una eliminación progresiva de la energía nuclear en su país. ¿Por qué no suenan las alarmas sobre la exposición a la radiación en EEUU?

El operador nuclear Exelon Corporation fue uno de los mayores donantes en la campaña electoral de Barack Obama y es uno de los mayores empleadores en Illinois, donde Obama fue senador.

El doctor Shoji Sawada es un físico teórico de partículas; le preocupan los modelos de plantas nucleares en su país, y el hecho de que la mayoría de ellas fueron diseñadas por compañías estadounidenses a las que no les interesaban los efectos de terremotos.

El uso de energía nuclear para producir electricidad en Japón es producto de la política nuclear de EEUU, según Sawada. «La mayoría de los científicos japoneses en aquella época, mediados de los 50, consideraba que la tecnología de la energía nuclear estaba en desarrollo, y que era demasiado temprano para darle un uso práctico». «El Consejo de Científicos de Japón recomendó al Gobierno no utilizar todavía esa tecnología, pero éste aceptó el uso de uranio enriquecido para alimentar centrales atómicas, sometiéndose a la política del Ejecutivo de EEUU», mantuvo.

Cuando tenía 13 años, el doctor Sawada vivió el ataque nuclear de EEUU contra Japón desde su casa, a 1.400 metros del epicentro del impacto de la bomba de Hiroshima.

«El accidente de Fukushima ha llevado al pueblo japonés a abandonar el mito de que las plantas de energía nuclear son seguras», aseguró. «Ahora la opinión del pueblo ha cambiado rápidamente».

Como científico y superviviente del bombardeo de Hiroshima, Sawada considera «inmoral» emplear esta energía mientras no se sepa cómo eliminar con seguridad los materiales radioactivos generados.

Pero se necesitará mucho tiempo para que el combustible se enfríe y para que se detengan las emisiones radiactivas, por eso la solución a esta crisis está lejana y Gundersen calcula que se necesitarán por lo menos diez años.

gaixorik / enferma

Mas sobre contaminacion electromagnetica publicado en ELCORREO

«La radiación de un móvil me deja tres días mala»

Sensible a los campos electromagnéticos, Irune Ruiz vive pegada a un medidor de ondas para saber por dónde puede ir y evitar los lugares que le enferman

«Recuerda desconectar el móvil antes de entrar». Cada vez que Irune Ruiz Zamacona queda con alguien repite esta frase a modo de latiguillo. ¿Será una maniática? Esto es lo primero que tiende a pensar el interlocutor. La respuesta es negativa. Lo que le pasa a Irune es que padece de electrohipersensibilidad (EHS), es decir, su organismo sufre cuando está cerca de un campo eléctrico o electromagnético; y cuanto más se expone, más sufre; y cuantas más veces, menor es la resistencia a las ondas. «La radiación de un móvil o del Wi-Fi me deja tres días mala», asegura.

– ¿Qué nota?

– Cuando me expongo, me tiro tres noches sin dormir, con un continuo dolor de cabeza, en los ojos es como si tuviera arenillas, se me seca la garganta.

Estos son algunos de los síntomas que dificultan la vida diaria de Irune. Aún no ha llegado al extremo de tenerse que cubrir con una especie de burka confeccionado con hilos de aluminio para moverse por la calle. De momento, se vale del medidor de intensidad de campo electromagnético, con el fin de detectar posibles contaminaciones en su entorno. «En Basauri, ya sé más o menor por dónde tengo que moverme… pero, claro, ni se me ocurre coger el metro. Todo el mundo va con el móvil. Debería estar prohibido en los espacios públicos, como el tabaco».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no admite la EHS como una enfermedad, aunque países como Suecia así la consideran. En España, tampoco se reconoce como dolencia. Esto, sin embargo, no ha impedido a un juzgado de Madrid declarar la incapacidad permanente y absoluta para una trabajadora por ser hipersensible a los móviles. El juez considera que esta dolencia incapacita a la mujer -con diagnóstico previo de fatiga crónica y fibromialgia- para seguir desarrollando su labor como auxiliar de servicios en la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense «con un adecuado nivel de profesionalidad y rendimiento».

