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ZARAOBE DIGITAL
Los ayuntamientos afectados por la instalación del parque eólico muestran su postura desfavorable

Comunicado sobre el Parque Eólico del Ganekogorta

Los Ayuntamientos de Güeñes, Alonsotegi, Arrigorriaga, Arrankudiaga ,Bilbao en Bizkaia y el de Okondo en Araba manifiestan que coinciden en todos los términos con el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia en lo que respecta a la evaluación de los aspectos ambientales más relevantes que se realiza en referencia al proyecto de la empresa Eólicas de Euskadi para la instalación y puesta en funcionamiento del “Parque eólico Ganekogorta”, y como consecuencia de ello manifestamos lo siguiente:

1.- En relación con los planteamientos del Plan Territorial Sectorial de Energía Eólica respecto a la ubicación de Ganekogorta:

La propuesta de este parque eólico tiene su origen en el primer Plan Territorial Sectorial de Energía Eólica.

Los proyectos previstos en dicho PTS ha sido objeto de discusión interinstitucional en los últimos años teniendo en cuenta los notables efectos ambientales de un plan que, no habiendo sido sometido a evaluación ambiental, se producen sobre el paisaje y sobre espacios de interés natural y especies protegidas.

Para empezar, el análisis de las alternativas de ubicación técnicamente viables para un nuevo parque eólico en el Territorio de Bizkaia no ha tenido en cuenta la posibilidad de sustitución de los actuales generadores instalados en los parques eólicos ya existentes por otros de mayor potencia, dentro de un programa de renovación tecnológica, de acuerdo con los continuos avances que se producen en este sector en materia de potencia energética instalada.

En lo relativo al Plan Territorial Sectorial de Energía Eólica del País Vasco solicitamos una nueva revisión y actualización del PTS vigente que integre adecuadamente la protección del medio natural y paisajístico. Uno de los aspectos de relevancia consistiría en la necesidad de abordar el análisis ambiental conjunto, con una visión estratégica, de todas las ubicaciones previstas. Solicitamos que se lleve a cabo una nueva ordenación, regulación y control de la implantación de parques eólicos en nuestra Comunidad Autónoma, que adaptada a la nueva realidad tecnológica, contemplase con rigor las nuevas estrategias, regulaciones, determinaciones y compromisos que en materia de conservación de la naturaleza, la biodiversidad, los hábitats de especies protegidas y los paisajes, afectan a nuestro Territorio.

Y entre las condiciones a considerar en la redacción del nuevo Plan Territorial Sectorial de la Energía Eólica se incluía la siguiente:

Para el cumplimiento de los objetivos energéticos en materia de energías renovables, habrán de priorizarse aquellos emplazamientos para la construcción de parques eólicos en localizaciones más antropizadas, accesibles y que en general resultan ser menos impactantes tanto desde el punto de vista ecológico como desde el paisajístico: ubicaciones en cotas intermedias y de media ladera (evitándose las zonas culminares del territorio, con un elevado número de observadores potenciales, especialmente aquellos que sean usados como área de esparcimiento por la población), montes bajos en zonas más alteradas, desarrollo de mini parques en áreas industriales y ámbitos próximos a las redes principales de transporte eléctrico y a las áreas de demanda y consumo energético, etc.

La consideración de la ubicación en el macizo de Ganekogorta de un parque eólico desoye las demandas anteriores al plantearse sin una evaluación estratégica del plan del que proviene y proyectarse en una zona culminar del territorio, con un elevado número de observadores potenciales, que además es muy usada como área de esparcimiento por la población.

El denominado pacto eólico para la implantación de parques eólicos en Euskadi, firmado por el Gobierno Vasco y la Diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa en 2010 especifica varios principios entre los que se encuentra “Utilizar el máximo de energía procedente de fuentes de energía renovables y preservar sus espacios naturales y sus ecosistemas.”

Este proyecto no garantiza la preservación del espacio natural afectado y sus ecosistemas al suponer importantes impactos sobre el paisaje, sobre espacios de interés natural y sobre especies protegidas. Por tanto, el conjunto de términos municipales afectados y el Departamento de Medio Ambiente a través de sus alegaciones presentadas desean manifestar que la construcción y explotación de un parque eólico en el macizo de Ganekogorta no cumple los principios de dicho pacto eólico al generar impactos no asumibles en el medio ambiente, lo que debe dar como resultado una declaración de impacto ambiental desfavorable.

2.- En cuanto a la evaluación de los efectos ambientales del proyecto cabe concluir que se produce una acumulación de impactos de gran magnitud en los diferentes aspectos de la calidad del medio, particularmente en los relativos a la avifauna y el paisaje.

Por todo lo anterior determinamos las siguientes conclusiones:

1.- Evaluados los efectos ambientales del proyecto de construcción y puesta en funcionamiento de un parque para la generación de energía eólica en el macizo de Ganekogorta, resultando palmaria la existencia de enormes riesgos de alteración de las especies protegidas y paisajes los Ayuntamientos de Güeñes, Okondo, Arrigorriaga, Alonsotegi, Arrankudiaga, Bilbao y el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia entendemos que no es posible emitir una declaración de impacto ambiental favorable.

2.- Los Ayuntamientos de Güeñes, Okondo, Arrigorriaga, Alonsotegi, Arrankudiaga, Bilbao y el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia, en el ámbito de sus competencias en materia medioambiental, muestra su postura desfavorable a la instalación del Parque Eólico de Ganekogorta, al considerar que no hay justificación para la implantación de un parque eólico en un entorno valioso, siendo prioritario en este caso el mantenimiento de los recursos ambientales del territorio de Bizkaia frente a un proyecto de escaso rendimiento energético que no ha presentado otra alternativas de ubicación más respetuosas ambientalmente.

