elkarrizketa / entrevista

kutsadura 3 / contaminación 3

En Valencia han encontrado la solución a la contaminación.

En Bilbao tambien se hace algo parecido.

Noticia de PUBLICO

Valencia trasladó los medidores a parques y cementerios

Ecologistas en Acción denuncia que desde el año 2005 el Ayuntamiento ha ido desplazando los medidores

Cuatro de los seis medidores de contaminación atmosférica de Valencia pasan sus días entre el canto de los pájaros y el aire fresco que respiran los árboles. Esa es la denuncia de Ecologistas en Acción, que asegura que, desde el año 2005, el Ayuntamiento ha ido desplazando los medidores desde avenidas de tráfico intenso a zonas menos cargadas de humos. En concreto, los ecologistas afirman que las cuatro estaciones de control están en dos parques, un campus universitario y las cercanías del cementerio.

Los ecologistas denuncian, además, que la medición incumple las directrices europeas: «No alcanza a medir el 90% de los días; además, no todos los medidores registran todos los contaminantes», expuso ayer Luis Cerrillo, miembro del colectivo.

Por su parte, la alcaldesa Rita Barberá calificó ayer de «manipulaciones burdas» las denuncias ecologistas. «Estamos en permanente control de la calidad del aire», afirmó, según informa Efe. Barberá dedicó, además, encendidos elogios al ambiente que se respira en Valencia: «Nuestro aire está fantástico […]. No hay ni una nube, la luz, el color, el clima, el calorcito, la propia ausencia de contaminación», concluyó.

kutsadura 2 / contaminación 2

Las ayudas al automóvil, a debate

Gobierno, oposición, ayuntamientos y fabricantes de coches se enzarzan en un cruce de acusaciones

 

PUBLICO 

A tres meses de que los españoles acudan a las urnas para votar o botar a los políticos de sus municipios, la culpa de la contaminación que cubre las grandes ciudades no es de nadie. Gobierno, comunidades autónomas, ayuntamientos y fabricantes de vehículos se enzarzaron ayer en un cruce de declaraciones para escurrir el bulto. El primero en señalar con el dedo fue el alcalde de Madrid, el conservador Alberto Ruiz-Gallardón, que ha encontrado el culpable de la contaminación que sufren los madrileños: el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El regidor de la capital de España aseguró a la Cadena SER que «quien está estableciendo una política fiscal que favorece el vehículo contaminante es el Gobierno de España».

«Hay que pedir al Gobierno que explique por qué financia los vehículos diésel», espetó el edil, antes de asegurar que Madrid es «la ciudad que más ha mejorado el medio ambiente en los últimos diez años». El portavoz de Medio Ambiente del PP en el Congreso, Carlos Floriano, también cargó contra «el cinismo político» de la ministra Rosa Aguilar por «no asumir las responsabilidades que tiene como Gobierno y exigirla a otras administraciones». En un comunicado, Floriano criticó la ausencia de una Ley de Energías Renovables, la falta de una Ley de Movilidad Sostenible y «el tratamiento del impuesto de matriculación, que favorece claramente la adquisición de vehículos que elevan los niveles de contaminación de nuestras ciudades».

Los coches viejos

La acusación ha encendido a los fabricantes de automóviles. La patronal ANFAC intentó desmontar ayer la acusación del PP. En 2008, el Gobierno aprobó una reforma que exime del pago del impuesto de matriculación a los coches menos contaminantes, pero sólo se tuvo en cuenta al dióxido de carbono, el famoso CO2 responsable del calentamiento global. El Ejecutivo no consideró entonces los contaminantes tóxicos que salen del tubo de escape de los coches, sobre todo de los diésel, y que hoy emponzoñan el aire de Madrid y Barcelona debido a la falta de viento y de lluvias: las partículas en suspensión y el dióxido de nitrógeno. Como los coches de gasolina emiten más CO2, el resultado fue un incentivo fiscal para comprar diésel. Y el Impuesto Especial sobre los Hidrocarburos también favorece al gasóleo. Consecuencia: en 2010, el 70% de los vehículos comprados empleaba diésel y sólo el 30%, gasolina. Fuentes del Ministerio de Economía confirman que desincentivar fiscalmente la compra de coches más contaminantes respecto a las partículas y los óxidos de nitrógeno «no está sobre la mesa».

