ganekogorta

Más alegaciones al proyecto eólico avalado por Lakua en la cima del Ganekogorta

Ekologistak Martxan ha presentado alegaciones al informe de impacto ambiental del proyecto eólico previsto en la cima del Ganekogorta, en los límites entre Araba y Bizkaia, donde se prevén doce molinos.

GARA | BILBO

Doce aerogeneradores de una altura superior a 80 metros y la construcción de 8.500 metros de nuevas pistas y la ampliación de otras preexistentes es el paisaje que le espera a la cima del monte Ganekogorta de salir adelante el proyecto de Iberdrola -avalado por el Gobierno de Lakua-, de instalar un próximo parque eólico. Ekologistak Martxan acaba de presentar alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto y ha pedido al Ejecutivo López que lo paralice, dando una declaración de impacto ambiental negativa al mismo y que dote al conjunto del macizo de una figura de protección ambiental.

Este colectivo cree que la construcción de la central «sería un despropósito que afectaría seriamente a los valores naturales» del macizo Pagasarri-Ganekogorta, que han sido reconocidos por el propio Gobierno al incluir el área en el «Catálogo Abierto de Espacios Naturales Relevantes de la Comunidad Autónoma del País Vasco» y en la Red de Corredores Ecológicos de la CAV como «Espacio Núcleo Monte Ganekogorta».

No es el único rechazo creciente contra este proyecto eólico. Vecinos de Laudio han constituido en fechas recientes la plataforma Jesuri eta Ganeko Bizirik, contraria a los planes eólicos en ambas cimas de su entorno. Ganekogorta fue en su día uno de los cinco montes bocineros de Bizkaia, desde donde se llamaba a las Juntas Generales tocando cuernos desde las cimas y asiduamente es visitado por numerosos aficionados a la montaña.

arazoak lanetan / problemas en la linea 3

Los compañeros/as de Uribarri denuncian las condiciones de trabajo en la linea 3 del Metro.

 OBRAS PÚBLICAS EN LA LINEA TRES DEL METRO Y CONDICIONES DETRABAJO.


Las obras de la línea 3 del Metro entre Etxebarri y Casco Viejo han sido contratadas por la administración publica, se pagan con fondos públicos, y se supone que quienes trabajan en estas obras debe de tener unas condiciones de trabajo, salud laboral y salarios como la propia administración publica tiene reglamentados.

Pues bien, esto no es así, ni siquiera se le parece a las exigencias que maneja cualquier país de la Unión Europea para sus obras públicas.

Las obras se iniciaron con un importante retraso sobre el proyecto previsto, (utilización abusiva de la propaganda en dos campañas electorales,  ofreciendo la Línea tres del Metro  como señuelo). Actualmente se trabaja en jornadas de 12 horas diarias incluidos los sábados, sobre un trazado en túnel, lo que supone una gran dureza en  las condiciones de trabajo en una obra subterránea en su mayoría, agravadas por las condiciones de ventilación, humedad, polvo,…

La creación de empleo local prometido para estas obras esta siendo una broma de mal gusto, a los pocos trabajadores contratados se les esta despidiendo progresivamente, sustituyendo a algunos de ellos por trabajadores desplazados desde Madrid, Asturias, Andalucía,… saben que así no pueden exigir mucho. Las obras, estamos seguros, no cumplirán los plazos de finalización anunciados y los presupuestos públicos destinados a este fin, se desviaran al alza con absoluta seguridad.

Los trabajadores están siendo obligados a trabajar en condiciones de mayor riesgo, por que no han recibido la formación adecuada para manipular maquinaria de tracción e instalaciones y maquinaria eléctricas. Que se investiguen los últimos accidentes graves y se comprobara lo que decimos.

No se están cumpliendo las condiciones de trabajo en obra subterránea y bocas de salida de material de escombros, no se están respetando los horarios limitados para el trabajo nocturno, produciéndose un alto nivel de ruido y vibraciones en las viviendas que están en el entorno de la obra

Con este comunicado queremos hacer una llamada a la atención, a la Administración Publica por ser promotora y financiera de estas obras, a las Empresas Contratadas y Subcontratadas para que no basen su beneficio en la explotación extrema de los trabajadores, a la opinión publica para que exija, calidad de obra, empleo local, condiciones de trabajo dignos, control sobre los dineros públicos.