Irune tiene referencias de este caso, por lo que no le extraña la resolución judicial. Cree que esta sentencia puede contribuir a que, de una vez, «se empiece a relacionar todo». Con «todo» quiere decir el conjunto de enfermedades englobadas bajo la definición de ‘síndrome de sensibilidad central’, que es una percha de la que cuelga la fibromialgia, la fatiga crónica, la sensibilidad química múltiple (SQM) y la electrohipersensibilidad (EHS).

Miembro de la Coordinadora Vasca de Afectados por los Campos Electromagnéticos (Ekeuko-Covace), su propia experiencia le ha llevado al convencimiento de que la electropolución es el origen de todos los males que arrastra desde un ya lejano 1987. Hace veinticuatro años, esta vecina de Basauri vivía en Nueva York, donde preparaba una tesis doctoral y trabajaba de traductora para la ONU. De pronto, empezó a sentirse mal. «Estaba muy cansada, tenía un agotamiento extremo, me costaba hasta levantar el brazo. Fui al centro de salud de la Universidad de Columbia y me diagnosticaron mononucleosis. Dos años después, seguía sin curarme. Iba por la vida a rastras. Estaba a tope de alergias y cogía todo tipo de infecciones».

«Problemas de sueño»

A estos achaques se fueron sumando, «pinchazos en el cerebro y problemas de sueño. Así iba tirando como podía». En 2004, Irune volvió a instalarse en Basauri y entró en contacto con el grupo Sagarrak Ekologista Martxan. Es entonces cuando empezó a oír a hablar del riesgo para la salud de las antenas de telefonía. «Entonces caí en la cuenta de que había vivido durante diez años cerca de una torre de telecomunicaciones». Como todo el mundo por esas fechas, esta mujer se hizo con un móvil. Ponerse el celular en la oreja y notar un pinchazo fue todo uno. «Era como si me metieran un alambre por un oído, así que empecé a utilizarlo solo con el altavoz y para mandar mensajes. Pero cada vez era peor, así que dejé de usarlo».

Ella no tiene móvil, pero casi el 100% de la población sí. Ahí están y son emisores y receptores de ondas. Es lo que se llama la contaminación electromagnética que proporcionan los celulares, los teléfonos inalámbricos, las redes Wi-Fi, los hornos microondas, las antenas de telefonía y las de radio o las cámaras y micrófonos espía. Debido a esta proliferación de fuentes de radiaciones, Irune no se separa de su medidor de intensidad de campo electromagnético.

– ¿Y nunca viaja?

– No en transporte público. Y para las vacaciones, cada vez me cuesta más conseguir un hotel. Ahora en cualquier sitio te dicen ‘tenemos Wi-Fi’ como si fuera una cosa grande… Pero a mí no me deja pegar ojo en toda la noche».

Irune Ruiz trabaja para Sagarrak Ekologista Martxan. Gran parte de su trabajo lo hace desde casa, con el teléfono de siempre. No quiere ondas en su vida. «Hay gente que no nos cree, que piensa que es algo psicológico. En otros sitios ya se admite que es una enfermedad, que es el mal de la ondas».

 

kukutzari buruz / sobre kukutza

Interesante publicado en DEIA sobre kukutza.

