gaur asanblada / hoy asamblea

escanear0005

La BBK pretende cerrar el Centro de Jubilados.
Quieren destinar el espacio a un Comedor social promovido por la empresa EMANKOR.
Pero tampoco garantizan su continuidad.
Valoramos positivamente un Comedor Social, pero su ubicación debe se otra y existen espacios más adecuados en el barrio:
Lope de Vega, Ramon y cajal, la guarderia BBK cerrada…,
espacios con instalaciones apropiadas.
¿ porque se empeñan en desalojar a los mayores?
Han cerrado 15 centros en Bizkaia.
Se trata de liquidar la Obra Social.
¡Acudid a la Asamblea!
Hoy martes a las 6h de la tarde.

bbk ko nagusientzako zentrua itxi nahi dute / cierran el centro de mayores de la bbk

Quieren cierra el Centro de mayores de la Obra Social de la BBK. La BBK pretende liquidar la obra social y cerrar el centro que tiene en Otxarkoaga.

En un barrio como el nuestro, con gran  numero de personas mayores, esto es una mala noticia que deja en la calle a un sector importante de los vecinos y vecinas.

Sin consultar con nadie, aprovechando el verano, nos cierran este importante centro.

El cierre se suma a los cierres sucesivos de las 23 guardería que la BBK tenía en el barrio.

Los usuarios del centro ya han realizado alguna concentración de protesta.

A la vez, proponen ceder el espacio a una entidad privada para hacer un comedor Social. Para este fin parece más apropiado los antiguos locales de la guardería de Lozoño, que tiene instalaciones de cocina .

Esto es desnudar un santo para vestir a otro…

NOs preguntamos ¿porque?-

 

kkkkkkk

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linea 3

Todavía estamos así.

Los retrasos se acumulan en la LINEA 3. Los cambios son continuos, y todavía no saben como acabará la cosa. Ahora es la estación del Casco Viejo.  

PUBLICADO  en ELCORREO 2013/09/08

 

LÍNEA 3 DEL METRO

La estación intermodal del Casco Viejo empezará a construirse en julio de 2014

El Ayuntamiento y el Gobierno vasco sopesan reubicar el frontón de La Esperanza sobre las vías para ganar un solar público
 
 
La estación intermodal del Casco Viejo empezará a construirse en julio de 2014

Así sería la nueva intermodal del Casco Viejo.
El Casco Viejo bilbaíno sufrirá su enésima transformación el próximo año. Será en julio, con el inicio del verano, cuando las máquinas llegarán al entorno de El Arenal para abrir paso a la Línea 3 de metro y empezarán a dar forma a su gran icono: la estación intermodal que enlazará el suburbano con Euskotren. Ocupará el espacio de la histórica parada de San Nicolás y ofrecerá una inesperada alternativa urbanística. Una ‘tapa’ cubrirá la nueva estación para permitir que se construya en la ladera del parque de Etxebarria. Se ganará espacio público en una de las zonas más necesitadas de la capital vizcaína y las administraciones ya piensan en cómo darle utilidad. Entre las ideas barajadas, el Gobierno vasco y el Ayuntamiento sopesan reconstruir allí el frontón de La Esperanza, que tendrá que ser demolido para hacer el intercambiador.

La intermodal del Casco Viejo es la pieza más importante del engranaje de la Línea 3 porque dará sentido al nuevo trazado permitiendo que los vecinos de Otxarkoaga, Txurdinaga, Uribarri y Matiko tengan acceso a la red global del suburbano. Pero también es la más atrasada de un proyecto que, de por sí, ya arrastra una importante demora debido a la crisis. La complejidad técnica y el coste de la estación de San Nicolás, para la que Norman Foster ha diseñado un acceso singular, hizo que el anterior Gobierno vasco fuera posponiendo las labores mientras iba dando forma al resto del itinerario. Es de hecho el único punto del proyecto que sigue sin licitarse, pero Euskal Trenbide Sarea (ETS), la sociedad pública dependiente del Gobierno vasco que se ocupa de la construcción del metro, ha activado por fin la maquinaria administrativa.