«El problema no es de estos coches nuevos, sino de los que ya estaban en las carreteras», opina un portavoz de ANFAC. «El 20% de los 22 millones de turismos que hay en España emiten el 80% de la contaminación», añade. La industria asegura que la instalación de filtros y la mejora de los motores, obligados por la UE, ha reducido la emisión de partículas y óxidos de nitrógeno más de un 98%. Sin embargo, los filtros sólo se empezaron a generalizar a partir de 2008. El atolladero está en los millones de viejos coches diésel que recorren las ciudades sin control. Un argumentario de la patronal parece redactado para rebatir a Ruiz-Gallardón: «El foco no hay que ponerlo en la industria del automóvil, sino en otros aspectos como la gestión del tráfico, las infraestructuras de las ciudades […]».

El regidor madrileño se ha escudado en el desempleo para esperar a que la lluvia se lleve la polución. «Tenemos muchos, miles de parados en nuestra ciudad y en nuestro país. Es el momento de que aquellos que dicen que se apliquen medidas radicales» contra la contaminación piensen «en cuántas personas perderían mañana su puesto de trabajo». La recomendación de dejar el coche en casa promovida por el Ayuntamiento de Madrid continuó ayer con un 0% de seguimiento.

La delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, aseguró ayer en la cadena Cope que la capital está «lejísimos» de una alerta por contaminación, según recogió Europa Press. A su juicio, «nunca se va a producir». El fiscal coordinador de Medio Ambiente, Antonio Vercher, acusó el 28 de enero al Ayuntamiento de «maquillar» la contaminación cambiando las estaciones de medición a zonas verdes. «La gente está deprimida por el paro. Eso asfixia más», concluyó Botella.

Prohibir el paso a los diésel

«El discurso de Gallardón es una milonga para esperar que venga el viento», resumió ayer el portavoz de Ecologistas en Acción, Francisco Segura. Su ONG reclama a los Ayuntamientos «medidas valientes» en los días de mayor contaminación, como prohibir el paso a los vehículos diésel o a los de más de diez años.

Ecologistas en Acción, sin embargo, no indulta al Gobierno central, que prometió una Ley de Movilidad Sostenible que hoy está bloqueada y lleva retraso a la hora de aprobar un Plan Nacional de Mejora de la Calidad del Aire. Ayer, el Ministerio de Medio Ambiente anunció que ya tiene un borrador que pulirá en una reunión «muy pronto», en febrero, con los consejeros de las Comunidades Autónomas.

La ministra Rosa Aguilar se reúne hoy con el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Pedro Castro, para coordinar una respuesta contra la contaminación. Aguilar cargó ayer contra el Ayuntamiento de Barcelona, regido por el socialista Jordi Hereu, por anunciar la supresión de la reducción de la velocidad a 80 kilómetros por hora. La eliminación es «un paso atrás» que «agrava» la contaminación en Barcelona, según la ministra.

 

kutsadura / contaminacion

Un riesgo «importante» para la salud

Las partículas finas aumentan la mortalidad cardiaca

Los coches aportan la mayor parte de la polución.JUPITER

Los coches aportan la mayor parte de la polución.

Aunque la vía de entrada al organismo de las sustancias que provocan la contaminación atmosférica es la respiratoria, los peligros para la salud de la polución van más allá, según los especialistas. De hecho, uno de los pocos estudios publicados sobre el impacto directo de la contaminación en la mortalidad de los ciudadanos madrileños concluía, el pasado noviembre en la revista Science of the Total Enviroment, que la concentración elevada de partículas PM2,5 (2,5 milésimas de milímetro) eran un factor de riesgo «importante» para mortalidad por causas circulatorias en Madrid.

El presidente de la Sociedad de Neumología de esta comunidad, José Miguel Rodríguez, afirma que el hecho de que la contaminación ambiental es causa de muerte prematura «se sabe desde hace tiempo». Dos son las vías que tiene la polución de influir en la mortalidad: agrava las patologías respiratorias y causa enfermedad cardiovascular. De esta última son responsables las partículas en suspensión más pequeñas, que son aquellas capaces de traspasar los pulmones y «causar enfermedad sistémica» al pasar a la sangre.

El investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental del CSIC Xavier Querol coincide en este diagnóstico y explica, además, que son estas partículas más finas, las que salen del tubo de escape de los coches, la causa de aproximadamente dos tercios de la contaminación de los grandes núcleos urbanos.

Rodríguez señala que los niños y los ancianos son los más vulnerables a los efectos de la contaminación, pero que nadie es inmune. «Estamos viendo más casos de rinitis, como si se hubiera adelantado la alergia», comenta el neumólogo. El jefe del servicio de Alergología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, Pedro Guardia, comenta que la contaminación está detrás del aumento de casos de alergia en los países desarrollados. Tanto la combustión proveniente de las calefacciones, como del diésel, «irrita las vías aéreas y facilita la penetración de los alérgenos». Además, comenta, los pólenes «reaccionan a la contaminación» y se hacen «más agresivos».

Los expertos no recomiendan, en cualquier caso, usar mascarillas por la calle, aunque sí son partidarios de reducir el ejercicio al aire libre «en este momento».

PUBLICO

antenarik ez

GARA

 

Las emisiones radioeléctricas en Artxanda y Banderas son las más elevadas de Bilbo

El Consistorio bilbaino presentó ayer el mapa que registra las emisiones radioeléctricas de telefonía móvil, radio y televisión en la capital, en las que destacan los niveles de las antenas de los montes Artxanda y Banderas. Cerca de la primera instalación existe un parque infantil.

El Ayuntamiento de Bilbo presentó ayer el resultado de dos años de trabajo de un equipo de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la UPV-EHU para elaborar un mapa radioeléctrico, proyecto pionero en Euskal Herria. De 2009 a 2010, gracias al convenio de colaboración entre el Consistorio y la Fundación Euskoiker, se han localizado 186 emplazamientos con infraestructuras radioeléctricas en azoteas, tejados o torres en el monte, además de 1.133 antenas emisoras de los cuatro operadores con redes propias (Movistar, Yoigo, Orange y Vodafone).

La presentación del mapa se realizó ayer, a pesar de que, según desvelaron a GARA desde la Plataforma de Euskal Herria contra la Contaminación Electromagnética, el trabajo estaba finalizado para abril de 2010, «pendiente de introducir una aplicación tridimensional para colgarlo en la Red». Precisamente, el miércoles, la víspera de la rueda de prensa ofrecida por el Ayuntamiento, representantes de ese colectivo habían acudido a las dependencias municipales para instar a que hicieran público el documento.

En la comparecencia, Juan Antonio Romo, profesor del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones, informó de que se habían realizado mediciones de ambiente radioeléctrico en 1.325 puntos de la capital vizcaina, de los que en el 90% la intensidad del campo eléctrico había arrojado valores «muy por debajo de los mínimos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS)». El coordinador del proyecto aseguró que en 1.190 de esas localizaciones «fue inferior a 3 voltios por metro, apenas un 10% del valor de referencia establecido por la OMS», que es de 28 voltios por metro (V/m).

El profesor universitario añadió que sólo al acercarse a la base de las antenas de telefonía movil se captó un aumento de la radiación emitida, hasta los 10 V/m, «valor -subrayó- que en ningún caso se aproxima al máximo permitido por la legislación española».

Por el contrario, los niveles más elevados se detectaron en las inmediaciones de las estaciones emisoras de radio de FM y de televisión, emplazadas en Artxanda, Banderas y Ganeta, montes que circundan Bilbo. «Se ha constatado -manifestó Romo- que las emisiones de televisión y radio, especialmente de FM, son superiores a las de los servicios de telefonía móvil, y que el nivel de estas señales se atenúa».

Ante estos datos, la delegada de Urbanismo y Medio Ambiente, la edil de EB Julia Madrazo, dijo que transmiten «tranquilidad» a los vecinos, que no ocultan su preocupación por estas infraestructuras cercanas a viviendas y centros educativos.

En cuanto a los niveles detectados en Banderas y Artxanda, comentó que en la primera ubicación se solicitará que se instale una valla protectora a más distancia. En el segundo, muy próximo a un parque infantil, están en conversaciones con el Área de Obras y Servicios, al objeto de valorar la posibilidad de trasladarlo de emplazamiento dentro de la misma zona verde.

