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Declaraciones de Jose Miguel Lozano, miembro de ACACEM Txurdinaga y representante de la Plataforma de Euskal Herria contra la contaminación electromagnetica, a Radio Euskadi sobre los problemas de este novedoso tipo de contaminación.

Aqui podeís escuchar las declaraciones:

[audio:https://www.otxarkoaga.com/afo/wp-content/uploads/2011/04/hagase-1704-contaminacion-electromagnetica.mp3]

KORRIKA 17

Korrika 17. Otxarkoaga-Txurdinaga

Este viernes 15 de abril ha pasado la Korrika por Txurdinaga. Este año no ha pasado por Otxarkoaga, debido a que un tramo de la avenida Pau Casals está habilitada en sentido contrario para la circulación de vehículos, por las obras de la línea 3 del metro.

A pesar de no pasar por nuestro barrio, la compasa Pa…Ya de Otxarkoaga ha cogido el testigo de la korrika en la Avenida Txomin Garat para llevarlo hasta la Avenida Julián Gaiarre, donde pasó el testigo a la Asociación Kale Dor Kayiko.
Ha llamado la atención la gran participación en nuestro distrito, que cada año es mayor.

Vídeo de la Korrika 17. Otxarkoaga-Txurdinaga.

otxarkoagatik ez da pasatuko

Zorritxarrez aurten otxarkoagatik ez da pasatuko.

Alkatea edota Udalzaingoaren erruagatik, hainbe ostopo…

Hemen duzue gure komunikatua.

 

 

 

 

 

NOTA DE PRENSA

 

 

POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA, LA KORRIKA NO PASARÁ POR OTXARKOAGA.

 

El viernes 15 la Korrika no pasará por nuestro barrio por culpa del Ayuntamiento.

Efectivamente, el próximo viernes día 15 de abril la Korrika recorrerá los barrios de Bilbao. Por Otxarkoaga no pasará.

El recorrido previsto debería pasar por un tramo de dirección contraria provisional, apenas 30 metros que se producen como consecuencia de las obras del Metro.

El criterio del Area de Circulación y la Policía Municipal es no autorizar ningún acto en calles de sentido contrario, y por ello, no permiten el paso de la korrika por Otxarkoaga.

Esto no es nuevo, y son múltiples los problemas que nos encontramos para conseguir autorizaciones en carnavales, fiestas, actos y eventos.

Tenemos que manifestar aquí nuestra protesta por la falta de flexibilidad que tiene el Área de Circulación y la policía, y que en  la practica supone un recorte camuflado de las libertades ciudadanas y civiles.

Entendemos que es deber del Ayuntamiento animar y facilitar los eventos que se producen en el municipio, organizados por organismos populares y asociaciones; apoyando a los vecinos y vecinas, a sus asociaciones y la participación ciudadana y popular, facilitando, autorizando e incluso poniendo medios municipales a disposición de estos.

Por contra, hoy día en Bilbao se prohíbe y obstaculiza todo, y el máximo exponente es la nueva ordenanza de uso de las calles.

Al mismo tiempo, vemos no hay problemas para realizar actividades y eventos cuando van orientadas al turismo y a los sectores económicos que condicionan la política municipal.

Es necesaria otra actitud positiva hacia las iniciativas populares, que deben empezar por la desaparición de las ordenanzas y reglamentos que limitan las libertades ciudadanas.

 

 

 

 

Bilbao a 14 de abril de 2011

 

bilbao: la ciudad que queremos (2)

Las asociaciones de vecinos de Bilbao exigen más participación

Pretenden que su opinión sea tenida en cuenta en la redacción del PGOU

Las asociaciones vecinales de Bilbao quieren tener una mayor participación en el diseño de la ciudad. Así lo han expresado en el documento que ha elaborado la Federación de AA.VV. bajo el título Bilbao: la ciudad que queremos. Según las asociaciones, este documento no pretende ser un informe alternativo al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pero sí que sus aportaciones «sean tenidas en cuenta», a la hora de realizar la redacción definitiva del mismo en la capital vizcaina. Las asociaciones también demandan más coordinación del transporte y una mayor atención a los barrios.

«El modelo de desarrollo urbano que ha seguido Bilbao se resquebraja». Esta es, a juicio de la Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao, la «principal conclusión» del informe. «El modelo de desarrollo de una ciudad de servicios o ciudad escaparate, con grandes y suntuosas infraestructuras financiadas con las plusvalías de la recalificación de suelo público y la construcción y venta de viviendas, se acaba», dice el documento. Por eso creen que «hay que volver sobre la ciudad construida». «Hay que rehabilitar», dicen. De ahí que las asociaciones vecinales consideren que «esta es la oportunidad de los barrios para convertirse en lugares con unos equipamientos dignos y con mayor calidad de vida para los ciudadanos». «La ciudad se tiene que descentralizar», concluyen. Respecto a la movilidad, califican de «urgencias más evidentes» la coordinación entre todas las instituciones responsables de los medios de transporte público y la creación de una autoridad única de transporte.