La primera decisión adoptada ha sido la de aparcar el proyecto de Foster. Su creación emblemática tendrá que esperar a épocas mejores. De momento, la estación tendrá un acceso ‘estándar’, un cañón similar al de otras paradas, aunque su interior mantendrá el diseño que más o menos se preveía. Un gigantesco vestíbulo con una única línea de canceladoras, muy parecido al de la parada de Sarriko, distribuirá a los usuarios entre las diferentes alternativas de transporte. En los andenes superiores se ubicarán los accesos a la ruta de Euskotren que lleva al Txorierri. Debajo, la estación de la nueva Línea 3 que enlazará con los barrios altos de Bilbao y la actual parada que el suburbano hace en el Casco Viejo, una de las más utilizadas de la red. Pese a no contar con una fachada ‘de autor’, construir la nueva entrada tendrá un coste cercano a los doce millones y medio de euros y algunos efectos colaterales sobre los que ya se ha empezado a trabajar.

El principal será la desaparición de la histórica estación de tren. Se inauguró en 1904 con el nombre ‘Bilbao-Aduana’, posteriormente tomó durante décadas el de la cercana iglesia de San Nicolás y hace ya algunos años que se denomina oficialmente ‘Zazpi Kaleak’. Originariamente fue la cabecera de la conexión ferroviaria entre Bilbao y Plentzia que luego se reconvirtió en la Línea 1 de metro, pero también ha ofrecido enlaces hasta Deusto –suprimido en 2010 cuando comenzaron las obras de la Línea 3– y el Txorierri. Las nuevas obras también obligarán a detener temporalmente este último trazado, «aunque esperamos que sea el menor tiempo posible», explicaron fuentes de ETS.

Luz natural

Abrir paso a la nueva intermodal del Casco Viejo también se llevará por delante otro edificio emblemático de la calle Esperanza, el frontón. Hay tan poco espacio que la demolición es imprescindible para poder afrontar los trabajos, su solar será utilizado para la acometida inicial de las máquinas y como ‘zona cero’ de las obras –aparcamiento, vestuarios, oficinas…–. En el Ayuntamiento de Bilbao saben desde hace nueve años que la cancha tiene los días contados, pero no ha sido hasta la semana pasada cuando los planes han empezado a concretarse. El Consistorio quiere que se reconstruya tras los trabajos y los representantes de ETS han aceptado la contraprestación, que ya se incluye como una fase más en la edificación del intercambiador.

Lo que no está claro aún es dónde se levantará el nuevo frontón. Representantes del Gobierno vasco y del Ayuntamiento se reunieron el pasado lunes en Vitoria para poner sobre la mesa todas las alternativas. Que son tres: recuperarlo tal y como está ahora, modificar su orientación y ubicarlo entre su parcela actual y una zona de desmonte que va a abrirse en la ladera de Etxebarria o situarlo directamente sobre la futura estación. Mientras el hall de entrada estará coronado por un buen número de claraboyas que permitirán utilizar la luz natural durante buena parte del día, la zona ubicada sobre los andenes tendrá encima una ‘tapa’ que se posará sobre varios pilares con forma de ‘V’. La decisión la tomará el Ayuntamiento.

«Pase lo que pase ganaremos un nuevo frontón más moderno. Si se construye encima de la intermodal se terminará antes, y si mantiene su ubicación actual habrá que esperar un poco más. Hasta que terminen todo», explicó Asier Abaunza, concejal de Circulación y Transportes. En principio, si se cumplen los plazos previstos, el proyecto definitivo de la estación, y la ubicación de la cancha, se conocerán en noviembre. La obra saldrá a concurso público entre enero y febrero y comenzará a ejecutarse a comienzos del próximo verano. Los trabajos se prolongarán durante 21 meses y deberían estar finiquitadas para la primavera de 2016. El año siguiente es el señalado para inaugurar la anhelada Línea 3.

etxebizitza eta rehabilitazioa / vivienda y rehabilitación

publicado en la pag Web de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM)

http://www.aavvmadrid.org/index.php/aavv/Noticias/El-Gobierno-aprueba-una-nueva-ley-de-rehabilitacion

El Gobierno aprueba una nueva ley de rehabilitación

Las obras de rehabilitación de un edificio no requerirán, en adelante, el acuerdo de la junta de propietarios cuando sean necesarias para garantizar el mantenimiento y el cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus servicios e instalaciones comunes y aquellos requeridos a instancias de los propietarios con discapacidad o mayores de 70 años. Estas son algunas de las novedades introducidas por la ley 8/2013 aprobada por el Congreso el pasado 26 de junio.