Repetidas denuncias

A los vecinos no les han hecho falta las mediciones de la UPV-EHU, hace ya unos años que vienen denunciando las radiaciones de la antena de Artxanda, junto al parque público que acoge el mejor mirador para disfrutar de la vista de Bilbo y muy próximo a un recinto de juegos infantiles. En todo este tiempo, -la última denuncia pública fue hace dos años- el Ayuntamiento «no ha movido un dedo para corregir la situación, a pesar -precisan- de que hemos aportado mediciones técnicas realizadas por personal de la propia universidad».

Según aquellas emisiones de febrero de 2009, gracias a un medidor de campo de banda ancha, lograron captar una intensidad de 55 V/m.

Madrazo manifestó ayer que, a raíz de una sentencia del TSJPV de 2003 contra una ordenanza municipal, el Ayuntamiento no tiene competencias para establecer más límites a las operadoras de telecomunicaciones, circunscribiendo tan sólo a la licencia de obras. Desde la Plataforma lo negaron, incidiendo en que hay jurisprudencia que avala que los consistorios pueden profundizar.

txikitze / decrecimiento

La revolución del siglo XXI

GARA

«El decrecimiento es, a la vez, un proyecto ecologista y socialista»

 

Serge Latouche

Profesor Emérito de Economía de la Universidad de París-Sud

Este economista bretón es uno de los mayores precursores de la filosofía del decrecimiento y pasó por Bilbo para explicar  lo que a su juicio será «la revolución del siglo XXI», como señaló a GARA. Para él, producir por producir y consumir por consumir sólo genera «una mala vida, una destrucción del planeta y de las personas». Afirmó, sin ningún género de dudas, que esta respuesta para mejorar la calidad de vida es «un proyecto ecologista y socialista. Se puede hablar de ecosocialismo».

Serge Latouche es bretón y uno de los precursores del decrecimiento. Para él, Euskal Herria y Bretaña «tienen identidad» y, como dijo, entre ambos pueblos existen «uniones históricas y afectivas». Explicó en Bilbo la filosofía del decrecimiento, dentro de las jornadas «Ideando alternativas. Encuentros decrecimiento y buen vivir», organizadas, entre otros, por Mugarik Gabe, Ekologistak Martxan, Paz con Dignidad, REAS Euskadi y la UPV-EHU .

Entre otras muchas aportaciones que realizó en la entrevista, Latouche dijo considerarse «agnóstico de la religión del crecimiento por el crecimiento» y admitió que todavía queda mucho trabajo por extender esta filosofía, pero reconoció que «hay tiempo, aunque no hay que perderlo, porque la crisis económica actual permanecerá mucho tiempo entre nosotros», precisó el profesor de Economía.

¿Qué es el decrecimiento?

El decrecimiento es un eslogan que nació en 2001 para oponerse a lo que llaman desarrollo sostenible y que agrupaba a los mayores grupos empresariales mundiales en torno a un consejo de desarrollo sostenible que agrupaba a empresas como Total, Monsanto y, entre otras, a Nestlé. Había que utilizar un eslogan provocador para estar fuera de esa religión del crecimiento.

¿Religión?

Para ser riguroso habría que hablar de «acrecimiento», como se habla de ateísmo, con la `a’ privativa. Somos agnósticos de la religión del crecimiento, porque es evidente que, desde la aproximación al Club de Roma en 1992, el crecimiento avanza hacia la destrucción del planeta y los ecosistemas que permiten al hombre vivir.

¿El decrecimiento es revolucionario?

Espero que sea la revolución del siglo XXI.

¿Qué medidas directas contempla y desarrolla?