El próximo sábado 29 de octubre, se subirá a la cima del Ganekogorta desde cada uno de los núcleos de los municipios afectados por la instalación de este Parque Eólico y se realizará un acto reivindicativo en la cima de dicho monte a las 11 horas de la mañana.

MOCION DEL GRUPO MUNICIPAL DE EAJ-PNV DEL CONCEJO DE GÜEÑES RELATIVA A LA IMPLANTACIÓN DE UN PARQUE EÓLICO EN EL GANEKOGORTA.

La naturaleza y el paisaje son recursos de valor casi incalculable. La interacción del ser humano con la naturaleza ha supuesto su transformación, pero no todas las acciones e interacciones humanas con el medio ambiente generan las mismas afecciones.

Estamos especialmente preocupados por las consecuencias que en los recursos naturales, la fauna, el paisaje y el turismo pueden generar la implantación de un parque eólico en el monte Ganekogorta. Creemos que el proyecto “Parque Eólico Ganekogorta” entraña un modelo de desarrollo insostenible.

Las Juntas Generales de Bizkaia en 2007 solicitaron la revisión del Plan Territoral Sectorial de Energía Eólica de la Comunidad Autónoma Vasca, documento en el que se proyecta el Parque Eólico de Ganekogorta- ya que entendieron que debía adaptarse a la Estrategia Energética Euskadi 2010 e incluir en sus cálculos los avances tecnológicos en molinos de viento, además de la necesidad de que la evaluación de impacto de los parques y miniparques se realizara de manera conjunta y no segregada.

Recientemente, la Diputación Foral de Bizkaia en su análisis del Estudio de Impacto Medioambiental concluye lo siguiente:

“1.- Evaluados los efectos ambientales del proyecto de construcción y puesta en funcionamiento de un parque para la generación de energía eólica en el macizo de Ganekogorta, resultando palmaria la existencia de enormes riesgos de alteración de las especies protegidas y paisajes este Departamento de Medio ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia entiende que no es posible emitir una declaración de impacto ambiental favorable,

2.- El Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia, en el ámbito de sus competencias en materia medioambiental, muestra su postura desfavorable a la instalación del Parque Eólico de Ganekogorta, al considerar que no hay justificación para la implantación de un parque eólico en un entorno valioso, siendo prioritario en este caso el mantenimiento de los recursos ambientales del territorio de Bizkaia frente a un proyecto de escaso rendimiento energético que no ha presentado otra alternativas de ubicación más respetuosas ambientalmente”.

El grupo municipal de EAJ-PNV en Gueñes, defensor de la diversificación de las fuentes de energía y de las energías alternativas, entiende que el parque eólico perjudicaría al municipio, modificaría el habitat de la fauna aviar y disminuiría los espacios de esparcimiento en un área de alta densidad de población, además de la alteración de un recurso cultural a proteger por cuanto es monte bocinero.

Creemos que el Ganekogorta debe seguir siendo nuestro paisaje cotidiano, el pulmón verde de nuestras áreas fabriles y urbanas y creemos que debe ser respetado como una herencia milenaria que pertenece a las generaciones futuras.

Por todo lo anterior, el grupo municipal de EAJ-PNV en Gueñes propone para su debate y aprobación la siguiente

MOCIÓN:

El Ayuntamiento de Gueñes muestra su postura desfavorable a la instalación del Parque Eólico de Ganekogorta.

El Ayuntamiento de Gueñes insta a Gobierno Vasco a reconsiderar la instalación de un Parque Eólico en Ganekogorta.

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DEIA
impacto fauna y paisaje

Seis municipios urgen al Gobierno vasco a frenar el parque eólico del Ganekogorta

Los alcaldes afectados alertan de su importante impacto en la fauna y el paisaje

Güeñes.

La riqueza natural del Ganekogorta y su entorno podría quedar seriamente dañada si no se frena la construcción de un parque eólico en la cumbre del macizo montañoso impulsado por la empresa Eólicas de Euskadi. Por esa razón, los ayuntamientos vizcainos de Güeñes, Alonsotegi, Arrigorriaga, Arrankudiaga y Bilbao y el alavés de Okondo han unido sus fuerzas para advertir sobre las nefastas consecuencias que acarrearía la instalación de los doce generadores contemplados en el proyecto.

«Buscando mucho no podían haber encontrado un lugar mejor para hacer daño a la naturaleza», ironizó el concejal de Medio Ambiente de Alonsotegi, Kepa Kareaga. Según explicó, se trata de una zona de difícil acceso, incluso para los montañeros, por la que habría que transportar los molinos y habilitar las infraestructuras necesarias para transportar la energía a un transformador. «Estamos a favor de las energías renovables, pero no a costa de destrozar el paisaje. Queremos dejar patente nuestro rotundo rechazo al parque eólico», resumió.

  • Eólicas de Euskadi dio a conocer el proyecto ante la consejería de Industria del Gobierno vasco en enero de este año. «La creación de esta infraestructura requeriría una inversión de 12 millones de euros y produciría 10,2 megavatios de energía. Lo mínimo permitido son diez, de modo que el rendimiento energético es escaso para los estragos que se causarían sin que se haya propuesto otra alternativa», según detalló el edil de Medio Ambiente de Güeñes, Martín Pérez. Tanto la Diputación Foral de Bizkaia como las localidades afectadas han presentado alegaciones para impedir que los generadores entren en el Ganekogorta y se encuentran a la espera de la decisión final de Lakua. Los ayuntamientos consideran que la infraestructura generaría un impacto irreparable y urgen al Gobierno vasco a que revise el plan territorial sectorial de energía eólica para integrar una adecuada protección medioambiental. «Hace falta una visión de conjunto nueva regulación y control sobre la implantación de parques eólicos en toda la CAV», incidió Martín Pérez.

    otras opciones Asimismo, piden que estudien incluir alternativas a la instalación de Ganekogorta. Por ejemplo, sustituir los generadores de los parques eólicos existentes por otros de mayor potencia o su ubicación en montes bajos, zonas industriales o ámbitos que se encuentren más cerca de las redes de transporte eléctrico.