19-07-2013

Rehabilitación

Aproximadamente el 55 % del parque de viviendas del Estado español, que asciende a 25.208.622 viviendas, es decir, cerca de 13.759.266, fueron construidas antes del año 1981 y casi el 21 % (5.226.133) cuentan con más de 50 años. Ello explica en parte el escaso grado de eficiencia energética de nuestros edificios, ya que casi el 58% se construyó con anterioridad a la primera normativa que introdujo en España unos criterios mínimos de eficiencia .

La necesidad de rehabilitar el parque edificado a través de intervenciones de rehabilitación y de regeneración y renovación urbanas resulta, por tanto, evidente.

El pasado 26 de junio, el Congreso de los Diputados aprobó la ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas con ese objetivo eliminando las trabas actualmente existentes a través de un nuevo marco normativo que se adecúe a l europeo, sobre todo en lo que respecta a los objetivos de eficiencia, ahorro energético y lucha contra la pobreza energética.

La nueva ley modifica la ley de propiedad horizontal obligando a los propietarios a “consentir en su vivienda o local las reparaciones que exija el servicio del inmueble y permitir en él las servidumbres imprescindibles requeridas para la realización de obras, actuaciones o la creación de servicios comunes llevadas a cabo o acordadas conforme a lo establecido en la presente Ley”.

Además, establece el carácter obligatorio, sin necesidad de acuerdo previo de la junta de propietarios, de la ejecución de los trabajos que requieren el adecuado mantenimiento y cumplimiento de del deber de conservación del inmueble y de sus servicios e instalaciones comunes y aquellos requeridos a instancias de los propietarios con discapacidad o mayores de 70 años.

Por último, permite ocupar las superficies de espacios libres o de dominio público que resulten indispensables para la instalación de ascensores u otros elementos, cuando no resulte viable, técnica o económicamente, ninguna otra solución para garantizar la accesibilidad universal y siempre que asegure la funcionalidad de los espacios libres, dotaciones públicas y demás elementos del dominio público.

metro

PUBLICADO en ELDIARIONORTE.ES

 

La línea 3 del metro se eterniza

Las obras del enlace del suburbano con Otxarkoaga, Txurdinaga y Matiko acumulan más de 4 años de retraso y un desvío presupuestario que pronto doblará la cifra inicial.

Los vecinos de la zona se desesperan por la falta de información y mientras tanto las molestias por las obras no cesan.

Se estima que la línea 3 podría dar servicio a 70.000 personas y conectar una zona de Bilbao que actualmente está aislada.

 

Los vecinos de Txurdinaga y Uribarri llevan sufriendo más de cuatro años la construcción de la línea 3 del metro y todavía no saben hasta cuándo tendrán que seguir soportándolos./ EDN.

Los vecinos de Txurdinaga y Uribarri llevan sufriendo más de cuatro años

la construcción de la línea 3 del metro y todavía no saben hasta cuándo

tendrán que seguir soportándolos.

 

Los vecinos de Txurdinaga y Uribarri llevan sufriendo más de cuatro años la construcción de la línea 3 del metro y todavía no saben hasta cuándo tendrán que seguir soportándolos./ EDN.

Polvo, suciedad, vallas que obstaculizan el paso cada pocos metros, ruidos producidos por los operarios y el continuo ir y venir de los camiones. En definitiva, las molestias típicas de cualquier obra en un medio urbano. Solo que los vecinos de Txurdinaga y Uribarri ya llevan sufriéndolos más de cuatro años a cuenta de la construcción de la línea 3 del metro y todavía no saben hasta cuándo tendrán que seguir soportándolos. La última fecha avanzada por la consejera de Transportes, Ana Oregi, en el Parlamento sitúa su fin en diciembre de 2016. Ahora bien, si el nuevo vaticinio tiene la misma fiabilidad que los ofrecidos por sus antecesores, que hablaban de finales de año pasado, los trabajos bien podrían continuar ahí hasta la próxima década.