Es un proyecto global y revolucionario, por supuesto. La principal es el cambio radical de mentalidad ideológica de funcionamiento. Este cambio no se puede concretar de un día para otro, ni tampoco las medidas son las mismas en unos países que en otros. No se podría aplicar de la misma manera en Texas o en Chiapas, en África o en el País Vasco. Cada lugar deberá decidir las mismas. El objetivo es que la sociedad se autolimite para conseguir el bienestar de todos. Los franceses, por ejemplo, deberían reducir la huella ecológica por medio de la relocalización de actividades porque los mercados están mundializados y lo hemos convertido en un vasto supermercado. Es extremadamente destructor para el planeta. Todo lo consumimos y hay que darse cuenta que los productos hacen de media entre 5.000 a 6.000 kilómetros con lo que significa de consumo de petróleo y energía. El efecto es negativo y conlleva el aumento del paro, porque se destruyen miles de empleos. Por eso, la recolocación es muy importante, lo mismo que la disminución del sobreconsumo. Por ejemplo, entre el 30% y 40% de lo que compramos en los supermercados de prisa y corriendo va a la basura.

¿Supone un cambio de vida?

Efectivamente. Poner en marcha esta reorganización de nuestras vidas, la producción, el transporte y el consumo nos llevaría a un cambio en la forma de vida. Viviríamos mejor, no en una sociedad tan desigual como la actual en la que mucha gente vive mal, está estresada y se suicida, por ejemplo. El decrecimiento es un proyecto a la vez ecologista y socialista. Se puede hablar de ecosocialismo. Un proyecto que quiere reintroducir más democracia en la política y, a la vez, ser socialmente más igualitario.

Supongo que con la crisis económica actual, esa filosofía del decrecimiento ha tomado auge.

Se ha propagado el decrecimiento, pero al mismo tiempo se ha intensificado el proceso de los gobiernos por mantener el crecimiento por el crecimiento. Se habla poco del decrecimiento en el discurso político, y cuando se habla del mismo es para denunciarlo. Sólo dos de los diputados franceses apuestan por el decrecimiento. Los gobiernos y los ricos nos dicen que para salir de la pobreza tendrían que producir más. Sin embargo, los pobres son pobres porque los ricos consumen sus recursos. Es así.

¿Es obligado, entonces, el reparto de la riqueza?

Por supuesto. Se acusa al decrecimiento diciendo que va a crear desempleo, que vamos a producir menos, y se destruirán empleos. No es así. Es lo contrario. La primera medida a adoptar sería dar trabajo a todo el mundo. Hoy en día hay gente que trabaja demasiado, más de doce horas al día y, sin embargo, un 20% de la población no puede, aunque le gustaría hacerlo. Esta sociedad de consumo genera paro. Es necesario compartir el trabajo. Trabajar menos para trabajar todos, contrariamente a lo que dice Nicolas Sarkozy, presidente de la República francesa.

¿Con sueldos menores?

No. Cuando trabajas más, ganas menos, como se ha verificado en Francia. Lo normal, es conforme a la lógica económica -la más estricta- si se trabaja más, aumenta la oferta y como la demanda siempre es insuficiente, disminuye el precio. Incluso los economistas más tradicionales denunciarían este escándalo. Por lo tanto, defiendo trabajar menos para ganar más; trabajar menos para trabajar todos; y, sobre todo, para vivir mejor. Porque el trabajo no es la parte de la vida donde más se disfruta. Cuando se es cajera en un supermercado no es realmente enriquecedor. Así, si se trabaja menos, habrá más tiempo para poder cultivarse, ocuparse de la vida, de los amigos, pasear, meditar, soñar… incluso rezar, si se es creyente. Se consumirá menos, y se consumirá mejor. En lugar de ir a un supermercado a consumir frenéticamente lo primero que pillas, tendremos el tiempo de hacer una buena elección, comprobar los buenos productos, tomarnos nuestro tiempo si en la etiqueta figura que están registrados los organismos modificados biológicamente, si está producido en China, o si está producido a nivel local.

A su juicio, ¿por qué los gobiernos apoyan siempre a los poderosos?

Precisamente son los banqueros y financieros los que eligen a los gobernantes actualmente. Para ser senador o diputado en Estados Unidos hay que ser millonario; en Francia, también. De esta forma son los poderes financieros y económicos los que eligen a los gobiernos. Incluso cuando un gobierno ha sido elegido democráticamente, como en Grecia, los mercados financieros imponen su política.

Entonces, ¿cree que queda mucho por hacer en este camino del decrecimiento?