PGOU En las conclusiones del informe se insiste en que el PGOU «debe ser un proyecto compartido». «Debe garantizar», dicen, «la participación ciudadana desde el inicio hasta su finalización». En este sentido, consideran que el actual consejo asesor de planeamiento municipal «no puede ni debe, por su limitada representatividad, asumir todas las funciones de participación ciudadana en estos procesos tan complejos como son los planes generales». La Federación insiste en que solo «quiere debatir sobre el futuro de la ciudad».

DEIA

bilbo / bilbao

 

Las AAVV alertan de que el modelo de desarrollo de Bilbo «se resquebraja»

GARA

La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbo celebrará el jueves su quinta asamblea, en la que debatirán un informe, bajo el título «Bilbao: La ciudad que queremos», en el que se recogen sus aportaciones para la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Su principal conclusión es que el modelo de desarrollo urbano que se ha seguido en la capital vizcaina hasta el momento «se resquebraja».

 

 

La alcaldesa franquista Pilar Careaga en sus seis años al frente del Consistorio bilbaino, de 1969 a 1975, logró convertirse, sin pretenderlo, en un reactivo para el incipiente movimiento ciudadano del Botxo. Tres largas décadas después, las políticas del jeltzale Iñaki Azkuna en sus doce años de mandato, tachadas de «autoritarias» por sus detractores, han conseguido recuperar a las maltrechas asociaciones vecinales, dotándolas de «argumentos para luchar».

A las puertas de unas elecciones que modificarán la composición actual del Ayuntamiento, las AAVV preparan su quinta asamblea, en la que, entre otros asuntos, se debatirá un informe que recoge propuestas para la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), un proceso iniciado con retraso. En noviembre, el Área de Urbanismo y Medio Ambiente, capitaneada por la edil Julia Madrazo (EB), avanzó que para mayo podría contar con un anteproyecto, con la vista puesta en que el nuevo documento esté aprobado para 2012.

Los colectivos no pretenden redactar un PGOU alternativo. «Es tan sólo nuestra aportación desde la perspectiva de los diferentes barrios, tras los debates mantenidos y los criterios básicos acordados», explican, aunque concluyen que «el modelo de desarrollo urbano que ha seguido Bilbao hasta el momento presente se resquebraja».

El informe «Bilbao: La ciudad que queremos» es categórico, al defender que el modelo de desarrollo de una `ciudad de servicios’ o `ciudad escaparate’, con grandes y suntuosas infraestructuras financiadas con las plusvalías de la recalificación de suelo público y la construcción y venta de viviendas se acaba. Ya no queda -resaltan- suelo y las viviendas no se venden».

Lo que parece evidente para los técnicos que colaboran con las AAVV, no lo es para el alcalde. En el último pleno municipal de la legislatura, Azkuna continuó apostando por el modelo que los colectivos vecinales dan por agotado. El primer edil y candidato a la reelección por el PNV afirmó que la estación del TAV de Abando se financiará a través de la venta de viviendas de lujo: «El modelo funciona y va a funcionar» cuando se supere la actual crisis económica.

Diametralmente opuesta es la reflexión del movimiento vecinal. «El modelo de expansión económica global y local que ha permitido la financiación pública de todo este desarrollo ya no resulta viable: ya no queda suelo público en el centro de la ciudad -a excepción de Zorrotzaurre-, las plusvalías generadas se han reducido dramáticamente -una buena parte de lo ya construido está resultando difícil de vender- y aparecen nuevos problemas socioeconómicos -paro, cierre de negocios, acceso a la vivienda- que se han de tratar por parte de las administraciones de una forma prioritaria», manifiestan.

Juan Mari Zulaika, componente de la directiva de la Federación de AAVV, manifiesta en un artículo reciente, en el que afirma que en Bilbo la participación ciudadana está proscrita, que «el flamante desarrollo urbanístico de Abandoibarra no es para encandilarnos. Otras áreas de actuación urbanística pendiente como Zorrotzaurre-El Canal, Basurto-Olabeaga, Irala-Rekalde… deberán atender otros parámetros, más sociales y menos especulativos».

Respecto a las tesis del alcalde, Zulaika le responde que «hipotecar el suelo, señor Azkuna, es tan grave como la hipoteca financiera. Hay que devolver su calificación original al suelo postindustrial tan alegremente recalificado para vivienda».