Polvo, suciedad, vallas que obstaculizan el paso cada pocos metros, ruidos producidos por los operarios y el continuo ir y venir de los camiones. En definitiva, las molestias típicas de cualquier obra en un medio urbano. Solo que los vecinos de Txurdinaga y Uribarri ya llevan sufriéndolos más de cuatro años a cuenta de la construcción de la línea 3 del metro y todavía no saben hasta cuándo tendrán que seguir soportándolos. La última fecha avanzada por la consejera de Transportes, Ana Oregi, en el Parlamento sitúa su fin en diciembre de 2016. Ahora bien, si el nuevo vaticinio tiene la misma fiabilidad que los ofrecidos por sus antecesores, que hablaban de finales de año pasado, los trabajos bien podrían continuar ahí hasta la próxima década.

Tampoco anima a ser optimista el hecho de que ni la consejera Oregi, ni los representantes de Eusko Trenbide Sareak (ETS), empresa pública encargada de las obras, ni los de ninguna otra institución hayan accedido a reunirse con los vecinos bilbaínos. El pasado mes de febrero, cuando ya habían transcurrido más de tres meses de la primera fecha de vencimiento que les ofrecieron las autoridades, las agrupaciones de residentes de Uribarri y Otxarkoaga solicitaron información de todas las instituciones implicadas en la línea 3. «Sólo nos respondieron desde Metro Bilbao y para decirnos que la obra no es responsabilidad suya y que una vez terminada ni siquiera lo van a gestionar», relata Carlos Ruiz, presidente de la asociación de vecinos de Uribarri.

Sus preguntas son las que se haría cualquier otra persona en su lugar: «¿Para cuándo estará terminada la obra? ¿A qué se deben los desvíos presupuestarios? ¿La línea 3 del metro sigue siendo una prioridad?» Y la verdad es que encontrar las respuestas resulta complicado. Con cuentagotas y, normalmente, a través de comparecencias parlamentarias, los políticos sueltan pequeños flashes de información que sirven para componer parte de la película de lo que está pasando.

Así, por ejemplo, en abril el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, reveló que la obra, presupuestada inicialmente en unos 154 millones de euros, acabará costando «el doble de lo previsto». Sobre los motivos para este incremento presupuestario tampoco se ha dicho mucho. A principios de junio Oregi explicó en la Comisión de Política Territorial del Parlamento Vasco que el presupuesto ordinario de la infraestructura ascendía ya en 2012 a 208 millones de euros. La consejera achacó este incremento del 38% a la actualización anual de precios, así como a «problemas geotécnicos» que obligaron a modificar el proyecto original.

Además, detalló que se han introducido mejoras propuestas por el Ayuntamiento de Bilbao por valor de 7,8 millones de euros, a las que se suma el nuevo acceso de Zurbaranbarri de 2,8 millones, la nueva estación del Casco Viejo presupuestada en 13, y la estación y urbanización del entorno de Matiko que asciende a otros 13,5. En total, alrededor de los 245 millones de euros.

A finales del mismo mes de junio y de vuelta en las Juntas General de Bizkaia, el grupo juntero del PNV reveló que los datos aportados por el Gobierno vasco apuntaban a que serían necesarios 126 millones adicionales sobre el presupuesto inicial, situando el montante final en los 280 millones y muy cerca de la primera previsión del diputado general. En la misma sesión, el propio José Luis Bilbao tomó la palabra para asegurar que la línea 3 sigue siendo la «primera prioridad» de su gobierno y que en caso de que se cuente con una flexibilización del déficit -actualmente los Gobiernos central y vasco negocian el tope de déficit para Euskadi- se inyectarán en la misma todos los fondos extra de los que dispongan. Ahora bien, él mismo fijó su cuantía máxima en 27 millones de euros y por lo tanto muy lejos de lo necesario para completarla.