Sin duda. Quedan muchas cosas por hacer. Todavía este proceso está germinando, pero, a la vez, reconozco que nos van a ayudar los acontecimientos.

¿A qué se refiere?

Porque nos encontramos en una fase de la crisis que creo que sólo es el principio. Es una crisis que va a ser muy larga y muy fuerte. En mi opinión, sólo habrá dos formas de salir de ella: llevando a la práctica el decrecimiento en una sociedad más respetuosa con el medio ambiente y las personas o, por el contrario, a la barbarie.

«Elevar la edad de la jubilación es justo lo contrario de lo que habría que hacer»

¿Qué opina del aumento de la edad de jubilación, que en el Estado francés llevó a protestas y huelgas, y  que en el Estado español ha contado con sindicatos, empresarios y gobiernos, salvo en Hego Euskal Herria  donde se produjo una huelga general?

Es absurdo.  Es justamente lo contrario de lo que habría que hacer. Afortunadamente un gobernante, como el presidente de Bolivia, Evo Morales,  parece que lo ha comprendido y ha rebajado la edad de jubilación. En el momento en que Francia se alargó la vida laboral, en Bolivia la redujeron a menos de 60 años, sobre 55 años. Esa es la buena vía. Es esencial. Creo que se debería permitir dejar progresivamente  el trabajo, sobre todo en algunos más penosos a los 50 años, y de profesor de la Universidad , como es mi caso, se tendría que trabajar como mucho hasta los 65 años. Lo que han hecho los gobiernos en estos dos casos más recientes, el francés y el español, es atender a las recomendaciones del poder económico, como decía antes.¿ La Europa Social , que fue contrapuesta al modelo de Estados Unidos, se está desintegrando?

 

No creo que se mantenga la Europa Social por mucho tiempo. Lleva camino de refundar una nueva Europa que no favorecerá a las personas, al medioambiente, a la agricultura, etc. Apuesto por una Europa que cuente precisamente con calidad de vida para todos, pero no la que está en la actualidad que es la Europa del mercado, de la estupidez. La Europa actual es un proyecto destructor, porque todos los países compiten, se ha puesto el carro antes que el caballo. Primero, a mi juicio, habría que construir una Europa política y social, antes que construir una Europa económica.

¿A qué se refiere?

A que se debería consolidar el aspecto social, porque el actual sistema de competencia entre los estados-nación lo que está haciendo es disminuir los derechos sociales, medioambientales y culturales. Se avanza sí, bajo la ley del mercado, ya no hay regulación, sólo mercado. De esta manera, la economía nos lleva a un estado catastrófico. Está en nuestras manos cambiar esta situación a la que nos han abocado.

 

kontsumitzaile eta turistak / consumidores y turistas

Las molestias del turista

Hay algo de irritante en el enfado o la indiferencia que muestran los turistas sorprendidos por acontecimientos históricos y catástrofes naturales. Regresan a sus casas y siempre hay en el aeropuerto un periodista dispuesto a preguntar. Es difícil oír una voz que se implique de manera solidaria o política en lo sucedido. Las condiciones sociales de los países visitados no entran en su manual de viaje. Se quejan de las molestias provocadas en sus vacaciones, del trato recibido en el hotel, de la falta de cuidados de la Embajada, de las dificultades para salir huyendo, del dinero que las agencias deben devolverles porque en sus cámaras no está la fotografía deseada delante de las Pirámides o de las aguas del Nilo.

Comprendo las razones del miedo en una situación imprevista. Pero me irrita la falta de curiosidad y una lógica, ya casi natural, de no implicación en los sucesos históricos. La imagen del turista ha servido en algunas ocasiones para definir la condición del sujeto contemporáneo. El individuo que mira las cosas desde fuera, sin compromiso personal, dejándose resbalar sobre un tiempo líquido y con una existencia marcada por la movilidad, sin verdaderos arraigos en un mundo propio, casa a la perfección con el cliente típico de los viajes guiados, dispuesto a disfrutar de un Haití sin terremotos o de un Túnez sin revueltas cívicas. Lo más grave es que si nos tomamos en serio este paralelismo, si interpretamos de verdad la indignación del matrimonio joven que protesta en el aeropuerto de Madrid porque los gases lacrimógenos llegaron a entrar por la ventana de su hotel en El Cairo, sentimos que la condición del turista se aplica también a nuestros comportamientos en las naciones y las democracias propias. Más que extranjeros sorprendidos, somos turistas domésticos.