 

  

 GURE ETXEA

Auzo Elkartea

Uribarri mayo de 2.011

El Franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

bilbao 1937El franquismo: la quimera de un régimen dictatorial

El ilusionista es aquel que produce efectos ilusorios, engañosos, ficticios, mediante artificios y trucos…De Franco y su régimen podemos sustentar que fueron unos grandes ilusionistas, máxime cuando parte de esa ficción, de ese engaño, pervive hasta nuestros días. A día de hoy se siguen argumentando las mismas falacias, después de décadas de desaparición del régimen, por culpa no solo de algunos medios de comunicación en manos aún de quienes en su momento sustentaron la dictadura sino por culpa de muchos historiadores, que a fuerza de repetirlas y de caer en los mismos tópicos e invenciones del servicio de propaganda franquista, acabaron tomando como verdades algunas de aquellas tergiversaciones de la realidad que no se investigaron con la suficiente profundidad ni rigurosidad científica.

Franco en Bilbao

La prensa escrita del régimen franquista en Bilbao -El Correo Español/El Pueblo Vasco, La Gaceta del Norte y Hierro- durante los días posteriores a la muerte de Franco, recordaban con un entusiasmo exacerbado, las siete veces que había estado el dictador en Bizkaia en visita oficial. La primera vez fue el 19 de Junio de 1937, cuando la propaganda franquista sostuvo que Franco liberó Bilbao del desgobierno y caos de los rojos y separatistas. A pesar de que todos sabemos que fue un golpe de estado militar contra la legalidad vigente de un gobierno tanto autonómico como municipal elegido en las urnas democráticamente por los vascos en general y por los bilbaínos en particular. La segunda vez que estuvo fue el 19 de Junio de 1939, en el segundo aniversario de la toma de Bilbao por sus tropas. En su alocución sostuvo que no le temblaría la mano en las tareas de la paz como no lo hizo en las de la guerra. En esta ocasión se refería al régimen represivo que instauró como toda buena dictadura que se precie. La tercera vez fue el 19 de Junio de 1944, otra vez en el aniversario de la ocupación de Bilbao por las tropas franquistas celebrándolo con la parada militar a lo largo de la Gran Vía. La cuarta vez fue el 19 de Junio de 1950, una vez más en los actos de aniversario de la conquista de Bilbao. La quinta vez fue en Bermeo y Pedernales el 16 de Agosto de 1955. La sexta vez fue el 26 de Agosto de 1958 cuando llegó a la apertura de la Feria de Muestras en Bilbao, en donde según la prensa del régimen, fue cuando advirtió a lo lejos el cinturón de chabolas que rodeaban Bilbao en los montes cercanos, interesado por el tema, al poco tiempo nacía el poblado de Otxarkoaga para erradicar aquel chabolismo. Lo que omiten es que detrás de esa decisión meramente paternalista estaban las tremendas presiones a las que tuvieron que hacer frente desde Madrid por parte de los empresarios, la iglesia y las propias autoridades bilbaínas. La última vez que estuvo Franco en Bilbao, fue el 19 de Junio de 1964, una vez más en los actos conmemorativos de la toma de Bilbao por sus tropas. En este último viaje inauguró el polígono de Otxarkoaga, nada más hacerlo ya se requerían por parte de las autoridades locales cuantiosas partidas económicas para hacer frente a los numerosos problemas constructivos y urbanísticos que se habían producido.