Movilizaciones de protesta

Entre tanto ir y venir de informaciones entre los Parlamentos y los medios, la principal crítica de los vecinos es precisamente esa: «¡Que lo poco que sabemos, lo sabemos por los periódicos!», exclama Carlos Ruiz. «Si nos ofrecieran buena información y explicaciones nos replantearemos reducir las movilizaciones», añade. Mientras este acercamiento no se produzca, a partir de septiembre reemprenderán las concentraciones y manifestaciones de protesta porque después de más de cuatro años de obras «sigue habiendo zonas de muchas molestias para los vecinos».

El presidente de los residentes de Uribarri pone como ejemplo la calle Tíboli, cerca de la estación de Matiko, donde hay una guardería con las vallas de obra «a dos metros» y donde varios negocios han tenido que cerrar las puertas por el continuo impedimento que los trabajos suponían para el tránsito de sus clientes. En su opinión, la situación «sigue siendo mala en muchos sitios a pesar de que ante nuestra aparición en los medios el Ayuntamiento de Bilbao la ha socorrido un poco». «Otra cosa que no entendemos, ¿por qué se encarga el Ayuntamiento de recoger las obras si no es su responsabilidad?», critica.

Se calcula que una vez se ponga en marcha, la línea 3 del metro prestará servició a 71.000 personas y añadirá otros 12 millones de usuarios al año al medio de transporte público más usado de Euskadi, con sus más de 80 millones de desplazamientos anuales. Y lo que es aún más importante, la nueva extensión del suburbano servirá para conectar una de las zonas del Bilbao metropolitano que actualmente está más aislada.

La única forma de llegar a gran parte de Uribarri es a día de hoy la línea 26 del Bilbobús. La ampliación del metro a la zona norte de la capital bilbaína integraría la periferia en el centro gracias a un medio de transporte rápido y cómodo. Aunque en este punto también les surgen dudas a los vecinos. «Si al final la gestión depende de empresas diferentes nos tienen que aclarar cómo se van a coordinar», detalla Ruiz. «¿Nos van a cobrar un billete para llegar hasta el Casco viejo y otro más a partir de ahí?», plantea.

 

krisialdia / crisis

PUBLICADO en GARA  2013/09/02

Alto riesgo en el sistema financiero

Los autores explican la estrategia de las potencias occidentales de afrontar la segunda fase de la crisis en base a un sistema de rescate interno y mantienen que los posibles resultados de esta política en los grandes bancos comerciales son desconocidos.

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EKAI Group

EKAI Center ya viene advirtiendo de la apertura de una segunda fase en las políticas anti-crisis occidentales, activada como consecuencia del agotamiento de las políticas de rescate bancario con cargo a fondos públicos y de expansión monetaria. En efecto, agotadas ambas políticas, ninguna de ellas corregido los desequilibrios estructurales del sistema financiero occidental, consecuencia del sobreendeuda- miento y de los riesgos asumidos a través de operaciones especulativas de banca de inversión.

Ante esta situación, la nueva estrategia diseñada por las potencias occidentales se basa, fundamentalmente, en las políticas del bail-in o rescate interno y, complementariamente, en modelos atenuados de separación de banca de inversión y banca comercial.

Sin embargo, el tránsito hacia la segunda fase va a ser -ya está siendo- de un alto riesgo. La gran banca occidental ha sobrevivido en base a las ingentes transferencias de recursos canalizadas desde los gobiernos y bancos centrales y, sin embargo, la acumulación de riesgos en el sector bancario se mantiene en niveles similares a los de 2008.

Ya advertimos en su día de que 2013 iba a ser el año del tránsito a la segunda fase de las políticas anti-crisis y, en efecto, durante este ejercicio se ha producido, por un lado, el primer ensayo de aplicación del bail-in en Chipre y los primeros intentos de la Reserva Federal USA de reorientar su estrategia monetaria.

Como era previsible, la reorientación de las políticas monetarias en USA está resultando ciertamente complicada. Bastaron meras insinuaciones de los responsables de la Reserva Federal sobre una posible finalización de la estrategia de expansión monetaria para que los mercados financieros sufrieran enormes caídas. A partir de entonces, los nuevos tímidos sondeos y desmentidos han sido una constante. Lo mismo que las filtraciones sobre las divisiones en el seno del Consejo de la Reserva Federal y sobre el peso creciente de los partidarios de contener la expansión monetaria.