    Porque al margen de los generaciones «sería necesario construir un edificio de 200 metros cuadrados donde llegaría la energía procedente del monte; desde allí saldrían una serie de líneas eléctricas hasta Alonsotegi o donde se encuentre el transformador», según indicó el concejal de ese municipio, Kepa Kareaga.

    Los consistorios implicados reafirmaron su intención de llegar unidos hasta el final. «No queremos que el Ganekogorta quede alterado de esa manera», declaró la alcaldesa de Arrankudiaga, Itziar Duondikoetxea. El alcalde de Okondo, Sergio Tato, remarcó que «el Gobierno vasco debería replantearse este proyecto».

El Ganekogorta alza sus cordales sobre las tierras del Nervión.

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Seis municipios se unen a la Diputación contra el parque eólico de Ganekogorta

Bilbao, Alonsotegi, Güeñes, Arrankudiaga, Arrigorriaga y Okondo advierten de los efectos medioambientales de los 12 aerogeneradores
No rotundo al parque eólico de Ganekogorta. Esa fue la voz unánime que ayer manifestaron los ayuntamientos vizcaínos de Bilbao, Güeñes, Alonsotegi, Arrankudiaga, Arrigorriaga y el alavés de Okondo, como municipios «afectados» por el proyecto planteado por las empresas eólicas de Euskadi ante el Departamento vasco de Industria. Alcaldes y concejales de Medio Ambiente de los seis consistorios expresaron su rechazo al plan por «los notables efectos ambientales que se producirían sobre el paisaje y sobre espacios de interés natural y especies protegidas». Mañana harán visible su oposición con una marcha a la cima del propio monte bocinero, donde realizarán un acto reivindicativo a las 11.00 horas.
El parque eólico proyectado supondría instalar 12 torretas aerogeneradoras, con unas aspas que superarán los 50 metros de diámetro en rotación, en uno de los puntos naturales más frecuentados por los montañeros. «No hay justificación para la implantación de un parque eólico en un entorno valioso», aseguraron ayer los portavoces municipales, que también criticaron que no se hayan presentado alternativas de ubicación más respetuosas desde el punto de vista medioambiental.
«No han tenido en cuenta la posibilidad de sustituir los generadores ya instalados en los parques existentes por otros de mayor potencia, dentro de un programa de renovación tecnológica de acuerdo con los avances que se producen en este sector», denunció el representante de Güeñes, Martín Pérez Garmendia, en nombre del colectivo. El edil lamentó, además, que la potencia generada por toda la planta es apenas la mínima permitida por la ley para llevar a cabo su instalación: sólo 10,2 megavatios, cuando la normativa exige al menos una decena. «Creemos que no compensa», insistió. Por su parte, el alcalde de Okondo, Sergio Tato, aseguró que el rechazo a los parques eólicos en Álava no se limitará al Ganekogorta. «Los alcaldes alaveses vamos a defender nuestros montes y haremos otras movilizaciones», anunció.
«Ya estamos crucificados»
Los consistorios representados esgrimieron que la ubicación escogida es la que mayor impacto visual traerá sobre la zona, al encontrarse en una cumbre, y por eso demandaron que se tengan en cuenta zonas intermedias y de media ladera. No sólo eso; el difícil acceso al punto elegido también despertó los recelos de algunos concejales. El responsable de Medio Ambiente de Alonsotegi, Kepa Kareaga, alertó de que esta circunstancia obligaría a acometer una importante obra de creación de caminos en un espacio natural, además de la consiguiente subestación eléctrica de 200 metros cuadrados para trasladar la energía producida, que precisamente pasaría por el municipio encartado. «Es absurdo e ilógico. Aquí ya estamos crucificados por las líneas de alta tensión», lamentó.
Los seis portavoces municipales recordaron que la Diputación ya presentó alegaciones al proyecto y que, por lo tanto, coinciden con la institución foral en su rechazo al parque eólico.

AHV / TAV

GARA

El TAV: un negocio ruinoso para este país

 

Durante mucho tiempo, a los agentes que se oponen a la construcción del Tren de Alta Velocidad en Euskal Herria, quienes promueven este proyecto les han acusado de mantener una actitud contraria al «progreso» y guiarse sólo por motivos ideológicos o de empecinamiento político. Un reproche que ha tratado de caricaturizar los argumentos expuestos contra esta infraestructura, proyectada hace décadas y sobre la que las instituciones -salvo contadas y locales excepciones- nunca han osado consultar a la ciudadanía. Sin embargo, a medida que se van conociendo más detalles de la obra queda de manifiesto que los empecinados, quienes se mueven básicamente por interés político -también por intereses económicos particulares-, son aquellos que quieren levantarla a toda costa.

Un informe de la fundación Sustrai afirma, con números, que el TAV no es rentable, no aporta avances sociales y no es sostenible medioambientalmente. El informe se refiere al tramo navarro del proyecto, pero no es difícil hacer la extrapolación al resto de los herrialdes, más aún cuando el estudio concluye que ni una sola de las líneas de Alta Velocidad que funcionan actualmente en el Estado español es rentable. En el caso de Nafarroa, el «negocio» del TAV es particularmente ruinoso ya que, además de adelantar 362,65 millones de euros para ejecutar las obras, lo que de entrada ya supondrá una pérdida de entre 45 y 60 millones por intereses, el coste que Fomento está dispuesto a asumir es significativamente inferior al que Renfe calcula que será necesario. Y esa diferencia, a nadie se le escapa, será finalmente abonada por la Hacienda pública navarra.