Una vasca de allá sobre los vascos de aquí

Utilidad social

Kukutza y fábricas recuperadas en Argentina

iñake Perugorría

LA primera vez que escuché el término «utilidad social» fue allá por el año 2003. Argentina atravesaba una crisis económica y social sin precedentes. Las reformas neoliberales de los años 90, con una tasa de cambio que desalentaba la inversión productiva, el vaciamiento de las empresas públicas y su privatización fraudulenta, la «flexibilización» laboral y la oleada de despidos, y la apertura indiscriminada a las importaciones baratas y el aluvión de quiebras, habían golpeado duro al tejido industrial argentino y abandonado a muchos trabajadores y trabajadoras a la desocupación, la pobreza y la indigencia. En este contexto surgió el movimiento de fábricas «recuperadas»; su protagonista fue la clase obrera. Ante la amenaza de cierre, hombres y mujeres ocuparon las fábricas en las que desempeñaban sus tareas. Algunos lo hicieron con el consentimiento y el apoyo de propietarios compungidos, que vieron en esta estrategia la única manera de salvar décadas de esfuerzo y cientos de puestos de trabajo. Otros, la mayoría, lo hicieron como reacción ante las maniobras espurias de empresarios que se habían fugado sin pagar deudas, aportes y salarios.

Ya sea por miedo, tradición de lucha obrera, o recientísima convicción, hombres y mujeres pusieron en marcha maquinarias y continuaron con la producción. Acudieron a la universidad para solicitar clases de administración y economía. Renegociaron deudas y establecieron nuevos acuerdos comerciales dentro de un marco de intercambio solidario. Establecieron conversaciones con los diferentes gobiernos para obtener subsidios y facilidades crediticias. Tejieron lazos con distintos movimientos sociales de clase media que les aportaron asesoramiento legal y apoyo técnico. Organizaron actividades educativas y culturales gratuitas para los vecinos del barrio y abrieron las puertas de las instalaciones a académicos y artistas. La forma legal que asumieron fue la de cooperativa de trabajadores, y si bien algunas constituyeron consejos de administración muchas otras decidieron tomar sus decisiones de manera asamblearia.

El impacto económico, social y simbólico de estas empresas recuperadas hizo que se las nombrara bienes de «utilidad pública» o social. Siguiendo el fundamento de la defensa de las fuentes de trabajo, el estado argentino optó en varios casos por expropiar las empresas y cederlas en comodato o a título oneroso a las cooperativas de trabajo. La expropiación se aplicó al inmueble, a la maquinaria, a la marca y/o a la materia prima, variando según la situación de cada empresa. Fue en la mayoría de los casos temporaria (por dos o cinco años), aunque en la ciudad de Buenos Aires se aprobó una ley de expropiación definitiva. En una primera instancia el estado, en tanto ente expropiante, afrontó los costos de la mayor parte de las expropiaciones, aunque luego renegoció con las cooperativas. El movimiento de fábricas reclama hoy la creación de un fondo fiduciario y una ley de expropiación más amplia que establezca que cuando una empresa está ociosa, la indemnización al propietario debe ser devaluada.

Kukutza, el espacio social recuperado de Rekalde, no está trayendo el pan a la mesa de las familias bilbaínas ni está salvando puestos de trabajo. Sin embargo, los vecinos del barrio opinan que es un espacio de ocio alternativo a la oferta cultural -no siempre diversificada ni accesible- de la ciudad. Algunos vecinos indican, también, que es un lugar que congrega a la juventud del barrio, la entrena en la metodología auto-gestiva, en el debate asambleario y en la construcción de consensos, y que así la aleja de situaciones de riesgo. Desconozco cuál es la mejor solución para el conflicto de Kukutza pero entiendo que es necesario arribar a una lo antes posible por el bien de Rekalde, y de Bilbao. La experiencia argentina, como otras, podría servir de ejemplo. Esta solución deberá emerger de un diálogo profundo y respetuoso entre las partes y, sobre todo, estar basada en el reconocimiento de que para los vecinos de Rekalde y para las miles de personas que los acompañaron el 16 de julio Kukutza tiene una clara «utilidad social».

luis bilbao larrondoren azken idazkia / el ultimo articulo de luis bilbao larrondo