La patología de una dictadura

Fue algo común de esta dictadura que muchos de los proyectos que aseguraban ejecutarían, en exiguas o en ninguna ocasión se hacían realidad. Ejemplos los hubo muchos y de distinto calibre, como con aquellas infraestructuras que nunca se llegaron a erigir así como todas las magnas obras que supuestamente iban a realizar, según exponían con gran boato en los medios de comunicación. Fue todo un modelo instituido el hacer creer algo que nunca sucedería, ya que nunca se llegaron a materializar o para cuando se hicieron lo fueron tardíamente, ya en periodo democrático. Estas actitudes de Madrid para con Bizkaia, según denunciaban distintos medios, beneficiaron a provincias de fuera del ámbito vasco y perjudicaron gravemente a Bilbao. Otro de los grandes absurdos del franquismo fue cómo se iba a creer a unas autoridades y a sus equipos de gobierno que iban a resolver el gravísimo problema de la contaminación, tal y como sostenían, si eran ellos mismos quienes formaban parte del consejo de las empresas que emanaban gases y productos altamente tóxicos para la población. Era un auténtico disparate llegar a creer que quienes eran dueños de esas industrias fueran en contra de sus propios negocios que les reportaban cuantiosos beneficios. Lo que si se les puede achacar es de haber llegado a convertir a Bilbao en la ciudad más contaminada de Europa. Otra de las grandes paradojas que se suscitaron fue que todo el dinero que se recaudaba anualmente en Bizkaia e iba a Madrid, no revertía. A pesar de ser Bizkaia una zona eminentemente rica e industrial quedó siempre incompresiblemente apartada de las políticas del gobierno, de sus tan aclamados planes de desarrollo económico. Las denuncias que se realizaron por varios medios de comunicación del propio régimen, tenían una mayor verosimilitud, porque contradecían los argumentos que llegaban desde Madrid, ya que según propugnaban las autoridades, el dinero recaudado en Bizkaia iba destinado a las zonas menos desarrolladas de España. Sin embargo, dicha premisa suponía otra ficción más del régimen franquista porque según denunciaban estos mismos medios de comunicación la mayoría del dinero vizcaíno se invirtió en obras e infraestructuras de Madrid y Barcelona mientras dejaban morir de inanición a Bizkaia. Lo que da idea de lo que realmente había detrás de esa actitud hacia Bilbao era más bien la manifestación de un plan perfectamente orquestado además del evidente síntoma de una patología común entre las autoridades franquistas; el engaño y la mentira compulsiva aunada a la repentina pérdida de memoria una vez llegó la democracia, ya que llegaron, incluso ante todas aquellas terribles evidencias, a negar lo innegable.

Lo que sí dejó Franco en Bilbao

Lo que sí dejó Franco, sin haber hecho aún acto de presencia la crisis económica, fue entre otras mezquindades, la mayor crisis urbana de la historia de Bilbao y de una mayoría de ciudades de Bizkaia y de Gipuzkoa. Lo curioso es que siempre que podían desde sus medios de comunicación, se habían encargado de arremeter una y otra vez contra lo que ellos señalaban era el desastre de ciudad que era Bilbao cuando era gestionado en la época de la República, por rojos y separatistas. Este era otro de sus falaces argumentos para validar su golpe de estado, así nos querían hacer creer que estaba justificado lo injustificable. La delegación en Bizkaia del Colegio de Arquitectos lo desmentía cuando todavía Franco no había muerto, tras un pormenorizado estudio arquitectónico, urbanístico y cultural, sostenían que desde precisamente la República, no se había hecho nada reseñable por Bilbao y que esencialmente la actitud de los políticos del ayuntamiento de Bilbao de aquella época republicana, era el espíritu de hacer ciudad que había que recuperar, porque la política de los dirigentes franquistas había supuesto la mayor de las catástrofes para Bilbao. Comprendo que no fue únicamente por haber tomado como suyos los criterios del capitalismo puro y duro, cuando perdió la ciudad su razón de ser, sino que fue, -tal y como denunciaban varios partidos políticos de izquierdas en sus programas políticos a las elecciones municipales de Abril de 1979-, una anarquía programada por la propia élite financiera e industrial local, el pilar sino principal si uno de los principales en los que se sustentaba el franquismo.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

azkonak / dardos

DEIA
historias de la vida

El gitano ‘dardero’