Las protestas del turista se relacionan con los derechos del consumidor. Responden a la lógica de que el cliente siempre tiene razón y a la prepotencia del usted no sabe con quién está hablando. No es extraño que la megafonía interior de nuestros trenes ya no se dirija a los señores viajeros, sino a los señores clientes. Si se mete por medio el orgullo del poder adquisitivo, los altercados propios de un mundo herido y ajeno suponen molestias que deben mirarse por encima del hombro. Porque hemos cambiado los derechos cívicos por los del consumidor. Conforme van deteriorándose nuestros derechos laborales y recortamos las inversiones en los servicios públicos o en los amparos solidarios, se consolida la exigencia del consumidor. Todos somos pequeños banqueros muy conscientes del respeto que se debe a nuestro dinero. Es el respeto que falta para la condición humana y para los derechos cívicos.

Como habitantes de un país, debemos limitarnos a cumplir con “nuestros deberes”. La frase es malintencionada y exacta porque nos convierte en niños, sin más horizonte que el de aprobar las asignaturas fijadas por los mayores, es decir, los mercados financieros. Terminado el tiempo escolar, se nos dan las vacaciones y ejercemos nuestros derechos en hermosos y programados viajes turísticos. Nos indignamos entonces al llevarnos una sorpresa. La condición turística hace que visitemos muchas partes del mundo como si fuesen parques temáticos a nuestro servicio. Por eso lo sucedido en Túnez y en El Cairo ha pillado a los gobiernos de Europa y Estados Unidos tan a contrapié como a sus electores turistas. Allí donde menos lo esperaban hizo acto de presencia algo que estaba desapareciendo en las plazas del Occidente: la ciudadanía, la pasión y el riesgo democrático. Resulta que estos países no son parques temáticos, ni pozos de terroristas que necesitan un dictador bondadoso para contener su irresistible voluntad de matar. Su ciudadanía ha salido a la calle para exigir reformas democráticas y una economía menos miserable y más digna que la santificada para ellos por el
Fondo Monetario Internacional.

Una edición reciente de las Cartas luteranas (editorial Trotta) de Pasolini me ha recordado su combativo desprecio por las personas “demasiado conscientes de sus derechos”. Criticaba la deriva capitalista en la Italia de los años setenta. Los verdaderos derechos cívicos eran sustituidos por las exigencias del consumidor. Esas exigencias me hacen irritantes las declaraciones de algunos turistas al regreso de sus encuentros con una historia civil.

PUBLICO

langabezia / el paro

En Otxarkoaga sufrimos especialmente el  problema del paro.

Siempre nos toda pagar las crisis a los trabajadores.

Y, como en Otxarkoaga solo nos quedamos los currantes…

El gobierno no se aclara y la oposición tampoco, mientras, nosotros pagamos el pato…

NOTICIA EN PUBLICO

«¿Medidas para crear empleo?

Lo he escrito aquí y no entiendo mi letra»

Mariano Rajoy protagoniza otro de sus habituales despistes durante una entrevista con Pedro J. Ramírez en Veo7

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=NfZMVAvrWJE[/youtube]

Una espectadora del programa La vuelta al Mundo, de Veo7, le preguntó a Rajoy por el paro juvenil y por las medidas que pensaba adoptar para ayudar a los jóvenes emprendedores. A medida que le iban preguntando, el presidente del PP iba haciendo anotaciones en un papel.

Cuando llegó el momento de responder, Rajoy se quedó mudo y empezó a balbucear: «Vamos a ver, eeeh, uuum…» mientras escrutaba cada vez con mayor interés el papel. Tras siete segundos y viendo que el líder del PP no lograba reaccionar, intervino Pedro J. Ramírez: «Vamos a ver si es capaz de responder en un minuto».

Rajoy no tuvo más remedio que reconocer lo evidente: «¿Medidas para crear empleo? Bueno, la verdad es que me ha pasado una cosa verdaderamente notable, que lo he escrito aquí y no entiendo mi letra«.

