DEIA refleja hoy la presentación del Mapa de contaminación en Bilbao.
Las asociaciones de vecinos reclaman más zonas verdes en Bilbao
El informe sobre salud medioambiental destaca un aumento de la presión urbanística en las laderas
La ladera del monte Pagasarri acoge una nueva urbanización de chalés adosados.
Bilbao.
La Supersur, el TAV y la construcción de viviendas en las laderas de los montes está desplazando las zonas verdes de la villa a cotas más altas. La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao expresó ayer su disconformidad ante «esta creciente presión urbanística que dificulta el acceso de los ciudadanos a las zonas verdes».
Según el informe presentado ayer por la Federación, en el que las asociaciones vecinales recogen la salud medioambiental de la villa, a cada bilbaino le corresponden 6,3 metros cuadrados de superficie verde. Esta cifra, que no tiene en cuenta las 1.024 hectáreas de superficie forestal que rodean la ciudad y que sí son contabilizadas por el Ayuntamiento como zona verde, supone «la media más baja entre las capitales de su entorno».
Por ello, la Federación reclama una mayor presencia de parques en suelo urbano ya que considera que «las 1.024 hectáreas forestales que rodean a Bilbao no sirven como zonas de paseo y de convivencia vecinal», dijo el presidente de la Federación, Francisco Javier Muñoz.
El informe presentado ayer también evalúa otros factores contaminantes en Bilbao como la calidad del aire, que «ha empeorado desde 2003 a causa principalmente del tráfico». «Las zonas de acceso a la ciudad como Sabino Arana o San Adrián son las que registran mayor cantidad de partículas en suspensión, así como los mayores índices de contaminación acústica», explicó Muñoz. En cuanto al ruido, el informe señala que cuatro de cada diez bilbainos padecen índices de decibelios superiores a lo aceptable.
Otros datos reflejados en el informe indican que la contaminación del suelo sigue siendo una realidad en antiguas zonas mineras e industriales como Bolueta, La Peña y Miribilla, mientras que la contaminación electromagnética merece, según Muñoz, «un estudio más profundo sobre los efectos nocivos de las antenas de telefonía móvil».















Ikastetxetik irten nintzean, zuzenean euskaltegi batera joan behar izan nuen, nire burua euskalduntzeko. Han hainbat jenderekin elkartu eta arazo berdina genuela konturatu ginen, bromen artean “Asociación de victimas del modelo A y B” egitea burutu zitzaigun. Nolabait eskolagabetuak sentitzen ginen, hizkuntz ofizial batean idazten, irakurtzen ezta mintzatzen ez genekigulako. Egia da, euskeraren debekua oso gertu zegoela eta gune euskaldunak oso murriztuak zeudela Bilbo hirian, zer esanik ez Otxarkoaga auzoaz. 80.hamarkadako errealitatea izan zen hori eta lehenago jaio ginenok jasan behar genuena.
Azkenengo 40 urteotan Mahatserria zenbat aldatu dan gauza jakina da adin batetik gorakoentzat. Gazteok auzoak eta kaleak txikitatik ezagutu dozuez ia bardin. Hamen dozue Txurdinagako parkeko eremua parke izan baino lehenago.