El ultimo articulo de Luis Bilbao Larrondo publicado en DEIA

Tribuna Abierta

Bilbao y Estados Unidos: seducción y fascinación

* Historiador, Por Luis Bilbao Larrondo – Viernes, 22 de Julio de 2011luis bilbao larrondoEN una de sus más destacadas publicaciones, el profesor Joseba Zulaika propugnó que fue producto de una seducción que la corporación museística estadounidense Guggenheim se asentara en Bilbao. No obstante, aquella seducción, aquella fascinación que ejercieron los Estados Unidos sobre Bilbao, no se trataba de un léxico que podamos considerar ni desconocido ni extraño, porque lo llevábamos sustentando desde hacía varias décadas. Y es que durante los años del Desarrollismo Económico del periodo franquista hubo ya un reconocimiento y una admiración por el extraordinario progreso técnico y económico de aquel país que sedujo no solo a arquitectos e ingenieros bilbainos sino también a políticos y empresarios. La llegada de las masivas inversiones económicas estadounidenses al Gran Bilbao dio lugar tanto a la conformación de un imaginario basado en la metáfora del progreso como a la configuración de una sociedad del consumismo.

La élite financiera e industrial de Bilbao, a través de algunos de sus miembros más destacados, Félix Lequerica o José María Areilza, quienes siendo embajadores en los Estados Unidos posibilitaron establecer el pacto de Ayuda Mutua entre España y EE.UU. que sirvió para sacar a la dictadura española del más absoluto de los aislamientos a nivel internacional, aportó importantes relaciones empresariales que terminaron captando buena parte de aquel capital estadounidense que llegaba a la España de Franco y que acabó en su mayoría destinado a la ampliación de empresas ubicadas en el Gran Bilbao.

Hubo propuestas como la edificación de la Feria de Muestras de Bilbao que acabó convirtiéndose en la imagen de un nuevo Bilbao, que trasmitió la idea de que modernidad y consumismo iban unidos, a través de innovadores materiales, sistemas, tecnologías y sus correspondientes catálogos y otros sistemas de tipo propagandístico. Los laboratorios Torrontegui de la Escuela de Ingenieros de Bilbao fueron otro de esos dispositivos estándares de gran trascendencia en el mundo científico-económico y que funcionaron gracias a las aportaciones de capital, de maquinaria y equipos, a través de las donaciones estadounidenses y la Fullbright Act. La élite financiera e industrial fue más lejos y suscitó el hermanamiento de Bilbao a la ciudad del acero de Pittsburg, la urbe que se instituyó en todo un modelo para los dirigentes locales de lo que debía de ser Bilbao.

De facto, AHV y el Banco Industrial llegaron a sendos compromisos con algunas de sus principales empresas que invirtieron en Bilbao, como United States Steel o Westinghouse además de lograr acuerdos financieros con el Export-Import Bank. Otras entidades como la Gulf Oil Company posibilitaron que con sus inversiones se erigiera tanto la refinería de Petronor como que se construyera el Superpuerto.

Los viajes de varios técnicos bilbainos a los Estados Unidos durante los años 50, entre ellos Eugenio Aguinaga, Félix Iñiguez de Onzoño o Antonio Zalbidegoitia, tuvieron pocos años después su proyección sobre Bilbao. La publicación de las memorias de esos viajes editadas por el Ministerio de Industria, la divulgación de numerosos artículos desde revistas profesionales o de artículos desde la prensa escrita en torno a estos viajes y sobre los temas estudiados -tales como los rascacielos, los centros comerciales, centros culturales, la planificación y la política urbana… de las ciudades estadounidenses que visitaron- llevaron a despertar profunda admiración por aquel american way of life. A su vuelta pudieron disertar en varias conferencias y exposiciones en torno a esa arquitectura, explicaron la fascinación que les causó aquella meticulosidad de los proyectos, por el aprendizaje con la estandarización de los elementos constructivos, por aquella prodigiosa organización de la industria de la construcción, con sus completos catálogos de materiales, con sus increíbles medios de transporte, que fomentaban el trabajo interdisciplinar, en equipo. Aunado al impacto que supuso para estos técnicos las entrevistas que mantuvieron con los grandes iconos de la arquitectura americana (Frank Lloyd Wrigth, Richard Neutra, Walter Gropius, Mies Van der Rohe, Louis Khan…( o con los técnicos de los principales estudios de arquitectura e ingeniería (Skidmore, Owings y Merril de Nueva York, Pereira y Luckman de Los Angeles o Shaw Metz y Dolio de Chicago).