José Miguel Aguilar, de Otxarkoaga, ha logrado en dos años entrar en la élite mundial de los dardos
José Miguel Aguilar lanza una dardo sobre la diana donde entrena diariamente, en el local de la asociación Iniciativa Gitana de Otxarkoaga.
EN Otxarkoaga, su barrio, le llaman campeón y en el mundillo de los dardos, El gitano. Acepta con agrado este último apodo porque dice que «lo hacen con cariño». José Miguel Aguilar se siente muy orgulloso de ser gitano. Lleva muchos años trabajando en la Asociación Iniciativa Gitana para «acabar con el tópico de que los gitanos somos malos, robamos y, en encima, tenemos piojos». Desde hace unos meses se ha convertido en una estrella gracias a los dardos. Su popularidad ha traspasado las fronteras de Txurdinaga y Otxarkoaga, donde se ha criado. En octubre del año pasado se convirtió en campeón europeo dentro de la modalidad de dardos electrónicos Bullshooter. Gracias a la conquista de ese entorchado, José Miguel viajará a finales de este mes a Chicago para disputar el campeonato del mundo. «Si me llegan a decir que me iba a pasar esto hace unos años, no me lo hubiese creído», confiesa. Pero, sin pretenderlo, lo ha conseguido. José Miguel ha entrado por méritos propios en la élite mundial del juego de los dardos. Ahora, que está en paro como escayolista, compagina la venta ambulante con los entrenamientos de cara a la cita norteamericana. Allí también se dará a conocer como el gitano dardero.

José Miguel recuerda con nitidez el día que se quedó enganchado a los dardos. «Fue en Córdoba, porque aquí apenas había dianas. Entré en un bar con mis cuñados, empezamos a jugar y estuvimos hasta la cinco de la mañana. Al día siguiente tenía un dolor de brazo que no podía ni moverlo». Eso sucedió hace unos años. «Pero tampoco muchos», especifica. Lo que sí reconoce es que «desde el primer momento me di cuenta de que era bueno». No sabe si porque era escayolista, «ya que para eso hay que ser fino», o simplemente porque tenía buen pulso y puntería. Sin embargo, tampoco le dio excesiva importancia. José Miguel siguió jugando partidas con amigos y familiares en un bar de Miribilla, el Lemon. Allí es dónde empezó a escuchar: «Siempre me gana el gitano».

Competición Así hasta que un buen día entró en un bar de Deusto que tiene tres dianas y se puso a lanzar unos dardos. «Me vio el chaval de la barra», recuerda, «y me preguntó si tenía equipo». De esa forma tan tonta entró en el mundo de la competición. Corría el año 2008. Desde entonces ha ido cosechando títulos sin parar. El último, el campeonato de Europa disputado en octubre en Holanda. Las claves para conseguir esos triunfos hay que buscarlas en las condiciones innatas que tiene José Miguel: tranquilidad y puntería. «Pero lo más importante para jugar bien a los dardos es la mentalidad que uno tiene», señala. Y pone un un ejemplo de lo importante que es la concentración. «El pasado fin de semana fallé en el campeonato de Bizkaia porque mi mente estaba en otras cosas», dice. «Cuando se compite hay que estar muy tranquilo, pensando únicamente en lo que se tiene delante, que es la diana».

Una tranquilidad que se consigue después de muchas horas de entrenamiento. «Todos los días intento meter una o dos horitas para no perder la forma», apunta. Tiene tiempo. Desgraciadamente está en paro desde hace unos años. José Miguel siempre ha trabajado de escayolista, por lo que la crisis de la construcción le afectó de lleno. «Desde el año 2006, que cogí una obra grande, no he vuelto a trabajar de escayolista», dice. Por eso tuvo que buscarse la vida. Y lo hizo en la venta ambulante, que la conoce muy bien por tradición familiar. Actualmente vende en compañía de su esposa ropa de mujer en los mercadillos de Erandio y Portugalete. «Me gustaría vender aquí, en mi barrio, pero parece que hay demasiadas licencias», señala en tono reivindicativo. Lo ha intentado aprovechando la «fama» que le han dado los dardos, pero sin resultados positivos.

Iniciativa gitana Tampoco descarta que una buena clasificación en el campeonato del mundo haga «moverse a alguien para que apoyen la creación de una escuela de dardos para niños en el barrio, por ejemplo». Es un proyecto que tiene en mente. José Miguel siempre está pensando en mejoras para sus vecinos. Por algo lleva años trabajando en la Asociación Iniciativa Gitana. «Aquí tenemos un pequeño local en el que, por lo menos, podemos tener a los jóvenes de 12 a 15 años entretenidos jugando al parchís, al dominó o a los dardos, para que no anden por la calle», señala. José Miguel quiere acabar «con los sambenitos que nos han colgado de que el gitano está asociado al robo y la delincuencia». «Son tópicos que no son ciertos», explica, «pero parece que no hay forma de desterrarlos». Él se siente orgulloso de la cultura gitana que tiene su pueblo, que «es muy bonita» y que destaca, según él, por «el respeto que tenemos hacia los mayores y el cuidado que damos a nuestros niños». Ahora tendrá la oportunidad de ser gitano en EE.UU.