Dilapidar millones de euros en una infraestructura que no redundará en beneficio de la sociedad, cuando esa misma sociedad asiste a un recorte de los servicios básicos a causa de la crisis, es irresponsable. No hay razón para mantener un proyecto que ya está hipotecando, medioambiental y económicamente, a este país.

 

GARA

etxebizitza / vivienda

LA VIVIENDA EN PROPIEDAD: OTRA HERENCIA DEL FRANQUISMO

 jose luis arrese

Cuando la historia se refiere a la figura del bilbaíno José Luis Arrese Magra, arquitecto de formación, ideólogo falangista, Ministro General del Movimiento y Ministro de la Vivienda entre 1957-1960, dudoso honor se le confiere por parte de los historiadores a este personaje, tal vez por asumir como una verdad incontestable lo difundido en la prensa, sin comprender que durante el franquismo rara vez lo escrito reflejaba la verdad, porque cuantas de esas supuestas verdades acabaron siendo mentiras impuestas por la propaganda oficial. Y es que cuando me refiero a Arrese, lo hago como aquel siniestro personaje que implantó la perversa política de la vivienda en propiedad que ha llegado hasta nuestros dias.

Es preciso recordar que su mayor aportación siendo Ministro de la Vivienda, fue impulsar una política que trató de encontrar la implicación de la iniciativa privada y para ello hizo del construir viviendas un negocio. Aquellas frases que aparecían en la prensa escrita “No queremos una nación de proletarios sino de propietarios” eran explicativas de la política que pretendió instaurar. La iniciativa privada sería la pieza fundamental de su política de la construcción. Para implicar a esta iniciativa privada en la edificación, hizo del construir viviendas sociales un lucrativo negocio, a través de subvenciones a fondo perdido, rentas compensadoras, gozando de todas las ventajas tributarias de las anteriores leyes (Vivienda Protegida, Vivienda Bonificable y Viviendas de Renta Limitada) con materiales a precio de fábrica y exentos de impuestos.

Los sucesivos gobiernos franquistas, de esta forma, se vieron liberados de esa política al movilizar al ahorro privado en apoyo de la edificación y las inmobiliarias privadas entraron en tromba, como un elefante en una cacharreria, en el que sería el gran negocio del ladrillo. Es preciso recordar que en núcleos urbanos como Bilbao, a finales de los años 50, el 46% de las viviendas seguían siendo en alquiler y con la política instaurada por Arrese, en tan solo unos pocos años llevaría hasta casi su desaparición. Sería a partir de entonces la iniciativa privada, la que marcaría las pautas de desarrollo de las ciudades, las líneas arquitectónicas a seguir, decidiendo donde, cómo y cuando se construiría.

Los promotores inmobiliarios crearon falsas expectativas sobre lo que debía de ser una vivienda, dandole importancia a lo comercial, imponiendo una arquitectura banal y repetitiva. Llegaron a hacer de numerosas ciudades vascas, sobre todo de Bilbao y de los nucleos urbanos de ambas márgenes de la ria del Nervión, absurdos urbanísticos, que sufrían el ahogo de sus calles con carencias de edificios de servicios, parques y zonas de recreo. Las fábricas siguieron erigiendose junto a las viviendas con la consiguiente contaminación ambiental, llegaron a fomentar una especulación descomunal con el suelo y con los pisos deshabitados, que fue lo que hizo de esta política un negocio muy lucrativo. El suelo se revalorizó hasta precios insospechados dada la cada vez mayor demanda de suelo y su consiguiente escasez.

Posteriormente se fueron decretando nuevas leyes y reglamentos como la ley de Viviendas de Protección Oficial, que no resultó ser sino otro intento de fomentar el concurso de la iniciativa privada en la edificación de viviendas, tal y como lo fue en 1976 con la ley de Viviendas Sociales.

Los grupos de presión financieros de la vivienda, a través de la publicidad, fueron los principales culpables de crear una falsa expectativa de lo que debía de ser una vivienda. La publicidad estaba concebida unicamente para servir a los intereses particulares de sus promotores llegando a imponer un tipo de vivienda y la necesidad de vivienda, pero con fines bastardos. Todo esta maquinaria que se encontraba en las mismas manos, desde la cual lo que hicieron no fue sino imponer una asfixiante presión a sus usuarios por lo insuficiente de la superficie de la vivienda, por su continua repetición, por su infima calidad y su segregada situación: la vivienda había pasado de ser objeto de uso a serlo de consumo.

El Ministro de la Vivienda, Vicente Mortes, en 1970, reconocía el fracaso de la política sustentada por su gobierno, cuando sostenía que al mirar a las ciudades, no había motivos para sentirse satisfechos, edificios triplicados en altura, circulación imposible en las calles, edificios extraños a su naturaleza, un colosalismo interesado, las evidentes consecuencias de la especulación que se convirtió en un negocio lucrativo y tolerado por todos. Al amparo de las ayudas oficiales se construyeron muchas viviendas de lujo y decrecían las sociales, lo que produjo una inflación de lo superfluo, se edificaba para vender y no para alquilar proliferando los pisos deshabitados.

Ante algunos intentos de intensificar las viviendas en alquiler a precios asequibles, esta pretensión chocaba con la mentalidad que se impuso desde que Arrese fue ministro, dado que la siguieron fomentando los sucesivos ministros de la Vivienda, que es preciso recordar pertenecían todos a la Falange (José María Martínez Sánchez Arjona, Vicente Mortes, Utrera Molina…) Acabó siendo un grave problema, dado que de la experiencia Europea se tomó lo peor, sin comprender que se podía ser arrendatario de vuelo pero no de suelo o que se podía pagar una canon de superficie sin ser propietario del solar. No estaban siquiera preparados para la permuta de viviendas entre inquilinos.