Otros despistes llamativos

No es la primera vez que el jefe del PP protagoniza sonoros despistes en lo últimos meses. A principios de noviembre, en Barcelona, se subió al coche oficial del dirigente socialista Jorge Alarte pensando que era el suyo. En verano rodó un vídeo en un coche en marcha y se olvidó ponerse el cinturón, lo que también generó cierta polémica.

El último lo protagonizó en Bruselas cuando confundió el nombre de la candidata del PP en Asturias: la llamó Isabel Fernández-Espinosa cuando en realidad se llama Isabel Pérez-Espinosa.

erakusketa / exposición

DEIA
exposición fotográfica

‘Ocharcoaga 1961’

Una exposición fotográfica y documental recoge la génesis del barrio bilbaino

Los organizadores de la exposición observan una de las fotografías.

Los organizadores de la exposición observan una de las fotografías.

 

EL año 1955, el Ayuntamiento de Bilbao realizó un estudio sobre el chabolismo en la capital vizcaina. El resultado se plasmó en unas cifras que impactaron a los responsables municipales. Según el censo elaborado por el Consistorio, en Bilbao había 892 chabolas, con una población de 3.768 personas. Estos son algunos de los datos que se pueden observar en los paneles que cuelgan desde hoy y hasta el próximo día 14 en una sala del Centro Cívico de Otxarkoaga, con motivo de una exposición sobre la génesis del populoso barrio bilbaino. Ocharcoaga 1961 hace un recorrido histórico visual y documental de un fenómeno social que tomó forma en 1961 con el asentamiento de las primeras familias en las 4.000 viviendas que se construyeron en unas campas del extrarradio de Bilbao.

La idea de montar una exposición que refleje la historia de Otxarkoaga surgió en el seno de la Asociación Documentalista sin Fronteras Ikaskatu tras realizar un trabajo sobre la inmigración en Euskadi.

“Nos animamos”, cuenta Sabin Egilior, de la asociación Ikaskatu, “al ver que teníamos mucho material sobre Otxarkoaga que podría ser muy interesante para los vecinos de un barrio que cumple este año el 50 aniversario de su creación”. Hace un año se pusieron manos a la obra, y gracias a la productora Basque Films, y al Departamento de Cultura del Gobierno vasco, han conseguido reunir más de 80 fotografías; unas imágenes que reflejan cómo vivían en las chabolas muchas familias antes de trasladarse a Otxarkoaga. Por ejemplo, en Uretamendi, donde, según el censo municipal, había 99 chabolas.

TESTIMONIOS Además de los paneles con fotografías y primeras planas de los periódicos de la época, en la exposición se podrán ver pequeños documentales que recogen testimonios de los primeros pobladores. “En algunos casos no ha sido fácil recopilar testimonios porque hay gente que no reconoce que llegó a Otxarkoaga procedente de las chabolas”, señala Sabin. Y es que no todos los que fueron a vivir al nuevo barrio bilbaino procedían de Uretamendi, Monte Caramelo, La Campa de los Ingleses o Tartanga, lugares con el mayor índice de chabolismo en los años cincuenta. La exposición también ha sido posible gracias a la colaboración de la Asociación de Jubilados de Otxarkoaga, que, lógicamente, ha aportado fotos y “memoria histórica” en los trabajos de recopilación de información.

Los organizadores de la exposición esperan que la muestra sirva para recopilar aún más material sobre Otxarkoaga. “Vamos a poner un escáner”, dice Carlos Juárez, de Basque Films, “para que cualquier persona que tenga una foto antigua del barrio pueda traérnosla, la escaneamos, para aumentar nuestro archivo, y se la devolvemos”. De esta forma esperan tener el mismo éxito que la última exposición que realizaron sobre la inmigración. “A la gente le gusta mucho ver las fotografías de una época de su vida, aunque muchas veces no se dan cuenta del valor que tiene una simple fotografía en la mesilla del dormitorio de casa”.

Con esta mirada retrospectiva, Otxarkoaga indaga en sus raíces, que se remontan a un decreto de 1958 que reguló los planes de “Urgencia Social de Vizcaya” para acabar con el chabolismo. Un año después comenzó su construcción.