En el capítulo de la gestión del suelo, el extenso documento de los colectivos vecinales se plantea, por ejemplo, la necesidad de que todos los suelos privados de uso público que no tengan aprovechamiento bajo rasante puedan pasar a gestión y propiedad pública. Asimismo, se inclinan por limitar la enajenación de suelo para equipamientos públicos «en favor de llenar arcas y de la actividad privada». Tampoco se olvidan las asociaciones de apostar por la revisión de las recalificaciones de zonas industriales para la construcción de vivienda sin haber contemplado otras necesidades alternativas, como es el caso de los pabellones de Irala y Errekalde.

En el nuevo ciclo económico que se atisba, estiman que habrá que solventar «los acuciantes problemas económicos volviendo los ojos sobre la ciudad ya construida, reconstruyendo, revitalizando y regenerando el tejido urbano ya existente».

Se trata, inciden los urbanistas que colaboran con las AAVV, de gestionar de manera muy eficiente los escasos recursos. ««Se tendrá que preservar el poco suelo público urbano que aún queda buscando una ciudad con una mayor calidad de vida para sus ciudadanos, que ofrezca mayores oportunidades y deje de lado lo suntuoso, lo emblemático y lo caro de `la ciudad escaparate’».

Por ello, abogan por la rehabilitación de viviendas en una trama urbana en la que buena parte de los edificios tienen más de 40 años. «Se requiere de una ordenanza municipal de intervención en la vivienda que permita la rehabilitación y la puesta en uso de las vivienda vacía», señalan.

En sucesivos foros impulsados desde instituciones públicas y privadas se viene repitiendo la idea de que la ciudad sea más «compacta». Los colectivos ciudadanos coinciden en el concepto, aunque no en su definición. «El nuevo modelo de ciudad del que se empieza a hablar, la `ciudad compacta’, se está promocionando desde la única perspectiva de fomento del crecimiento en altura de los edificios. La `ciudad compacta’ -aclaran en el informe- no supone una ciudad vertical si no una ciudad cohesionada y con una mezcla de usos y actividades», rechazando por tanto los rascacielos con «serios problemas de seguridad y sanitarios».

Mejoras en los barrios

Entre los retos que fijan desde la Federación de AAVV está el de conseguir una villa «más descentralizada y cohesionada socialmente» a través de una mejora de la calidad de vida de los barrios. Además, advierten de que los problemas de accesibilidad de los barrios no están suficientemente cubiertos por el transporte público y generan un «uso excesivo» del vehículo privado. La situación, precisan, se agrava en los núcleos poblados más altos, donde residen unas 135.000 personas.

Es más, en la extensa reflexión a discusión en su próxima asamblea, las AAVV consideran la movilidad, los problemas derivados del tráfico de vehículos y la gestión del transporte público como una de las reivindicaciones más urgentes del movimiento ciudadano.

Las asociaciones vecinales abogan por un «proyecto compartido»

A pesar de que los responsables municipales han insistido en que tendrán en cuenta la opinión de la ciudadanía en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), no lo tienen tan claro en la Federación de AAVV de Bilbo, que insisten a lo largo del informe a debate en su asamblea que el plan debe de ser un «proyecto compartido», en cuya elaboración se tendrá que garantizar «la participación ciudadana desde el inicio hasta su finalización».

La Federación defiende en su reflexión que el actual Consejo Asesor de Planeamiento Municipal «no puede ni debe, por su limitada representatividad, asumir todas las funciones de participación ciudadana en estos procesos tan completos y complejos».

Juan Mari Zulaika, de la directiva de la Federación, considera que los actuales órganos de participación creados por los ayuntamientos «son -por su estructura, designación y funcionamiento- meros tentáculos del Consistorio». «Nos consta -asegura este veterano miembros del movimiento asociativo- que Bilbao puntúa muy por detrás de otras capitales del Estado español en cuanto a participación ciudadana. Azkuna, tan condecorado en el exterior, no merece ni un `iturri’ en este campo». A.G.