La política estatal prosiguió siendo durante décadas la de proveer de suelo al privado y facilitar una vivienda en propiedad. Cuya consecuencia principal fue el aumento del precio del suelo en la trama urbana bilbaína, que en pocos años llegó a ser extraordinario. La iniciativa privada controlaba el valor del suelo, usurpando un uso social, porque controlando el valor del suelo controlaban el destino del proyecto. En ningún momento se abordó el problema con una conciencia científica de estrategia rigurosa porque permanecía envuelta en una ideología rentable sobre todo para el campo demagógico, consecuencia lógica en una sociedad en que las élites gestoras marginaban la realidad por la evasión permanente.

Detras de todos los problemas que sufría la ciudad, se encontraba una delictiva gestión de las inmobiliarias, que ejercían una mafiosa dictadura desde sus consejos de administración, puesto que eran enclaves monopolistas, basados en subterfugios legalistas de la especulación del suelo con la presencia plena de ambiguedades y rigorismos en la ética municipal. Resultó ser una política inútil, con instrumentos ineficaces, inviables economica y políticamente, lo que finalmente hacia imposible ponerlos en practica. Aquel crecimiento desorbitado de los precios del suelo edificable era debido a la intensificación  del proceso de concentración urbana en paralelo con la rigidez de la oferta, lo cual permitía y potenciaba el comportamiento monopolístico de los vendedores permitiendoles elevar indiscriminadamente los precios sin que se redujera el número de demandantes. El excesivo precio del suelo derivaba de la escasez de suelo urbano que existía y que a su vez tenía unas causas, como la permanencia de un régimen de uso del suelo, lo que hacía posible la retención por parte de los propietarios con fines especulativos.

Los legisladores siguieron considerando la necesidad de crear suelo impulsando este, con creaciones masivas y ayudandose del perverso sistema de expropiación como el más eficaz instrumento de gestión urbanística. Aquella ley del Suelo que vendió el franquismo en 1975, no constituyó un documento de interés para la ordenación del proceso de producción del espacio desde una perpectiva social, ya que no supuso sino una adecuación de la anterior ley de 1956 a los nuevos intereses del capital monopolista, ya que fomentaba graves costos sociales. No era sino un reconocimiento de la incapacidad de la administración para dirigir y controlar los procesos de desarrollo urbano. Esta ley mantenía el caracter oscurantista y antidemocrático de la de 1956, ya que no articulaba la participación ciudadana, unicamente lo hacía a través de unos cauces caducos e ineficaces. Todo esto hizo que la ciudad perdiera su razón de ser por culpa de los conceptos capitalistas de la especulación del suelo, de donde se debian de sacar rendimientos desorbitados de capital y se elevaban torres de cemento sin ninguna creatividad. Significaba la aceptación del sistema de especulación dentro de formulas productivas de la ciudad. Se trataba, en sintesis, de toda una legislación y realidad al servicio de la especulación.

De todos es conocido la voracidad de las inmobiliarias privadas en busca de una máxima rentabilidad económica, al aprovecharse de una legislación y de unos dirigentes urbanísticos, yo diría más que conniventes. De facto, el número de inmobiliarias creadas durante estos años fueron en aumento hasta llegar a cifras extraordinarias en el conjunto del Gran Bilbao.

La iniciativa privada llegó a suscitar un conformismo de las formas arquitectónicas, un ocultamiento ideológico especulativo de sus productos, con idea de dar apariencia de cierto standing a viviendas cuya calidad era la misma que las sociales. Se diseño un decorado exterior susceptible de atraer al comprador con distintas modificaciones de las operaciones durante la ejecucion para ajustar el programa a las posibilidades con un único fín: obtener el mayor beneficio posible.

Durante años la política de venta de viviendas a través de la prensa escrita se hizo irresistible, con la venta de terrenos, la propaganda aparecía junto a los planos de las plantas de las viviendas que podía adquirir el posible cliente, describiendo su optima distribución, con fotos del exterior o del interior de la vivienda, que proporcionaba excelentes facilidades de pago y estaban exentas de impuestos, que les decían cómo les iba a facilitar la vida y es más, les aseguraban les haría la vida más feliz, al resolverles problemas como el del confort, en edificios con una excelente ubicación, y con jardines donde se les aseguraba se les redimiría del estres.

No obstante, la labor de toda esta maquinaria no hubiera sido factible sin la financiación estatal, herramienta que fue fundamental durante décadas. Ejemplos como el Banco de Credito a la Construcción o el Banco Hipotecario de España, se hicieron usuales, aportando miles de millones de pesetas para estimular la actividad constructora de viviendas por la inicitiva privada. Gracias a esta política facilitaron la actividad de las grandes entidades financieras españolas durante décadas, que no fue otra que realizar estudios en grandes concentraciones urbanas con un importante crecimiento vegetativo, para invertir a medio plazo, recuperar la inversión y obtener pingües beneficios, siempre sobre solares cuyas referencias y actividades fueran transparentes. Tras un análisis de mercado, se observaba el déficit, las necesidades futuras y las expectativas de rentabilidad basados en los cálculos sobre millones de viviendas en propiedad. Los bancos estimaban en 1975 que para el año 2000 serían necesarias construir en todo el estado español 14,8 millones de viviendas.