skatepark

estará en txurdinaga

Bilbao estrenará en diciembre el primer ‘skatepark’ semicubierto de España

El Ayuntamiento adjudica las obras del recinto, que se ubicará en el polideportivo de Txurdinaga y costará un millón de euros


EL CORREO
En la plaza de la Convivencia, al abrigo de las torres Isozaki, a los pies del Guggenheim o en la plaza Circular, justo al lado del edificio del BBVA. A los ‘skaters’ bilbaínos no les queda otro remedio que buscar cualquier rincón con escalones, algún desnivel y una buenas barandillas para demostrar su estilo en la tabla y esquivar a los viandantes, no siempre comprensivos con sus piruetas. Hasta ahora. El Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal de Deportes, Bilbao Kirolak, acaba de adjudicar las obras del futuro ‘skatepark’ de Txurdinaga, unas instalaciones deportivas de 3.500 cuadrados que abrirán sus puertas el próximo diciembre para la saldar la «deuda histórica» que la ciudad mantiene con los aficionados a esta disciplina.
Las nuevas instalaciones deportivas -que se ubicarán en el polideportivo de Txurdinaga, en los terrenos que antes ocupaban las pistas de cien metros lisos- suponen un desembolso de un millón de euros para las arcas municipales, cofinanciados en colaboración con la BBK. No se trata de una pista de patinaje al uso. El ‘skatepark’ bilbaíno será el primero del país en contar con una zona cubierta, de unos 500 metros cuadrados, «algo imprescindible para que los usuarios puedan seguir practicando su deporte aunque llueva», explica Fernando Zubizarreta, director general de Bilbao Kirolak.
El centro deportivo, de 3.500 metros cuadrados, tendrá zonas diferentes, diseñadas sin ninguna separación, de modo que los aficionados puedan patinar de una a otra sin encontrar obstáculos. El espacio más grande, de 1.100 metros cuadrados, estará dedicado a la ‘skateplaza’, la parte que imita las condiciones de una calle, con sus bordillos y barandillas. Otros 1.100 metros cuadrados ocupa el área de ‘bowls’, una zona de bañeras, unos elementos en forma de ‘u’ que los aficionados utilizan para practicar saltos en pared vertical, invertidos y otras maniobras. El espacio quedará completado por una superficie de 800 metros cuadrados especialmente pensada para los ‘roller’ -patinadores en línea- y los ‘bikers’ -con bicicletas tipo BMX-.
Gratuito y con acceso propio
El proyecto ha sido diseñado por el arquitecto logroñés y ‘skater’ profesional Daniel Yabar, autor de algunos de los más importantes ‘skateparks’ de España. Y es que a la hora de diseñar el proyecto se han tenido en cuenta las aportaciones de los amantes del patín. «Hay muy buena sintonía en las reuniones con los ‘skaters’ de Bilbao», señala Zubizarreta. Una de las preocupaciones del colectivo hacía referencia a la no gratuidad del servicio, al situarse en el polideportivo de Txurdinaga. Sin embargo, los responsables de Bilbao Kirolak aclaran que el centro de patinaje «tendrá acceso propio y será gratuito, al menos durante los primeros meses. Sólo se plantearía cobrar una cuota anual insignificante si lo demandaran los propios usuarios, para controlar el acceso», añaden.
El nuevo equipamiento va más allá de dar respuesta a la demanda de los ‘skaters’ de la villa. Bilbao Kirolak también pretende utilizar estas instalaciones como sede de campeonatos y pista para formar a los que quieran iniciarse en este deporte y perfeccionar su ‘ollie’, destreza básica del ‘street’, que es como se conoce en el argot a la modalidad de patinaje en la calle. «Se sacará una oferta de cursos en función de la demanda», avanzaron los responsables de la iniciativa. Para convertirse en un Tony Hawk -leyenda viva de este mundillo-, primero hay que aprender a subirse a la tabla. Y Bilbao lo hará en diciembre.