bilbao, la ciudad que queremos

«El modelo de desarrollo urbano que ha seguido Bilbao se resquebraja y hay que cambiarlo». Esta es la principal conclusión que se desprende del informe ‘Bilbao, la ciudad que queremos’, que la Federación de Asociaciones de Vecinos de la villa debatirá -y aprobará- esta tarde en el marco de la quinta edición de su reunión anual. El documento será presentado a grupos políticos y colectivos sociales a lo largo de las próximas semanas para lograr «el compromiso» de que sea utilizado como base para la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la villa que podría iniciarse con la nueva legislatura.
«Crear suntuosas infraestructuras financiadas con plusvalías de la recalificación de suelo público y la construcción y venta de viviendas se acaba. Ya no queda suelo y los pisos no se venden», recalca un estudio que aboga por «volver a la ciudad construida y rehabilitarla». «Esta es la oportunidad de los barrios para convertirse en lugares con equipamientos dignos y con mayor calidad de vida», exigen las agrupaciones vecinales en un texto de 32 páginas.
Con la vista puesta en los comicios municipales, que se celebrarán el próximo 22 de mayo, el documento ofrece en su epílogo una ‘Carta ciudadana por una ciudad para las personas’ en la que los autores del documento llaman al intercambio de experiencias ya que «las elecciones no constituyen un cheque en blanco para hacer y deshacer a lo largo de una legislatura».
Decálogo
Con estas directrices, el texto ofrece un decálogo de prioridades entre las que subraya la apuesta por la participación ciudadana, la construcción «equilibrada» de servicios y equipamientos sociales por todos los barrios y el fomento del pequeño comercio y actuaciones sostenibles para el medio ambiente. El plan vecinal incide, además, en la necesidad de «lograr un transporte público coordinado y eficiente» y proteger el patrimonio histórico. No olvida tampoco el déficit de haurreskolas que presenta Bilbao ya que pide que la red educativa se amplíe. El pasado año, la federación de vecinos ya denunció que hasta 24 barrios de la villa carecen de guarderías.
EL CORREO

artxanda

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El Ayuntamiento aleja un parque infantil de las antenas de Artxanda

 

El Ayuntamiento aleja un parque infantil de las antenas de Artxanda

 

 

LAS REACCIONESPARQUE ARTXANDA  

 

JULIA MADRAZO | CONCEJAL DE URBANISMO

«Con esta decisión queremos reforzar la tranquilidad de los vecinos»

ÁREA DE OBRAS Y SERVICIOS

«Los trabajos en la nueva ubicación se iniciarán la semana que viene, con un pequeño coste»

 

 

 

La medida municipal ha sorprendido a los vecinos, máxime cuando hace sólo dos meses la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Julia Madrazo, aseguró que instarían a las empresas propietarias de los repetidores a tomar medidas para reducir los niveles de contaminación electromagnética. La edil no planteó en ningún momento la posibilidad de clausurar el lugar de recreo. Más bien todo lo contrario: sugirió que eran las compañías de telecomunicaciones las que debían solucionar el problema.

Ayer, Madrazo justificó el traslado por «un principio de precaución». La teniente de alcalde de Bilbao recordó que las antenas de Artxanda cumplen con los niveles legales de polución radioeléctrica. «Y no resultan peligrosas para la salud, según las conclusiones del estudio que encargamos desde el Ayuntamiento a la Universidad del País Vasco. Sin embargo -continuó la portavoz de Ezker Batua-, hemos creído adecuado cambiar los juegos de ubicación para reforzar la tranquilidad de los vecinos».

La concejala de Urbanismo y Medio Ambiente aseguró también que el traslado no significa renunciar a que las empresas implicadas realicen mejoras o traten de mitigar el impacto de sus emisiones. «Seguiremos pidiendo a sus responsables que actúen», apuntó.

Madrazo también admitió que una medida de este tipo puede generar «cierta alarma social», porque la ciudadanía «puede llegar a pensar que estas antenas son peligrosas, pero nada más lejos de la realidad», enfatizó. «El informe de la UPV es claro en ese sentido: las instalaciones de Artxanda están por encima de la media de Bilbao, pero dentro de los valores máximos que establece la normativa», insistió.

A unos 400 metros

Por último, la edil de Urbanismo y Medio Ambiente destacó la colaboración que ha habido entre los diferentes estamentos municipales a la hora de proceder al traslado: «La colaboración con el área de Obras y Servicios ha sido total», apuntó. La nueva ubicación del parque infantil se sitúa muy cerca del polideportivo, que dista unos 400 metros del mirador sobre el que se asentaban hasta hace poco los columpios. Según fuentes de la concejalía que dirige José Luis Sabas, los juegos comenzarán a instalarse a finales de la próxima semana. Será una operación más o menos sencilla, que tendrá un «pequeño coste», ya que hay que adaptar el suelo.

El parque infantil de Artxanda fue inaugurado en septiembre de 2007. Costó 150.000 euros y se habilitaron tres grupos de toboganes, dos elementos giratorios, cuatro caballitos y hasta una zona para adultos. Todo ello enclavado en una zona con «unas vistas privilegiadas» sobre Bilbao. Pese a estos reclamos, el equipamiento de ocio acaba de ser desmantelado por el Ayuntamiento, que trasladará los juegos a un nuevo emplazamiento no muy lejano del que ocupaba hasta hace unos 15 días. El motivo de esta decisión: la cercanía de dos antenas de televisión y radio -las más potentes de la ciudad-, que emitían sus señales a sólo 50 metros de distancia de los columpios.
Medio Ambiente dice que «no hay ningún riesgo para la salud» y que la medida se toma sólo «como principio de precaución»

inaugurado en septiembre de 2007