Resulta sorprendente, que una vez corroborado el fracaso del régimen franquista, las actuales autoridades hayan seguido fomentando décadas después la vivienda en propiedad y hayan acabado convirtiendose en co-causantes de la especulación actual junto a las entidades financieras. Toda esta mala experiencia les debería de haber llevado a defender lo que es más justo socialmente, la vivienda en alquiler, pero un alquiler acorde a una pequeña parte de su sueldo, para todas aquellas personas que dada su imposibilidad económica no pueden acceder a una vivienda digna. Sé que tal vez no sea politicamente correcto sostener lo que voy a decir, pero esta política desarrollada hasta ahora no es sino un fraude y un escándalo, porque cómo se le denomina a que se expropien unos terrenos particulares para que se construyan unas viviendas para darlas en propiedad a un futuro especulador, dado que lo único que se fomenta con esta política es la especulación y no resuelve el problema. Las administraciones públicas son las que deberían de quedarse en propiedad la vivienda, así se harían con un importante patrimonio que se cedería en alquiler, ya que otra de las grandes mentiras legadas por el franquismo es que tengamos que adquirir una vivienda en propiedad, porque yo me pregunto ¿a quien beneficia realmente esta política? Juzguen ustedes.

Luis Bilbao Larrondo (Historiador)

gaur hitzaldi / hoy charla

 

 

 

 

Hoy tenemos una charla con la que iniciamos las jornadas de urbanismo  Emakumeok auzoa marrazten que de la mano de colectivo Denona nos proponen analizar el barrio y de esta manera:

 

       Dar a conocer el papel del urbanismo en nuestra forma de vida.

       Análisis del barrio desde la perspectiva de las mujeres, desde el punto de vista de las utilizadoras principales del barrio.

       Presentar ante el barrio las necesidades del mismo.

       Dar a conocer la importancia de las mujeres en el mantenimiento de la vida del barrio. Reflejar los diferentes cometidos que cumplen en la sociedad. Concienciarles de su importancia…

       Reforzar la capacidad de cada persona para cambiar el entorno en el que vive. Fomentar la participación ciudadana.

       Impulsar las relaciones entre las mujeres de diferentes edades del barrio.

       Fomentar el trabajo en equipo de los diferentes grupos del barrio.

 

 

 

Hoy se dará comienzo a estas jornadas con una charla, donde se manifestará la importancia del urbanismo en nuestra vida en general y, en concreto, en el de las mujeres. Con la intención de marcar unas bases para las futuras receptoras.

Un primer taller para el análisis del barrio desde la perspectiva de las mujeres. Fomentar la reflexión sobre este tema para identificar las carencias posibles.

Se plantea un análisis monográfico del problema evidenciado en el anterior taller. Se pensará en una acción para poner de manifiesto públicamente lo analizado.

Un último taller donde se llevará a cabo la acción propuesta.

Se pretende trabajar en grupos pequeños y con una estructuración mixta para fomentar nuevas relaciones entre las vecinas.

 

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centro formativo

La ONCE selecciona al Centro Formativo de Otxarkoaga para el premio “Cascabel de oro”
El galardón, que se entregará el próximo sábado 15 de octubre, reconoce a aquella organización que favorece la integración social de personas discapacitadas
El Centro Formativo Otxarkoaga (CFO) ha sido seleccionado por la ONCE entre los tres candidatos a recibir el galardón “Cascabel de oro”. Este premio, que se otorgará el próximo sábado 15 de octubre en su décima edición, busca reconocer a aquella organización que ha destacado por favorecer la integración social de las personas con discapacidad, avanzando hacia la consecución de una sociedad inclusiva.
El Centro Formativo Otxarkoaga, centro educativo perteneciente al Obispado de Bilbao, ha sido seleccionado por la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) como uno de los tres organizaciones candidatas a recibir el premio “Cascabel de Oro”.
La iniciativa del Centro Formativo Otxarkoaga que ha posibilitado la selección por parte de la ONCE ha sido el trabajo que se realiza por la inclusión social de las personas con discapacidad a través de su programa de Aprendizaje de Tareas o, como actualmente se denomina el proyecto: P.C.P.I.A
La iniciativa P.C.P.I.A del Centro Formativo Otxarkoaga, dirigida a jóvenes entre 16 y 21 años con Necesidades Educativas Especiales, vinculadas a una discapacidad, busca desarrollar al máximo las capacidades del alumnado; facilitar la inserción socio-laboral a través de la formación; mejorar sus competencias académicas y, en función de las posibilidades, preparar para la obtención del Graduado en E.S.O.
Para ello, el proyecto: P.C.P.I.A potencia al máximo las competencias del alumnado en sus aspectos: afectivo, físico, cognitivo y social, optimizando aquellas actuaciones que puedan incidir en los procesos de aprendizaje y desarrollo integral de la persona. Además, diseña un recorrido educativo personalizado a partir de las expectativas de familias y alumnado realizando adaptaciones en función de dichas expectativas y las destrezas y capacidades individuales.
La iniciativa P.C.P.I.A. también potencia la tutoría, el clima de grupo, las relaciones interpersonales, mejorando la autoestima. Tiene un contacto permanente con familias y/o tutores del alumnado, en coordinación con educadores de calle, centros de tiempo libre, asociaciones, salud mental y otros agentes de intervención social, y finalmente, se revisa permanentemente la metodología, las estrategias educativas, buscando la innovación, todo ello como una respuesta a un alumnado y a una sociedad en cambio permanente.
Reconomientos de últimos años
El nuevo reconocimiento de la ONCE se suma a otros galardones logrados por el Centro Formativo Otxarkoaga en los últimos años. El Ministerio de Educación concedió al CFO el primer premio de Enseñanza Compensatoria en el curso 2005/2006 en la modalidad de centros concertados de Educación Secundaria Obligatoria. Para ello, presentó una memoria donde se explicaba cómo el Centro Formativo Otxarkoaga garantizaba una educación de calidad a todos sus alumnos, para conseguir que todos ellos alcancen el máximo desarrollo posible de sus capacidades, individuales y sociales, intelectuales, culturales y emocionales, aplicando, al mismo tiempo, el principio de atención a la diversidad y garantizando una igualdad efectiva de oportunidades para conseguir el éxito escolar de todos.
CFO también logró en 2008 ser el primer centro educativo a nivel Estatal en conseguir un Sistema Integrado de Calidad, que reúne el Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) UNE-EN ISO 9001-2000; la certificación de medioambiente UNE-EN-ISO 14001:2004; y la homologación OHSAS 18000 en Política de Prevención de Riesgos Laborales. El Centro Formativo Otxarkoaga consiguió en el curso 2008 – 2009 el certificado de Escuela Sostenible que premia el esfuerzo de toda la comunidad educativa por respetar y esforzarse para mejorar y cuidar el entorno que nos rodea y el propio centro educativo.
Este año 2011 el Centro de Formación Otxarkoaga ha obtenido el certificado en conciliación e igualdad efr empresa, que le homologa como una Empresa Familiarmente Responsable, a través de un sistema de conciliación reconocido por la Fundación Másfamilia. Este sistema facilita que las personas que trabajan en el Centro combinen de la manera más satisfactoria posible, su trabajo y sus responsabilidades familiares y personales, sin reducir la calidad del servicio hacia el alumnado y sus familias.
El Centro Formativo Otxarkoaga es un Centro Diocesano de educación integral que ha crecido desde el barrio de Otxarkoaga hasta ofrecer sus servicios al alumnado de todo Bilbao y Bizkaia. Forma jóvenes y adolescentes con una concepción humano-cristiana del hombre, la vida y el mundo. Posee un estilo educativo cercano a la juventud y con una metodología personalizada, motivadora y flexible, que da respuesta a las necesidades individuales del alumnado.
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Un documental de los vecinos rompe con la historia oficial sobre la construcción de Otxarkoaga