Como consecuencia de este nuevo clima, los mercados financieros saben ya que las adquisiciones masivas de activos y los tipos de interés cercanos a cero no van a durar mucho tiempo y ello se ha trasladado rápidamente a los tipos de interés en USA, que están sufriendo un alza acelerada. Estos tipos de interés, que llevan reduciéndose de forma constante desde 2007, han repuntado rápidamente, incluso antes de que la Reserva Federal empiece a modificar sus políticas monetarias.

Este otoño puede ser decisivo. Todo parece indicar que, tanto ante el previsto relevo en la Presidencia de la Reserva Federal como ante el inicio del cambio de las políticas monetarias y la acumulación de las tensiones internas de los mercados financieros, nos encontramos ante un alto riesgo de estallido de ciertas grandes entidades financieras.

Ante tal situación, podemos anticipar lo que sucederá si se aplican las previstas medidas de rescate interno o bail-in. O, mejor dicho, podemos preverlo en el caso de los bancos estrictamente comerciales. En estos bancos, la compensación de pérdidas con cargo a los saldos de accionistas e inversores será más que suficiente para evitar daños a los depositantes y sin recurrir a rescates con cargo a fondos públicos. También podemos anticipar que, en el caso de la gran banca de inversión, la disolución de las entidades afectadas será con frecuencia el resultado lógico de los procesos de resolución, si efectivamente se mantiene el criterio actualmente proclamado de evitar afectar fondos públicos.

El problema radica en los grandes bancos comerciales occidentales con importantes riesgos especulativos. En este caso, el riesgo de que el mecanismo de bail-in implique hacer recaer los costes sobre los depositantes es ciertamente elevado, salvo que -antes de la apertura de estos procesos- los riesgos especulativos hayan sido adecuadamente separados de la actividad de banca comercial. Y no está claro que esta separación vaya a abordarse a tiempo.

Recordemos que estos grandes riesgos especulativos afectan a la gran banca de inversión USA pero también a grandes bancos europeos, que constituyen en este momento la verdadera amenaza para la estabilidad de nuestros países. Práctica- mente todos los estados europeos tienen sus problemas al respecto: Credit Suisse y UBS en Suiza, Commerzbank y Deutsche Bank en Alemania, BBVA y Grupo Santander en España, BNP, Crédit Agricole y Société Générale en Francia.

Los riesgos reales de estos grandes bancos son en buena parte desconocidos. Junto a los riesgos de la banca comercial, preocupan en particular los generados por sus operaciones en derivados financieros, muchas de ellas en los países anglosajones, ciertamente complejos y difíciles de cuantificar. Pero son, en cualquier caso, enormes. Hay que tener en cuenta también que la política expansiva de la Reserva Federal no solo se ha dirigido a ayudar a los bancos USA sino, en buena parte, a ayudar a los grandes bancos europeos en dificultades, con gran sorpresa de quienes desconocen las redes de intereses financieros internacionales.

En cualquier caso, recordemos que el ascenso de los tipos de interés fue el detonante de la crisis de las hipotecas inmobiliarias en 2007. A quien quiera disponer de una referencia directa sobre el riesgo de un nuevo estallido de la crisis financiera o de posibles caídas de grandes bancos, le recomendamos que siga con atención la evolución de los tipos de interés del tesoro USA.

WIFI

Alertan de los peligros del WiFi: «Hay que apagarlo por la noche; es nocivo y en especial para los niños»

 
WiFi

El abogado ambientalista Agustín Bocos repasó los peligros de la exposición a las redes WiFi de conexión inalámbrica para la salud.

 

En palabras concedidas a ‘La Vanguardia’, Bocos aseguró que dichas redes «emiten radiaciones electromagnéticas a una potencia muy elevada», provocando «consecuencias nocivas para todos, pero en especial para los niños, más vulnerables porque están en pleno desarrollo».

«Para conectarse existen otros sistemas que permiten disfrutar de Internet a través de la red eléctrica», recuerda, añadiendo que la OMS «ha clasificado oficialmente este tipo de radiaciones como posible cancerígeno».

«Mi consejo es utilizar cable», ya que «hay estudios que relacionan la hiperactividad, las cefaleas y el mal dormir infantil con estas ondas», agrega, preguntándose «para qué correr riesgos, si existen tecnologías alternativas sin riesgo», y pidiendo a la gente que «hay que apagarlo por la noche», lo que considera «lo mínimo».