Eugenio Aguinaga, tras su viaje por los EE.UU., diseñó dos significativos proyectos: la urbanización y el pabellón del club de Golf de La Galea, lugar de encuentro y de ocio de la élite financiera e industrial de Bilbao, consecuencia de su visita a Taliesin West de Frank Ll. Wright, y el shopping center de Zabalburu, que resultó una copia formal de otro edificio americano. Otro arquitecto bilbaino, Javier Sada de Quinto, diseño cuatro rascacielos en Deusto que pretendió edificar a través de un innovador sistema constructivo de patente norteamericana.

Posteriormente, se proyectó el nuevo Banco de Vizcaya, en el Ensanche, un edificio financiero que respondía a los anhelos de los banqueros bilbainos de erigir una residencia para los dueños de los destinos económicos de los españoles, proyecto de los arquitectos, José Luis Casanueva y Jaime Torres, que viajaron a Nueva York junto a José Chapa para constatar sus ideas con las de las realizaciones más destacadas de Manhattan. Se trataba de encontrar un edificio que sería el reflejo de aquel nuevo Bilbao emulando aquellas edificaciones que mejor representaban al Nueva York de los negocios como el Seagram Building de Mies van der Rohe, la Lever House de Gordon Bunsahft o el Chase Manhattan Bank de Skidmore, Owings y Merril.

La propia Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao reclamaba la ciudad de Nueva York como arquetipo para Bilbao, ante su orografía e imposibilidad de extenderse en horizontal, lo haría en vertical, a través de los rascacielos. Pero también profesaría la alegoría de Bilbao como la ciudad donde todo era posible, la ciudad de la metamorfosis, de los negocios, la ciudad del gesto orgulloso, donde tendría lugar la reverberación del poder y de la superioridad de los bilbainos, capaces de emprender cualquier cosa, hechos a sí mismos, a través de una ciudad brutal, que trataba de manifestar a través de este tipo de edificaciones de una escandalosa ostentación de la riqueza.

Los dirigentes bilbainos, a su vez, viajaron durante estos años a Nueva York, al Congreso de Municipios sobre política urbana y visitaron ciudades como Pittsburg, Nueva Orleans, Filadelfia… Al regresar lo hicieron con la intención de reproducir aquellas propuestas de grandes centros comerciales y aparcamientos en la periferia de la villa, lo que reestructuraría toda la trama urbana.

Los técnicos bilbaínos pretendieron proyectar infraestructuras, arterias, túneles y puentes alrededor de la ría del Nervión basados en proyectos estadounidenses (el Cobo Hall de Detroit, la autopista Lodge, el Holland Tunel entre Manhattan y Nueva Jersey o la Nueva York Thruway desde Pensilvania a Nueva York). Incluso hubo técnicos bilbainos que tras su viaje por EE.UU. plantearon un parque de atracciones en el monte Ganguren basado en el parque de Walt Disney de Orlando como nuevo ámbito de ocio para los bilbainos. Y es que trataron de reproducir también los modelos de proyectos de parques naturales de California en Urquiola, Orduña o en el Gorbea.

La prensa escrita de Bilbao, llevada por aquella fascinación, llegó a publicar la posibilidad de reproducir el Plan Bertrand Goldberg de Chicago con varias torres, con un uso mixto residencial y de centros comerciales además de las propuestas de viviendas prefabricadas en Missouri y la ciudad experimental de Minnesota, de Athestan Spilhaus, como factible extensión de Bilbao.