Vecinos y vecinas de Otxarkoaga no estaban dispuestos a que otros escribieran la historia de su barrio, que este año ha cumplido medio siglo desde que llegaran sus primeros habitantes. Consideran que no hay mucho que celebrar, sino romper con la versión oficial. Y lo han hecho a través del documental «Otxarkoaga. El nacimiento de un nuevo Bilbao».

 

En 1959 se inició la construcción de lo que la dictadura franquista denominó «Poblado dirigido de Ocharcoaga», en el que el Ministerio de Vivienda en manos del arquitecto José Luis Arrese levantó 114 bloques con 3.672 pisos; de ellos, 8 torres de 15 plantas, las primeras que se edificaron en el Botxo. El ministro falangista, bilbaino de nacimiento, fue uno de los principales teóricos del nacional-sindicalismo y responsable de los planes con los que se hicieron miles de viviendas sociales en Bilbo, Madrid, Barcelona y Asturias.

En 1961 comenzaron a llegar los nuevos pobladores de Otxarkoaga, donde hasta entonces se erigían diversos caseríos en un ambiente rural y euskaldun. «Unos vinimos con ilusión a una nueva vivienda; otros vinieron obligados, tras ser arrasadas sus casas y, con ellas, sus ahorros y mucho trabajo», rememoran algunos de ellos, que mantienen aún en la retina las imágenes del Ejército español y la Policía Armada desalojándoles del Monte Banderas y subiéndoles a unos camiones con los pocos enseres que habían logrado salvar.

Las crónicas de la época reflejan que, a base de dinamita y excavadoras, los soldados acabaron con 1.589 «chabolas» y trasladaron a la fuerza a 2.155 familias a Otxarkoaga, a unas viviendas que para 1963 -dos años después de que fueran otorgadas- presentaban humedades y goteras que, con los años, derivaron en fallecimientos por neumonía. Por ello, por su insalubridad, muchos pisos de los bajos fueron clausurados después.

En 1964, Francisco Franco aprovechó el 27º aniversario de la toma de la capital vizcaina por las tropas fascistas -el 19 de junio de 1937- para inaugurar el poblado con el boato propio de la época, rodeado del alcalde, Javier Ybarra Berge (1963-1969), aunque fue en el mandato de Joaquín Zuazagoitia Azcorra (1942-1959) cuando se procedió a las expropiaciones de los terrenos a cargo del propio ministro, por las que se pagaron 150.253 euros. Las obras del nuevo barrio se acometieron en el mandato de Lorenzo Hurtado de Saracho (1959-1953).

En el documental, Koldo Urrutikoetxea, un vecino que fue concejal de Herri Batasuna en el Consistorio bilbaino, rememora la imagen de Otxarkoaga poblado de banderas españolas en un acto que sirvió de «instrumento de propaganda» para Franco. Lo curioso es que muchos de los jóvenes que presenciaron la inauguración estaban unos meses después protestando ante la Policía por las deficiencias y carencias del polígono. Para los antiguos pobladores de aquel entorno rural y euskaldun, la llegada de los emigrantes fue brutal, como lo fue la represión que habían sufrido tras la victoria fascista.

Desde un principio, la propaganda oficial quiso vincular la eliminación de miles de pequeñas viviendas en distintos puntos de la capital vizcaina -como Monte Banderas, Monte Cabras, Artxanda, Uretamendi y Campa de los Ingleses-, construidas por los propios obreros que procedían del éxodo rural español y eran mano de obra para la pujante industria vizcaina, con la voluntad del dictador «por eliminar el chabolismo».