Bocos comenta casos como el de un colegio de Valladolid que tenía «cerca un edificio plagado de antenas de telefonía en la azotea», y en el que «hubo cinco casos de leucemia», y añade que «ahora mismo, en un colegio de Pinto hay varios casos y en Dos Hermanas otros cuatro casos».

«España permite 400 microvatios por centímetro cuadrad. Castilla-La Mancha 0,1, Cataluña 200, Nueva Zelanda 0,01 y Nueva Gales del Sur 0,001. Es como decir que en un lugar se puede ir a 200 km/h y en otro a 100.000», expone.

Bocos concluye que «la contaminación electromagnética se está incrementando a pasos de gigante en muy poco tiempo y no sabemos qué va a pasar, y probablemente lo sepamos cuando las consecuencias sean irreversibles».

 

PUBLICADO  en EL ECONOMISTA.ES

2013/08/24

hontza

Publicado en ELCORREO.COM

2013/08/02

 

Centro Hontza, Premio Reina Sofía de Cruz Roja

Es el hogar de las personas sin hogar. El Centro Hontza de Bilbao ofrece sustento, asistencia sanitaria y cama a quienes viven en la calle y padecen problemas de adicción. Su labor ha sido premiada con el Premio Reina Sofía de Cruz Roja
02 de Agosto de 2013
 
 

"No perseguimos la rehabilitación, sino mejorar la calidad de vida de las personas sin hogar"

Fuente: Centro Hontza
 
L. RENTERIA | Para las personas que día a día sobreviven en la calle, la más pequeña de las ayudas puede resultar vital. Consciente de esta realidad, el Centro de Noche Hontza apoya a quienes lo han perdido casi todo: «Ofrecemos atención a hombres y mujeres sin hogar con problemas de adicción. No perseguimos la rehabilitación, sino minimizar los riesgos y daños de estas personas, mejorando su calidad de vida», explica el trabajador social y coordinador Iñigo Cortázar.Hontza comenzó en la calle Zamakola en 2001, pero, tras «dos años complicados» debido a la presión del vecindario, se trasladó a un local del Puente de San Antón. Actualmente, funciona con total normalidad y ha demostrado que «es posible que un espacio de estas características esté perfectamente integrado en un entorno como el Casco Viejo de Bilbao».

Así, este centro nocturno «de baja exigencia» permanece abierto 365 días al año de 20:30 a 08:15 horas. En él trabajan seis educadores sociales, un técnico de intervención, un guardia de seguridad y el personal de limpieza, profesionales que acompañan en todo momento a los usuarios y se encargan de que todo esté en perfectas condiciones.

Cocaína, heroína… y alcohol
«Principalmente, acogemos a personas mayores de 18 años con algún tipo drogodependencia. Las sustancias más comunes son la cocaína, la heroína y las drogas de síntesis. Pero no hay consumidores puros, es decir, todos son politoxicómanos y tienen el alcohol como denominador común. Asimismo, damos servicio a algunas personas que no tienen adicciones. En realidad, nos definimos como un trampolín, porque nuestros requisitos son mínimos».

Desde sus inicios, el centro ha atendido a cerca de 4.000 personas distintas. Su media de edad ronda los 40 años y la mayoría son hombres (hasta un 80 por ciento). En 2012, el número total de usuarios fue de 682, aunque en los seis primeros meses de este año ya se han alcanzado los 480.

Todos ellos tienen en común un altísimo grado de exclusión social, asociado a menudo a diversos tipos de enfermedad mental: «Atendemos a los excluidos dentro de los excluidos, a aquellos que están expulsados o sancionados en el resto de servicios y recursos. No disponen de un soporte familiar o un entorno cercano, y esa falta de redes y habilidades sociales les empuja al abandono y la soledad».