Desde la delegación de Bizkaia del COAVN llegaron a denunciar las consecuencias de aquellos pretenciosos anhelos empresariales por tratar de reproducir aquellas ciudades y aquel estilo de vida en un momento en que los debates internacionales en torno a la ciudad criticaban las situaciones existentes y trataban de hallar nuevas vías practicables de invención arquitectónica.

En opinión de algunos reputados arquitectos como Antonio Fernández Alba, Rafael Moneo, Rufino Basañez, Juan Madariaga o el sociólogo Mario Gaviria, que formaron parte del jurado del premio de arquitectura Pedro Asúa en Bilbao en 1970, sus críticas no fueron únicamente contra quienes habían permitido aquel efecto de ruptura del Ensanche por el rascacielos del Banco de Vizcaya sino que en la mayoría de construcciones se llevase a cabo lo popular en EE.UU., denostando la arquitectura propia, así como haber establecido una postura capitalista de beneficios como única meta o haber llevado a la triste mecanización de las edificaciones, a la anulación del hombre y a que hubiesen acabado convirtiendo a los arquitectos en fríos técnicos y economistas.

La influencia estadounidense sumió a Bilbao en un contexto difícil de ponderar como consecuencia de aquella quimérica pretensión de los financieros e industriales bilbainos, llevados por aquella obsesión, al tratar de reproducir aquellas propuestas constructivas, aquel estilo de vida, sin pensar en las consecuencias y que lo único que consiguieron fue que acabara causando a la villa de Bilbao la mayor crisis urbana de toda su historia.

La siguiente ascendente estadounidense, con el efecto Guggenheim, supuso para Bilbao, por el contrario, un efecto rehabilitador, tanto urbano como económico. Allí donde fracasó estrepitosamente el franquismo y aquellas fatuas ambiciones de su élite financiera e industrial, la metrópoli contemporánea, en cambio, ha terminado superando cualquier expectativa, conjugando cultura como medio y capitalismo como fin.

http://www.deia.com/2011/07/22/opinion/tribuna-abierta/bilbao-y-estados-unidos-seduccion-y-fascinacion

auzo etxeko udako itxialdia / cierre veraniego del centro civico

Traemos aqui esta pequeña reseña de la Nota de prensa mandada por nuestra Asociación y publicada en DEIA EL 16 de julio.

Otxarkoaga exige la apertura por la tarde de su centro cívico

DEIA El centro cívico de Otxarkoaga estará cerrado por las tardes durante los meses de julio y agosto, hecho que ha causado molestias entre los vecinos del distrito, quienes consideran que el cierre de las instalaciones por las mañanas limita en exceso sus posibilidades para usar los servicios.

Por ello, los vecinos de Otxarkoaga, a través de la asociación de familias del barrio, han expresado su malestar en una carta dirigida al Ayuntamiento de Bilbao en la que solicitan la apertura del centro «de forma normalizada» durante las tardes de verano, así como los servicios de biblioteca y el punto KZgune con el que cuenta el distrito. Además, afirman formar parte de un barrio trabajador y que precisamente por esa razón se hace difícil la armonización de horarios para poder acudir al local durante las mañanas, y consideran que el cierre significa «cerrar las puertas a la mayoría de vecinos». En ese sentido, la otra solución que la Asociación de Familias propone es la entrega de una copia de las llaves del inmueble a los ciudadanos para que éstos puedan gestionar los recursos y poder seguir trabajando con normalidad.

Además, denuncian la presencia en los últimos tiempos de «recortes en los mecanismos originales de gestión democrática y participativa», además de la merma de «algunos medios materiales». Comparan también su situación con la de otros centros municipales que mantienen el horario habitual y frente a los cuales se sienten en manifiesta inferioridad, como es el caso de AlhóndigaBilbao.