Ésta es la línea argumental difundida por «Ocharcoaga», del cineasta catalán Jordi Grau, elaborado para ensalzar la labor del Gobierno franquista en materia de vivienda. El cortometraje, de 11 minutos de duración, se filmó exclusivamente para que lo visionara Franco, siendo recuperado en 2008 por la Filmoteca Vasca y la Filmoteca Española, en colaboración con el Ayuntamiento bilbaino, que lo proyectó en Zinebi y luego editó 2.000 copias en DVD para repartirlo gratuitamente en Otxarkoaga.

La recuperación de aquel trabajo levantó ampollas en muchos de los vecinos. La Asociación de Familias de Otxarkoaga criticó que fuera el Consistorio presidido por Iñaki Azkuna el que se esforzará en volver a proyectar «un nodo fascista de rancio abolengo». El organismo ciudadano acusó al alcalde jeltzale de «dar una victoria después de muertos a aquellos falangistas», por lo que comenzó a trabajar en un cortometraje que diera «una imagen seria y verdadera» del conjunto de la historia del barrio. El libro del historiador Luis Bilbao Larrondo «El poblado dirigido de Otxarkoaga: Del Plan de Urgencia Social de Bizkaia al primer Plan de Desarrollo Económico» fue el primer ejemplo del afán vecinal por recuperar la historia, que continúa ahora con «Otxarkoaga. El nacimiento de un nuevo Bilbao».

Análisis crítico de la historia

Este proyecto, presentado recientemente en el barrio, pretende recuperar el pasado y la historia de Otxarkoaga desde un análisis crítico. Se trata de un documental de 19 minutos de duración, en euskara y castellano, acompañado de extras: un análisis más técnico sobre la construcción del polígono a cargo del historiador Luis Bilbao Larrondo; otro con las vivencias de habitantes de los caseríos que pasaron a convivir con los nuevos pobladores; y una explicación del porqué de este trabajo.

Se recuerda el contexto histórico y las condiciones sociales de finales de los 50 en Bilbo, que determinaron la construcción, pero también se destaca la tradición de lucha y autoorganización de sus habitantes, con mención especial al papel jugado por la Asociación de Familias de Otxarkoaga (AFO). Fruto de décadas de lucha, lograron que las instituciones remodelaran, rehabilitaran y urbanizaran en 28 años lo que se edificó en 18 meses de una forma deficiente y alejada de las necesidades de los futuros moradores.

«No queremos mirar al pasado con nostalgia o melancolía, debemos mirar al pasado con mirada crítica y deshacer mentiras, falsedades y leyendas», defienden sus autores.

En 1991, el «Estudio sociodemográfico de Ocharcoaga», de la Universidad de Deusto, apuntaba a que detrás de la edificación del polígono -ubicado a tres kilómetros del centro y aislado- estaba la necesidad de impulsar el sector de la construcción -entonces, como ahora, de capa caída- y el intento de evitar la convulsión social, ya que en 1960 cerca de 26.300 personas habitaban 4.987 «chabolas» con importantes carencias.

Empresarios e Iglesia fueron quienes presionaron para acabar con las edificaciones «ilegales» que poblaban las laderas de los montes que circundan la villa. Diez jóvenes arquitectos fueron los encargados del diseño y ejecución de la barriada: Pedro Ispizua, Javier Ispizua, Domingo Martín, Rufino Basáñez, Esteban Argárate, Julián Larrea, Antonio Zalvide, Martín de la Torre, Javier Arístegui y José Antonio Cirión, a los que se sumaron Luis Saloña y Juan Madariaga.

Otxarkoaga se convirtió en la década de los 60 en un modelo de urbanización de viviendas para el resto de promociones públicas de Bizkaia y, posteriormente, de cómo no hay que hacerlas, por sus graves deficiencias.

Los trabajadores comenzaron a construir el 16 de mayo de 1960 y al año siguiente llegaban los primeros vecinos. Quienes vivieron aquellos tiempos recuerdan la ausencia de equipamientos y cómo la urbanización de las calles no existía. «Otxarkoaga fue un laboratorio de experiencias en construcción, de edificar muchas viviendas en poco tiempo y baratas», subrayan al recordar el sinfín de deficiencias que se registraron.

El propio Larrondo resalta en la entrevista incluida en el DVD que para muchos «fue una sorpresa» que el régimen fascista fuera capaz de ejecutar un proyecto semejante. Se menciona que era habitual presentar planes de este tipo que no eran finalmente realizados, limitándose a ser meros actos de propaganda de los sucesivos gobiernos de Franco.

Baserritarras que no olvidan aquel impacto tan desmesurado

El documental incluye testimonios del pasado -como el del que fue presidente de la AFO, Isaac Torrijos- y actuales, con vecinos que ya poblaban la zona antes de que se construyera Otxarkoaga. A pesar de las décadas transcurridas, a éstos no se les olvidan las imágenes de cientos de personas desplazadas en camiones y la propia edificación del polígono.

Otxarkoaga era hasta 1959 un núcleo rural más de la antigua república de Begoña, en el que se sucedían caseríos y txakolis. El euskara era lengua de comunicación hasta la victoria de los franquistas; a partir de entonces se sucedieron las multas, cómo las que se dictaba contra baserritarras que daban las órdenes a los bueyes en su lengua materna. «Hablábamos con miedo», recuerdan.

erakusketa / exposicion

 

 

La exposición

OTXARKOAGA: Bilbo berriaren hastapena.

El nacimiento de un nuevo Bilbao,

 

 De nuevo en el Centro Cívico.

Aquellos y aquellas que aun no hayáis tenido tiempo de disfrutar de la exposición, ahora tenéis la ocasión.

Hasta el 31 de octubre. Con imágenes inéditas, con unos textos claros y precisos y con abundante información histórica , veraz y de primera calidad.

No te la pierdas.