Tres programas de ayuda
Hontza está impulsado por Cáritas y el Obispado de Bilbao, y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento bilbaíno, la Diputación de Bizkaia y el Departamento de Drogodependencias del Gobierno vasco, además de otras entidades privadas como la Fundación Víctor Tapia o el Banco de Alimentos. Su labor se desarrolla a través de tres proyectos principales:

-‘Pernocta’ (desde las 20:30 horas hasta la mañana siguiente). Está dirigido al descanso de los usuarios, que disponen de 18 camas para dormir. Además, ofrece otros servicios como ducha, enfermería, taquillas, lavandería, cena y comida. El 85 por ciento de sus usuarios son autóctonos.
-‘Café-calor’ (de 24:00 a 04:30 horas). Dividido en tres turnos, se orienta a aquellas personas que se encuentran en la calle pero no han podido conseguir plaza para dormir. «Se trata de un perfil de usuarios un poco diferente, puesto que no tienen por qué tener un problema de adicción».
-‘Proximidad’ (de 24:00 a 07:15 horas). Es un programa de intercambio que «proporciona a los usuarios material higiénico y desechable (jeringuillas, cazo, plata, cítricos…), promoviendo un consumo higienizado y contribuyendo a mantener el entorno limpio. Aquí es donde más se visualiza la reducción de daños».

«El sinhogarismo va en aumento»
Quienes acuden a Hontza se sienten como en casa y disfrutan de la compañía de otras personas. Así lo constata Óscar, que se enteró de su existencia «hace tres o cuatro años»: «Aquí dormimos, descansamos, nos aseamos y nos ponemos bien. Y también nos encontramos con algunos amigos, ya que nos conocemos casi todos. Lo mejor es que nos atiende gente muy capacitada».

En su opinión, «el centro se está quedando pequeño, porque el sinhogarismo está aumentando y el número de personas que utilizan estos recursos es cada vez mayor. Esto va a ir a más, así que las instituciones deberían tomar medidas como rehabilitar locales y residencias vacías, por ejemplo».

Josu, por su parte, conoció el local «por casualidad» hace cuatro años. «Tuve problemas con las drogas y mi familia me dio la espalda», afirma. «Después de pasarlas canutas en la calle y buscarnos la vida durante todo el día, cuando llegamos aquí nos sentimos bien. Vemos la tele, nos duchamos y tenemos nuestro pijama y nuestra cama. Es algo muy bueno y positivo. Nos tratan genial, como iguales, y nos ayudan a salir adelante. Estoy verdaderamente agradecido por ello».

Esta encomiable labor no ha pasado desapercibida para la Cruz Roja Española, que en octubre o noviembre de este año concederá el Premio Reina Sofía a Hontza. Un galardón que se suma a otros anteriores como los premios Dolores Ibarruri (2004) y Alma Solidaria de EL CORREO (2010). «Supone un reconocimiento y una gran alegría, pero lo más importante es que nos permitirá dar a conocer nuestro trabajo ampliamente. Y para el equipo de profesionales también es una gran motivación», asegura Iñigo Cortázar.

«Un compromiso personal»
En efecto, en una época difícil marcada por la crisis económica, «una parte de la ciudadanía es algo susceptible respecto a los temas sociales. Antes, se oía mucho un discurso que afirmaba que los drogodependientes tienen lo que se han buscado. Afortunadamente, hemos avanzado mucho. Ahora, la gente los ve de otra forma y ha desterrado esa etiqueta de ‘viciosos’ porque entiende que padecen una enfermedad».

Al final, «el mayor reconocimiento que nos queda es el de nuestros usuarios, con quienes hemos desarrollado un compromiso personal. Ellos valoran la acogida, la cercanía y la calidez de nuestro centro. Es gente que está sola y deambula todo el día, así que agradecen de verdad entrar en un espacio en el que se sienten seguros y tranquilos. Valoran que sepamos su nombre y que conversemos con ellos en un ambiente personal y acogedor».

A lo largo de estos años, «Hontza se ha convertido en un referente, y es en la actualidad el único recurso de estas características en todo el País Vasco. Tenemos una demanda superior al resto de dispositivos porque no ponemos a los usuarios en una tesitura de intercambio. Hay gente que asume que su vida es la calle, y nosotros no juzgamos eso. Sólo les acompañamos y les ayudamos a regularizar su situación si así nos lo piden. Lo único importante es que los hombres y mujeres que vienen aquí se sientan en su casa, en su hogar».